SNTE
Sección XVIII
Michoacán
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I CONGRESO ESTATAL POPULAR DE EDUCACION
Tema 4. Construcción de una nueva cultura laboral y pedagógica por los trabajadores de la educación.
INTRODUCCION
La
cultura laboral y pedagógica es el conjunto de saberes y conocimientos
prácticos y teóricos que constituyen el acervo intelectual existente en la
sociedad acerca de los procesos que se desarrollan para la producción de los
bienes y valores culturales, así como las relaciones sociales que se generan
con este fin, en una sociedad históricamente determinada; y su explicación se
asume consciente o implícitamente como cierta por los miembros de la comunidad
y como válida para ser practicada y fomentada por toda la sociedad.
La actual cultura laboral y
pedagógica impulsada por los Estados de la fase neoliberal del sistema
capitalista mundial, corresponde al resultado del desarrollo de las fuerzas
productivas y sociales que impulsan el modo de producción capitalista.
En la década de los setenta
del siglo XX el modelo capitalista de monopolio estatal presenta evidentes
síntomas de agotamiento; las contradicciones que se suscitan entre la
organización de la base económica y la superestructura social entran en desfase
en virtud de que cambia la composición social; la población y la longevidad se
incrementa notablemente; las nuevas generaciones de trabajadores no encuentran
espacio en el mercado del trabajo; la acumulación de capital por medio del
Estado solamente favorece el enriquecimiento de nuevas élites, y el crecimiento
económico inicial termina por frenarse.
La fase actual del
capitalismo neoliberal corresponde a una renovación del modelo de acumulación
del capital internacional, cuyo patrón se basa en la sobreexplotación intensiva
y cada vez más especializada de la mano de obra a escala mundial, en
combinación con los nuevos métodos de trabajo, sustentado en procesos de
organización e interacción colectiva, direccionada desde los mandos patronales;
así como en la modernización recurrente de los medios productivos con base en
la microelectrónica y la informática
En la fase de la
globalización del capitalismo, la burguesía retoma la ideología liberal y la
opone al nacionalismo; retoma con fuerza las tesis de la libre competencia de
las fuerzas del mercado y el repliegue de las empresas del Estado de los
mercados nacionales, para que asuma su papel de administrador; la iniciativa
privada refuerza su papel hegemónico en el proceso productivo.
En este entorno de la nueva
dinámica productivista, todos los procesos y las fuerzas de producción entran
en un seguimiento y valoración permanente, bajo nuevos criterios de excelencia
(entendiendo a ésta como los niveles de eficiencia y eficacia), así como la
calidad en el desempeño del trabajo físico e intelectual desplegado por los
trabajadores.
La cultura laboral al inicio
del siglo XXI, responde a las exigencias de la nueva fase del capitalismo
mundial; se ha creado un nuevo sistema de valores culturales que responden a
las exigencias y dinámica del libre mercado y la competencia a ultranza, dando
paso a conceptos tales como: excelencia, eficacia, competencia, competitividad,
eficiencia, calidad, productividad, racionalización, en las actuales formas y
relaciones de producción entre los trabajadores y los medios de producción, y
entre los trabajadores y sus patrones.
Como consecuencia de lo
anterior, la cultura pedagógica del maestro también está siendo modificada
mediante la inserción de estas nuevas concepciones y valores, impulsada como
parte de la política educativa del Estado, tanto en la teoría como en la
práctica educativa actuales, y por ende en la práctica docente y en la vida
escolar cotidiana, convirtiéndose en los referentes mediante los cuales el
trabajo pedagógico de los maestros es evaluado por las instancias
administrativas instituidas para tal efecto; de tal suerte que hoy en día es
frecuente hablar, desde las escuelas, del trabajo en equipo, grupos de trabajo
colegiado, círculos de calidad, educación por competencias, desempeño profesional,
etc., nociones que son tomadas desde el enfoque productivista. Con la inserción
de tales valores en la escuela, el Estado pretende garantizar tanto la
refuncionalización y la extensión de estos valores nuevamente hacia toda la sociedad
y, como consecuencia, la permanencia de este modelo capitalista donde se
reivindican dichos conceptos y valores.
A. LA NUEVA CULTURA LABORAL CAPITALISTA
La nueva cultura laboral
actual se estructura en diferentes niveles de pensamiento que se articulan en
la concepción y práctica de un sistema integral de valores que tienen por
finalidad legitimar ideológicamente al modelo capitalista neoliberal.
