ALBA.- Alexia! Alexia!
ALEXIA.- �Y ahora qu� te pasa a ti?
ALBA.- Ay�dame. ME SIENTO MAL
ALEXIA.- �Habla de una vez!
ALBA.- Es que Alamy y yo...
ALEXIA.- �Qu� hay con mi hermana?
ALBA.- (mirada al suelo) Casi me excedo con ella.
ALEXIA.- Bah, tonter�as. Cosas de enamorados. No seas tan inocente (se da media
vuelta y camina)
ALBA.- Casi caemos en la tentaci�n de... t� sabes.
ALEXIA.- (ojos de borrego a medio morir) ��QUE HAS DICHO!?
ALBA.- Ah-jaja.
ALEXIA.- POR LOS MIL DEMONIOS �REPITEME ESO!
ALBA.- M-Mejor en otro momento (da un paso atr�s)
ALEXIA.- ORA SI QUE HAS LOGRADO DESATAR MI IRA
ALBA.- (junta las manos) N-NO, ALEXIA, ALEXITA, POR FAVOR! YA TE DIJE QUE NO PASO NADA.
ALEXIA.- TE VOY A...
ALBA.- HAZME CASO.
ALEXIA.- (coscorr�n)
ALBA.- AU!
ALEXIA.- (medio colorada) �No vuelvas a contarme las cosas que haces con
mi hermana! �Te qued� claro?
ALBA.- �No est�s enojada conmigo?
ALEXIA.- �ENOJADA? �Mi hermana ya est� bien grandecita para saber que
es lo bueno y qu� lo malo! �Yo no soy su tutora!
ALBA.- �Entonces por qu� reaccionaste as�?
ALEXIA.- (cabezota) PORQUE ME DAS PICA
ALBA.- Ah, JiJiJi...
ALEXIA.- (coscorr�n) C�llate.
ALBA.- OU!!
[] ...
EPISODIO 55: "Conociendo al Profeta"
Las juventudes de Agate y Amethyst
|
|
RESUMEN: Seiki es el nombre del profeta. Su significado es "siglo"
|
[] En la cima de una colina, un grupo compacto
rodeado de una fogata en la noche. Las ancianas hermanas presiden una sencilla ceremonia,
mientras algunos tuestan malvaviscos con sus estoques. En definitiva no hay prisa
sino todo lo contrario. Est�n disfrutando de momentos de relajo, despu�s de meses
enteros de verse metidos en problemas. Es un respiro emocional en sus vidas y lo
toman con agrado.
LYDIA.- Oohhh, mira all�, Oscar... qu� tiernos se ven Alan y Kaoru... sentados bajo
un �rbol... viendo las estrellas (suspira) y bien abrazados.
OSCAR.- Aj�... eso es.
LYDIA.- ���Y t�, bobo, por qu� no est�s haciendo lo mismo conmigo??? (risas)
OSCAR.- �YO?
LYDIA.- �No puedo creer que todav�a te lo tenga que pedir! (se pone de brazos
cruzados) �A veces siento envidia de Kaoru por c�mo Alan la trata! HMPH! Qu� dichosa
debe sentirse.
OSCAR.- �Est� bien! �Est� bien! (mira al cielo) Lo har�...
LYDIA.- n___n.
JUNICHI.- �Quieres que yo tambi�n lo haga, Alice?
ALICE.- (colorada) Bueno... si t� quieres.
[] + + +
ANGHEL.- Erika, �Quieres que te...?
ERIKA.- (abrazada de Alexia) LaLaLa...
ALEXIA.- (abrazada de Erika) LaLaLa...
ANGHEL.- Ya se me adelantaron (agacha la cabeza)
ALEX.- jejeje.
ANGHEL.- T� c�llate, Alex... que tambi�n te quedaste sin nada.
ALEX.- �Nos acurrucamos?
ANGHEL.- ��QUE DICES, ENFERMO??
ALEX.- JAJAJAJA!!! ES UNA BROMA.
ANGHEL.- MANIATICO DEPRAVADO.
[] Keitaro y Naru se miran a los ojos y se encogen de hombros.
