arte y cultura
cine
fotografía
deportes
música
literatura
política

sociedad contemporánea

tecnología
agenda
links
contacto

 

 

Saboreando a Cohelo.

Por: Ana Gabriela Rodríguez.

Estaba sentada en mi almohada cuando de repente se atravesó una mariposa y trajo consigo a la metamorfosis.

Desde ese momento, estuvo latente la angustia de ser, dejar de ser y cambiar sin dejar de respirar un momento. Lentamente fui recobrando la consciencia o más bien la inconsciencia de existir.

Encontré en la búsqueda un pequeño libro, que con sus sencillas palabras fue develando el secreto de la transformación.

“A orillas del Río Piedra me senté y lloré”, escribió Paolo Cohelo con una voz femenina que no le resultaba falsa, le salió del alma y le creí. Cohelo narraba la historia de su lado femenino, de la mujer que lleva dentro.

Sin frases hechas o forzadas el autor, nos lleva de la mano por los caminos agridulces de la vida de una pareja que se separa en presencia física, más no en esencia y después de 11 años de cartas y respuestas el destino provocado los une para jugarles un par de bromas.

¿Y quien no ha vivido una historia como esta? O al menos una parecida. Por eso, “A orillas del río piedra me senté y lloré” resulta un libro bastante digerible, que no se basa en los términos rebuscados o en complejas metáforas, sino en la vida misma, en la experiencia. Sí, habla sobre uno de los temas (El amor) de los cuales se ha escrito mucho, pero le agrega una dosis de crisis existencial que hace a los personajes palpables, reales y fáciles de identificar.

Que el lenguaje utilizado no sea un lenguaje muy abstracto, no significa que el libro sea soso, romántico rosa o trivial. Al contrario Cohelo maneja de una manera audaz temas complejos y hasta controvertidos, con un lenguaje para todos. Con lo cual, cumple su cometido ofreciendo al lector un libro interesante con una historia de amor no sólo de pareja, sino una historia de amor hacia la vida misma y sus semejantes.

“A orillas del río piedra me senté y lloré”, puede responder algunas preguntas fundamentales si estamos dispuestos a abrir nuestros ojos y leer entre líneas. Pero también puede crear dudas por abordar el tema de la religión con un punto de vista revolucionario o al menos no tradicional.

Podría decir mil y una cosas de este pequeño pero interesante libro, aunque eso no es lo que cuenta. Lo mejor será que, sí estas letras despertaron su curiosidad por el texto, no lo piense dos veces. Consiga “A orillas del rió piedra me senté y lloré” y siéntense a orillas de su cama, sillón, en la playa, escuela o donde sea, lea, lea, imagine y vuélvase un Paolo Cohelo encarnado mujer.

Si no consiguen algún ejemplar de esta obra, el autor ha escrito también Brida, El Peregrino o Diario de un Mago, La Quinta Montaña, Verónica decide morir, El demonio y la Señorita Prim y su obra maestra, El Alquimista.

Hosted by www.Geocities.ws

1