El supuesto principal que se
promueve, implícita o explícitamente, consiste en sugerir y promover entre las
fuerzas productivas (sobre todo en la clase trabajadora) que para alcanzar
mayores niveles de desarrollo social en beneficio de toda la población, es
indispensable primero el crecimiento económico en todos los rubros de la
producción, y para ello se deben destinar los máximos esfuerzos físicos e
intelectuales de los individuos y de la sociedad a la producción de bienes
materiales; optimizando el uso de los medios de producción mediante la
refuncionalización, la reconversión y la innovación; introduciendo nuevas formas
de organización e interacción personal y colectiva entre los trabajadores, revisando
y replanteando todas las formas y relaciones de trabajo hasta ahora vigentes
(en particular las relaciones contractuales obrero-patronales); auspiciando
incluso la negación y retroceso de las conquistas históricas de la clase
trabajadora en sus condiciones de trabajo, la jornada laboral, los niveles
salariales, la seguridad social, la jubilación, etc. Se plantea la
desrregulación del mercado del trabajo adecuando para tal efecto la propia
legislación laboral (en el caso mexicano se plantea la reforma del artículo 123
de la constitución ).
Los valores de esta cultura
laboral requieren de un trabajador competitivo y disponible para insertarse en
diferentes ámbitos del mercado laboral, para lo cual debe ser formado y educado
mediante competencias educacionales, en forma polivalente; requerimiento que
niega en parte lo que en la fase inmediata anterior del capitalismo se buscaba
en el trabajador: la especialización.
La nueva cultura laboral
promovida por el capitalismo neoliberal supedita al hombre al servicio de la
producción, perdiendo el sentido humanista de la sociedad en donde la
producción debe ser considerada como un bien social al servicio del hombre.
Para la penetración de esta nueva cultura laboral en la ideología de la clase
trabajadora, la burguesía promueve en las organizaciones obreras y en el resto
de la sociedad una mentalidad de aliados, reorientando el pago por su fuerza de
trabajo, supeditando los salarios a los niveles de productividad alcanzados por
la empresa.
B. CULTURA PEDAGOGICA NEOLIBERAL
Derivados de los valores
productivistas de excelencia, calidad, eficiencia, eficacia y polivalencia de
la llamada nueva cultura laboral, los sistemas educativos están siendo evaluados
y reorganizados en torno a estos nuevos valores sociales, por lo que existe una
política educativa generalizada de reorientación del papel que juegan
socialmente las instituciones educativas en lo general, y del rol que juegan en
lo particular los docentes, alumnos, currículum, métodos y procedimientos de
trabajo, así como los recursos educativos.
En el ámbito donde mejor se
refleja la penetración de la nueva cultura laboral del neoliberalismo es en las
nuevas condiciones laborales de los docentes y en la transformación de su
cultura pedagógica, los procesos de optimización en la distribución, organización
e interacción de recursos. Bajo los nuevos criterios de excelencia y calidad se
materializan en la labor educativa y docente a través de programas educativos
impulsados por la nueva política educativa, tales como los programas compensatorios,
carrera magisterial, las nuevas formas de gestión y administración escolar
(proyectos escolares), los programas de actualización docente, participación en
grupos colegiados (consejos técnicos, grupos académicos) etc. En estos
programas se instrumentan los mecanismos de seguimiento y control del trabajo
docente, y la percepción salarial está en correlación directa al nivel de
cumplimiento de los procesos de evaluación del trabajo docente, mediante
mecanismos de evaluación del desempeño docente.
Con esta nueva cultura
pedagógica neoliberal queda claro que no se pretende educar y formar al sujeto
para que despliegue sus potencialidades personales en bien de sí mismo y de su
comunidad, sino solo formarlo como un recurso productivo.
El diagnóstico se desglosa
con base en cuatro rubros inicialmente definidos: la observancia de la
normatividad, el compromiso con los resultados del trabajo, el uso racional de
los recursos y la cultura pedagógica.
OBSERVANCIA DE LA NORMATIVIDAD.
La concepción y práctica de
las normas impuestas por el Estado, actualmente vigentes en la educación para
el funcionamiento del sistema educativo tiene como características, las
siguientes:
·
Fueron y son diseñadas, establecidas y operadas para servir a los
intereses de la clase dominante garantizando el control del poder en la
conducción del proceso educativo, por un tiempo indefinido.
·
Son ajenas a los intereses de los trabajadores en virtud de que no
fueron tomados en cuenta para su elaboración.
·
Son reconocidas por los maestros como el instrumento mas visible de la
aplicación vertical de las decisiones en materia educativa, teniendo la misión
del sometimiento y control de los actores educativos.
En la aplicación diaria de
la normas que impone el estado, podemos mencionar lo siguiente:
·
En la cultura magisterial existen resistencias a la aceptación de la
actual normatividad.
·
Existe un gran desconocimiento de las normas generales vigentes en
todos los niveles escolares por parte de los trabajadores de la educación.
·
En la aplicación cotidiana de la normatividad existe incongruencia
entre lo escrito y lo real, para resolver los problemas que se presentan, dando
lugar a una gran flexibilidad para resolver casos semejante y a la dispersión
en las medidas adoptadas para resolver los problemas escolares.
