El 12 de enero de 1924 nació una agrupación en Matanzas,
Cuba, un grupo de músicos que el tiempo ha consagrado como un ejemplo
de éxito en los géneros afrocaribeños-afroantillanos-afroamericanos:
la Sonora Matancera.
Se trata de una agrupación que cumple en este enero los años
que usted obtenga de la siguiente resta: 2002 - 1924 = ¿total?
Entre otros, esta agrupación musical que durante su trayectoria
fue de Matanzas a la Habana y de ésta a un gran número de países
del mundo, ha tenido los siguientes logros:
- un sonido original
- temas para todos los gustos
- cantantes y voces para los distintos géneros y ritmos
- portador de un enorme mosaico de ritmos
- ejecución sencilla de una instrumentación básica
- influyó en la manera de usar los coros, la percusión y
los arreglos
- sapiencia para elegir los temas de su repertorio
- creatividad para saltar de los cabarets (donde se cobraba la entrada
y cinco centavos para bailar una pieza con mujeres entregadas al placer),
para proyectarse en radio, televisión, cine y en giras internacionales
- constancia y dedicación en los ensayos de su música
- adaptación de ritmos a un formato de guaracha, donde cabía
todo
- dirección enérgica para mantener la unión y permanecer
en la escena a través del tiempo
- presentación impecable de sus integrantes
- éxito musical sin igual
- acompaño a casi todos los cantantes que iban Cuba y actuaban
en radio o en cabarets
- abrir y mantener un “tremendo” espacio para una cantante mujer
Celia Cruz es su nombre. Y es la cantante de la inolvidable Sonora Matancera.
Una negrita delgadita que al decir del director, Rogelio Martínez,
chillaba mucho en sus inicios.
Sin embargo, como escribe Umberto Valverde: “Celia Cruz aprovechó
la única oportunidad que le dio la vida pero nunca supuso que encontraría
la consagración y la leyenda. En la Habana, donde sobraban los cantantes
y las orquestas, donde habían estrellas perdidas ofreciendo un show
por un trago, como esa Ballena Negra que encontró un fotógrafo
de farándula y se sorprendió de verla cantar boleros...[como]
Noche de ronda”.
Y es que Celia Cruz comenzó cantando tangos y en 1949 ingresó
a la Sonora Matancera por invitación de un enlace de esta agrupación.
Celia llegó a ocupar el lugar que dejaba la puertorriqueña
Mirta Silva, pero recibió el rechazo del público en las primeras
actuaciones que hizo a través de Radio Progreso, porque la gente
prefería a Mirta.
La oposición del público no fue el único obstáculo
que tuvo que vencer Celia Cruz, pues también al presidente de la
companía norteamericana de grabación Seeco, para la cual trabajaba
la Sonora Matancera, no le gustaba el estilo de la morena.
No obstante, lo que contó en favor de Celia en los dos casos, fue
la terquedad de Rogelio Martínez.. El creyó en la negrita...
y, podríamos decir: ella respondió con su voz y su arte. A
partir de su estancia con la Sonora Matancera llegó a dominar todo
el espectro musical cubano, desde el bolero hasta el son, pasando por la
guaracha, la rumba, el guaguancó y la conga.
Voz y arte que se conservan, casi intactos, hasta ahora.
Otra faceta de Celia Cruz. Junto a los integrantes de la Sonora Matancera
Celia era más seria que un guardia civil. Incluso, abajo del escenario,
Celia parece una profesora retirada; su ritmo cambia, sus modales son pausados,
su hablar correctísimo y suave. Pero, claro, esta última
faceta es muy poco conocida. Sólo en algunos videos se puede constatar.
Después de una década de triunfos permanentes con esta agrupación.
En 1960 Celia Cruz sale de Cuba junto con varios de los integrantes y permanece
con ellos hasta 1965.
