Los
años sesenta y la globalización (I)
(por
Harold García)
Introducción
Hoy en los
discursos de los movimientos de todo tipo que dicen combatir la
injusticia social una frase clave es sin duda la globalización.
Todos tenemos una idea de lo que lo caracteriza pero, cuales
fueron las circunstancias que dieron inicio a este proceso? Como
siempre la respuesta depende de los lentes con que se
mira.
Para sus
defensores, la globalización es un proceso natural, inevitable,
que se nos impone un capital omnipotente sin que podamos hacer
nada. Muchos de sus detractores también comparten esta visión:
ven la globalización como un proceso que se impuso sobre una
clases populares esencialmente pasivas y víctimas, que no mas
reacciona de manera espontanea a las cosas. La diferencia es que
para estos enfrentarse con ella se requiere de una vanguardia de
iluminados (tradicionalmente el partido leninista pero también
puede tomar otras formas, como un puñado de super-activistas...[i]) que les traiga
conciencia a las masas con sus propagandas y sus
acciones. Es un concepto que mantiene la masa igual
de pasiva como en el sistema actual
El análisis
que voy a hacer aquí dista mucho de ambas visiones porque parte
del punto de vista según el cual las luchas de clase además de
responder a los grandes procesos históricos juegan un papel
central en generar estos procesos, y que estas luchas comprenden
prácticas que sirven como un breve ensayo del mundo deseado.[ii]
Con esta mirada
y por paradójico que pueda parecer entonces a primera vista, lo
que pretendo demostrar aquí sin pretensiones a originalidad - es
que la globalización nació como una respuesta de clase a las
revueltas, el inconformismo, los sueños revolucionarios que
conformaron el nuevo ciclo y circulación de luchas a nivel
internacional que asociamos con los años sesenta[iii]
Casi todos
tenemos algunas nociones relacionadas en el momento de responder
esta pregunta: un mundo que está regido cada vez más por un
solo sistema económico (capitalismo neo-liberal, apertura
económica...) impuesta por instancias supranacionales como el
FMI y el Banco Mundial; un solo sistema político (la democracia
burguesa); el papel de las nuevas tecnologías en este
empequeñecimiento del mundo; la uniformidad cultural
(conocemos más de las otras culturas al mismo tiempo que hay
cada vez menos diferencias entre ellas porque todos comemos Mc
Donalds, nos vestimos con bluyines y pensamos como CNN...)
Cómo podríamos
resumir este conjunto de impresiones? Ellos representan la
extensión del afán de lucro a cada rincón de nuestras vidas y
de nuestro mundo. Pero no es sino el último ropaje de algo que
en su esencia no es nuevo el capitalismo. De hecho el
capitalismo
siempre ha sido
global: Nació con la piratería y la transportación de los
esclavos, fenómenos que permitieron las primeras superganancias.
De allí empezó el lento proceso del despojo de las tierras y la
conversión forzada de los habitantes del mundo en esclavos del
sueldo, por medio de la destrucción de otras modas de vida (la
del indígena tradicional, el campesino, e incluso formas
obsoletas del capitalismo...), procesos que hoy continúan con el
nombre de la globalización.
Pero la
colonización del mundo por el capital no es solo para afuera,
también es para adentro: lo que se ha llamado la colonización
interna. Esta es la manera como las relaciones mercantiles llegan
a ocupar cada vez mas áreas de nuestras vidas: el amor, el
deporte... hasta las 24 horas, los 7 días de la semana del día
estamos o produciendo o consumiendo: todo es plata
como dice la gente.
¿Por qué el
capital se expande así, tanto hacia dentro como hacia afuera?
Porque es una relación entre clases sociales, y cuando por un
auge de las luchas entre explotadores y explotados el capital
definitivamente ve bloqueada y limitada su capacidad de aumentar
ganancias (de acumularse) entonces se vuela y trata
de recrear la relación de explotación en circunstancias más
favorables, a veces pero no necesariamente en otros
territorios.
