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Dos años de gobierno.

Por: Oswaldo Olivas.

Al revisar la versión estenográfica del mensaje de Vicente Fox en su toma de protesta en un periódico de hace exactamente dos años, me encontré con que la fotografía del Presidente portando la banda tricolor se ha desvanecido. También se ha desvanecido la esperanza de millones de mexicanos que le apostaron al cambio, creyendo que era posible obtener un mejor nivel de vida.

Se ha cumplido el primer tercio de éste gobierno y es un buen momento para reflexionar sobre lo que hasta ahora nos ha dejado. ¿A cumplido el Presidente Fox sus promesas? El primero de diciembre de 2000 él dijo: “acepto el mandato popular de consolidar la democracia a través de fórmulas relacionadas con la democracia directa, como el plebiscito, el referéndum y la iniciativa popular”. Hasta ahora el Gobierno Federal no ha lanzado ninguna propuesta en éste sentido y difícilmente lo hará, ¿cuál sería el resultado de una consulta que juzgue las acciones del gobierno del cambio?

“Me propongo abrir lo que ha permanecido cerrado en episodios sensibles de nuestra historia reciente e investigar lo que no ha sido resuelto, mediante una instancia que atienda los reclamos por la verdad de la mayoría de los mexicanos”. Después de dos años los grandes criminales y represores de los gobiernos anteriores siguen impunes, y en casos como el de Jesús Arellano Noblecía hasta se les premia.

Según palabras del Presidente: “los grandes corruptos del pasado, del presente y del futuro, rendirán cuentas, no habrá para ellos borrón y cuenta nueva”. Mientras no se juzgue y encarcele a ladrones como Carlos Cabal Peniche, los implicados en el Pemexgate, amigos de Fox, y estafadores como los de Crédito y Ahorro del Noroeste, los gobernantes sólo demuestran que también están coludidos. Cada vez se ve más lejana la justicia.

Éstos son sólo unos ejemplos de que la filosofía del Presidente de la República es que las palabras se las lleva el viento y que él habla según el público que tiene enfrente. Después de dos años la perspectiva de tener un gobierno que se interese por la gente se desvanece. El desarrollo de un país no está en las manos de un solo hombre, pero el Presidente representa el rumbo que el gobierno toma. Vicente Fox todavía tiene la oportunidad histórica de tomar en serio lo que hace y dice para trabajar en beneficio de la nación.

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