Acerca del Paludismo en los departamentos del Guairá y Caazapá (1999 - 2002)
INTRODUCCIÓN
La
Malaria o paludismo es una enfermedad causa por protozoos del género
Plasmodium.
Existen
más de 100 géneros distintos del Plasmodium, pero son cuatro los que afectan
al hombre: P. falciparum, P. vivax, P. malarie, P. ovale.
Las dos especies más comunes son el P. falciparum y el P. vivax,
en el Paraguay se ve más frecuentemente la malaria por
Ciclo
del Plasmodium:
El
huésped verdadero y definitivo es el mosquito del genero Anopheles. (Figura 1.)
En
el ser humano los parásitos introducidos en la sangre por la picadura de la
hembra del mosquito anopheles (esporozoitos) alcanza el hígado, penetra en las
células hepáticas, donde se dividen en numerosos elementos hijos; esta es la
fase Esquizogonia Exoeritrocitaria.
Transcurridos 8 días, los merozoitos liberados del esquizonte pasan a la sangre y penetran en los hematíes, iniciándose la enfermedad clínica en el instante en que la invasión alcanza una proporción suficiente. (Figura 2.)
A
continuación los parásitos destruyen la hemoglobina, elaboran un pigmento
hematico oscuro y crecen hasta ser parásitos semi adultos. Después de
acumularse todo el pigmento en el centro eritrocitario, se produce la división
en un cierto numero determinado de merozoitos jóvenes y el glóbulo rojo queda
así destruido; los parásitos quedan libres y penetran en sendos hematíes,
para reproducir el ciclo citado.
| La malaria mata anualmente casi tanta gente como el SIDA ha matado durante los últimos 15 años. Pero no "rinde" publicidad; virus exóticos o desastres que matan mucha gente rápidamente, generan mejores titulares en la prensa. |
CUADRO CLÍNICO
El
periodo de incubación de la enfermedad varía entre 8 y 30 días; es más corto
en el caso del P. falciparum y más largo para el P. malarie.
Los síntomas de la malaria no complicada (fiebre y escalofríos) son bastante inespecíficos, de modo tal que el agente de salud que no esté alerta sobre esa posibilidad puede errar el diagnóstico. Sea cual fuere el plasmodio, la crisis febril característica esta dada por: tras unas horas de malestar general, cefaleas y mialgias aparecen escalofríos con intensa sensación de frío, lo que lleva al enfermo a cubrirse con mucha ropa en cualquier estación del año; es el Periodo Frío que dura 15-60 minutos. Después aparece el Periodo Caliente o Febril, con rubicundez facial, piel seca y elevaciones de temperatura que pueden alcanzar 41° Centígrados, este periodo suele durar 2-6 horas. El tercer periodo o de Lisis, se caracteriza por gran sudoración, descenso de la temperatura, abatimiento y somnolencia, suele durar 2-4 horas.
Los síntomas más comunes, además de la fiebre y los escalofríos son: dolor de cabeza, dolores musculares (mialgias), dolores articulares (artralgias), malestar general, dolor de cabeza, marcado decaimiento y trastornos digestivos (nauseas, vómitos y diarrea). Estos síntomas pueden ser fácilmente confundidos con gripe, gastroenteritis o, inclusive fiebre tifoidea, fiebre reumática o meningitis bacteriana.
También pueden presentarse los siguientes signos: esplenomegalia, anemia con o sin trombocitopenia, hipoglucemia, disfunción renal o pulmonar y alteraciones neurológicas.Todos los signos y síntomas varían en función de la especie de Plasmodium, la carga parasitaria y el estado inmune del paciente.
Es de importancia el síndrome febril, la confirmación diagnostica se obtiene por la observación microscópica del plasmodio, para lo cual se solicita gota gruesa y gota fina teñidas con Giemsa, Leishman o Romanowski – eosina.
La gota gruesa permite determinar la positividad o la negatividad malárica, pero no permite identificar la especie; para ello se recurre a la gota fina, que además sirve para cuantificar la parasitemia en porcentaje de hematíes invadidos.