KEITARO.- Ni siquiera lo voy a preguntar.
NARU.- Yo tampoco, ne (y se abrazan)
AGATE.- Bueno, bueno... creo que ha llegado el momento de iniciar esta
reuni�n.
AMETHYST.- Alice...
ALICE.- �S�, se�ora?
AMETHYST.- Haznos el honor, por favor.
ALICE.- C�mo no (se levanta) El motivo es bastante sencillo. Yo he descubierto,
por casualidad, mientras nos enfrent�bamos con los yakuza, un secreto dicho por el
maestro Zion. Este secreto se refiere a que, en su juventud, las
ancianas hermanas conocieron en vida al chico que escribi� la profec�a acerca de Alamy.
ERIKA.- �En serio, ancianas hermanas? Pero nunca nos contaron eso. Qu� sorpresa.
AGATE.- No hab�a nada que contar, Erika. Al menos nada que fuera de car�cter publico.
AMETHYST.- Pero si desean oir la historia...
ERIKA.- �AH, CLARO QUE SI! (gui�a el ojo) Nos complacer�a.
ALICE.- Y a que no saben cu�les son sus verdaderos nombres (...) Pues la se�ora
Agate se llama Yukina y la se�ora Amethyst, Okina.
ERIKA.- Muy bonitos, en verdad.
ALICE.- Bien, se�oras... les dejo hablar (se sienta en compa��a de Junichi)
AGATE.- Bueno...
AMETHYST.- Presten atenci�n... esto ocurri� hace como 100 a�os atr�s...
OSCAR.- �100 a�os? �Pero qu� viejas! (risas)
LYDIA.- ��UY, TU CALLATE!! (pu�etazo)
OSCAR.- Ou! (plop)
AGATE.- Ma�ana... gorgojo... amanecer�s con 100 alacranes en tu cama.
AMETHYST.- Ahora presten atenci�n.
Salvando dos vidas
YUKINA.- (14 a�os) ��AAAAYYYY!!
OKINA.- (14 a�os) ��AY, AUXILIOOOOOOOOO!!
YUKINA.- ���NOS PERSIGUE UN OSO, POR FAVOR, AYUDAAAAA!!!
OKINA.- ���SOCORROOOOO!!!
SEIKI.- (levant�ndose del c�sped) Oh, por Dios, �Qu� no puede uno descansar en
paz?
YUKINA.- ��AAAAYYYYY AYAYAY!!
OKINA.- ��AAAAAAAAAAYY!!
SEIKI.- (ojos a medio cerrar) Pero m�renlas nom�s... jugando con el osito las muy
tontas. No deben tener algo m�s importante que hacer.
YUKINA.- ��POR FAVOOOOOOORRRR!!
OKINA.- ��AYUDAAAAAAA!!
SEIKI.- (bostezando) Ya me arruinaron la siesta de mediod�a. �Qu� har� de aqu�
a la siesta de las dos de la tarde?
YUKINA.- ��SALVENNOS!!
OKINA.- ��AAAAAAAYY!!
SEIKI.- �Silencio, hay gente que quiere dormir! (va para all�) �Me lleva!
[] Seiki se interpone entre el oso y las muchachas.
SEIKI.- Oye t� (le mira con arrogancia) L�rgate. �Qu� no sabes respetar a una dama
cuando te dice "por favor no me molestes"?
OSO.- ��AAARRRFFFFFF!!
SEIKI.- (le detiene el manotazo con dos dedos) Creo que no me has escuchado
(sonr�e).
OSO.- ��AAARRFFFFF!!
SEIKI.- (le aprieta) L�rgate ya...
OSO.- ��AARRRFF!!
SEIKI.- Ve a casa (lo manda a volar)
OSO.- A-A-A-A-A-A-A-R-R-R-F-F-F
SEIKI.- (frota sus manos) Esto es tan indigno para mi. Todos los d�as
suplicando al destino me ponga enfrente un rival decente con quien pelear.
YUKINA.- (voz aguda) Salvadas... ay.
OKINA.- Qu� susto nos llevamos.
SEIKI.- �Y ustedes qu� est�n esperando?
YUKINA.- Darle las gracias, se�or.
