LA MUSICOTERAPIA |
La notación musical usada en la actualidad fue ideada por el monje benedictino Guido D'Arezzo (995-1050), quien dio nombre a las notas de la escala o gama diatónica partiendo de la primera sílaba de la estrofa de cada uno de los hemistiquios y de las iniciales de las dos palabras del último verso del HIMNO DE SAN JUAN BAUTISTA que dice:
UT* quent laxis REsonare fibris
MIra gestorum
FAmulis tourum
SOLvepolluti
LAbii reatum Sancte loannes.
Con el fin de conseguir un sonido más agradable (eufonía) se sustituyó más adelante, primero en Italia y luego en los demás paises latinos, el UT por el Do actual.
Efectos de la música en nuestros sentidos
Todos sabemos que ciertas melodías pueden conseguir alterar nuestro estado de ánimo. La sensación de exaltación que experimentamos al escuchar un "Allegro" de Vivaldi, es diametralmente opuesta a la placidez que nos invade con el "Adagio" en sol menor de Albinoni.
Para Marie-Louise Ancher en su libre "L'Homme sonore" el hombre es un emisor-receptor sensible a las vibraciones sonoras desde la cabeza hasta los pies. La percepción de los sonidos provocan en el ser humano un tipo de resonancia por simpatía, según una escala de tonos que se encuentra entre las cuatro octavas que pueden alcanzar la voz humana.
Las posibilidades vocales del ser humano, desde la voz hombre más grave hasta la voz de la mujer más aguda pueden llegar desde 65 HZ. hasta las 1.046 Hz., es decir, del Do1 al Do5. (4 octavas).
La musicoterapia
A pesar de la novedad del término su aplicación es muy antigua, si tenemos en cuenta que ya se disponía de esta terapia en España hacia el año 1600 al 1800. Y en el Congreso Mundial sobre musicoterapia celebrado en París en el año 1974 se citó esta otra definición:
La músico terapia es una técnica terapéutica que utiliza la música en todas sus formas) con participación activa o receptiva por parte del paciente.
Constituye por sí misma una profesión paramédica con identidad propia y supone, para su eficacia, que el musicoterapeuta trabaje en contacto con el psiquiatra.
Hoy en día la musicoterapia se aplica fundamentalmente en desequilibrios nerviosos, influye positivamente sobre el corazón y pulmones, alcoholismo, drogas y como prevención de suicidios, aunque todavía es necesario profundizar más en el estudio de esta nueva utilización.
Antecedentes curativos
Con el correr de los siglos, apenas se presta atención a los posibles poderes curativos de la música. Felipe V,enfermo de depresiones, se rebela a todo tratamiento médico y es curado gracias al canto de Farinelli. Asimismo Jorge III de Inglaterra tuvo una curación similar.
La doctora Poch describe las aplicaciones clínicas de la musicoterapia de la siguiente forma: La música se emplea a la vez, en psicoterapia, fisioterapia y socioterapia, usándose así mismo en medicina curativa y preventiva. Se aconseja su utilización en toda enfermedad de psicógeno, sobre todo en pacientes psicóticos con problemas de relación interpersonal. También se recurre a ella con éxito en drogadictos y alcohólicos.
En 1930 se abre una clínica privada en Nueva York donde se realizan los primeros ensayos con musicoterapia, cuyos resultados son altamente satisfactorios. Efectivamente, queda demostrado que la acción de la música es una terapia eficaz que obra a través del sistema nervioso y en los estados emotivos, los cuales aumentan o disminuyen las secreciones glandulares, activando o (disminuyendo) la circulación de la sangre y por consiguiente regulando la tensión arterial.
El Insomnio.
Un uso muy conocido de la musicoterapia, en la vida cotidiana, es la canción de cuna. La canción de cuna original esta compuesta de los latidos del corazón de la madre, lo cual el feto percibe como un fenómeno vital y esencial, que le suministra seguridad. Experiencias realizadas en los hospitales maternos y en las guarderías, demuestran que el uso de una grabación de los latidos del corazón calman los llantos de los recién nacidos y se duermen con más facilidad. Desde el sexto mes de vida intrauterina, el órgano del oído esta totalmente desarrollado y el feto escucha los sonidos , transmitidos hasta el por el líquido amniótico, (en particular el feto escucha la voz de su madre la cual reconocerá perfectamente después de nacer).