En el plano de la
resistencia cultural en lo que se refiere a la práctica de nuevas normas,
diagnosticamos lo siguiente:
·
Existen pocas experiencias sobre la elaboración y aplicación de normas
generadas desde la visión de los trabajadores para resolver diferentes aspectos
de carácter cotidiano en las escuelas, al margen de la sanción del Estado. Sin
embargo, es necesario destacar la experiencia masiva realizada por el
magisterio michoacano y los padres de familia principalmente, adquirida al
respecto con la elaboración de la Propuesta de Ley de Educación para el Estado
de Michoacán de Ocampo, el año de 1998.
·
El desarrollo político actual del magisterio ha permito implementar de
manera incipiente nuevas normas democráticas que regulan las relaciones
laborales al interior del gremio como una posibilidad de transformar la cultura
laboral y pedagógica (Escalafón de la Sección XVIII ).
COMPROMISO CON LOS RESULTADOS DEL TRABAJO
Por compromiso con el
trabajo se entiende el grado de aprecio y dedicación que tiene el maestro hacia
su propio quehacer profesional, al respecto se diagnostica los siguiente.
·
En lo general los maestros muestran poco compromiso hacia su materia de
trabajo como consecuencia de las condiciones adversas en que se desarrolla
(doble plaza, carencia de recursos educativos, etc.) y los bajos salarios que
percibe.
·
El compromiso educativo manifiesto actualmente entre los maestros, se
centra en el intento de cumplir con el programa, ignorando en profundidad los
intereses del alumno y de su escuela y, por consecuencia, los intereses de la
comunidad en que labora.
·
El impacto de los programas educativos compensatorios y el programa de
Carrera Magisterial para arraigar al maestro en su trabajo y despertar un mayor
compromiso hacia el mismo, es casi nulo en este aspecto, en virtud del modelo
individualista y meritorio en que se sustentan.
·
Existen experiencias incipientes a nivel personal y colectivo de
procesos y propuestas educativas innovadoras en diferentes aspectos de la vida
escolar que se han dado de manera aislada.
Los recursos escolares
materiales son un medio para el logro de los fines educativos, y el uso
apropiado de los mismos favorece positiva o negativamente el cabal cumplimiento
de los mismos; al respecto dentro de la cultura laboral, el aspecto relativo a
los recursos educativos, en el magisterio de Michoacán se expresa el siguiente
diagnóstico:
·
Se observa un elevado sentido de responsabilidad en el uso de los
recursos por parte del magisterio michoacano, porque se entienden como producto
del trabajo económico escolar de alumnos y maestros, así como de las cuotas
aportadas por padres de familia; sin embargo, en algunos casos alcanza a
manifestarse la mentalidad consumista del despilfarro respecto al uso de los recursos.
Como experiencias favorables
se pueden citar las siguientes:
·
Persisten actividades escolares como las campañas de higiene,
reparación de muebles, reforestación, sin que trasciendan a un plano de
formación consciente en el trabajador de la educación.
La cultura pedagógica es el
conjunto de conocimientos que posee el docente acerca de la teoría y práctica
sobre el desarrollo de los procesos educativos y las mejores formas de
propiciar individual y colectivamente las diferentes situaciones de enseñanza-aprendizaje
conforme a la naturaleza temática de los contenidos escolares.
El desglose de la cultura
pedagógica desde la perspectiva aquí planteada se diagnostica en tres rubros,
que son: Espíritu democrático y colectivo, la racionalidad del trabajo docente
y la eticidad en la labor educativa.
Se refiere al uso de
espacios de convergencia de trabajo colectivo entre los docentes para el
análisis de la problemática escolar y el trabajo académico, sobre este aspecto,
se diagnostica los siguiente:
·
En la actual práctica educativa existe un débil espíritu democrático,
debido a nuestra formación cultural que es contraria a los procesos de
colectivización y favorece la individualidad, por lo mismo no aprovechamos
suficientemente los espacios comunes donde analicemos, opinemos, escuchemos y
tomemos decisiones colectivas.
·
Existen espacios de trabajo académico y administrativo en diferentes
instancias educativas durante el ciclo escolar, pero generalmente son
utilizados y aprovechados por la oficialidad para reproducir la visión educativa
del estado.
Diagnóstico de la
resistencia cultural y construcción educativa democrática en el magisterio:
·
Las asambleas delegacionales presentan oportunidades de discusión
colectiva del quehacer docente y laboral.
·
En varias oportunidades los seminarios, talleres y círculos de estudio
auspiciados por la organización sindical en diferentes niveles dan la
oportunidad a los maestros de la discusión y crítica del discurso educativo y
de los métodos y procedimientos implantados por la clase dominante.
La racionalidad del trabajo
docente se refiere a la correspondencia entre la teoría y la práctica educativa
y su articulación y congruencia con los procedimientos pedagógicos y los
recursos educativos, con respecto a la naturaleza de los contenidos educativos
a construir como resultado del proceso enseñanza-aprendizaje.