[Celia Cruz abandonó Cuba junto con una pléyade de músicos,
compositores y arreglistas. Entre otros, Olga Guillot, Fernando Albuerne,
Xiomara Alfaro, Rolando Laserie; Osvaldo Farrés, Julio Gutiérrez,
Bobby Collazo, René Touzet, Ernesto Lecuona, Israel López
“Cachao” y la Sonora Matancera]
Como es sabido, permanecen en México de 1960 a 1962. En nuestro
país graba con la orquesta de Memo Salamanca. Su salida del país
la refiere Umberto Valverde junto con una anécdota brillante relacionada
con Celia Cruz: “Llegan los problemas migratorios y la agrupación [La
Sonora Matancera] decide trasladarse a Nueva York. Rogelio Martínez
invita a Emilio Domínguez “El Jarocho” a marcharse con ellos. Celia
Cruz, cuenta Leopoldo Gaytán, investigador musical mexicano, referido
por el mismo Emilio Domínguez, lo hizo reflexionar: -Mira, “jarocho”,
Nueva York es muy bonito peor hay mucha corrupción y droga. Tú
eres un muchacho sano, con familia, que no te gusta el desmadre, piénsalo”.
Y Emilio Domínguez no lo pensó demasiado. Se quedó
en México y formó las Estrellas de Plata.
Instalada en Nueva York, Celia Cruz graba con la orquesta de Tito Puente.
Sin embargo, Celia no obtuvo un éxito rotundo en esos años.
Es hasta los años 70 cuando vuelve a los planos estelares mediante
el movimiento de la salsa, y la publicidad la nombra entonces la reina
de la salsa. Dentro de este movimiento hace grabaciones y actúa
con la mayoría de los cantantes masculinos, es decir, los cantantes
de la salsa. Durante este periodo de su reinado, el cual conserva aún,
ha hecho documentales y videoclips sobre la salsa, además de que
como todos recordamos actuó en la película Los Reyes del Mambo,
además de intervenir en varias telenovelas mexicanas.
En México, también, hizo 5 o 6 películas.
Es, sin lugar a dudas, una estrella en el espectro de la salsa, movimiento
al que se incorporó fácilmente, dentro de los nuevos arreglos
o los grupos que la acompañan, los conciertos al aire libre con
miles de asistentes, o a compartir con diferentes cantantes así
como a viajar vertiginosamente por todo el mundo (a pesar de su eterno temor
a subirse a los aviones), a cantar y a bailar en el escenario como si tuviera
30 años.
Durante su reinado, con la Sonora Matancera y con el movimiento de la
salsa, ha actuado por casi todo el mundo. Es, por derecho propio, una diva
de la música afrocaribeña-afroantillana-afroamericana.
Cerremos esto brevísimo pasaje de la Sonora Matancera y Celia Cruz
aludiendo a uno de los aspectos destacados de cantantes y agrupación,
en uno de los más importantes dúos hechos por Celia pero
propiciado por uno de sus compañeros cantantes. Me refiero a Estanislao
Sureda “Laíto”.
Umberto Valverde le preguntó a “Laíto”: -¿Cómo
se hizo el famoso bolero En el Bajío, interpretado a dúo
con Celia Cruz?
Le contestó “Laíto”: -Inicialmente Rogelio Martínez
me entregó la composición con el fin de cantarla yo sólo.
Después de grabarla comenté que en una sola voz no haría
impacto. Fue entonces cuando le propuse a Celia cantar el tema en dúo,
a manera de controversia y hacer el cierre a cuatro voces. Lo estrenamos
en Radio Progreso pero donde rápidamente se convirtió en un
éxito fue en Colombia, durante la gira que hicimos en 1954, recorriendo
varias ciudades, entre ellas, Cali.
El bolero En el bajío, composición de Fumero Castro, versa
de la siguiente manera:
-Laíto:
Celia tú eres guarachera
de
la guajira te arranco, Celia
pero
si tú sabes tanto, caramba,
ven
y canta lo que quieras,
guajira,
bonita,
no
me hagas sufrir.
Celia Cruz respondía entonces:
Laíto, yo no he querido
invadir
tu territorio
pero
tengo repertorio y así
quedas
complacido
No
me hagas sufrir
Si de duetos de Celia Cruz hablamos, tenemos que decir, ya para terminar,
que el que hizo en ese bolero Celia y “Laíto” es de los mejores
en el mundo.
Hasta aquí: Ella tocaba guarachas (y muchas cosas más).
La Sonora Matancera y Celia Cruz.