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|| LAGRIMAS EN EL CIELO ||
ODA IX "El Perro Farsante"
idea original: Kouta Chang (concursante) NOTA: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
(PROLOGO)
En cierta noche estrellada, y con una luna brillante en su esplendor, yac�a nuestro buen amigo YIN-PAI, un robusto y bien tallado pekin�s de raza pura. Sus due�os, con toda la amabilidad disponible, siempre lo dejaban posarse en el lugar donde pod�ase contemplar el rayado horizonte.
No sabr�an decirlo, pero present�an que el pobre anhelaba encontrarse con su adorada luna, pues ve�an en su mirada un hondo pesar que los llenaba de compasi�n.
Eso es algo inusual, se sabe. Sin embargo, cuan feliz, aunque nost�lgico, se sent�a. Tantas ganas de tocar con sus torpes patas el sat�lite. Gemidos y pucheros daban reemplazo a las palabras que con afanes esforz�base en pronunciar, con pobres resultados. Todo en �l clamaba una poca de atenci�n.
Entonces, al igual que todas las noches, se dispon�a a retirarse, cuando de sorpresa... la misma luna pareci� hablarle, materializada en el cuerpo de una d�cil y gallarda hada.
SOON-MI: No temas, peque�o Yin-Pai. Mi nombre es Soon-Mi. D�jame decirte que tus s�plicas han llegado a mi coraz�n. Nunca antes pude ver en un animalito la presencia de un sentimiento netamente humano... la fe. (...) Noche tras noche me regalabas de tus alabanzas, tus s�plicas, tus cantos... tus odas. Pues bien. Ha llegado el momento de recompensar tantas molestias. Eres el justo merecedor del �nico deseo que has pedido. Y sea as�, mi buen amigo, podr�s tener conciencia y podr�s hablar.
Apenas el hada concluy� su mensaje, con esa voz melodiosa, Yin-Pai sinti� un suave hormigueo en su boca. Movi� la lengua de un lado a otro. Prob� la escala de sonidos en sus cuerdas vocales... y no le qued� duda alguna...
YIN-PAI: Puedo hablar... ��PUEDO HABLAR!!
Ah, pero cu�nta felicidad! Crey� que el d�a nunca llegar�a, pero ya lo hizo. El muy ladino no pudo resistir el impulso de gritar a voz en cuello
YIN-PAI: �PUEDO HABLAR! �YUJUUUUUU!
YIN-PAI: Fueron ustedes, mi amo y mi ama, los art�fices de esta bienaventuranza. Todas las noches me permit�an salir a contemplar la luna. Y he aqu� que una gr�cil hada, de cuerpo delgado y finas vestiduras, me concedi� el deseo de hablar.
DUE�O: �Y ahora qu� se supone que debemos hacer?
Un trozo de tarta, rematado en una peque�a vela, hab�ase improvisado como �ltima cena en conjunto de este tristre tr�o que desde hoy ya no lo ser�a m�s... triste sobretodo para la due�a, quien le hab�a cogido un cari�o enorme al pekin�s.... y el cual se resignaba a dejarlo partir, como si de su propio hijo se tratara.
Escenario: Un mercado p�blico. La gente haciendo sus compras en medio de pujas y gritos.
YIN-PAI: mmm... vaya. Tengo tanta hambre. No he dejado de caminar desde que sal� de casa. Mi pobre lengua se seca. Esto debe ser lo que los humanos llaman "estar en problemas" (...) Y si me pongo a pensar en los surtidos platos de comida que mi ama me daba a diario, y puntualmente, ser�a para lamentarlo... y de ah� que viene otro dicho que los humanos llaman "cometer un error" (se resigna) Bueno... al menos estoy aprendiendo r�pido.
VENDEDOR: Aqu� tiene su pedido
YIN-PAI: (mirando) �Qu� ser� eso? Al parecer la gente est� haciendo cola para pedir comida. �Y si me formo?
Hace el intento
VENDEDOR: El siguiente
Otro intento
VENDEDOR: El siguiente
YIN-PAI: �Y ahora qu� hice mal? Por favor, mi hambre apremia.