Sobre la existencia de esta
racionalidad podemos diagnosticar lo siguiente:
·
Las características actuales del curriculum oficial no permiten dar una
adecuada racionalidad al trabajo docente en virtud de que los discursos
educativos que promueve el estado chocan con la realidad que afrontan los
docentes y los educandos.
·
Persiste el predominio en el uso de métodos tradicionales en el trabajo
docente, haciendo mayor la irracionalidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Sobre la resistencia
cultural y presencia de creatividad pedagógica de los maestros:
·
Existen casos aislados de racionalidad pedagógica en el desarrollo del
trabajo docente pero no han sido sistematizadas.
La eticidad en la labor
educativa se refiere al nivel de conciencia que posee el docente para
desarrollar su trabajo acorde; a lo que, por su formación profesional, el
maestro sabe que la comunidad espera y necesita de su trabajo docente y el
desempeño que manifiesta en realidad.
Sobre el diagnóstico de la
eticidad docente, se señala lo siguiente:
·
La noción ética predominante en el magisterio y en la sociedad es la
divulgada por la clase en el poder a través del estado, y hace alusión a un
arquetipo de docente centrado únicamente en el trabajo didáctico áulico
descontextualizado de su propia historia.
Resistencia y acción
cultural en el plano ético:
·
La participación del magisterio en la democratización de a escuela y la
educación, ha permito que varios elementos construyan y se apropien de un nuevo
discurso pedagógico, que les permite desarrollar nuevas prácticas educativas
más acordes con las necesidades culturales de los alumnos y la comunidades en
los que desarrollan su trabajo docente, pero no se han dado espacios
suficientes para socializar y sistematizar estas experiencias.
El diagnóstico que aquí se
presenta ratifica la doble direccionalidad en que se expresa la cultura laboral
y pedagógica del docente michoacano, y nos indica que si bien es una realidad
innegable que subsiste la hegemonía de la ideología burguesa en el campo
cultural, también está presente la resistencia y los gérmenes para la
construcción de una cultura emancipadora, tarea que es viable desarrollar a
mediano y largo plazo.
La reforma educativa general
y profunda, ha modificado a su vez todo el marco laboral que comprende a los
trabajadores de la educación. Por lo tanto transformar la realidad laboral
actual, impone como condición la transformación de las condiciones de trabajo,
definir con toda precisión el puesto, el perfil del mismo, sus funciones y
responsabilidades, fijar el salario, los derechos y prestaciones. Dicha
transformación de responsabilidades y derechos en todo momento debe considerar
el objetivo de alcanzar una educación integral, de alta calidad.
JORNADA LABORAL CONSTITUCIONAL BÁSICA
Es
necesario cambiar la concepción del trabajo docente reconociendo que éste es
mucho más amplio que pararse frente a grupo; que requiere tiempo para afianzar
los aprendizajes de alumnos y no en el tiempo transcurrido mecánicamente; que
también requiere tiempo para el trabajo colegiado con los demás maestros. Son
necesarios tiempos también para participar en la gestión escolar, para
rediseñar el curriculum, para investigar y convertir la tarea de enseñar en un
proceso de reflexión - acción educativa, para asesorar alumnos, para vincularse
con los demás sectores sociales.
Para
hacer frente a los nuevos retos educativos, los maestros necesitan otros
conocimientos, otras formas de concebir el proceso enseñanza-aprendizaje, otras
habilidades y otras destrezas; por lo tanto requieren más tiempo para su propio
desarrollo profesional y para su desarrollo personal integral.
Por todo ello proponemos organizar equipos de
trabajo regionales, constituidos por un compañero de cada nivel por municipio
(incluyendo un trabajador de apoyo y asistencia) que, en coordinación con la
Comisión Seccional de Educación y Cultura, realicen los estudios necesarios
para implantar la JORNADA LABORAL CONSTITUCIONAL para los trabajadores michoacanos
de la educación, consistente, en general, en siete u ocho horas de trabajo
diarias, repartidas de la siguiente forma: de 4 a 5 horas máximo frente a
grupo; de 3 a 4 horas mínimo para realizar las actividades señaladas
anteriormente (labores coadyuvantes a la enseñanza como la planeación,
registro, seguimiento, evaluación, revisión de tareas, etc.; labores sociales;
labores administrativas; capacitación, actualización y superación profesional;
etc.). Dichos equipos de trabajo deberán organizarse y comenzar a trabajar de inmediato
para presentar los resultados de su trabajo a más tardar el 5 julio, fecha en
que deberán reunirse en un evento de carácter estatal.
SALARIO PROFESIONAL CONSTITUCIONAL
A
la Jornada Laboral Constitucional le debe corresponder el Salario Profesional
Constitucional, definido por el siguiente procedimiento:
La
demanda nacional del SNTE es que se le deben pagar al maestro seis salarios
mínimos para la plaza inicial de educación primaria. Ésta consiste en cinco
horas diarias frente a grupo.