OKINA.- S�, muchas gracias, se�or (le hace una reverencia)
Promesa de matrimonio
PADRE.- ��HIJAS!!
YUKINA.- �Por aqu�, pap�!
PADRE.- (corriendo) �Hijitas m�as� �No teman!
SEIKI.- (voz arrogante) No es posible... y con su padre acompa��ndolas... las
dej� a merced de ese oso.
PADRE.- �Gracias, muchacho, muchas gracias por ser tan valiente! �Salvaste a mis peque�as!
SEIKI.- �Y usted qu�, eh?
PADRE.- (le llora arrodillado) �Siii, lo se! Buaaaaaa. �Soy un asqueroso cobarde! �Y de no ser por ti las habr�a perdido para siempre!
SEIKI.- �Suelteme! �No riegue mis ropas con sus l�grimas!
PADRE.- D�jame darte una buena recompensa.
SEIKI.- (mirando al horizonte) No quiero nada.
PADRE.- (se coloca detr�s de ambas chicas) Puedes escoger a una de mis dos hijas...
la m�s bonita que te parezca... para que sea tu esposa.
SEIKI.- �COMO?
PADRE.- Vamos, escoge.
SEIKI.- No quiero a ninguna.
PADRE.- S�, ya s�... las dos son muy hermosas que no puedes decidirte por cual.
En ese caso puedes tomar a las dos.
SEIKI.- �ME ESTA ESCUCHANDO? HE DICHO QUE A NINGUNA.
PADRE.- (le da la mano) Trato hecho, entonces! n___n.
SEIKI.- Oiga, pero...
PADRE.- Te casar�s con las dos.
YUKINA.- �PAPA! �YO NO QUIERO CASARME CON ESE SE�OR QUE APENAS VOY CONOCIENDO!
OKINA.- �YO TAMPOCO TENGO GANAS DE CASARME!
SEIKI.- �Lo ve? Tarugo sin remedio. Ellas est�n en contra. As� que no me
moleste. Adi�s.
PADRE.- �DE ACUERDO! PERO AL MENOS DEJEME OFRECERLE AGUA PARA QUE SE LAVE EL
ROSTRO. PUES CON ESTE CALOR AGOBIANTE... POR FAVOR, QUITESE EL TURBANTE.
SEIKI.- (con enfado) Est� bien...
[] Y al quit�rselo...
[] Las chicas pueden verle al fin el rostro.
YUKINA.- No puedo creerlo.
OKINA.- Es guapo...
YUKINA.- Guapo.
OKINA.- �RETIRO LO DICHO, PAPA! �SI QUIERO CASARME CON EL!
YUKINA.- �YO TAMBIEN!
SEIKI.- �Qu� est�n diciendo, inconscientes?
PADRE.- �En serio, hijas? Pues bien, no se diga m�s.
SEIKI.- �Oigan, oigan! �Qu� se traen ahora?
YUKINA.- Yo me llamo Yukina, se�or forastero (reverencia)
OKINA.- Y yo Okina (reverencia). �Cu�l es su nombre?
SEIKI.- Seiki... pero yo...
YUKINA.- (lo toma de una mano) Un gusto conocerlo.
OKINA.- (lo toma de la otra mano) Igualmente.
SEIKI.- Creo que mejor me voy yendo de aqu�.
PADRE.- Ok, muchacho. Trato hecho, entonces. Puedes venir
de aqu� a un a�o o dos para pedir las manos de mis hijas. Yo con gusto te las dare.
SEIKI.- S�, pero...
PADRE.- Y pues. �No dijiste que te ibas?
SEIKI.- �Irme? Ah, s�, claro [[ Juro que nunca volver� a este pueblo ]]
Poder comprado
[] Alg�nos a�os despu�s...
SEIKI.- Vieja Yage... necesito m�s poci�n.
YAGE.- El dinero, chamaquito.
SEIKI.- Ya no tengo.
YAGE.- Entonces se acabaron tus poderes.
SEIKI.- No diga eso, que sin poderes no soy nada.
YAGE.- MMMM
SEIKI.- Usted sabe lo bien que me siento cuando peleo contra enemigos
fuertes. Y vencerlos a todos. Me encanta darme esos vacilones.
