Biografia
Cuando ten�a 17 a�os sali� de Xicontencatl, Tamaulipas (M�xico), su pueblo, con el sue�o de triunfar en M�xico. Ingres� a la escuela CEA -la incubadora de estrellas de Televisa- a estudiar actuaci�n, a los 18 a�os, y particip� en una audici�n para integrante del grupo juvenil Kairo. Fue seleccionado sin mayor problema como uno de los tres cantantes, grab� en Mil�n, Italia, estuvo en Egipto filmando su primer video clip y recorri� ciudades, pueblos y aldeas de M�xico y Latinoam�rica promocionando su m�sica, pero el �xito no fue directamente proporcional al trabajo y el grupo muri� de muerte natural despu�s de dos �lbumes. En cambio, sus aspiraciones de seguir cantando continuaron vivas, m�s vivas que antes de cantar en el grupo. Aunque quer�a ser cantante se le hizo m�s f�cil ser actor y le fue muy bien: grab� cinco telenovelas, la primera Mi Querida Isabel, donde hizo el papel de cantante; despu�s de seminarista en Una Luz en el Camino; en So�adoras un joven hu�rfano que cae en las drogas y el alcohol; en Alma Rebelde hace doble papel estelar de bueno y villano, y de m�dico onc�logo en Tres Mujeres.
Despu�s de su primera telenovela, viaj� a Nueva York a estudiar actuaci�n e intentar otra vez m�s firmar un contrato como cantante y a convencerse que aqu� la lucha por la sobrevivencia es a muerte, y a cada instante. Logr� entrar hasta las recepciones de los rascacielos donde funcionan las grandes compa��as de discos y le devolvieron el demo por correo con una amable carta de rechazo. Hizo los famosos castings como modelo para tratar de conseguir dinero y vio que en las colas de las agencias hab�a centenares de personas con mejores atributos, hasta que despu�s de un a�o regres� a, m�s s�lido como actor.
Y otra vez en M�xico, como actor famoso y respetado, pero con el deseo de la m�sica truncado, continu� haciendo lo que hacen todos: insistir, perseverar. Golpear puertas y 2 Eduardo Ver�stegui portales. M�s eternas antesalas: 'Si�ntese ah� joven que el jefe est� en una junta', 'No es el tipo de m�sica que estamos buscando', 'A lo mejor el pr�ximo a�o', 'No llame, nosotros los llamaremos si estamos interesados'.

Hasta que decidi�, aconsejado por varios amigos, entre ellos el productor Marco Flores, dejar todo lo que hab�a hecho en M�xico, lo que ten�a en M�xico, para escaparse a Miami a principios del 2000, en plena curva ascendente de su carrera como actor de telenovelas a buscar otras fortunas, a cambiar lo bueno conocido por algo m�s bueno por conocer. A comenzar de nuevo, a estirar los ahorros hasta que consiguiera hacer lo que quer�a hacer cuando sali� de Xicontencatl (Tierra de Escarabajos), al norte de M�xico, un hermoso poblado de 15 mil habitantes que viven de un ingenio azucarero y para un ingenio azucarero. Ah�, por supuesto, trabajaba su padre, atravesando ca�aduzales y oliendo la molienda. Si no tuviera otros sue�os, ah� se hubiera tenido que quedar a jornalear en cualquiera de las plazas del ingenio como lo hacen ahora casi todos sus amigos.
En Miami, la ciudad m�s influyente de toda Latinoam�rica, se encontr� con otros j�venes que andaban en las mismas, se consolaban y retro alimentaban con tantos intentos y pocos logros. Despu�s de m�s de 550 horas de telenovelas, por supuesto, era el rostro m�s reconocido del lavadero p�blico de ropa en Miami Beach, caminaba mucho para hacer ejercicios y porque no ten�a auto, se convirti� en adicto del at�n y de las deliciosas y baratas sopas enlatadas y los ancianos del edificio donde viv�a le reclamaban cuando le sub�a al volumen en el peque�o estudio de m�sica que ocupaba gran parte del apartamento que sus amigos llamaban La Vecindad del Chavo. Todas las ma�anas sal�a a trotar y en los atardeceres a nadar en el mar, por ah� se encontr� a Gloria y Emilio Estefan y otros famosos de la m�sica, prensa y televisi�n, que le dieron amistad, �nimo y consejos.
Se fue entrometiendo poco a poco en esta poderosa ciudad, que en el fondo no es m�s que un pueblo grande, donde todos los que hacen lo mismo se conocen, hasta que lleg� recomendado donde Fern�n Mart�nez, -un manager con buenas credenciales y malos modales cuando de ver talento nuevo se trata-, oyeron el manoseado demo, hablaron poco y se pusieron una cita para visitar los estudios del compositor y productor, Est�fano. Ah�, cuatro o cinco d�as despu�s, encerraron a Eduardo Ver�stegui entre las cuatro paredes de un estudio de grabaci�n, le pusieron un micr�fono en la boca, unos aud�fonos en las orejas y le soltaron la pista que le hab�an dado la noche anterior para que ensayara.
Cuando sali� del estudio, Eduardo Ver�stegui ten�a manager, autor y un grupo de productores que estaban embarcados en el mismo proyecto. La canci�n que cant�, era Yo No S� Perder, la misma que fue seleccionada como primer sencillo. Est�fano comenz� a escribirle canciones, a buscarle identidad a su voz. En los sitios menos esperados, a las horas m�s inesperadas, durante cinco meses, fueron naciendo temas como Tequila, Suave, Estoy Aqu� por Ti, Vivo la Locura, Las Luces de la Ciudad, Baila, A Partir de Hoy. Lleg� el autor cubano Donato con Por Ti, un bolero delicioso, y cuando ya estaban 3 Eduardo Ver�stegui los diez temas listos, tuvieron un agradable problema: Eduardo se apareci� con una canci�n de nada menos que de Omar Alfanno, la oyeron y Est�fano con generosidad y entrega, sacrific� una de las suyas para incluir Por La Falta de Tu Amor y redondear el �lbum que lleva el nombre de Eduardo Ver�stegui. Diez temas que son diez historias de amor con diferentes ritmos, desde la sentimental balada hasta las canciones r�tmicas, todas aut�nticas, originales y terriblemente pegajosas

Cuando el proyecto estaba maduro y ten�a forma, se le present� a Universal Music y as� la firma del contrato fue m�s f�cil y ventajosa. Despu�s, Eduardo Ver�stegui cumpli� otra promesa, la de ir a Roma con el contrato firmado, las maquetas de las canciones y pasar con su morral debajo de la Puerta Santa.

Cuando el CD sali� del horno se lo puso por tel�fono a sus padres y tres hermanas que lo llaman Pepe como en la escuela primaria de Xicontencatl. Por tel�fono tambi�n se lo hizo escuchar a sus cinco amigotes de M�xico que lo llaman Lalo y fue a la lavander�a p�blica de Miami Beach donde lo llaman Ver�stegui a poner su m�sica, les dej� unas muestras a los vecinos, los ancianos y trabajadores de La Vecindad del Chavo e hizo las maletas para regresar a M�xico, donde 14 meses atr�s hab�a salido con un sue�o y despu�s de tantos desvelos, regresaba con toda el alma puesta en esa tortillita digital que llaman CD. Ahora Eduardo Ver�stegui lo tiene todo, al menos para dar el primer paso de la extensa e intensa caminata que le espera, para ocupar el sitio que anhela en la nueva galer�a del pop latino. Se lo merece.
Lo ayudar�n, su m�sica, el Tauro que lleva adentro y el poderoso �ngel que lo acompa�a.
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