Estos dos factores, la dulce voz de la madre y el ritmo regular del latido del corazón son los que nos reencontramos en la canción de cuna. El ser humano queda marcado durante toda su vida por este recuerdo relajante, que buscará inconscientemente en el momento de dormir. La música bien adaptada a estos criterios sería lo más efectivo en casos de insomnio.
Para el insomnio primario (para quedarse dormido placidamente) recomendamos:
Canción de cuna (op.57)
Nocturnas (op. 9 n.º 1 y op. 27 n.º 2)
Para el insomnio de la segunda mitad de la noche nombramos:
Nocturnos (op. 9 n.º 3; op. 15 n.º 22; op. 32 n.º 1; op. 62 n.º 1)
Todas estas obras son de Chopin.
La Ansiedad.
La ansiedad es otra área de la vida donde podemos emplear la musicoterapia con resultados muy efectivos. Entre la música que le podemos nombrar para la ansiedad destaca:
La Sinfonía Linz, K425 de Mozart.
Primer movimiento de la sinfonía n.º 5, de Schubert.
Concierto de Aranjuez, de Rodrigo.
Las cuatro estaciones, de Vivaldi.
Efectos de la música sobre las plantas y los animales:
Por si alguien piensa que el efecto de la música es sólo un efecto psicológico pueden ver las pruebas que se han echo con plantas y animales. Un agricultor en Illinois (Estados Unidos) plantaba dos campos de maíz con igual condicione de fertilidad, humedad y temperatura, pero sometía a uno de sus campos a música las 24 horas del día. Después de un cierto tiempo se comprobó que el maíz con la música a germinado más rapidamente, ha conseguido más peso cada grano y el rendimiento era mayo. También se pudo ver que las plantas que se encontraban más cerca de los altavoces eran las más afectadas. El éxito era tan grande que actualmente en Canadá se utiliza música para los campos de agricultura y se observa que las vibraciones de la música también destruyen un microorganismo (parásito) que ataca al maíz.
En la medicina veterinaria se ha descubierto que a las vacas les gusta la música de Mozart y al contrario cuando escuchan Wagner o jazz disminuían la producción de leche. En un centro de estudios en Illinois se ha demostrado que el rendimiento de las vacas diminuían o era nulo cerca de los aeropuertos o por donde pasan habitualmente aviones, a causa de los ruidos.
Sugerencias Musicales:
Para buenas digestiones:
-Concierto de Oboe, Vivaldi.
-Música para la mesa, Telemann.
-Concierto para flauta y arpa, Mozart.
Para depresiones, momentos negativos y melancólicos:
-Concierto para violín, Beethoven.
-Música acuática, Haendel.
-Concierto para piano, n.º 2, Rachmanino.
Para relajarse:
-Claro de Luna, Debussy.
-Canon en Re, Pachelbel.
-Harp of the Healing Waters, Erik Berglund.
Para energetizar a la persona:
-La suite Karalia, Sibelius.
-Serenata de Cuerdas (op. 48), Tschaikowsky.
-Obertura de Guillermo Tell, Rossini.