YAGE.- Vaya narcicismo el tuyo.
SEIKI.- Tiene raz�n. En este mundo no hay nadie quien ame m�s que a mi mismo. Por
eso necesito de sus pociones, para sentirme mejor.
YAGE.- Bueno, est� bien! Te dar� otra botellita de poci�n del hombre fuerte... pero a cambio de un favor.
SEIKI.- �Cu�l? D�galo.
YAGE.- Cons�gueme flores de Pie de Le�n... esa especie que crece en la cima
de los pe�ascos.
SEIKI.- De acuerdo. Est� hecho.
YAGE.- ... y date prisa.
SEIKI.- S� (se va yendo)
YAGE.- Ah-jejeje... este muchachito... t� ser�s mi conejillo de indias. No
sabes que las pociones que bebes contienen tambi�n influjos sobrehumanos... Te estoy
convirtiendo en vaticinador... en profeta... porque si no hago eso, los dioses, que
me han tenido bajo amenazas, no me dejar�n descansar en paz... y con lo harta que
estoy de vivir en este podrido mundo. (...) �Pues bien! �Ah� tienen a su profeta!
�Pronto lo ver�n convertido!
[] Seiki hab�a olvidado que en los abismos, el lugar donde debe conseguir
las flores para la anciana, viven Yukina y Okina con su padre.
PADRE.- �BIENVENIDO, QUERIDO YERNO! �CUANTO TIEMPO SIN VERTE!
SEIKI.- �Qui�n es usted?
PADRE.- JAJAJA �QUE MUCHACHO TAN BROMISTA! Y NO ME DIGAS QUE TAMPOCO SABES
A QUE HAS VENIDO.
SEIKI.- Pues a conseguir estas flores de Pie de Le�n.
PADRE.- JEJEJE... �Y TODAVIA TE HACES EL QUE NO ENTIENDE?
SEIKI.- Pues no entiendo. Expl�queme usted.
PADRE.- Las flores de Pie de Le�n son un regalo exclusivo para las novias
pr�ximas a casarse.
SEIKI.- ���QUEEEEEEEE???
PADRE.- Esa es una tradici�n antiqu�sima. Todos saben que esas flores s�lo
crecen en la cima de los abismos... y que para conseguirlas se debe uno arriesgar la vida.
SEIKI.- �AHORA LO ENTIENDO TODO! �ESA MALDITA BRUJA DE YAGE!
PADRE.- Espera a que mis hijas vean ese regalo y te van a querer m�s,
te lo aseguro (las llama) ��YUKI!! ��OKI!! ��Ea, vengan aqui!! ��Su prometido no se
ha olvidado de ustedes y ha venido por fin a verlas!!
[] Han pasado cuatro a�os desde entonces.
[] Las chicas est�n bien creciditas.
PADRE.- M�ralas. Se ven m�s hermosas que antes. �No crees?
SEIKI.- P-Pues... (se sorprende)
YUKINA.- (18 a�os) Buenos d�as, Seiki-sama.
OKINA.- (18 a�os) Es un gusto volver a verlo despu�s de tanto tiempo.
SEIKI.- [[ Incre�ble. Es verdad. Son tan hermosas ]]
PADRE.- Y, muchacho. Te has quedado patitieso de la emoci�n.
SEIKI.- [[ Que el diablo me lleve... JEJEJE... pero es un sue�o hecho
realidad. �Qu� tiene de malo tomarlas por esposas? (se pone a pensar) Ah, claro...
el hecho de ser un don nadie sin las pociones que tomo. Si vieran mi verdadera apariencia
se morir�an del asco. ]]
PADRE.- �Y BIEN, CHICO?
SEIKI.- S�, s�, de acuerdo. Me casar� con ambas.
YUKINA.- No, un momento, Seiki-sama! Con el debido respeto,
en estos cuatro a�os lo he llegado a amar tanto que no puedo aceptar que, tanto
mi hermana como yo, nos desposemos con usted.
OKINA.- Tambi�n pienso lo mismo, Seiki-sama.