La globalización
nace como un ejemplo específico, histórico de esta tendencia:
en un principio es una respuesta del dinero y el poder (capital y
estado) al auge de luchas en los años 60/70. Para demostrarlo
voy a analizar los dos momentos claves de esta
respuesta:
1. A partir de
los 70, la reestructuración económica en Estados Unidos y
Europa occidental (lo que aquí en adelante llamo occidente, que
se basa en: cambios en los procesos de producción, inversión en
nuevos sectores de la economía, y una fuga de capitales de las
economías nacionales de occidente a menudo en la forma de
capital financiera hacia los mercados financieros mundiales y de
allí hacia partes del tercer mundo.
2. En los
70, la acumulación de deuda externa por parte de países en
vías de industrialización sobre la base de este capital
fugada y los petrodólares que juntos habían
inundado los mercados internacionales financieros.
Estos dos
fenómenos dejan sentadas las bases para seguir desencadenando el
proceso de globalización como respuesta de parte del capital a
dichas luchas e incluso las que siguen: en las 80 la
globalización se desarrolla en la forma de la contraofensiva
neoliberal a nivel global que tiene como objetivo
superficial resolver los problemas del no pago de la
deuda en el tercer mundo y la recesión de los 70 en
occidente, pero que en el fondo constituye una respuesta a la
ofensiva popular de los 60/70 que originó dichos
problemas. Con la caída del muro de Berlín la
ofensiva abarca todo el mundo. En los 90 la globalización se
consolida a la vez que se dinamiza una creciente ola de
resistencia que se conforma a nivel mundial.
El mundo después
de la segunda guerra mundial se caracteriza tanto en occidente
como en el bloque soviético por una paz social
basado en el intervencionismo estatal, y producto de las luchas
revolucionarias de primera mitad del siglos. En occidente y los
demás países que siguen su modelo socialdemocrata o keynesiano
las economías son mixtas (participa el estado y también la
empresa privada). Un estado de bienestar cubre las necesidades
basicas de la población y la formula es un circulo feliz a nivel
de cada país que implica producción masificada, intensificada y
por tanto disciplinada según el modelo fordista, a cambio de
consumo masivo garantizado por sueldos más altos. En el bloque
soviético el intervencionismo del estado no es
parcial sino total porque se cree que solo con la disciplina
férrea impuesta desde el estado estalinista pueden estos países
desatrasarse en tiempo récord con respecto a su desarrollo
industrial. Al mismo tiempo el estado es obligado a cubrir las
necesidades básica de la gente.
La decisión
del estado de intervenir en este periodo por medio de concesiones
y represión para garantizar la paz social facilita la
acumulación de capital pero a la vez y de manera contradictoria
pone limites a esta acumulación, sobretodo cuando surge una
nueva ofensiva popular que amenaza con rebajar la tasa de
ganancias.
Esta nueva
ofensiva aparece en los años 60 cuando un nuevo ciclo de luchas
sociales empezó a perturbar la paz social de la posguerra. Su
circulación por el mundo, Europa occidental, Europa del este, y
el tercer mundo significó un efecto cumulativo que
llegó tal vez a su punto más intenso al fin de los 60 y los
primeros años de los 70 sin parar allí. Eran años que en sus
mejores momentos nos dejaron entrever brevemente lo que podría
ser un mundo distinto algo así como el corte de una
hermosa película y por eso sigue siendo un símbolo tan
inspirador hoy en día a pesar de los intentos de los medios y la
academia de trivializar o de archivar los sueños de una época.
En cuanto a
occidente ya dijimos que después de turbulencia revolucionaria
de los anos 1900-1945 y las dos guerras mundiales que de cierta
manera buscaron apaciguar esa turbulencia, no es de extrañar que
tanto la burguesía como la clase trabajadora aceptó cederse en
sus posiciones e hizo las paces. Pero una nueva generación
rechazó muchos aspectos del sistema: la disciplina y alienación
del trabajo de fábrica, la guerra en que se apoyaba el sistema
(Argelia, Vietnam...) y la discriminación con que se dividía la
gente. Lo rechazó desde una amplia gama de escenarios: desde las
fabricas italianas hasta los colegios franceses, desde los
barrios negros y chicanos neoyorquinos hasta las comunas de
California, se vuelve a hablar de un mundo distinto. La lucha de
clases ahora abarcaba nuevos sectores: una nueva generación de
trabajadores, pero también amas de casa, estudiantes, minorías
étnicas, gays etc.... Tanto la toma de una fabrica como el
festival suponía un rompimiento con el orden social de la
posguerra y una mirada fugaz a lo que sería un mundo basado en
las necesidades y no en las ganancias.
