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No Use For A Name
Leche Con Carne.

(Fat Wreck Chords, 1995)

Punk Rock del sur de California, canciones frescas sin mucha pretensión que son excelentes para ponerse de buen humor y pasar un buen rato. Energía guitarrera de principio a fin, vestida con coros melódicos y pegajosos. El disco incluye una versión de Redemption Song de Bob Marley, que puede generar dos sensaciones: o te gusta o la odias.

Sobresalen Soul Mate, Leave It Behind y Fatal Flu. Una buena muestra de la ola punk de los noventas. Recomendable para fiestas y reuniones.

Oswaldo Olivas .

La Naranja Mecánica
Soundtrack.

(WEA/Warner Brothers, 1972)

La música de una de las más famosas películas de Stanley Kubrick, La Naranja Mecánica: una cruda visión sobre un futuro lleno de violencia y excéntricos delincuentes. La mayor parte de este disco es música clásica que acompañaba las andanadas de Alex en su mundo de ultraviolencia.

Se incluyen versiones de Beethoven, pero tocadas con sintetizadores que hacen que se escuche como si provinieran del juguete de un niño.

Este soundtrack es extraño en sí, un conjunto de cortes que van desde Cantando Bajo La Lluvia hasta el Tema del Llanero Solitario.

Oswaldo Olivas .

Björk
Telegram.

(1996)

Por lo regular los discos de remixes son las mismas canciones de otro álbum pero con beats y sampleos de música electrónica, para que se puedan bailar en las discos. Björk, bella diosa islandesa, produjo Post en 1995, un excelente trabajo vanguardista que quedó para la historia musical.

Al año siguiente Björk regresó al estudio para reelaborar los temas de Post. No solo los volvió a mezclar sino que, con la ayuda de varios artistas, los temas fueron reconstruidos en nuevas versiones, y no nos referimos a los "acústicos" que todos los grupos graban.

Temas que antes eran triphoperos mutaron a cuerdas y vientos, o viceversa. Sobresalen de esta producción poco difundida: Isobel, Headphones y el tema inédito My Spine.

Oswaldo Olivas .

Chumbawamba
WYSIWYG.

(Republic/Universal, 2000)

Seguramente los conoces por la sonada Thumbtumping (I get knocked down but I get up again), pero esta banda inglesa no es solo un grupo con una canción famosa. A lo largo de su carrera de más de 15 años se han mantenido constantes y siempre frescos en sus producciones.

En WYSIWYG (What You See Is What You Get), Chumbawamba desarrolla una serie de agradables melodías con gran influencia del pop y el lounge de los años 60, que fácilmente le alegran el dia a cualquiera. Las letras son totalmente ácidas y sarcásticas hacia la sociedad contemporánea.

En Pass It Along se burlan de las cadenas de e-mails y de la absurda necesidad de miles de personas por querer solucionar todo mediante su computadora. Otras canciones excelentes son: I'm In Trouble Again, Celebration, I Was Having Fun y un cover de los Bee Gees: New York's 1941 Disaster.

Oswaldo Olivas .

The French Kicks
One Time Bells.

Supongo que la mayoría de mis sugerencias de discos JAMAS llegarán a Sanborns, y pedirlos por correo resultaría en un considerable desembolso de dinero que es mejor gastar en alcohol, drogas o sexo. Así que aprovechemos la tecnología –mientras esté a la mano- y bajemos a discreción todos los MP3 que tenga el mundo para ofrecernos. A veces la búsqueda parecerá infructuosa, pero con un poco de dedicación y amor al sobre valorado arte de cazar buena música, podremos escuchar lo que deseemos y no lo que otros nos digan que hay que escuchar.

Aprovechando la creciente publicidad de las nuevas bandas de rock, mejor conocidas como Nü Rock o New Garage, entre las que destacan: The Strokes, The Vines, The Hives y The White Stripes; (o casi-casi todo lo que lleva “The”), me gustaría presentarles una pequeña pasarela de los conjuntos más prometedores del momento.

No se dejen engañar; temas como 1985, Right In Time o Trying Whining suenan demasiado a los Strokes, pero se debe a que provienen de la misma escena musical neoyorquina. Sin embargo, los Kicks han desarrollado su propio lenguaje: una mezcla de influencias que van desde lo más actual de Hefner (Wrong Side), híbridos psicodélicos de Barry White (Close To Modern), a un estéril tributo a Blur (One Time Bells).

