.�. Vampiros. Esos seres que nacen por segunda vez en un mundo que ya conocen por completo, pero que ahora ven con otros ojos. Seres que son despreciados por los humanos tan solo por cazar como cualquier otro depredador lo hace. Yo soy uno de esos seres. Mi nombre real no importa, pero entre los vampiros soy conocido como Marcus.
.�. Los seres como yo se organizan en clanes. Al nacer a las tinieblas cada vampiro ya pertenece a un clan, seg�n los poderes que su creador le haya concedido, y como miembro de una peque�a sociedad individual, su deber es proteger a los dem�s y asegurarse de la supervivencia del clan.
.�. Tras ser sorprendido aliment�ndome, los insignificantes humanos me capturaron y encarcelaron como ahora estoy, tap�ndome la cabeza por miedo a nuestros ojos fieros y nuestros afilados colmillos, pero esos seres ingenuos no saben que nuestros sentidos son superiores a los suyos, y que una de las habilidades que mi creador me dio fue la capacidad de establecer relaciones mentales.
Guardia: Estas muy callado esta noche, maldito diablo. Ya no te r�es de nosotros como cuando te capturamos �eh?
Guardia 2: �Qu� ha sido ese ruido?
.�. Una esbelta figura masculina aparece de la nada, y en cuesti�n de segundos los cad�veres de dos guardias yacen en el suelo.
Valmont: Veo que has perdido facultades Marcus. �Es que acaso no te ense�e nada los a�os que estuviste bajo mi tutela?
Marcus: Utiliza tu mente, este lugar esta lleno de guardias.
Valmont: _abriendo la celda con una llave_ entonces apres�rate, alim�ntate de ellos y salgamos de aqu�, el Pr�ncipe te ha convocado con urgencia. Pero antes tendr�s que arreglarte un poco, no puedes presentarte as�
-------
.�. Palacio del Clan. Este lugar esta lleno de lujos para el goce privado de sus miembros. Desde fuera parece un simple palacio de un rico hombre de negocios, pero todos los humanos que entran jam�s vuelven a salir de all�.
.�. Marcus y Valmont atraviesan con rapidez los pasillos y t�neles, hasta encontrarse con una elegante puerta de madera tallada, es entonces cuando golpean educadamente antes de entrar.
Pr�ncipe: Adelante, os estaba esperando.
Valmont: Se�or...
Pr�ncipe: Ah�rrate las palabras. Tengo muchos m�s a�os que vosotros dos juntos y mi mente sabe lo que van a pensar las vuestras antes de que pod�is concebir el pensamiento. Pero ir� al grano. Aquel vampiro que es capturado por humanos no merece ser llamado vampiro con honor. Marcus, has decepcionado a tu clan, permitiendo que esos seres inferiores te observasen y capturasen como a un animal.
Marcus: Mis m�s sinceras disculpas.
Pr�ncipe: Las acepto. Puesto que voy a hacerte una propuesta que se que vas a aceptar. Para recuperar tu honor deber�s acabar de ra�z con un problema que hace tiempo incordia a los nuestros. El problema se llama Grendel. Un vampiro perteneciente al clan que constituye nuestro peor enemigo. Gracias a �l muchos de los nuestros han sido exterminados por sus excelentes habilidades animales. Y es hora de acabar con �l.
Marcus: Tal y como dijo no puedo negarme ante una proposici�n semejante. D�me los detalles y traer� su cabeza.
Pr�ncipe: Todo est� preparado, aunque me temo que la informaci�n es poca. No sabemos como es su aspecto ni como ejecuta sus habilidades, pero nuestras habilidades permiten notar su presencia. Y esa presencia ha sido reducida a una sola zona. Ha sido preparado un peque�o piso y se te ha encontrado un trabajo nocturno. Deber�s de fingir ser un humano y mezclarte con ellos para conseguir la informaci�n de donde se esconde. Y una vez lo encuentres lo ejecutar�s. Con ayuda de algunos de los nuestros.
Marcus: As� se har�.
Pr�ncipe: Bien, puedes seguir a tu antiguo maestro, que te llevar� a tu nueva residencia. Y recuerda que esta misi�n se considera una expiaci�n de tu grav�sima falta. Fracasa en la misi�n, y el clan al completo te volver� la espalda.
Marcus: Lo tendr� en cuenta _ haciendo una reverencia y dirigi�ndose a la puerta.
Valmont: Vamos, iremos en mi coche.
----
.�. Al llegar all� not� que mi nuevo enemigo hab�a elegido un buen escondite. El barrio donde residir�a durante un tiempo era uno de los barrios marginales de la ciudad, donde la delincuencia y la falta de autoridades, hac�an que un simple asesinato resultase un acontecimiento m�s de la vida de aquellas personas. Pero de esta forma yo tambi�n podr�a alimentarme sin problemas.
Valmont: Trabajar�s en una tienda que abre durante casi toda la noche. Es un buen sitio para encontrar informaci�n, puesto que es la �nica tienda de alimentaci�n del barrio, y atrae a gran cantidad de humanos, algo muy tentador para el vampiro hambriento. Si ha de ocurrir algo, ser� cerca de all�. Y nuestro enemigo no puede dejar de alimentarse.
Marcus: Pero �y si decide irse al notar nuestra presencia?
Valmont: No te preocupes. Desconocemos en gran medida sus habilidades, pero la capacidad para sentir la presencia de otro ser semejante a nosotros es propia solo de nuestro clan. Adem�s no podr� ir muy lejos. El barrio est� rodeado por los nuestros, as� que no podr� salir de aqu�. Ya hemos llegado al piso, subamos.