Puesto que la Jornada Laboral Constitucional es de
ocho horas, se establece la siguiente proporcionalidad:
5 horas: 6 salarios mínimos.
8 horas: X salarios mínimos.
De
aquí que a la Jornada Laboral Constitucional para la plaza inicial, le
correspondan 9.6 salarios mínimos diarios vigentes en el Distrito Federal de
salario base, sin menoscabo de otras percepciones como estímulos y
prestaciones. El magisterio michoacano
al respecto asumiría el compromiso de cumplir rigurosamente la normatividad
acordada bilateralmente, en beneficio de una significativa elevación de la
calidad educativa, a través del reforzamiento de la disciplina laboral, como
parte de una creciente cultura pedagógica. Estas modificaciones serían
programadas bilateralmente.
Es importante también
demandar la cancelación de la remuneración por el trabajo docente a través de
"becas" o estímulos. Establecer conceptos específicos por trabajo en
condiciones difíciles pero que sean parte de las percepciones regulares. Eliminar
el "contratismo" como política de incorporación de docentes al
trabajo educativo.
Proponemos la conformación de subcomisiones sindicales
regionales, derivadas de las comisiones del apartado anterior, para que, en
coordinación con una comisión del Comité Ejecutivo Seccional, realicen los estudios
necesarios para fundamentar esta propuesta-demanda, así como para profundizar
en lo relativo al diseño de un sistema de estímulos que sustituya, en su
momento, al esquema salarial denominado Carrera Magisterial. Dichas subcomisiones
deberán integrarse y comenzar a trabajar de inmediato para presentar los
resultados de su trabajo a más tardar el 5 julio, fecha en que deberán reunirse
en el evento de carácter estatal ya señalado.
FORMACION Y
DESARROLLO DE LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACION
Impulsar el establecimiento
del Sistema Estatal de Formación y Desarrollo de Profesionales de la Educación,
a través de un proceso participativo y democrático y basado en el análisis
crítico de las diversas propuestas y planteamientos que al respecto han
formulado los trabajadores de las instituciones formadoras de docentes. Al
respecto, convocar, junto con la SEE, a
representantes sindicales y estudiantiles, al personal docente y administarivo,
a los directivos y a especialistas de las instituciones y grupos académicos
relacionadas con la formación y el desarrollo de los profesionales de la educación,
a un encuentro sobre el asunto, en la segunda quincena de mayo de 2000, en el
cual se retome el proceso seguido hasta la fecha y se busque la manera de darle
continuidad.
Transparentar, ante los
trabajadores y estudiantes de las instituciones de formación y desarrollo de
profesionales de la educación, la asignación y uso de los recursos financieros
destinados a las mismas. Demandar la ampliación del monto de los mismos para
que puedan desarrollarse significativamente tanto las tareas docentes como las
investigación y difusión. Asimismo, exigir la creación de un presupuesto
suficiente para el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación, de tal
modo que los profesores que en él se preparen no tengan que aportar cuota
alguna.
Revisar críticamente los
nuevos planes y programas de formación inicial de docentes, así como de los
cursos y programas de actualización de los centros de maestros.
Ampliar la matrícula de las
escuelas normales y apertura de nuevas instituciones formadoras de docentes
(destacando las necesarias para la formación de maestros de educación
artística, de educación indígena y de educación telesecundaria), así como el
fortalecimiento integral de las ya existentes. Revisar los programas de
nivelación para docentes en servicio (como los de los Centros de Actualización
del Magisterio y la Universidad Pedagógica Nacional), los cuales están
sustituyendo, en condiciones precarias y difíciles, tanto para los alumnos como
para los maestros, una formación sólida e integral por una habilitación rápida.
Revisar asimismo los requisitos de ingreso a estos programas (en los que se inscriben
no sólo profesores que no han concluido su licenciatura, sino promotores
habilitados por CONAFE y otros programas compensatorios, e incluso
"cachirules" que ni siquiera están trabajando como docentes). En este
sentido es necesario fortalecer los modelos pedagógicos que garanticen la
existencia de instancias institucionales, que provean a los aspirantes al
magisterio de un perfil pedagógico que le permita un mejor desempeño
profesional.
Demandar el reconocimiento
oficial a la Normal impulsada por la Sección XVIII del SNTE (incluyendo a la
Normal Indígena de Cherán). Fortalecer la parte sindical de la comisión
SEE-Sección XVIII del SNTE que trabaja
lo relativo al reconocimiento, incorporando a compañeros de la Secretaría de
Trabajo y Conflictos del Nivel. Difundir entre la población los resultados del
trabajo logrados por dicha Escuela Normal, a través de trípticos, carteles,
festivales, revistas y eventos educativos y culturales. Convocar a un Foro Nacional en la Defensa y Fortalecimiento de las
Instituciones Formadoras de Maestros, principalmente de las escuelas normales
rurales, para el día 20 de mayo de 2000.
