Planteémonos la siguiente paradoja: Un burro se encuentra ante dos montículos de fresco heno, a simple vista parecen iguales y a la misma distancia de donde el animal se encuentra, atrás de estos está una cerca y del otro lado de ella puede verse también un cubo a rebozar de suculenta melaza. De momento, la cerca parece infranqueable, sólo tiene la opción de uno de los dos montículos de heno. Cual escoger entonces?
Esta paradójica situación podría, eventualmente ser la que envuelva a muchos libertarios en Latinoamérica con los eventos sociales y políticos que se vienen suscitando en los últimos tiempos en esta parte del globo.
Asistimos en América Latina a un resurgir aparente de la izquierda parlamentaria, o de partidos políticos, con programas a primera vista sociales y aun, en Colombia, pese al clima de polarización del conflicto, vemos a Luis Eduardo Garzón y Vera Grave ocupar sin una aceitada maquinaria política, un honroso tercer lugar en la pasada contienda democrática, donde ya se preveía la victoria de Álvaro Uribe Vélez.
Es así como en Brasil, Venezuela y Ecuador existen sendos presidentes más o menos de centro-izquierda y en la Argentina, se está dando un proceso que creemos, nadie puede aventurarse a decir en que va a parar pero que no deja de ser interesante; también cabe mencionar las luchas de los cocaleros en Bolivia y protestas sociales en Perú, y en general, el movimiento antiglobalización que cada se hace más notorio a nivel mundial.
De entre estos casos, queremos destacar la situación venezolana, por el gran número de pasiones que ha suscitado y que con el paso del tiempo no han hecho más que dejar mejor parado a su presidente a pesar de la huelga de más de dos meses y de tener en contra a los industriales y medios de comunicación, estos últimos no solamente locales. Cabe destacar la posición asumida por nuestros periodistas objetivos que desde el frustrado golpe de abril hasta ahora, vienen exigiendo a voz en cuello la ya inútil libertad de prensa, que para ellos es dejarles trabajar para el patrón.
Cabe mencionar el silencio cómplice de nuestras bien amadas democracias que ven a Chávez como una piedra en el zapato para continuar implementando las medidas económicas del FMI y del BM, bajo el patrocinio del papá de todas las democracias y cabeza principal del eje del bien.
Ahora, dejemos bien claro que no somos chavistas (lejos de nosotros tal idea) pero como libertarios, algunos de nosotros, no podemos aun digerir la postura de los compañeros de la CRA-AIT en contra de Chávez, que es un poco como ponerse del lado de la oposición. Parece que esta postura es sobretodo desgastante, a menos que se cuente con un cien organizado movimiento libertario en Venezuela como para decir que estamos ad portas de una revolución social. Es un poco contradictorio, porque debido a la ambigüedad de la postura, por lo menos ingenuidad, no queda claro el fondo de esta idea, es decir, ni Chávez ni Carmona, entonces quién? Porque es el uno o el otro, o en su defecto, otro cualquiera, ni mejor y talvez peor, porque el autoritarismo y la toma de decisiones a puerta cerrada, para mejor servir el capitalismo ya sea global o nacional, es inherente al sistema democrático formal.
Represión ha habido y habrá desde cualquier gobierno de facto o democrático, de izquierda o de derecha, el asunto es, de dos males el menos peor, y el menos peor a nuestro juicio es Chávez, porque al no ser un gobierno de facto ni impuesto desde las derechas industriales, es posible que facilite un tanto más la labor libertaria y puede ser un poco más laxo en este sentido. Además, no creemos que la opción sea otro Juan Vicente Gómez que termine de entregar lo poco que queda a las multinacionales.
Ebano Sánchez - Holiveira
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