Los años sesenta y la globalización (II)

 (por Harold García)

 

Boom y endeudamiento en los países en vías de industrialización

 

La lucha de clases de los 60 se difundió también al “tercer mundo” (países productores de materias primas), y las elites de muchos de estos países respondieron con una mezcla de represión y concesiones en la forma de la promesa de desarrollo, financiado en gran parte con prestamos de dinero con los capitales “fugados” de occidente y petrodólares.

 

Como hemos visto, en los países de la OPEP se podía financiar las concesiones y la represión en gran parte con las entradas del petróleo. Pero en los demás países les llegó en buena hora el capital liquido que se ha fugado de occidente tanto como capital productivo como capital financiero. La llegada de estos capitales significa un boom de la industria (en Medellín por ejemplo el sector textilero) y a la vez del sector financiero: bancos, cajas de ahorros etc. En otros países donde las luchas sociales habían avanzado bastante el desarrollo requirió primero de una mayor dosis de represión. En América latina una de las formas que tomó esta represión era la dictadura militar (Brasil, Chile, Uruguay, y Argentina, donde la junta militar quiso construir fabricas sobre las tumbas de los desaparecidos).

 

Las concesiones a las exigencias populares se dieron en la forma de la misma infraestructura combinado con (y a menudo disfrazado como) inversión social[i]. (En Colombia hasta hoy los años 70 son vistos nostálgicamente por muchos como el apogeo de las luchas populares: si no se lograra un estado de bienestar, por lo menos se lograron subsidios de transporte y comida).

 

En los países que eran colonias las luchas de liberación nacional alcanzaron su apogeo en muchos casos paralelo a las luchas de los 60 – caso Vietnam - o por lo menos son inspirados por ellas. A partir de este momento abrieron las puertas al capital internacional y por tanto la globalización, ya que después de ‘liberarse’ no estaban atados al comercio con sus antiguos amos sino que se vuelven nuevos mercados listos para recibir la inversión extranjera de cualquier parte. Y de igual manera se endeudaron.

 

En el este de Europa también el estado recurrió el garrote y la zanahoria como respuesta al despertar de la protesta en los 60: los gobiernos prestaron de los bancos occidentales y se endeudaron para poder subvencionar un modesto consumismo y así mantener la paz social. (Este minimo nivel de bienestar material hace que hoy en día muchos soviéticos añoran los tiempos de Brezhnev). Al mismo tiempo mandan la tropa a reprimir la protesta pública.

 

De esta manera podemos decir que fuera de Europa occidental y Estados Unidos las deudas acumuladas durante los años 70 representaban una respuesta de la burguesía en la forma de represión o de concesiones a la amenaza que representaba su propio proletariado. Y estas deudas cuando no se podían pagar se convirtieron en un motor principal de la continuación del proceso de globalización en los 80, por medio de las recetas neoliberales aconsejadas por las instituciones financieras para pagarlas.

 

Con la fuga de capitales de occidente y la acumulación de la deuda se dan las condiciones esenciales para el posterior desarrollo o segunda etapa de la globalización: la ofensiva neoliberal y el papel de las organizaciones internacionales para conducir esta ofensiva.

 

El “neoliberalismo”de los 80: el capital contrataca

 

Para mediados de los 70 había una crisis de ganancias a nivel mundial que los estados del orden posguerra eran incapaces de resolver solos, ya que controlaban cada vez menos el flujo de capitales. La crisis se expresó en los países avanzados con los efectos de la recesión de 1975 y luego a partir de los 80 en el “tercer mundo” con la crisis de la deuda externa. Pero efectivamente con la nueva movilidad o globalización del capital era una sola crisis: la fuga de capitales hacia el tercer mundo dependía de crecimiento económico en occidente. Como una sola crisis se requería una sola solución.

 

Esta solución asumió la forma de lo que se ha llamado el neoliberalismo: para bajar la inflación y la deuda nacional (¡recordemos que Estados Unidos era y es de los países más endeudados del mundo!) y restaurar la acumulación a nivel local los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional recomendaron a los gobiernos de los países industrializados atraer el capital financiero mediante tasas de interés mas altas; recortes de sueldos para controlar la inflación; recortes en el estado de bienestar; cierre de las industrias nacionales no rentables; y privatizaciones para pagar sus deudas. Estas recomendaciones coincidieron con las de las elites locales quienes buscaban nuevas estrategias para apagar la beligerancia popular de los 60/70 que amenazaba sus ganancias locales y en últimos su poder político. Con estas medidas los gobiernos efectivamente abandonaron el pacto social de la época posguerra y en su lugar se enfrentaron directamente con sus clases trabajadores para imponérselas. Las políticas económicas del thatcherismo en Inglaterra y reagonomics en Estados Unidos mostraron el camino para los demás durante los anos 80.

 

Efectivamente la alza general de tasas de interés de parte de los países occidentales aumentó las deudas de los países endeudados, y el descenso en el comercio internacional significaba que estos exportaron menos y los precios cayeron (En Colombia el principal fuente de ingresos, el café, entra en un declive irreversible). Debido a esta situación, a finales de los 70 los países endeudados estaban al punto de faltar con los pagos de la deuda. Con esto la rentabilidad del capital financiero estaba en tanto peligro que el sistema bancario a nivel mundial casi colapsara. El FMI y el Banco Mundial entonces intervinieron a principios de los 80 para aconsejar a los países prestamistas como pagar la deuda y administrar préstamos con condiciones (los Planes de Ajuste Estructural) para pagarla. Estas condiciones reflejaron las mismas “políticas neoliberales” que se impusieron en occidente, porque buscaban por medio del pago de la deuda y otros medios atraer el capital flotante. La diferencia sería que en el “tercer mundo” sus efectos sociales serían por razones obvias aún más devastadores.