Musicoterapia
"Es una especialización que se ocupa del estudio del complejo sonido-ser humano para buscar un diagnóstico y una terapia." Benenzón .Y este complejo sonido-ser humano comprende: Todos los elementos que producen sonido en la naturaleza, el cuerpo humano y los instrumentos musicales. Todos los sonidos que se pueden producir con el cuerpo (respiración, latido del corazón, ruidos de la pared uterina, etc.). Todo cuanto ocurre en el plano físico acústico y que llega al ser humano. El estudio de los sentidos perceptores del sonido El sentido auditivo El sentido táctil (cuya importancia es vital para los sordos) El sentido de la percepción interna. La vista Lo que sucede en nuestro cuerpo en correlación con el sistema nervioso y endocrino y, la respuesta al sonido percibido (que puede ser motriz, sensitiva o mediante la comunicación). La musicoterapia puede definirse como medio de apertura de los canales de comunicación utilizando el sonido, el ritmo y el movimiento. Su principal fin es establecer o restablecer la comunicación utilizando la música, apoyándose en el conocimiento musical y psicológico. La música se experimenta como lenguaje (¿Qué puedo expresar en relación con mis emociones, mis sentimientos? ¿Qué cosas percibo? ¿Qué cosas despiertan en mi?). En realidad vivimos en la música porque el universo es una armonía tonal de muchos sonidos, muchas vidas que vibran e interactuan al mismo tiempo mientras llenan el gran silencio. Cada vida individual puede contribuir a la armonía o desentonar. Se hace música o ruido. La música es el polo positivo del sonido, sus ritmos y melodías son los ecos de la eterna armonía de los cielos y, así enfocada, la música es un espejo de resonancia sagrada: abre transparencias en nosotros, extendiendo nuestros horizontes y ayudándonos a sentir lo que es bello e inspirador. La buena música nos nutre y es siempre reconfortante porque nos sintoniza con poderosas ondas de energía vital, resuelve el caos de manera dinámica trayendo paz, belleza, síntesis y transformación. El ruido es lo opuesto a la música. Se cuenta que en la antigua Grecia un hombre muy enojado agredió a su enemigo, espada en mano, listo para matarlo. De repente "un sabio pitagórico", dándose cuenta de la situación, golpeó una de las cuerdas de su lira e instantáneamente, todo el enojo y el odio desaparecieron en el atacante y se volvió tan suave como un corderillo. Pitágoras (filósofo y matemático griego nacido en Samos, ¿580-500?) conocía muy bien como trabajar con el sonido. Él enseñó a sus estudiantes cómo ciertos acordes musicales y melodías producen definitivas respuestas dentro del organismo humano. Demostró que la secuencia correcta de sonidos, tocados musicalmente en un instrumento, puede modificar los patrones de conducta y acelerar los procesos curativos. También en la Biblia encontramos ejemplos de este conocimiento. En el Antiguo Testamento podemos leer sobre el valor terapéutico de la música cuando el anciano rey Saúl era agredido por un "espíritu del mal" y fue aconsejado de la siguiente manera: " permítenos, señor, que tus siervos que están en tu presencia te busquen un hombre que sepa tocar la cítara, y cuando te asalte el espíritu malo de Dios tocará y te hará bien." (I Samuel 16:16)
Saúl entonces envió por David y "Cuando el espíritu de Dios asaltaba a Saúl, tomaba David la cítara y la tocaba. Saúl encontraba calma y bienestar y el espíritu malo se apartaba de él." (ISamuel 16:23)
Así como los antiguos reconocían el poder curativo de la música, hoy podemos re-descubrir su poder terapéutico y espiritual. Ciertas piezas de música tocadas en el tiempo adecuado contribuyen a profundizar la comprensión y la comunicación en todo tipo de relaciones. Ciertas piezas musicales al ser escuchadas, logran modificar los latidos del corazón y el sistema nervioso favorablemente, promoviendo una gran relajación así como actitudes más constructivas y una mayor receptividad frente a los nuevos caminos. De la misma forma, la música puede inducir a cambiar la sintonía y la productividad de las personas. Ejemplos claros de cómo el sonido influye sobre los seres humanos son los experimentos que han hecho en los Estados Unidos de Norteamérica, donde han colocado en los edificios de algunas oficinas ciertos generadores de ruidos "blancos" (ruido en el que todos los componentes son de la misma amplitud), que están destinados a impedir que los empleados hablen En Suecia, los timbres de las llamadas telefónicas estaban espaciados por 10 segundos y, a partir de 1975, se espaciaron a cinco segundos para que las personas descolgaran sus receptores más deprisa .y la respuesta a ambas cosas fue la esperada. Una sencilla pieza musical, cuidadosamente seleccionada puede alterar la atmósfera y la conducta en un lugar. En nuestros días, cargados de tensiones de diferentes naturalezas es especialmente importante el re-descubrimiento de las energías curativas de la música como medio de aumentar la armonía y la claridad, tanto en nuestros hogares como en los centros de trabajo o de esparcimiento. La música, sabiamente utilizada, puede traer limpieza y purificación al cuerpo, a las emociones y a los pensamientos. Al mismo tiempo, puede conducir al oyente a una dimensión espiritual de dimensión más profunda, dentro y fuera de él. Mientras más cultivemos la música en nuestras vidas, mayor será nuestra sintonía con las ilimitadas fuentes de poder y guía de Dios, ayudándonos a fortalecernos en la definición y logros de nuestras metas en este plano de existencia.