YUKINA.- Le pido a su merced que decida con qui�n quiere casarse.
SEIKI.- �Ah?
OKINA.- Escoja, mi se�or.
SEIKI.- P-Pero yoo...
PADRE.- MMM... no me esperaba esto, chico. Pero en fin. Si ellas ya han tomado
una decisi�n, te corresponde hacer lo mismo. Elije.
SEIKI.- [[ MALDITA VIEJA YAGE ]] �Bueno, ok! �Elijo a Yukina!
YUKINA.- (se alegra) �En verdad lo dice? �SOY TAN FELIZ! (va a su encuentro y le
da un c�lido abrazo)
OKINA.- snif... snif.
PADRE.- Oohh, no, Oki... mi peque�ita... no sufras.
OKINA.- No tema usted... procurar� ser fuerte.
[] Aunque no durar�a mucho la desdicha de Okina
[] Ni bien sale la novia al bazar a conseguirse su vestido, el chico se le viene encima.
SEIKI.- Te voy a amar en secreto. No es justo que sufras por mi culpa.
OKINA.- �De verdad, mi se�or?
SEIKI.- De verdad.
OKINA.- Pero no quiero hacerle da�o a mi hermana. Yo la respeto.
SEIKI.- Lo que ella no sepa no le doler� (...) Vamos... te invito esta noche a pasear.
OKINA.- �Est� seguro de eso, mi se�or?
SEIKI.- Seguro. S� bien c�mo aplacar a tu hermana.
[] Entonces tienen una cita con todas las de la ley.
[] Pero al regresar es cuando se topan con Yuki.
YUKINA.- �AHI ESTABAS, SINVERGUENZA! �TU, MI PROPIA HERMANA! �ERES UNA MALICIOSA!
OKINA.- �No es cierto!
YUKINA.- �Trepadora!
OKINA.- (se enoja) �Hermana! �Esa es una ofensa grave! �Qu� te sucede?
YUKINA.- �Trepadora! �Trepadora!
OKINA.- �AHORA SI VAS A VER!
[] Se revuelcan en el suelo.
SEIKI.- Qu� bien... nada m�s esto me faltaba... dos chicas pele�ndose por mi.
[] Se queda un buen rato vi�ndolas luchar.
SEIKI.- Ah, ni modo... tendr� que decirles la verdad.
El despechado
ERIKA.- �Vaya historia tan interesante! �Qu� m�s sigue, se�ora Agate?
LYDIA.- �Si! �Cu�ntenos! �Cu�ntenos!
AGATE.- Bueno... tuvimos que saber la verdad acerca de Seiki.
SEIKI.- V�anme con cuidado... y no se sorprendan...
YUKINA.- �Qu� piensa hacer usted?
SEIKI.- Mostrarles mi verdadera apariencia. Me voy a ir transfromando poco a poco.
[] Cuentan los segundos.
YUKINA.- EEOOO
OKINA.- No lo puedo creer.
YUKINA.- Es feo.
SEIKI.- Entonces... as� como me est�n viendo... �Todav�a les gusto?
YUKINA.- Te lo regalo, hermanita. Es tuyo.
OKINA.- Naa, que yo no acepto sobras de nadie!! Es tuyo!
YUKINA.- Tuyo!
OKINA.- �Tuyooo!
SEIKI.- [[ En fin, yo no las culpo. As� siempre me sucede ]] Chicas... ey, chicas.
YUKINA.- �TUYO!
OKINA.- �TUYO!
YUKINA.- �TUYOOO!
OKINA.- �TUYOOOO!
SEIKI.- Cu�dense, eh (toma un poco de la poci�n y vuelve a ser atractivo). Tal
vez nos volvamos a ver (cierra los ojos)
Olvidar las penas
SEIKI.- Ahhh, que lata!! Ya se me acab� la poci�n (mira su reflejo en un
charco de agua) He vuelto a ser el mismo idiota de siempre.
SEIKI.- �Qu� se supone que debo hacer ahora? �Pedirle m�s a esa vieja?
La infeliz se aprovech� de mi narcicismo para quitarme hasta el �ltimo centavo.