 

En los países estalinistas la rebelión gradual desatada en los 60, junto con el endeudamiento de los regímenes en sus esfuerzos para contener el descontento, volvió el capitalismo de estado cada vez más inviable económica y políticamente hasta que “cayeran” los regímenes  que lo aplicaban a punto de levantamientos populares a finales de los 80, o, en algunos casos (China es el principal) los regímenes se adaptaron. La industrialización acelerada que habían impulsado estos estados no logró la transición al socialismo sino al capitalismo, para poner estos países junto con los demás a disposición del capital internacional, ya libre y rapaz.

 

En términos del proceso de globalización se completó así la colonización externa del capital con la caída de los regímenes estalinistas. En los países de Europa oriental, (por ejemplo la ex-Yugoslavia y Chechenya) y en otras partes como Colombia la guerra a menudo sirve un papel para restaurar las ganancias (la “acumulación primitiva”), dejando esas tierras y poblaciones libres para la inversión de capitales o donde no sea factible, el abandono total.

 

Y ahora?

 

He querido centrar este análisis sobretodo en las raíces de la globalización: como se arrancó. Una de las consecuencias de las luchas de los 60/70 es que el capital sale de las economías de Estados Unidos y Europa occidental provocando un boom en los países de llegada, donde como capital financiero empieza a acumularse como deuda, que también es una respuesta a la lucha de clases del mismo periodo en los países del “tercer mundo”. El neoliberalismo que sigue es el contrataque.

Hoy también vemos culminar y asociamos con la globalización las otras respuestas al resurgimiento de las luchas en los 60/70 dirigidas a conservar y aumentar las ganancias: La inversión en las nuevas industrias y la reorganización del proceso productivo en las viejas, y el papel en ambos casos del desarrollo de nuevas tecnologías.

 

Por otro lado la inversión en nuevos sectores de la economía también se manifiesta hoy en día tanto con el sector de las “empresas puntocom” como con la explosión del sector servicios (con las increíbles ganancias que dan por ejemplo la venta de la droga y el sexo). La reorganización de la producción se manifiesta con las modas de la “ciencia gerencial” como la promoción de “círculos de calidad” dentro de las empresas, y el outsourcing, el cual es el mecanismo como empresas como McDonalds han transferido la producción a China hoy en día.[ii]

 

Hay un ejemplo local donde se combinan todos los elementos que estaban en los principios de la globalización además de sus ultimas manifestaciones: el deseo de que el Valle de Aburra crece económicamente en base a los “servicios” en el área de las telecomunicaciones como los callcentres. Aquí tenemos una fuga de capitales invertido en un sector no-industrial que emplea lo ultimo en la nueva tecnología (recepcionistas atienden llamadas de otras partes del mundo). Y se cree que los efectos del desarrollo (una población alfabeta). Y es un capital atraído a un país que ha aplicado fielmente la receta neoliberal para no dejar de pagar la deuda: lo que se traduce a nivel local en la guerra del gobierno para bajar sueldos de la joven mano de obra que trabajaría en estas nuevas industrias (mediante la Reforma Laboral) mientras asesina quienes organizan los trabajadores. Al mismo tiempo el sector servicios vendría a reemplazar las industrias tradicionales como la textilera que en parte se trasladan hacia donde encuentra menos resistencias y por tanto mayores ganancias (el capitalismo autoritario de la china por ejemplo). [iii]

 

En los 90 del proceso de globalización capitalista al mismo tiempo que se consolida también parece llegar a sus limites: lo que era una solución también se vuelve fuente de inestabilidad para el capitalismo, como igual ocurrió en todas sus fases anteriores. Podemos citar tres ejemplos de esta inestabilidad.

 

Primero, la inestabilidad reinante en la economía mundial por tanto capital flotante – caracterizado por la ultima recesión en EEUU provocado por el crash del sector informático - acelera la conformación de nuevos bloques económicos que buscan captar este capital flotante (Comunidad Europea, ALCA etc.).

 

Segundo, la potencia del naciente ‘nuevo anti-capitalismo’ demuestra que si el capital se transfiere a un nuevo plano igual lo hace la lucha de clases. Este ultimo ciclo de luchas a nivel global a su vez oxigena resistencias locales que tienen que ser combatidos a nivel local y por tanto se aceleran la conformación de los planes de seguridad regional que acompañan los planes de unión económica. (El Plan Andino como la extensión regional del Plan Colombia, por ejemplo).



[i] Es notorio como los grandes proyectos de infraestructura tienen un impacto psicológico en una población que esta convencido de la necesidad del “desarrollo” por lo que representan (el progreso) mucho mas que por su propia utilidad. Este impacto psicológico hace que la población se identifique con el gobierno o alcaldía que auspicio su construcción.

[ii] Véase por ejemplo: “La drama de las chinas detrás de las muñecas para Occidente”, El Colombiano página 7ª,  29/12/01.

[iii] Entonces si las nuevas industrias empiezan a trasladarse a países como Colombia, mientras que la producción fabril va a la China, ¿las economías de Occidente se basarán únicamente en el capital financiero?


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