One Time Bells (el disco) no cautivará al escucha la primera vez; requiere de momentos tranquilos e introspectivos. La música es bella pero densa y confusa. A veces hace falta besar a una chica fea para poder conocer su belleza interna; así es la música de los Kicks.

De la misma banda se recomienda también el Young Lawyer EP (2000).

Erich Moncada.

Yeah Yeah Yeahs
Yeah Yeah Yeahs EP.

Otra brillante aportación neoyorkina. El trío, lidereado por Karen O., regresa a los clásicos riffs de los 60’s, familiares a Do it again de The Beach Boys o a Money de The Beatles, en el segundo tema del EP, Mistery Girl. Las habilidades vocales de Karen pueden recordarnos la actitud de Siouxsie Sioux en Art Star con la excepción del violento coro hardcoreño. Miles Away lleva tintes de Black Flag en sus melodías, así como vocales similares a las de Ade Blackburn de Clinic.

Los Y.Y.Y. son crudos y pegajosos en este interludio a su primer LP que saldrá al mercado en 2003.

Erich Moncada.

The Walkmen
Everyone Who Pretended To Like Me Is Gone.

Cada cierto tiempo sale un grupo que ignora los parámetros de la época y crea sus propias estructuras compositivas. Es la creatividad que forma nuevos campos melódicos que hacen tan interesante explorar este tipo de manifestaciones; el verdadero Indie hablando.

The Walkmen suena a un grupo de borrachos sin trabajo que se han tomado un par de ácidos (They’re Winning) y su viaje los convence de que deben de tocar una rápida y torcida versión de Comunication Breakdown de Led Zeppelin (Everyone Who Pretendend To Like Me Is Gone).

El resto del album está repleto de bizarras técnicas de grabación, pianos con distorsión, ritmos con percusiones profundas y experimentales, así como intentos por obtener crípticas y felices melodías de un lounge bar (We’ve Been Had).

En la alegre That’s The Punch Line, predomina la poderosa percusión y una machacante línea de bajo, tal como si The Smiths y Bob Dylan hubieran colaborado juntos.

Sí, así de extraño...

Erich Moncada.

 

REM
New Adventures in Hi-Fi.
(Warner, 1996)

Una de las bandas mas consistentes dentro del género “alternativo”, específicamente el “college rock”, bajo la tutela de Michael Stipe realizaron este disco en 1996, donde demostraron una vez mas que son capaces de crear música altamente melódica con un trasfondo totalmente nostálgico y depresivo.

Tal vez la canción que este álbum deja para la historia es E-bow The Letter que cuenta con la participación de Patti Smith en los coros, y que nos hace sentir como cuando nos dejan plantados durante mas de dos horas pero sabemos que fue por nuestra culpa. Además de las letras y acordes nostálgicos, encontramos canciones agresivas dignas de una persecución en una película de los Hermanos Wachowsky.

Como valor agregado, el diseño del disco incluye una serie de fotografías a blanco y negro que están fuera de foco, la razón: Michael Stipe las tomó pero no utilizó sus anteojos, “quería mostrarle a los demás como veo el mundo cuando no traigo mis lentes puestos” dijo alguna vez el introvertido gringo.

Sobresalen temas como Leave, Departure, y The wake-up bomb. Si lo buscas bien, lo puedes encontrar muy barato en los supermercados del “Chino Ley”.

Oswaldo Olivas.

 

Star Wars Episode II:
Attack Of The Clones.
(Sony, 2002)

El score del mas reciente episodio de la saga épica de George Lucas, compuesto y dirigido por John Williams, quien ha musicalizado toda la serie.

Lucas siempre ha dicho que el sonido y la musica son parte escencial del cine (fue por ello que su equipo creó el sonido THX), y esta vez Williams no hace la excepción y se encarga de crear la atmósfera ideal para la batalla entre la fuerza y el lado oscuro.

Este soundtrack no es exclusivo de la película, también viene incluido en la gran variedad de videojuegos de Star Wars. La música sigue la tradición de la instrumental clásica, cuerdas, tambores y vientos, que van desde sonidos apenas audibles hasta la inolvidable marcha imperial que en este caso acompaña al ejército de clones de la República Galáctica. También estan presentes los cortes clásicos de la primer trilogía, transformados en “nuevas versiones”.

Oswaldo Olivas.

