INFORMACIÓN PARA LOS PROFESORES QUE TIENEN

EN SUS AULAS ALUMNAS Y ALUMNOS SORDOS

Equipo de Integración de Sordos

I.E.S. Virgen de la Paloma (Madrid)

 

 

ALGUNAS ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS

PARA TRABAJAR CON CHICOS Y CHICAS SORDOS

Algunas personas sordas sólo captan la información a través de la vista. Procura presentársela visualmente o acompañada de recursos visuales: objetos reales, fotografías, dibujos, planos, mapas... Además de textos escritos, existen otros materiales "no auditivos` que pueden serte especialmente útiles en el aula: transparencias, recortes de revistas, folletos, etiquetas, anuncios publicitarios, tebeos, historietas...

* Ten siempre presente que los chicos y chicas sordos profundos no adquirieron de forma natural, corno los oyentes, durante los primeros años de su vida, la lengua común de su país o la propia de la comunidad en la que han nacido, sino que han tenido que aprenderla a través de un proceso largo y generalmente costoso, que requiere ayuda especializada. Su dominio de la lectoescritura suele ser por ello más bajo que el de la mayoría de los compañeros y compañeras de su edad sin problemas de audición y lo mismo puede decirse de su capacidad de comprensión de conceptos abstractos. Si les proporcionas esquemas, fichas... estarás facilitándoles su comprensión y ayudándoles a memorizar la informaci6n.

Algunos recursos tipográficos como el subrayado, el empleo de diferentes letras o de tamaños o colores distintos permiten distinguir unas informaciones de otras: ideas principales de secundarias, ejemplos, vocabulario nuevo...

* No olvides escribir siempre en la pizarra un pequeño guión, esquemas o resúmenes que pueden servir al alumnado sordo como marco de referencia o para retomar el hilo de la explicación, si lo ha perdido. Anotar también las palabras técnicas y, los términos nuevos que vayas utilizando facilita su reconocimiento y comprensión.

* Para asegurar que los alumnos sordos captan la información importante en la misma medida que sus compañeros los avisos, consignas de trabajo, las instrucciones para realizar una actividad..., en especial si ésta resulta poco habitual, deben escribirse en la pizarra o facilitarse por escrito individualmente a estos alumnos y alumnas, incluso a aquellos cuya pérdida auditiva sea leve. Constata que han entendido mediante alguna pregunta. El hecho de recibir esta información por escrito subrayará la obligatoriedad de las normas, consignas, etc., de cuyo cumplimiento no está exento el alumnado sordo, que no debe esperar hacia él de los profesores actitudes más permisivas que sus compañeros oyentes.

1

* Los alumnos y las alumnas oyentes pueden tomar apuntes, según va hablando la profesora o el profesor; los sordos necesitan captar la información visualmente, a través de la lectura labiofacial y sólo después podrán tornar notas. Para realizar este tipo de actividad necesitan, por tanto, más tiempo que sus compañeros y compañeras.

* Si vais a trabajar en grupos y éstos están formados por alumnado sordo y oyente es aconsejable que no sean muy numerosos (tres o cuatro personas) para no complicar la comunicación y facilitar la lectura labiofacial. También puedes formar grupos sólo de sordos.

* Si en clase va a celebrarse un debate o cualquier otra actividad en la que los alumnos y las alumnas van a intervenir oralmente, es preciso que los chicos y chicas sordos se sitúen en un lugar desde el que puedan Leer los labios de sus compañeros y, utilizar algún recurso que les permita identificar inmediatamente quién va a tomar la palabra y, por tanto, a quién deben mirar en cada momento (levantar un brazo antes de empezar a hablar, mantener en la mano un objeto "testigo" mientras se habla, que va pasando de unos a otros, según se hace uso del turno de palabra, etc.).

*Los alumnos y alumnas sordos requieren pasos más cortos en el aprendizaje, más tiempo para practicar, más oportunidades para repasar.

* Cambiar con frecuencia de tarea, realizar un trabajo variado, más intenso quizá al principio de la clase, más relajado al final, permite a los alumnos a las alumnas sordos integrarse en las actividades del aula sin el cansancio excesivo que puede provocar el continuo esfuerzo de la labiolectura, que puede acabar en desmotivación.