Ejemplos de lo que la música puede hacer:
Aumentar la vitalidad física, aliviar el cansancio y la incercia. Moverse entre los diferentes estados de ánimo calmando la ansiedad y las tensiones, levantando los sentimientos. Enfocar el pensamiento, aclarar las metas, desatar el valor y el empuje. Profundizar las relaciones, enriquecer las amistades. Estimular la creatividad y la sensibilidad. Fortalecer el carácter y la conducta constructiva. Expandir la consciencia de Dios y los horizontes de sintonía espiritual. Todos somos creados iguales, pero nacemos con diferentes temperamentos, personalidades e inclinaciones que armonizar. Hemos de aprender a elegir nuestro camino con discernimiento y a compartir los unos con los otros. Esa es la manera de movernos hacia la armonía divina. Escuchar la música adecuada en los momentos precisos puede ayudarnos a llenar los espacios en blanco en nuestro interior, corrigiendo las áreas que lo necesiten.
Antes de escuchar la música
1. Cálmate por un momento. Háblale a tu cuerpo; pídele a las áreas tensas que se relajen. Háblale a tus sentimientos; pídeles que se tranquilicen. Háblale a tu mente; deja de perseguir pensamientos. Hazte consciente de la Presencia Divina en la cual vas a escuchar. Podrías utilizar una frase afirmativa como, por ejemplo: "Tranquilízate y sabe que Yo soy Dios." Haz que esta experiencia sea corta, sencilla y agradable.
2. Agradece por la música cuya experiencia vas a recibir. Di "Gracias"
3. Ríndete a la música. Trata de abrirte a la música que escuchas.
Mientras escuchas la música
1. Libera las tensiones en la música. Siente la música sacándote toda la negatividad y la tensión. Donde sientes un bloqueo, visualiza una abertura. Respira profundamente, inhalando la música. Déjate ir completamente.
2. Siente la música abrazándote y llenándote. Deja ir toda necesidad de dominar o controlar la situación Ábrete a las corrientes curativas y revitalizadoras de la melodía que entra en ti. Entra dentro del sonido.
3. Entrégate a la música. Disfruta la música dondequiera que ella te lleve.
4. Llénate de gozo y alabanzas.
Cuando termina la música
1. No escuches música en sesiones demasiado largas.
2. Tómate tiempo para absorber la música. Siéntate tranquilo por unos instantes una vez que ha terminado.
3. Cuando sea apropiado, combina la experiencia musical con otra actividad, como mantener un diario, dibujar, bailar o moverte, o hacer tareas como las domésticas, cocinar, o trabajar en una tienda. Aun antes de que suene la primera nota, es sumamente importante donde escuchas tu música. ¿Es el ambiente hermoso? Tómate tiempo para cultivar los más ventajosos ambientes para tus experiencias musicales.
Estas sugerencias pueden ayudarte:
1. Escucha tu música en un lugar hermoso. Evita obstrucciones, pesadez, fealdad y obscuridad. Limpia la atmósfera, dale color y busca luz.
2. Escucha tu música en un lugar silencioso. Minimiza los ruidos exteriores y las distracciones. Apaga la TV y evita los "hums" de equipos eléctricos. Deja que tu música emerja tranquilamente o escucha los sonidos de la naturaleza. Se sensitivo frente a los sonidos de la naturaleza (el trino de los pájaros, la lluvia, las maderas, las corrientes de agua, el viento, el mar) puesto que ellos se unen a las melodías musicales para levantar tu ánimo y sintonizarte con Dios. Encuentra el volumen particular que sea mejor para ti.
3. Compra un buen equipo. Encuentra un estéreo o sistema de sonido con unos altavoces que emitan la música con claridad y el mínimo de distorsión. Selecciona tu equipo cuidadosamente y con paciencia, después que escuches algunas de tus grabaciones favoritas en el. Confía en tus propios oídos. Explora diferentes equipos de sonido antes de decidir. No compres guiándote por el renombre de una marca o por la publicidad.
4. Cuida bien tu equipo, discos y cintas. Limpia los discos cuando estén sucios.