Realizar una evaluación a
fondo del funcionamiento de los centros de maestros, considerando que deben
estar al servicio de los trabajadores de la educación y no únicamente para
apuntalar y legitimar las políticas de actualización del Estado, orientadas
básicamente a instrumentalizar a los docentes y a cautivarlos en Carrera
Magisterial. Establecer inmediatamente
comisiones sindicales regionales, integradas por lo menos por tres comisionados
delegacionales y/o de centro de trabajo de educación y cultura, que den
seguimiento al trabajo de los centros de maestros y propongan las medidas necesarias
para su reorientación y/o fortalecimiento. Realizar una reunión estatal de
representantes de dichas comisiones para formular el plan de trabajo, el día 4
de mayo de 2000, a partir de las 10:00 horas, en la sala de juntas de la Comisión
Seccional de Educación y Cultura, en la Casa Hotel del Maestro de Morelia, Mich.
Condicionar la apertura de
más centros de maestros en las regiones al fortalecimiento de los ya
existentes, a partir de las necesidades, intereses y orientaciones del
magisterio, así como de proyectos de desarrollo y programas de trabajo legitimados
socialmente. Dotarlos de las condiciones adecuadas para el cumplimiento de sus
funciones (espacios de trabajo, equipo, materiales, recursos financieros,
etc.).
Garantizar que exista
bilateralidad (Autoridades Educativas-SNTE) en la aprobación de los diferentes
programas de formación y desarrollo de los profesionales de la educación,
especialmente, en los contenidos de los cursos de capacitación y actualización
con valor curricular y/o escalafonario. Esta bilateralidad no debe ser
exclusiva de comisiones nacionales, sino de todos los niveles sindicales
(centro de trabajo, delegación, sección, etc.)
Realizar la crítica de los
actuales planes y programas de estudio de los diferentes tipos, niveles y
modalidades educativas, así como de los contenidos de actualización de los
Talleres Generales de Actualización, los Cursos Nacionales y Estatales, etc.
Superar sus concepciones instrumentalistas y acríticas; las visiones
"sexenales" o "trianuales" y las orientaciones
irrelevantes, credencialistas y meritocráticas, sustentándose en perspectivas
informadas de los docentes sobre la dinámica curricular. Además que quienes
impartan los cursos sean profesionales bien preparados, no improvisados.
Analizar, en reuniones de
las diversas instancias de la Sección XVIII (Escuela, centro de Trabajo,
Delegación Sindical, Asamblea Regional, etc.) el Escalafón Sindical, con el fin
de proponer los ajustes que se consideren necesarios. Convocar a la realización del III Pleno Seccional de escalafón, a más
tardar en el mes de septiembre de 2000
FORTALECIMIENTO
DE LA CULTURA PEDAGOGICA
Convocar a la construcción
de un gran movimiento pedagógico en el que participen los trabajadores de la
educación, los estudiantes, los padres de familia y, en general, todos los
interesados en la defensa y fortalecimiento de la educación pública, en el
marco de una acción social más amplia para la reconstrucción de la Patria.
Trabajar con métodos y
procedimientos didácticos que consideren los niveles de desarrollo de los
alumnos, sus conocimientos previos y el contexto sociocultural de donde
proceden; asimismo, que favorezcan el despliegue del máximo de aptitudes, capacidades
y habilidades de los participantes. Superar la aplicación de métodos
inflexibles y autoritarios.
Promover la formación de verdaderos
grupos de aprendizaje en las escuelas, que se caractericen por un creciente
nivel de autonomía y responsabilidad en la organización de sus experiencias
formativas, y no sólo agregados de alumnos dependientes, sujetos a las
determinaciones exclusivas de los docentes.
Estudiar sistemáticamente y
cuestionar críticamente las diversas teorías, enfoques, criterios,
procedimientos e instrumentos de la evaluación educativa. Rechazar las medidas
implementadas por al Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL), orientadas
básicamente a excluir a alumnos y maestros de sus derechos sociales y laborales
y a legitimar las desigualdades sociales haciéndolas aparecer como distinciones
por méritos.
Recuperar los círculos de
estudio, los consejos técnicos escolares y de zona para la autoformación y
actualización del magisterio de acuerdo a necesidades reales en las escuelas y
no por la imposición de las autoridades oficiales. Establecer programas de
formación y capacitación para desarrollar labores de investigación educativa,
dirigidos tanto a los docentes como a los alumnos y los padres de familia, para
que tengan elementos y puedan contribuir al mejoramiento e integración del currículo.
