LEÍDO en Abril de 2014.
Crónica sobrecogedora de un viaje de un hombre y su hijo en busca de de la esperanza por encima de toda lógica, en un mundo donde ya todos parecen haber sucumbido a la desesperanza. Una historia que nos enseña cuánto depende nuestra vida como especie de la vida de nuestro planeta, y que nuestros futuros son el mismo. Pero sobre todo una historia que nos enseña que todos somos lo que queremos ser, que por encima de las circunstancias y sus presiones siempre tenemos la capacidaqd de elegir en que queremos transformarnos, y que la inocencia sólo la pierden aquellos que no quieren recuperarla. A pesar de sus múltiples incongruencias, que no le faltan (¿cómo es que cada vez que se encuentran al borde de la muerte encuentran una despensa salvadora?, ¿cómo es que todavía quedan manzanas pasas en el suelo después de tantos años, en un mundo dónde todo ha ardido, sin que animales hambrientos las hayan devorado?, ¿cómo es que los buenos al final les encuentran, en una misión salvadora salida de la nada, y sabían casi todo de ellos?, ...), pues a pesar de todo ello la historia no deja de ponerte los pelos de punta y a la vez hacerte sonreir, porque nos enseña que se puede caminar entre la inmundicia y la suciedad moral mas atroz sin que te manche ni un pelo.