* Si utilizas textos cuyos temas estén directamente relacionados con experiencias próximas, con la vida cotidiana, los gustos, las aficiones de los alumnos y las alumnas, no olvides que al alumnado sordo no siempre le interesan las mismas cosas que a los oyentes ni en la misma medida. Al trabajar sobre temas de su interés, el vocabulario les resultará más fácil de comprender.

* A causa de sus problemas con la lectoescritura la mayoría de los alumnos sordos severos y profundos necesitarán ayuda para entender cualquier escrito que presente alguna complejidad, los libros de texto, por ejemplo, una novela... En algunos casos es aconsejable adaptarles esos textos, facilitándoles su comprensión.

* Procura establecer una cierta rutina de trabajo en tu aula (iniciar las clases con una breve explicación, realizar después el trabajo individual y, por último, el trabajo en grupos, por ejemplo). Si es posible, informa al alumnado sordo sobre las modificaciones, actividades extraordinarias, etc., que vayas a llevar a cabo.

* No limites tus expectativas sobre los logros que estos alumnos pueden alcanzar. Las personas sordas no son menos inteligentes que las oyentes; sólo precisan estrategias comunicativas metodológicas adaptadas a sus especiales necesidades educativas. [...]

 

 

CÓMO FACILITAR LA PARTICIPACIÓN

DEL ALUMNADO SORDO EN EL AULA

* Coloca a la alumna o al alumno sordo en el lugar desde el que mejor pueda percibir, a través de sus restos auditivos, la lectura labiofacial y el acceso visual la información que se le presenta. Es conveniente combinar el "cerca del profesor o la profesora" con la posibilidad de tener una visión general de la clase y de sus compañeros.

* Ten presente que algunas personas con problemas de audición cuentan con la ayuda técnica de un audífono. El rendimiento que obtienen de estas prótesis es muy variable, pero no los convierten en oyentes.

* Intenta comunicar de la forma más expresiva posible, utilizando el movimiento corporal, gestos naturales, mimo... Cualquier recurso que facilite la comprensión de los mensajes es útil.

* Los sordos profundos no oyen muchos de los sonidos que nosotros oímos y además otros les llegan distorsionados. De ahí sus problemas de habla. Si quieres ayudarles, cuando se expresan oralmente, debes corregirles, pero no desanimarles, si no logran una correcta pronunciación.

*No olvides comprobar con frecuencia que los alumnos sordos han comprendido tus mensajes. A veces pueden evitar dar muestras de incomprensión para no ponerse en evidencia ante el resto de la clase. Si notas que no se han enterado bien, vuelve a repetir la misma información pero intentando hacerlo de otra forma, cambiando alguna palabra de la que puede no saber el significado, con frases más breves y sencillas... Es importante animar al alumnado sordo a que pregunte siempre lo que no ha entendido, sin sentirse avergonzado. Puede aprovechar incluso para ello la ayuda de un intérprete. Si acude a ti con frecuencia para cerciorarse de que ha comprendido bien la información que le has transmitido, estará poniendo de manifiesto su interés por aprender.

* Recuerda que la lectura labiofacial no es algo tan sencillo como los oyentes tendernos a imaginar (en el mejor de los casos la comprensión sólo alcanza al 30% del mensaje). Requiere un gran esfuerzo visual y no está libre de confusiones y ambigüedades. Palabras distintas se "ven" exactamente iguales en los labios de quien habla y sólo es posible suponer de qué término se trata por el conocimiento que se tiene del tema, por el contexto en que ésta se produce... Intenta hablar de forma clara, sencilla y fácil de comprender. Trata de articular con corrección y a una velocidad moderada, sin ningún tipo de exageraciones y a un ritmo no excesivamente lento.