 

Cornelius
Fantasma.
(Matador, 1999)

Keigo Oyamada, un japonés con una larga trayectoria musical y que se hace llamar Cornelius (en homenaje al libertador de “el planeta de los simios”), es uno de los mas brillantes genios de la musica contemporánea.

Fantasma (el título es en español) es una producción que inmediatamente golpea en el cerebro, no hay persona que lo escuche y no se pregunte quien es el autor o de que se trata el disco. El contenido es un gran ejemplo de la corriente post modernista, canciones que nos traen a la mente el “soundtrack” de los juegos de nintendo (pero como si Mario y Luigi se hubieran tomado unas anfetaminas) y que de repente se convierten en melodías guitarreras al estilo “New Wave”.

Cuando se escucha el disco completo, al final uno se da cuenta que es como una ópera, es una obra continua de principio a fin. En un momento es adrenalina, casi histeria, y en un instante se convierte en un relajante.

Si crees que en este mundo ya nadie puede innovar, es obligatorio comprar o bajar Fantasma de Cornelius. Además existe el disco Fantasma Remixes, donde grandes músicos, de la talla de Damon Albarn (Blur, Gorrillaz), no solo mezclan sino que hacen nuevas versiones de las canciones del nipón.

Oswaldo Olivas.

 

Amélie Soundtrack
(Virgin Records, 2002)


Yann Tiersen, de origen francés, nos evoca con su música cada fragmento del largometraje Amélie, de Jean Pierre Jeunet. Los violines sobresalen desde el primer tema, creando una muy buena mezcla de instrumentos inimaginables: triángulos, castañuelas y acordeones unidos en piezas que conmueven a cualquiera.

La mitad de la película queda plasmada en el sonido y Tiersen logra producir tal efecto en excelente trabajo, haciendo mancuerna con Jeunet. Cada nota de piano nos envuelve en espacio y ambiente de Amélie, nos transporta, nos acerca y nos libera, con hermosos arreglos de melodías el creador inyecta el dramatismo, alegría y nostalgia al producto.

La Valse d’Amelie es la pieza más carismática, grabada en tres versiones: Tiersen el “multi instrumentalista”, Tiersen con orquesta; y solo al piano; el resultado: un excelente disco. Utilícelo para relajarse, para el amor… o simplemente por el placer auditivo.

Fernando M. Hurtado.

Lauryn Hill
The Miseducation of Lauryn Hill.
(Ruffhouse/Columbia, 1998)

Lauryn Hill, después de ser vocalista de The Fugees durante varios años, saco este álbum solista para demostrarle al mundo que el Hip Hop no se trata solamente de canciones sobre pandilleros, low riders, o relatos sobre aventuras sexuales.

Poseedora de una increíble voz, Lauryn nos entrega un disco que mezcla sampleos, percusiones, piano, trompetas y saxofón, creando ritmos suaves y pegajosos que bien pueden ambientar una fiesta o quitarle el tedio a una solitaria tarde de Domingo. Una excelente producción que cuenta con la participación de Carlos Santana en la canción To Zion.

Las letras van desde relaciones amorosas hasta problemas sociales y de integración. Entre cada corte podemos escuchar una amena platica de varias adolescentes que hablan sobre sus experiencias amorosas.

Después de escuchar temas como Doo Wop (That Thing), Superstar, Everything is everything, y The Miseducation of Lauryn Hill, que le da titulo al disco, difícilmente podrás borrarlos de tu cabeza. Recomendado especialmente para quienes quieren acercarse al Hip Hop pero no encuentran como.

Oswaldo Olivas.

ill niño
revolution/revolución
(Roadrunner Records, 2001)

Here comes la rumba y el metal!!!

ill niño nace en el metal latino haciendo una excelente combinación del más potente y brutal metal con congas y tabores de ritmos afroamericanos. Siendo éste el primer material grabado para Roadrunner Records, estos talentosos músicos se perfilan a ser los sucesores de Sepultura, recordando y rescatando ese sonido característico y solamente producido por latinos. revolution/revolución es un material que nos ofrece el desgarrante grito y la nítida voz del vocalista Christian Machado (de origen brasileño), los mas exquisitos acordes flamencos y a la vez estridentes guitarrazos de Marc Rizzo (New jersey) y Jardel Paisante (Brasil), el feeling latino en la batería de David Chavarri (Perú), el espíritu de Tito Puente en las baquetas y percusiones de Roger Vázquez (NY), y el ensordecedor sonido de las bajas frecuencias a cargo de Lázaro Piña (NY- Rep. Dominicana). De esta forma ill niño nos comunica con spanglish el “Latino Metal”.