En menos de 10 segundos la gente huye, dejando el local desierto.
YIN-PAI: Bueno... al menos podr� comer.
Escenario: Un puesto de venta de tickets de loter�a.
VENDEDORA: Por favor, en orden. El que sigue.
YIN-PAI: [[ Y ahora veo a m�s gente haciendo cola, pero esta vez no para pedir comida. �Qu� ser�? ]]
Un t�o se le acerca al pekin�s y, creyendo que le contestar�a, le pregunta cuales n�meros escoger. Obviamente, en este caso, s� le responde... lo cual trae consigo un alboroto.
CLIENTE 2: �Ha-Hablaste?
Al oir esto, el resto de los clientes creyeron que se trataba de una c�bala. Se ponen euf�ricos. Pidieron ser atendidos por el pekin�s, al que juzgaban se trataba de un dios.
YIN-PAI: Ahora entiendo el por qu� la gente hace maldades. Es tan f�cil... y los enormes beneficios que se obtienen con tan poco esfuerzo. En cambio, para hacer el bien, lo que hay que sufrir.
Y es aqu� donde el destino del pekin�s se ve envuelto en una nube negra.
YIN-PAI: Intentar� poner en pr�ctica eso de hacer maldades. Al cabo es un defecto de los humanos. No creo que me vea afectado o me corrompa, como dice mi amo.
Escenario: El mismo mercado.
VENDEDOR: Gracias por su compra. Vuelva pronto.
YIN-PAI: �Y bien? �Les queda todav�a duda alguna? Pueden notar claramente que mis cuerdas vocales articulan cada palabra que digo. �No me van a venerar como me lo merezco?
Y todos los presentes, llenos de espanto, terminan por ceder e inclinarse para hacerle reverencias.
YIN-PAI: Guau... y digo guau... guau... no como perro, sino como muestra de emoci�n... de sorpresa. Y es que estoy contemplando a una bonita pekinesa caminar a paso raudo por las calles.
SOON-MI: (...)
YIN-PAI: Disc�lpame. �Podr�amos cambiar de tema?
Escenario: Un podio, sobre el cual est�n Yin-Pai y Soon-Mi
YIN-PAI: �Y bien? �Qu� clase de regalos me han de ofrecer el d�a de hoy?
La fama del pekin�s que habla crec�a d�a tras d�a. Los pobladores, llenos de fe, creyendo que se trataba de un dios, hac�anle regalos de toda clase... y a veces muy costosos.
SOON-MI: Me parece que es suficiente, Yin-Pai. Ya has satisfecho tu curiosidad. Ya sabes lo que se consigue con el enga�o
????: �Desea algo m�s, divinidad?
SOON-MI: Yin-Pai... te estoy dando la segunda advertencia... cede!!
Lamentablemente se presenta en el pekin�s un nuevo defecto que es propio de los hombres... el ego�smo
YIN-PAI: No me voy a echar para atr�s... con todo lo que he conseguido...
YIN-PAI: Wow!! Wow!!
Acaba de reencontrarse con su antigua rutina.
Soon-Mi se desprende del cuerpo de la pekinesa que tom�, y se eleva por los cielos, vuelta hada otra vez
Yin-Pai conoc�a el camino de regreso a casa, pues no hab�a viajado tanto. No obstante, en todo momento mostraba la cabeza gacha, en se�al de un tard�o arrepentimiento.
Al entrar a casa, su due�o lo reconoci�... lo vio... y se dio cuenta del suceso.
Intent� consolarlo.
DUE�O: �Lo ves? Te lo advert�, peque�o. As� es la vida. (...) Vamos, no te pongas triste. Olv�dalo todo. Te extra�amos tanto. A tu ama le dar� mucho gusto volver a verte.
Sinceramente...
Este es el tema de los siete pecados capitales...
EY. Y DICEN QUE SOLO LOS SERES HUMANOS, DENTRO DEL MISMO TERRENO DE SU CIVILIZACION, SON LOS UNICOS QUE LO COMETEN.
Y pues... a darle la bienvenida a un pekin�s...
Se ha roto el esquema... qu� duda queda.
Moralejas
arigato Amy, arigato Haruka... xD
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