Bienvenidos al espacio politico de Marco Antonio Lòpez.

Trataremos de recopilar lo mas interesante de la politica nacional, los temas de actualidad. El sezgo o linea de esta pagina es la razon y la justicia aspectos que muchas veces estan reñidos con la legalidad.

Todos los puntos de vista tendran lugar para enriquecerlo y buscar el crecimiento politico personal y de sus visitantes.

Siempre he pensado que la educacion y la informacion son la base para poder ejercer el cambio que es necesario en todos los aspectos de la vida para mejorar.

El razonamiento es simple...En todo lo que intervenga la mano del hombre es suceptible de mejorar, hagamoslo,para hacerlo correctamente es indispensable estar bien informado

Para abrir "apeto",durante este sexenio dejare el texto de Fernando del Paso publicado en el periodico La Jornada el 5 de julio del 2006,que por si solo se explica. Es algo en lo que todos los que seguimos el proceso electoral del 2006 estamos de acuerdo, la unica diferencia es que unos lo reconocen y otros, no; unos lo callan y olvidan y otros lo recordamos.

La mala memoria es veneno para el cambio. Quien no conoce su historia esta condenado a repetirla

El fondo no podria ser de otro color mas que....negro.

 

Publicado en La Jornada el 5 de Julio del 2006

Fernando del Paso

 

Sí hubo fraude

Sí hubo fraude, porque el engaño es fraude.

Sí hubo fraude, porque la falacia es fraude.

Sí hubo fraude, porque el abuso de confianza es fraude.

Sí hubo fraude, porque la mentira es fraude.

No hay que buscar el fraude en un millón, dos o tres millones de votos perdidos.

No hay que buscarlo en mil, tres o cinco mil actas con errores deliberados.

El fraude, el gran fraude, ya estaba allí, entre nosotros, desde mucho antes del 2 de julio.

Estaba en la forma mezquina, irresponsable, imperdonable, en la que se fue construyendo una gran mentira, una inmensa mentira. Estaba en el miedo que infundió en el votante la campaña política más sucia que jamás se haya hecho en México. Estaba en cada palabra y cada imagen de esa campaña de calumnias, de imposturas, de mezquindades, financiada con el dinero de los electores para confundir a los propios electores, para provocar su incredulidad y su desconfianza. Y en muchos casos, para provocar incluso la deslealtad a sus propios principios, sus propias primeras intenciones, sus ilusiones.

Si insistimos demasiado en buscar el fraude en el 2 de julio, corremos el riesgo de reducir la importancia de ese fraude brutal del que fue víctima el electorado mexicano. El peligro de despojarlo de su enorme trascendencia o incluso de olvidarlo.

Y no podemos darnos ese lujo. Ese fraude es ya parte de nuestra historia. Y con él, la traición a la confianza de los electores por parte de nuestras más caras instituciones. Nos defraudó el presidente Fox al avalar y participar en la campaña contra Andrés Manuel López Obrador y en favor de Felipe Calderón.

Nos defraudaron nuestras más altas autoridades electorales, porque no supieron distinguir entre libertad de expresión y libertad de ultrajar y vejar a un adversario político, y con ello injuriar y denigrar a quienes éramos -fuimos, somos- sus partidarios.

Hosted by www.Geocities.ws

1