Los métodos serológicos tienen valor para los estudios epidemiológicos y para sustentar sospecha en casos de parasitemias bajas.
TRATAMIENTO
Se debe tener en cuenta el concepto de paludismo resistente; que se define como la capacidad del parásito para sobrevivir e incluso multiplicarse a pesar de haber recibido dosis habituales e incluso más elevadas de un fármaco supuestamente activo. En el caso del paludismo se hace referencia a la resistencia del P. falciparum a la cloroquina, pero esa resistencia tiene tendencia a trasladarse a nuevos fármacos antimaláricos.
Los grados de resistencia que se pueden observar in vivo son:
La sensibilidad a la cloroquina se define por la desaparición de la
parasitemia durante la primera semana y sin aparición de recaídas después de
una dosis de 25mg/Kg en 3 días de tratamiento.
Los
esquemas con quinina o quinidina oral son bastante poco tolerados, además de su
sabor -extremadamente amargo- provocan el clásico cinconismo; por esta razón,
aunque su combinación con doxiciclina o tetraciclina sea efectiva, el
cumplimiento del esquema se torna complicado.
La
artemisinina, ha sido usado extensamente en China y el sudeste asiático. Es uno
de los fármacos de más rápida acción, no es tóxico y es efectivo en los
casos de resistencia. Al carecer de efecto de primer paso, es ideal para países
en vías de desarrollo, en los cuales son frecuentes los casos de hepatitis B o
C, con cirrosis secundaria, en coexistencia con paludismo.
Lamentablemente, aún no está disponible en formas farmacéuticas en gran parte
del mundo.
Quimioprofilaxis. Se utiliza la cloroquina, en los países donde la resistencia es reciente se sigue recomendando el uso de cloroquina, en caso de que la resistencia sobrepase RI se emplea combinaciones de cloroquina con proguanil. La mefloquina se desaconseja en el embarazo, en los individuos con trastornos del ritmo cardíaco, epilepsia o que reciben medicación sedante, antidepresiva e hipotensores. Otro medicamento recomendado para el autotratamiento es la halofantrina, dos comprimidos de 250mg cada 6 horas en tres ocasiones durante un solo día. No debe administrarse en paciente con alteraciones del ritmo cardíaco.
Para la profilaxis química en embarazo y en los niños se recomienda el uso de la cloroquina y el proguanil son los únicos fármacos que no suponen peligro.
Inmunoprofilaxis. Se dispone de un vacuna producida sintéticamente y que actúa sobre los antígenos del estado sanguíneo del parásito (por lo tanto no protegería al viajero). Ha sido producida en el Instituto de Inmunología de Bogotá.PALUDISMO EN GUAIRÁ Y CAAZAPÁ
Existen realidades muy distintas, una en el departamento del Guairá; donde
se aprecia un notable descenso de los casos positivos, desde 556 casos en el año
1999 hasta 300 en el 2000, escasos 29 en el 2001 y 17 en el año 2002.(Gráfico
1., Tabla 1.)
En el departamento de Caazapá la realidad es totalmente opuesta, no solo
debido a la no disminución de los casos, sino debido al aumento de los mismos.
En el año 1999 se obtuvieron 357 muestras positivas, en el año 2000
disminuyeron hasta 66, para luego aumentar de nuevo en 2001 con 257 casos y un
nuevo espectacular ascenso hasta los 573 casos en el año 2002. (Gráfico 2,
Tabla 2)
En ambos departamentos los principales distritos con respecto al número de
positivos son Paso Yobai (Guairá) con 625 casos en el periodo de 1999 – 2002,
y San Juan Nepomuceno (Caazapá) con 633, donde se nota un gran aumento en los años
2001 y 2002, siendo estos dos últimos años responsables de 615 casos. También
en el departamento de Caazapá, pero con notable disminución de casos es el
distrito de Abai, donde se observan 393 positivos.