* Ten en cuenta que sólo es posible "leer" en los labios las palabras que ya se conocen. La primera vez que una persona sorda "ve" en los labios de su interlocutor una palabra nueva para ella, al no saber su significado, no será capaz de identificarla. Antes de utilizar un término "nuevo", un tecnicismo o cualquier palabra que pienses que tus alumnos o alumnas sordos pueden no conocer, preséntasela previamente y explícales su significado.

* A causa del gran esfuerzo de atención y de comprensión que requiere la lectura labiofacial, es aconsejable combinar actividades en las que el alumno o la alumna haya de realizarlas con otras que no resulten tan fatigosas (ejercicios, trabajo en grupo...).

*Procura facilitar el acceso visual a tu boca. Las manos, papeles, bolígrafos... ante la cara, hacen más difícil la lectura labiofacial, también las barbas, los bigotes demasiado largos o las gafas oscuras la entorpecen. No hables nunca de espaldas al alumnado sordo. Si necesitas escribir alguna cosa en la pizarra, hazlo primero y después continúa la explicación de cara a la clase. Intenta no moverte mientras hablas.

Un aula poco ruidosa facilita la realización de la labiolectura. Además los ruidos pueden distorsionar los pocos sonidos que un a alumno sordo recibe a través de sus audífonos, produciendo interferencias en ellos a veces muy molestas (dolores de oídos, de cabeza...). La luz no debe darle directamente en la cara a la persona sorda, sino a la que esté hablando.

Evita reflejos en el encerado. Es posible que los propios alumnos sordos te recuerden alguna de estas cosas en más de una ocasión. Son muy importantes para ellos.

* Los chicos y las chicas sordos, cuya autoestima con frecuencia no es muy alta, tienen que comprender que equivocarse es algo normal e incluso a veces necesario para seguir aprendiendo.

* En ocasiones te será necesario utilizar algunas estrategias para reforzar positivamente a este alumnado, para darle ánimos y transmitirle seguridad. Suele ser útil plantearle alguna tarea que en la que pueda demostrarse a sí mismo y a sus compañeros y compañeras que es capaz de determinados logros. Evita comparaciones con los oyentes.

* Antes de determinar qué actividades vas a llevar a cabo en el aula, recuerda que algunas que resultan especialmente motivadoras para los alumnos y alumnas oyentes pueden no serlo para el alumnado sordo (celebrar un debate, ver una película de vídeo...). No se trata de renunciar a éstas, sino de tener presentes las especiales necesidades de motivación de los alumnos y las alumnas sordos y de utilizar las estrategias metodológicas más adecuadas. No olvides que en estos casos la presencia en el aula de un intérprete puede resultar especialmente útil.

* Los alumnos y las alumnas oyentes controlan auditivamente el ambiente del aula (ruidos de fondo, murmullos, sonidos del exterior...); los chicos y chicas sordos sólo pueden hacer eso mismo a través de la vista. Volverse de vez en cuando hacia sus compañeros para controlar el ambiente de la clase mediante barridos visuales no es una muestra de distracción, sino una necesidad.

 

 

ALGUNAS SUGERENCIAS

PARA PREPARAR MATERIALES ESCRITOS

* Procura no utilizar frases demasiado largas. Las oraciones simples resultan más fáciles de comprender por una persona sorda:

  • - Divide las frases largas, en especial las interrogativas, en oraciones más sencillas.

    - Cuando se trate de oraciones compuestas utiliza conjunciones de uso frecuente. Es preferible repetir "pero" a usar "sin embargo", "no obstante", etc.

  • * Facilita resúmenes escritos, eso reducirá a los alumnos y alumnas sordos el problema de tomar apuntes y les ayudará a ordenar y comprender la información.

    * Reduce la dificultad del vocabulario menos cotidiano:

  • - Mantén únicamente el vocabulario técnico imprescindible

    - Presta especial atención al vocabulario abstracto, pocas veces resulta familiar a una persona sorda.

  • * Cuando un tema sea muy amplio denso, divídelo en partes.

    * Utiliza materiales prácticos e ilustrativos (fotos, dibujos...) como complemento. Procura colocarlos lo más cerca posible del texto al que se refieren. La claridad es más importante que la estética.