Tal vez el
momento más impresionante de este movimiento era el París de
mayo de 1968 que involucró tanto trabajadores como estudiantes.
Los situacionistas franceses para muchos resumen el momento con
sus consignas y análisis de la nueva sociedad del consumo
(la sociedad del espectáculo) así superando los
viejos movimientos de corte marxista o anarquista quienes fueron
incapaces de entender el momento.
El espíritu libertario de este ciclo de
luchas hace que se extienda también a los países del este de
Europa. Empieza así la desintegración gradual del capitalismo
de estado en estos países, lo que termina más adelante en la
globalización.
En este caso, una
nueva generación de trabajadores igual a sus homólogos en
occidente comienza a rehusar la disciplina de trabajo, en este
caso volviendo ineficaz la economía con sus saboteos silenciosos
a la maquinaría de producción en una especie de revuelta en
contra el culto a la obediencia y el trabajo tan característica
del estalinismo. Algunas corrientes disidentes se manifiestan
abiertamente en contra el estado autoritario: la primavera de
Praga de 1968 es el ejemplo tal vez más famoso. Otras protestas
son respuestas a los intentos de quitar subsidios de comida
una confesión de la incapacidad del sistema de satisfacer
las necesidades materiales de la población.
En los años 60
en occidente la burguesía habló mucho del moral y perdida de
valores tradicionales entre los jóvenes, pero lo que realmente
les tenía preocupado de este ambiente de beligerancia popular
eran sus ganancias. Inicialmente cedió mas, por ejemplo
otorgando los aumentos de salario que pedían los trabajadores
con el fin de calmar los ánimos revolucionarios. Pero la alza de
salarios sin mayor productividad tuvo el efecto de reducir las
ganancias. La inflación no pudo quedarse detrás de los
salarios. Por esas razones a principios de los 70 la burguesía
occidental hablaba de una crisis.
Su respuesta se
basa en tres aspectos que son claves para entender cómo el
proceso de globalización se desprendió principalmente a partir
de esta situación en occidente: la inversión en nuevos sectores
de la economía; la descentralización del proceso de
producción, y sobretodo la inversión del capital fuera del
país. Respuestas que no fueron posibles en la URSS y sus
satélites por lo que los estados estalinistas mantenían un
control mucho más estricto sobre el movimiento de capitales.
Primero, se busca
invertir en nuevos sectores como servicios y tecnología de
punta, donde se puede empezar desde cero la relación
patron-trabajador. Allí es donde vemos las grandes inversiones
en las nuevas tecnologías que hoy todo el mundo asocia con la
globalización.
Segundo, se fijan
en cómo cambiar métodos de producción para reducir el poder de
los trabajadores para controlarla como grupo: automatizar los
procesos de producción para prescindir de los trabajadores.
Algunos analistas se precipitan a hablar del fin de la fabrica y,
¡por ende de las clases sociales! ; descentralizar la
producción: Si no se puede prescindir de los trabajadores
mediante la tecnología por lo menos se los puede dispersar; y
también outsourcing: mandar el trabajo a terceros.
La fragmentación
del proceso productivo se puede aplicar dentro una ciudad, pero
su máxima expresión es la dispersión por diferentes países.
Esto, la fabrica global, se hace factible con el tercer factor
que es la fuga de capitales por lo cual el capital en
este periodo comenzó a huirse de las demandas de los
trabajadores en los países occidentales e irse para los países
en vías de desarrollo.
El capital se
fugaba como capital productivo (fabricas por ejemplo) en busca de
la mano de obra sea más barata, por lo que la aceleración del
declive de las industrias tradicionales de occidente es una
característica de la globalización: es el caso de la
reubicación de industrias norteamericanas y japonesas en
México.