En solo estos tres distritos se concentran 1651 de los 2755 casos,
representando el 38% del total. (Gráfico 3.)
.
A pesar de ser departamentos limítrofes, Guairá y Caazapá muestran números muy distintos en relación a las muestras positivas de Paludismo.
El paludismo no es una patología ya vencida, sino a vencer, especialmente
en departamentos como el de Caazapá, donde los casos van en aumento, dejándose
a la población prácticamente a su suerte, cuando en departamentos como el de
Guairá son muy escasos las muestras positivas de paludismo; por lo tanto se
debería reforzar las campañas en distritos como el de San Juan Nepomuceno
donde las cifras son considerablemente superiores al de los demás distritos.
TABLAS
TABLA I:
Casos positivo de Paludismo en el Departamento del Guairá en los años 1999 – 2002 por Municipios.
|
Municipio: |
Año
1999 |
Año
2000 |
Año
2001 |
Año
2002 |
|
Colonia
Independencia |
6 |
191 |
16 |
7 |
|
Paso
Yobai |
528 |
87 |
6 |
4 |
|
Borja |
14 |
10 |
1 |
|
|
Natalicio
Talavera |
0 |
3 |
0 |
0 |
|
Muricio
José Troche |
1 |
3 |
4 |
0 |
|
José
Fasardi |
0 |
3 |
0 |
0 |
|
Villarrica |
4 |
2 |
1 |
3 |
|
Iturbe |
0 |
1 |
0 |
2 |
|
E.A.
Garay |
0 |
0 |
0 |
1 |
|
Mbocayty |
1 |
0 |
0 |
0 |
|
TOTAL: |
554 |
300 |
28 |
17 |
Fuente: SENEPA, oficina Zona IV.
Observación: Año 2002 datos parciales hasta mes de julio.
TABLA II. Casos positivos de Paludismo en Caazapá en los años 1999 – 2002 por Municipios..
|
|
|
|
|
|
|||||
|
|
Municipio |
Año
1999 |
Año
2000 |
Año
2001 |
Año
2002 |
||||
|
|
Caazapá |
15 |
2 |
8 |
9 |
||||
|
|
Maciel |
0 |
0 |
1 |
1 |
||||
|
|
Fulgencio
Yegros |
0 |
0 |
0 |
2 |
||||
|
|
Yuty |
10 |
0 |
9 |
75 |
||||
|
|
San
Juan Nepomuceno |
8 |
10 |
218 |
397 |
||||
|
|
Buena
Vista |
4 |
3 |
1 |
21 |
||||
|
|
General
Morínigo |
2 |
0 |
0 |
3 |
||||
|
|
M.S.
Bertoni |
1 |
51 |
0 |
0 |
||||
|
|
Abai |
312 |
0 |
20 |
10 |
||||
|
|
Tava-í |
5 |
0 |
0 |
50 |
||||
|
|
TOTAL: |
357 |
66 |
257 |
568 |
||||
Fuente: SENEPA, oficina Zona IV.
Observación: Año 2002 datos parciales hasta el mes de julio.
GRÁFICOS
GRÁFICO 1.
Casos
de Paludismo en el Departamento de Caazapá (1999 - 2002)
GRÁFICO 3.
Concentración de casos positivos
en distritos de los departamento de Guairá y Caazapá, año 1999 – 2002.
FIGURAS
Figura 1.
Hembra de mosquito del género Anopheles.
Figura 2.
Ciclo del protozoario del género Plasmodium.
BIBLIOGRAFÍA
Tratado
de Medicina Interna,Farreras
Rozman
"Informe de la situación de los
programas de malaria en las Américas" 41.Consejo Directivo de la OPS, San
Juan, Puerto Rico, 27 de septiembre a 1 de octubre de 1999. (Documento
CD41/INF/1[Esp.]).
Profilaxis antimalárica y tratamiento de la malaria grave y resistente en Venezuela, CONSENSO DE EXPERTOS. Sociedad Venezolana de Infectología (SVI)