Atender las exigencias de
los alumnos en cuanto a no ignorarlos en las actividades escolares; que se les
informe de los aspectos significativos de la vida escolar y se les tome en
cuenta, junto con los profesores y demás personal de la escuela, así como con
los padres de familia, en la toma de decisiones; que haya más convivencia entre
alumnos, maestros y directivos y que el trato sea respetuoso entre todos.
Abrir de nueva cuenta el
debate acerca de los formatos curriculares y valorar la conveniencia lógica,
psicológica y cultural tanto de los modelos integrados (áreas, módulos, etc.)
como de los modelos agregados (materias, asignaturas, disciplinas, etc.). De
igual modo analizar críticamente el impacto que tienen las distintas opciones
en la organización del trabajo docente y las experiencias formativas de los
estudiantes.
Garantizar los perfiles
académicos adecuados en el ingreso del personal para la atención a los diversos
tipos, niveles, modalidades, áreas, asignaturas, etc., educativas.
Establecer horarios de
trabajo y estudio no extenuantes. Realizar las investigaciones pertinentes para
determinar los rangos de tiempo apropiados para las distintas actividades
escolares, incluyendo la necesaria preparación profesional de los trabajadores
de la educación. Realizar reuniones
entre el personal docente, los padres de familia y, de ser posible con los alumnos,
para tomar el acuerdo de ajustar el horario de trabajo escolar al horario
natural, no al horario neoliberal u "Horario de Verano". Dichas
reuniones deberán celebrarse desde ahora y hasta a más tardar el día 5 de mayo
de 2000. Informar de los acuerdos logrados en las asambleas sindicales regionales.
Formular un plan para
fortalecer el trabajo y el desarrollo profesional de los directivos de las
instituciones educativas públicas. Convocar
a un encuentro estatal de estos trabajadores para formular dicho plan, a más
tardar el día 9 de junio de 2000. Previamente, elaborar y circular documentos
de trabajo que apoyen las reflexiones y propuestas consecuentes.
Generar una cultura de la
planeación del trabajo escolar. Elaborar Proyectos
de Desarrollo Educativo a partir de las necesidades educativas y culturales
de las comunidades y con orientaciones construidas colectivamente con la participación
de maestros, alumnos, padres de familia, etc. Superar las limitaciones y la
orientación burocrática de los llamados "Proyectos Escolares". Al
respecto, impulsar la formulación de los
Proyectos de Desarrollo Educativo de
tal manera que se constituyan en ejes rectores de las tareas educativas a
partir del próximo ciclo escolar 2000-2001. Apoyar la formulación de los
proyectos mencionados con la realización de seminarios-taller de formación
político-sindical, entre los meses de julio y agosto del 2000.
Fortalecer
el funcionamiento de las academias y de los consejos técnicos, haciéndolos
verdaderas instancias de gobierno escolar y centrándose fundamentalmente en dar
significación a los aprendizajes escolares. De igual modo, asignarles la tarea
de organizar la capacitación y actualización de los trabajadores de la
educación y realizarla en el marco de las actividades escolares ordinarias de
las escuelas. Cuestionar y evitar que el
trabajo colectivo de los docentes caiga en la simulación o se pervierta convirtiéndose
en una colegialidad artificial y artificiosa. De manera particular,
rechazar el funcionamiento de los Organos Escolares de Evaluación, cuyo
objetivo fundamental ha sido legitimar la imposición del programa de contención
e individualización salarial denominado Carrera Magisterial.
Promover y apoyar la
organización de los estudiantes de todos los niveles educativos para que
participen, con responsabilidad y autonomía crecientes, tanto en la definición
de las orientaciones fundamentales de los procesos educativos, como en la toma
de decisiones para la solución de los problemas escolares y para la determinación
de planes de acción educativa. Los organismos estudiantiles no deben ser
organismos de membrete o apéndices de los directivos. De igual modo, los
estudiantes no deben ser ya considerados sólo objetos de la educación, sino
sujetos protagónicos de su propia formación.
Intensificar la vinculación
entre los trabajadores de la educación y los padres de familia. Organizar
programas estructurados y sistemáticos de formación para los padres y madres de
familia. Revitalizar las Asociaciones de Padres de Familia y evitar que
constituyan apéndices de directivos
inconsecuentes por el carácter gratuito de la educación pública únicamente para
legitimar las llamadas "cuotas voluntarias" para la construcción,
mantenimiento y equipamiento de las escuelas.
Formular democráticamente
reglamentos claros y precisos para el funcionamiento de todos y cada uno de los
organismos escolares y hacerlos del conocimiento de los implicados para que
participen con responsabilidad en su aplicación y en su constante mejoramiento.
Organizar equipos para el
diseño y producción de libros de texto
y material didáctico, y establecer mecanismos para su difusión entre el magisterio,
demandando los apoyos financieros y materiales necesarios para esta tarea.
Estos equipos deberán participar en todo momento en programas de perfeccionamiento
de sus capacidades y habilidades. En lo
inmediato, nombrar una comisión sindical estatal que de seguimiento a los
procesos de análisis, selección, adquisición y distribución de los libros de
texto gratuitos para la educación secundaria que se utilizarán el ciclo escolar
2000-2001.