Pero también, y
en esto reside el aspecto más novedoso de la fuga de capitales
para el proceso de globalización, el capital se fugaba como
capital financiero hacia los mercados financieros (bancos etc.) y
de allí hacia el sur del planeta.
El capital
financiero representaba enormes ganancias después de que el
Presidente Nixon abandonara el Acuerdo de Bretton Woods (1945) en
1973. Según este acuerdo las tasas de cambio eran fijas con el
fin de evitar la especulación que había causado tanta
inestabilidad económica en los anos 20 y 30, pero el incremento
en comercio internacional en los 60 y el crecimiento con esto de
mercados financieros globales además del nuevo auge en la lucha
de clases hacían cada vez menos atractivo este tipo de control.
Estos mercados financieros se engordaron aún más porque fueron
inundados por los petrodólares cuando los países
petroleros (agrupados en la OPEP) subieran el precio del
petróleo en 1974 con el fin de tener con que apaciguar las
luchas sociales en sus propios países.
Aunque es un tema
que queda fuera de los limites de este articulo, se respondía a
las luchas de los 60 también a nivel interno de cada país: a
nivel político con la represión (el desmantelamiento de las
Panteras Negras, para dar solo un ejemplo) y a nivel económico
con la austeridad que se trato de lograr aún
manteniendo el pacto social, el fracaso de la cual abriría paso
a otra faceta de la globalización: la aplicación del
neoliberalismo en occidente en los 80.
La falta de
re-inversión de capitales en occidente debido a este vuelo de
capitales y las demandas salariales de la clase obrera que
seguía en la misma tónica ofensiva que en los 60, se hizo
sentir en los anos 70 en forma de una recesión en el mismo
occidente, el cual produjo a su vez un descenso en el volumen de
comercio internacional. Para restaurar la rentabilidad de sus
propias economías los mismos gobiernos occidentales por un lado
prestaron más de las instituciones internacionales para ingerir
capital a sus economías, y por otro lado trataron de imponer
políticas de austeridad (dirigidas a los aumentos de salarios y
el presupuesto social). Pero sus proletariados se mostraron poco
dispuestos a pagar la crisis aceptando esas políticas, y con la
beligerancia producto de la ofensiva popular de los 60 se
pusieron ahora a defender sus conquistas: en Inglaterra por
ejemplo una huelga de varios sectores dirigida por los mineros de
carbón tumbó al gobierno conservador en 1974. El orden de la
posguerra ya no garantizaba la misma rentabilidad: faltaban
medidas más drásticas para atraer los capitales fugados y
restaurar las ganancias.
Lo que se puede
observar para principios de los 70 entonces y sobretodo debido a
este vuelo de capitales es la puesta en marcha de la
globalización. Es un proceso que significa el comienzo del
fin de las economías nacionales, debido a que los estados
nacionales ya no controlan la circulación del dinero.
CONTINUARA EN EL
PRÓXIMO NÚMERO...
[i] Una
critica que se ha hecho del actual movimiento
anti-globalización es que las redes de
activistas y los reemplazan al partido como una formación
que actúa en nombre de las masas y al paso las suplante: la
imagen de encapuchados peleando por los pobres en las calles de
Praga, Génova, Seattle...
[ii] Este
análisis se debe a las ideas desarrolladas por la corriente
libertaria del marxismo, el mismo que fue desenterrado y
desarrollado en los años 60 por grupos como los situacionistas
en Francia y los marxistas autónomos en Italia.
En términos muy generales, esta corriente es una alternativa al
corriente leninista que sostiene que el proletariado necesita una
vanguardia para dirigirlo. Analiza la historia del
capitalismo según la influencia del mismo proletariado en sus
intentos de crear alternativas al capital, siendo sin embargo
parte de este.
[iii] Aunque en muchas partes del mundo este mismo ciclo alcanzó su apogeo en los 70. A nivel mundial sería más preciso hablar de los años transcurridos entre mitad de los 60 y finales de los 70.
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