| Este es un pequeño compilado de escapes, de atardeceres entreabiertos, ventanas atrancadas como para siempre; de arenas movedizas y de silencios que nunca debieron de ser. La Mala Hierba que se nos muere es solo un pleonasmo, una falacia, un sofisma, porque no existe ninguna palabra humana que no muera, que no se agote, que no sucumba ante la erosión. Pueden renacer las ideas, los sentimientos prevalecer en apariencia, ¿Pero que provecho hay en vivir por vivir, no en uno mismo, sino en algun desconocido que nunca nos garantizara la pureza de nuestros pensamientos? Al menos yo, ya no pienso en el futuro. Nunca he tenido garantias. Es claro: solo es cuestión de un poco más de tiempo. Blodgett C. ¿Del sol muerto de la noche al sol muerto del alma? Quiza yo escriba estupidamente, pero es de buena fe. Hernan Lavin Cerda |
Viene descendiendo, como si fuera verdadero; son las noches de nuestra propia introducción que nunca inspiraran coherencias, sino la distrubicion amorfa de los sentimientos: los arranques de una metafora que no tiene que ser explicada, sino que se limita a definir las consecuencias de lo que nunca le sucedera.
Gracias, ante todo, gracias...