SEIKI.- No tengo ni un techo donde pasar la noche. Me agobia.
[] Tonces se dedica a empinar el codo hasta muy entrada la noche.
[] Y para pagar el consumo de licor se las hace de predicador o profeta.
[] Y, sorpresa. Resulta que era cierto.
[] Las predicciones al dependiente de la tienda le ayudan en su negocio.
[] Acaba de conseguir casa y comida gratis a cambio de
m�s vaticinios.
[] Y nuevamente se le ve en la calle, de noche, preguntando a cada chica bonita que
transita, si quiere ser su novia.
SEIKI.- Hola, nenita. C�sate conmigo, si??
CHICA 1.- Infeliz ebrio (se va)
SEIKI.- Desgraciada (...) Cien horas de mala suerte te lluevan!!
[] Viene otra chica
SEIKI.- Hola nenita. C�sate conmigo, si??
CHICA 2.- Atrevido... (se va)
SEIKI.- Otra atorranta (...) Cien gramos diarios engordar�s por todo un a�o!!
[] Viene otra
SEIKI.- Hola, nen...
CHICA 3.- Shu... Shu... vete de aqui, vagabundo.
SEIKI.- (cabeza gacha) �Joder! (...) Cien espinillas en el rostro!!
[] Y as�, se la pasaba pregunt�ndole lo mismo a cuanta chica bonita transitaba... y el
resultado era el mismo.
[] De pronto, el dependiente era ya muy rico y pr�spero, gracias a los vaticinios de
Seiki. Entonces no necesit� nunca m�s de sus servicios.
[] Lo ech� a la calle.
SEIKI.- �Infeliz! Asi es como pagas, hip, al que te llev� a la riqueza!
SEIKI.- Hip. Vaya sue�o (se desploma en el suelo)
La caridad de dos �ngeles
YUKINA.- �C�mo se encuentra, hermana?
OKINA.- Muy mal. Hay que curarlo pronto.
YUKINA.- Ay�dame a levantarlo. Uy!
OKINA.- Pesa mucho!
YUKINA.- A rastras aunque sea... UF!
OKINA.- De poquito a poquito... como �l nos ense��.
SEIKI.- Ehh... qu� pasa... me estoy moviendo.
YUKINA.- Tranquilo. Te vamos a curar tal como nos lo ense�aste.
SEIKI.- �Ah?
OKINA.- Y te leeremos las cartas, tal como nos lo ense�aste.
SEIKI.- �Yuki? ... �Oki?
YUKINA.- S�. Somos nosotras.
SEIKI.- (chilla) Buaaa... mis mujercitas han venido a salvarme!!
YUKINA.- ��CUALES MUJERES TUYAS, DESPISTADO??
OKINA.- NO TE PASES DE LA RAYA, EH.
SEIKI.- Apenas lleguemos a casa las voy a llenar de cari�itos cari�itos.
YUKINA.- �QUIETO, FIRULAIS!
SEIKI.- Ough!
OKINA.- TE TIENE QUE QUEDAR BIEN CLARO QUE ESTO LO HACEMOS POR AGRADECIMIENTO
A TODOS TUS FAVORES. SALVARNOS LA VIDA DE AQUEL OSO, INSTRUIRNOS EN EL ARTE DEL
MISTICISMO Y EN EL ARTE DE LA CURACION CON HIERBAS MEDICINALES.
SEIKI.- �PERO YO CUANDO HICE ESO POR USTEDES?
YUKINA.- Dejaste tu diario en nuestra casa. Y aprendimos de ah�.
SEIKI.- Entiendo... entonces ya deben saber que he hecho esquemas acerca
de una profec�a.
YUKINA.- S�, se�or.
SEIKI.- Saben. Ll�venme a vuestra casa... que esta misma noche necesito terminar
de escribirla
OKINA.- �Y por que esta noche, se�or?
SEIKI.- Porque me ha llegado la inspiraci�n. Es hoy o nunca.
Escribiendo la profec�a
SEIKI.- Ah-jeje... hip... me parece rid�culo escribir
una profec�a en estas condiciones. Pues bien, destino, no me voy a demorar
demasiado... voy a poner las primeras cosas que se me ocurran (...) JeJeJe (...)