Establecer vínculos
permanentes y significativos entre las diversas instituciones y organismos
(locales, nacionales e internacionales) dedicados a la formación, capacitación,
actualización y superación profesional de los trabajadores de la educación. Realizar
encuentros periódicos y sistemáticos, convocados desde la instancia sindical.
Impulsar intercambios académicos con base en programas sólidos de desarrollo
profesional e institucional. Impulsar la
participación de trabajadores de la educación michoacanos en el Encuentro de
Pedagogía 2001 a realizarse en La Habana, Cuba, en febrero de 2001. Buscar el
apoyo para quienes presenten informes y/o propuestas de trabajo relevantes para
el desarrollo de una educación democrática y popular.
Demandar el incremento al
número de becas para estudios de posgrado y establecer criterios adecuados y
transparentes para su distribución, de tal modo que realmente contribuyan a
elevar el nivel profesional de los beneficiarios y tengan un impacto efectivo
en el mejoramiento de las condiciones, procesos y resultados educativos. Convocar a una reunión de los actuales
becarios para que, en eventos públicos
a realizarse en el mes de mayo de 2000, presenten los avances de sus estudios.
Conformar equipos de trabajo
académico actuantes, no solo declarantes, que, en todos los ámbitos de la labor
educativa y político-sindical, se
comprometan a desarrollar en la práctica los planteamientos y propuestas emanados
de estos eventos.
Reconocer
críticamente nuestras limitaciones y deficiencias como profesionales de la
educación, profundizadas por las políticas neoliberales, y comprometernos en el
despliegue de los esfuerzos necesarios para superarlas e ir configurando un
nuevo papel para el magisterio: mayor vocación, entrega, profesionalismo,
responsabilidad y unidad con el pueblo en la transformación educativa y
cultural.
Fortalecer
las instancias sindicales de educación y cultura para que vayan incorporando
cada vez más como una de sus tareas sustantivas la de investigación educativa.
Eliminar los sistemas
estandarizados de evaluación, tanto del aprovechamiento escolar como del
desempeño docente, cuya orientación haya sido establecida desde las cúpulas y
verticalmente, respondiendo a mandatos de los organismos financieros
transnacionales (como los implementados por el CENEVAL).
Unificar las condiciones
laborales y salariales de los trabajadores de la educación de todos los tipos,
niveles y modalidades del sistema educativo nacional. Tomar como referencia
para su generalización los logros de algunos sectores: año sabático, primas de
antigüedad porcentualizadas al salario, jubilación dinámica, etc., etc.
Penalizar a quienes hagan
uso indebido de los recursos públicos para la educación. Castigo a los
"aviadores".
Los
trabajadores docentes, administrativos y de apoyo deben asumir como derecho y
como obligación, participar activa y decisivamente en las diferentes tareas
administrativas, y no sólo como operarios, como simples ejecutores acríticos de
las decisiones de los funcionarios de cualquier nivel.
Es
necesario que respecto a los trabajadores administrativos y de apoyo se tomen
las medidas precisas y urgentes para: a) homogeneizar hacia arriba sus
salarios, acabando con las disparidades y heterogeneidad salarial por el mismo
trabajo, simplificando el sistema de plazas y puestos, acabando con las
llamadas plazas de confianza adjudicadas a trabajadores cuyo trabajo es
realmente de base; b) establecer un sistema de estímulos y recompensas que no
signifique un cambio de las relaciones laborales, perjudicial para los
trabajadores, como lo ha sido Carrera Magisterial para los docentes; c)
establecer un programa de formación, capacitación, actualización y superación
administrativa, que permita elevar su nivel académico por lo menos hasta licenciatura,
con cargo al tiempo de trabajo y al financiamiento del patrón. Demandar la
inscripción, en las instituciones de formación y desarrollo de profesionales de
la educación, de los trabajadores
administrativos que, cumpliendo los requisitos de escolaridad, deseen formarse
como docentes.
Sobre
los docentes adscritos a las labores administrativas, es necesario que sin
perjuicio de sus derechos laborales pasen a ocuparse de las labores que su
preparación amerita.
·
Por la democratización total del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación, para ponerlo al servicio de los trabajadores
de base de la educación y no como coto de poder de una camarilla como la que
actualmente controla al Comité Ejecutivo Nacional al mando de Elba Esther
Gordillo Morales.
·
Por la solución a las demandas del Consejo
general de Huelga de la UNAM, la libertad a los presos políticos y el alto a la
represión.
Morelia, Mich., 14 de abril de 2000.
"POR LA EDUCACION AL SERVICIO DEL PUEBLO"
COMITÉ EJECUTIVO DE LA SECCION XVIII
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SNTE
Sección XVIII
Michoacán