----
.�. Al abrir la puerta not� que todas las persianas estaban bajadas pese a ser de noche, por lo que parec�a que ese piso hab�a sido desalojado por �ltima vez en secreto. Encend� la luz y comprob� que realmente era peque�o, tan solo un peque�o comedor en la misma habitaci�n que la cocina, y un dormitorio con ba�o. Trat� de comprobar cual hab�a sido la �ltima presencia en aquella habitaci�n y escuch� los gritos de un hombre adulto y los lloros de un beb�. Tras eso, la presencia de los de mi clan empap� la habitaci�n.
Valmont: No te servir� de nada averiguar quien estuvo aqu� hace un tiempo, tan solo c�ntrate en la misi�n y no te detengas en minucias.
Marcus: Est� bien.
Valmont: �Ah! y prep�rate para ir a trabajar. Trabajas desde las 12 hasta las 5. Tiempo de sobra para volver a casa antes de que amanezca. Y a�n te quedan unas 4 horas de oscuridad antes de ir a trabajar, y unas 2 despu�s del trabajo. Aprov�chalas bien. Si necesitas algo ll�mame al m�vil, pero no lo hagas si no es realmente necesario.
.�. Al salir del piso volv� a quedarme solo, pero ahora no estaba enjaulado ni con la cabeza cubierta, lo que me animaba a seguir con los planes que ten�an para m�, aunque todo estuviese ocurriendo deprisa. Desdobl� el papel con la direcci�n del lugar donde trabajar�a y sal� a la calle.
---
Marcus: hola, �eres tu la encargada?
Rose: Y tu debes de ser el nuevo. Tengo entendido que escogiste el turno de noche por propia voluntad. Debes estar loco o muy necesitado de dinero. Pero disculpa mis modales. Me llamo Rose, tu eres James �no?
Marcus: S�
Rose: Bien pues tu trabajo consistir� en reponer estanter�as y vigilar que no haya robos, aunque eso es m�s dif�cil. Parece un negocio un poco muerto, pero por las noches entra bastante gente, y ten cuidado, algunos son muy peligrosos.
Marcus: Lo tendr� en cuenta.
Rose: Bien pues ponte el delantal y empieza.
.�. Las noches en aquel barrio se fueron sucediendo, y comprob� que realmente en aquella tienda se descubr�an muchas cosas. Sol�an entrar j�venes a los que solo ten�as que provocar un poco para que te acabasen diciendo en que mafia organizada trabajaban, por pura chuler�a. En tan solo unas noches, hab�an ocurrido atracos, palizas y gente desmayada por la calle sin aparentemente saber por qu�. Pero yo sab�a que la clave de esos desmayos era el vampiro que yo buscaba, no mataba a sus v�ctimas, sino que se alimentaba solo lo suficiente para sobrevivir.
.�. �C�mo har�a para que no le delatasen despu�s? �Acaso una de sus habilidades estaba relacionada con la amnesia de sus v�ctimas? Yo no ten�a la misma suerte, y ten�a que alejarme lo suficiente del barrio para alimentarme sin alertar a mis conocidos.
Rose: �Ya has terminado?
Marcus: S�, acab� mi turno
Rose: Est� bien vamos a cerrar. Hasta ma�ana.
.�. Esa noche, una pista m�s aparecer�a ante m�.
Desconocidos: Eh, t�, no te gires y danos toda la pasta que tengas.
Marcus: Yo de vosotros me lo pensar�a dos veces antes de tratar de herirme.
.�. Abalanz�ndome sobre ellos romp� el cuello a uno de los atracadores y empuj� al otro contra la pared, acercando mis colmillos sedientos de sangre a su cuello.
Desconocido: Su�ltame, �es que est�is por todas partes? Por favor no me haga da�o.
.�. �Por todas partes? �A qu� se refer�a? Segu� con la mirada lentamente su cuello y descubr� que alguien se hab�a alimentado ya de esa persona.
Marcus: �Qui�n te hizo estas marcas? Contesta y me plantear� el dejarte con vida.
Desconocido: ��Ayuda!! �El asesino anda suelto!
.�. La presencia de personas a mi alrededor aumentaba, aunque todos parec�an ser simples humanos, se acercaban a la zona con cierta prisa. As� que decid� acabar con �l r�pidamente y tomar su sangre para huir r�pido de all�.
Rose: �Eres tu James?
.�. La sorpresa me mantuvo completamente quieto, y solt� el cad�ver que sosten�a en mis brazos para limpiarme la boca con rapidez.
Marcus: Lo... lo he visto todo, un hombre clav� una navaja en el cuello a este pobre desgraciado y sali� corriendo.
Rose: �Dios m�o est�s bien? Tienes sangre en la cara.
Marcus: S�, su sangre me salpic�. Pero vay�monos r�pido de aqu�, el asesino podr�a volver en cualquier momento.
Rose: Ven conmigo, vivo cerca y podemos escondernos en mi casa hasta que pase el peligro.
.�. Sin pens�rselo dos veces, ella me agarr� de la mano y comenz� a correr por delante de m�, llev�ndome por el camino que pensaba seguir para llegar de nuevo a mi casa. �Sabe donde vivo? Continu� corriendo hasta entrar en el rellano, que result� tambi�n ser el m�o, y comenz� a subir las escaleras hasta la puerta de enfrente de donde yo habitaba.
Marcus: Espera, no ser� necesario que me escondas, vivo aqu� en frente.
Rose: �Somos vecinos? Bueno pues si necesitas algo estar� aqu�, voy a llamar a la polic�a.
.�. Tras entrar en casa permanec� unos momentos en silencio escuchando los r�pidos latidos de mi coraz�n asustado. Si llega a descubrirme estoy perdido.