Un ser con cuernos... (piensa) Un usurpador... (piensa) La hermana de la elegida...
(piensa) Un angel del infierno... (piensa) �Cuatro elementos? Nooo (borra) mejor no, suena tonto.
[] Y llegada la medianoche...
SEIKI.- Estoy muerto de sue�o (bosteza)... una �ltima p�gina m�s
(se pone a dibujar) Que sean jeroglifos, a ver qui�n es el que lo entiende.
Ni siquiera yo... pero alguien ya lo har�.
SEIKI.- Profeta yo...
El amanecer de un nuevo d�a
SEIKI.- Adi�s, chicas, ya me voy.
YUKINA.- Termin� de hacer su profec�a, se�or??
SEIKI.- Yo dir�a que no. Es que cog� tantas cosas sin sentido y las mezcl�,
como quien hace una ensalada.
OKINA.- �Podemos verla, se�or?
SEIKI.- S�, seguro.
[] Las chicas cogen los manuscritos y lo leen.
YUKINA.- jajajaja.
OKINA.- jajaja, qu� tonter�a. Nada tiene sentido.
YUKINA.- Y mire, en la �ltima p�gina, ha dibujado jeroglifos en forma de animales.
SEIKI.- (mano en la nuca) n__n. Es que ya me mor�a de sue�o, jeje.
YUKINA.- Se�or... usted no es profeta.
OKINA.- Las profec�as no se escriben de la noche a la ma�ana.
YUKINA.- Y encima la caligraf�a es un espanto.
SEIKI.- Por eso mismo voy a mandar todo a un
bote de basura, que es donde debe estar, o no??
YUKINA.- S�, se�or... ya estaba a punto de sugerirle eso.
SEIKI.- En fin. Espero no haberles cuasado una profunda decepci�n con mi verdadera
apariencia.
OKINA.- n__n. Ya nos acostumbraremos. No tema.
SEIKI.- Es todo, verdad???
YUKINA.- n__n. S�, se�or.
SEIKI.- Entonces me despido. Un gusto haberlas conocido y gracias.
OKINA.- n__n. Las gracias a usted!
SEIKI.- (a lo lejos) ��No se me queden de solteronas, eh!! jajaja...
YUKINA.- SE�OOOOOOOOORRR!!!
SEIKI.- �SI?
OKINA.- AHI LE VA UNA PIEDRAAAAAA!!!
SEIKI.- (plock) UUYYYYYYY!!! (...) Esto me pasa por boc�n.
YUKINA.- Cu�dese!!
[] xD
AGATE.- Luego de eso, no volvimos a verlo jam�s...
AMETHYST.- El profeta nos bendijo con cien a�os de vida adicional.
AGATE.- Hemos de morir a los 118 a�os...
ERIKA.- �Y cu�ntos ya han cumplido?
AGATE.- Ciento catorce...
ERIKA.- (se apena) Oh, no... cuatro a�os m�s y...
AMETHYST.- No te pongas triste, Erika. Todos debemos morir alg�n d�a.
ERIKA.- S�, pero... el saber el d�a y la hora exacta... me aterra.
AGATE.- Y, pues... como ven, no era m�s que un cuento sin importancia. Raz�n por
la cual no les dijimos nada. Son pasajes de nuestras vidas tan sencillos y
complicados a la vez.
LYDIA.- n__n. Pero el oir su historia tan interesante vali� la pena.
�No es as�, muchachos?
[] Todos dicen si.
LYDIA.- Se merecen un obsequio.
ERIKA.- De eso me encargo yo. Aguarden (usa su poder).
LYDIA.- �Qu� har�s, amix?
ERIKA.- Ya lo ver�s.
[] Flores.
ERIKA.- �Ecole! �Aqu� las tienen! �Mis rosas m�s bonitas! Tengan
AGATE.- Es un gesto hermoso, Erika
AMETHYST.- Muchas gracias...
LYDIA.- A ustedes! n__n.
[] Estas son las dos t�as codiciosas por el dinero.
[] Pero el origen de esa codicia no se ha explicado en este episodio
[] jejeje.