    * Si a un texto escrito le acompaña un esquema (ideas más importantes, vocabulario nuevo...) su comprensión siempre resultará más sencilla. Suele ser útil añadir a los textos sencillas "preguntas-guía".

    * Si utilizas un pronombre o cualquier otro término que refiera a una palabra que ha aparecido previamente en el mismo texto, asegúrate de que el antecedente queda claro:

  • - Si hay dudas, repite el antecedente.

    - Si tratas de evitar repeticiones, procura no usar demasiados sinónimos para no confundir al alumno.

    - Cuando el antecedente es otra oración, puede resultar más difícil su comprensión. Es preferible evitar este tipo de redacción.

  • * Asegúrate de que las oraciones causales y condicionales están expresadas de forma clara.

    * Cuando tengas que explicar un término especialmente importante, cerciórate de que el alumno o la alumna sorda lo ha comprendido, utilizándolo en contextos distintos, por ejemplo. No olvides que un alumno oyente necesita entre 30 y 60 exposiciones para aprender una palabra nueva.

    * Al buscar un sinónimo, el criterio de frecuencia suele ser el más útil.

    * Si te es preciso emplear un tecnicismo o un término poco habitual, puedes explicar su significado entre paréntesis o en una nota a pie de página. También puedes incluir este tipo de glosarios en un material complementario.

     

     

    SUGERENCIAS PARA LA TUTORÍA

    ALGUNAS IDEAS PARA FAVORECER

    LAS RELACIONES ENTRE

    COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS SORDOS Y OYENTES

    * Proporciona al alumnado oyente orientaciones y consejos para facilitar su comunicación con las personas sordas: no gritar, mirarles siempre de frente para hablarles y hacerlo con claridad pero sin exageraciones en cuanto al ritmo o a la vocalización; pueden utilizar gestos naturales, mimo o algunos signos de la lengua de signos española, que seguramente aprenderán con facilidad de sus compañeras y compañeros sordos, si éstos la utilizan.

    * Procura evitar que se produzcan en el grupo rivalidades, enfrentamientos o actitudes tanto de rechazo como de superprotección. Anima a los chicos y chicas oyentes a que ayuden a sus compañeros sordos, pero sólo en aquellos momentos y actividades en las que sabes que pueden tener dificultades.

    * Explica siempre y con claridad aquellas reglas, consignas de trabajo, normas organizativas, etc., que normalmente se aprenden de manera incidental a través de la información oral, aunque sean algo tan implícito que no requiera explicación para el alumnado oyente.

    * El trabajo en parejas o en pequeño grupo ayuda a los compañeros y compañeras a conocerse mejor y a aprender de forma agradable unos de otros; además resulta útil para facilitar la comunicación entre el alumnado sordo y oyente.

    * Antes de decidir las actividades grupales que se van a llevar a cabo en el aula y, de solicitar la participación del alumnado sordo en ellas, recuerda que algunos chicos y chicas sordos tienen serias dificultades para expresarse oralmente y hacerlo delante de un grupo numeroso de compañeros y compañeras puede hacer que se sientan incómodos, lo que no facilitará sus relaciones e influirá negativamente en su rendimiento.

    * Algunas personas sordas, a pesar de usar habitualmente prótesis, no controlan su propia voz. Debes indicar a tus alumnos con problemas de audición cuando deben subir o bajar el tono. Sus compañeros y compañeras han de respetar su forma peculiar de hablar.

    * Comenta a los alumnos oyentes las características especiales de la integración de sus compañeras y compañeros sordos: por qué cursan algunas áreas fuera del aula ordinaria, el hecho de que cuenten con profesorado de apoyo, intérpretes, etc. Esto evitará comparaciones innecesarias y suspicacias siempre desagradables.

    * En algunos casos los alumnos sordos necesitan ayuda para aceptar su sordera. Con frecuencia su autoestima es baja. Procura reforzarles positivamente para contrarrestar sus sentimientos negativos.

    * Intenta potenciar actitudes de respeto y solidaridad. La comprensión entre sordos y oyentes es imprescindible para que el clima de la clase sea relajado y agradable.

    Hosted by www.Geocities.ws

    1