Sobresalen temas como God Save Us, What Comes Around, Rumba, y la flamenca- romántica With You. En verdad un material nada despreciable dentro del metal.

Fernando M. Hurtado.

Stone Sour
(Roadrunner Records, 2002)

La mitad de Slipknot…

Corey Taylor, ahora sin máscara, vuelve a sus raíces, a su primera banda antes de Slipknot. Taylor forma Stone Sour en 1992 con el baterista Joel Ekman, haciéndose acompañar de otro “enmascarado”: el guitarrista Jim Root. Shawn Economaki es el encargado del bajo y Josh Rand en una guitarra más. El sonido de esta banda fluctúa entre hard rock, un buen metal y algo alternativo.

Corey nos deleita con rapeados menos rápidos y más entendibles que los que hace en Slipknot y además nos muestra otra faceta de sí mismo en las letras: Bother es tan sólo un ejemplo de ello. En Omega, Taylor, nos da una probadita de poesía contemporánea norteamericana. Get Inside es, sin duda alguna, uno de los mejores y más pesados tracks de la banda.

Dejando de lado el “satanismo” y herético sonido de Slipknot, Stone Sour no deja de ser una banda pesada, de guitarrazos gordos, requintos y buenos sonidos guturales, apoyada de un crudo bajeo y una muy bien grabada batería. Este material no defraudará a ningún escuchante del “nu metal”.

Fernando M. Hurtado.

Bad Religion
The Process Of Belief.
(Epitaph, 2002)

Este disco, el mas reciente de esta banda californiana, podría ser el mas significativo en su última década por varias razones: el regreso a la disquera que ellos convirtieron en leyenda y el retorno de "Mr. Brett" Gurewitz, dueño y gerente de la misma.

Olvidados ya por muchos miembros de la ola punk de la última década del siglo pasado, Bad Religion regresa para demostrar que aún le queda mucho aliento. Los tracks de este disco están marcados por la energía adrenalínica impulsada por 3 (tres) guitarristas y los ya clásicos coros melódicos de Greg Graffin, vocalista de la banda, que con gran dominio de la lírica no abandona la dura crítica a la sociedad gringa y los cuestionamientos a las élites.

Resaltan al tímpano temas como Sorrow, Evangeline y Kyoto Now. Material indispensable para quienes gustan del punk mas inteligente.

Oswaldo Olivas.

 

David Bowie
Heathen.
(Columbia, 2002)

Cada que sale un nuevo disco de David Bowie uno no sabe que es lo que puede esperar, esta vez nos regala uin Pop guitarrero sin grandes pretenciones pero elaborado con la mas alta calidad para formar un disco de ritmos variados y melodias que nos recuerdan lo que el Camaleón hacía en los años 70s y 80s. Además existe una edición limitada que incluye un CD extra con remixex y rarezas.

Seguramente Heathen solo gustará a los seguidores de este multifacético músico y performer, pero para los no iniciados no está de mas echarle una oreja.

Oswaldo Olivas.

Smashing Pumpkins
Siamese Dream.
(Virgin Records, 1993)

Sin duda esta es una de las bandas mas importantes de los años noventa. Siamese Dream, segundo disco de Smashing Pumpkins sorprendió al mundo entero en 1993. Es dificil definir el tipo de música de esta banda de Chicago, algunos le llaman “neo-psicodelia”, durante la mayor parte de la década pasada nadie hacia esfuerzos por nombrar los géneros musicales por lo que esta considerado dentro del amplio espectro del “Rock Alternativo”.

Siamese Dream es un disco con tal frescura que, a diez años de distancia, aun no suena viejo. Nos muestra a Billy Corgan (guitarra), Dárcy Wretzky (bajo), James Iha (guitarra) y Jimmy Chamberlain (batería) antes de los años trágicos y dificiles que volcarían las canciones a un estado mas depresivo. A esta producción no le falta nada, con temas de culto como Disarm, Today, Rocket, y Cherub Rock que además cuentan con excelentes videoclips.

Conocer o reescuchar esta obra es una buena opción en esta época de incertidumbre musical post-fin de milenio.

Oswaldo Olivas.

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