| IMPORTANTE:
Este artìculo NO POSEE LOS ACENTOS CORRESPONDIENTES
AL IDIOMA ESPAÑOL. Los acentos han sido
escritos con un TECLADO ITALIANO, por lo tanto
se encuentran al revès!!!
Tanaquilla,
la mujer que gobernò Roma
En
los libros de historia romana contemporàneos,
Tanaquilla es recordada a mala pena como la que
"viò el àguila" y solo
Indro Montanelli (Storia di Roma) la define en
manera sensata como "la primera emperatrìz
de Roma". Ciertamente Tanaquilla no fuè
una emperatrìz con tìtulo, hubiera
sido imposible en la sociedad romana patriarcal,
pero lo fuè detràs del telòn,
gobernando de persona y escondiendo la muerte
de su marido Tarquino hasta encontrar un digno
sucesor para no perder sus priveligios.
La
sociedad etrusca, como
ya se ha dicho en los artìculos anteriores
publicados en este foro, es la ùltma sociedad
mediterrànea donde se observan los restos
de una civilizaciòn mucho màs antigua
del tipo matrilinear y los retazos de dicha cultura
son bien visibles en la sociedad etrusca donde
la mujer,
a diferencia de Grecia y Roma, ocupaba una posiciòn
privilegiada.
Tanaquilla
encarna este tipo de mujer: maga, vidente y reina.
Esta
mujer, de nobles origenes, naciò en Tarquinia
en la mitad del VII siglo y se casò con
Luchmon, hijo de un tarquinese y de un griego.
Luchmon, siendo un extranjero en tierras etruscas,
tenia impedido realizar una completa carrera militar
y, por lo tanto, ocupar puestos de poder importantes.
Tanaquilla no se acontentaba de tal exclusiòn
y obligò a su marido a transferirse a Roma,
una cuidad aùn jòven donde todo
era posible (una espcie de "sueno americano"
en los anos 50').
Tanaquilla partiò con su marido desde la
cuidad etrusca de Tarquina
guiando un carro con caballos en el cual cargò
objetos preciosos para realizar una entrada triunfal.
Un
dìa, a Gianicolo, una de la colinas de
Roma, un àguila piombò desde el
cielo y le quitò el sombrero a Luchmon;
luego de haber volado en el alto se lo metiò
nuevamente en el capo.
Tanaquilla, hàbil y calculadora, y ademàs
experta en artes
divinatorias etruscas, interpretò el
hecho como un signo positivo en su destino y abrazò
a su marido gritando la gloria que lo esperaba
dicendo que el àguila habia sido enviada
por los dioses los cuales sotenian que èl
era un hombre potente y que como tal entraba en
la nueva cuidad.
No
sabemos si el hecho del àguila sucediò
realmente, muchos creen que esta fuè una
invenciòn de Tanaquilla, lo importante
es que Luchmon, tiempo despuès, fuè
coronado rey de Roma con el nombre de Lucio Tarquinio
Prisco, el primer rey etrusco de Roma.
Tarquinio
no tomaba ninguna desiciòn sin consultar
a su esposa y en punto de muerte le diò
la tutela de sus tres hijos (generalmente en Roma
la podestad de los hijos era pasada a un varòn
y no a la esposa).
Cuando
Tarquinio muriò asesinado por uno de los
hijos de Anco Marcio, otro etrusco subiò
al trono: Servio Tullio, quien fuè criado
en la corte por la reina Tanaquilla.
Antes de que Tanaquilla encontrara un digno sucesor
(y el modo de no perder sus privilegios) escondiò
por largo tiempo la muerte del marido Tarquinio
Prisco y fuè ella a gobernar a escondidas
y solo cuando decidiò que Servio Tullio
seria el sucesor dio la noticia de la muerte del
marido.
Este es un capìtulo de la historia de Roma
que poco les gusto a los patriarcas de la època
cuando se enteraron y màs aun considerando
que durante el reinado de Tarquinio Prisco y de
Tanaquilla, la capital comenzò a tomar
forma (hasta entonces era un pequeno centro que
envidiaba las cuidades etruscas, las mejores de
la època).
Tanaquilla
muere a la edad de 60 anos (aproximadamente).
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