31 de julio....Reforma
Germ�n Dehesa
Y sigue la furia
Es una verg�enza. La �nica raz�n de ser de los medios de comunicaci�n es atenerse a su nombre y ser un "medio" para que nosotros, los entes privados, sepamos objetiva y oportunamente lo que ocurre en el �mbito p�blico. Atenido a esto, opino que no es posible que un acontecimiento tan relevante como es la marcha de aproximadamente 2 millones de mexicanos que avanzaron hacia el centro mismo de la vida pol�tica de nuestro Pa�s, sea pasado por alto en los medios electr�nicos que, por el momento, son los m�s poderosos e inmediatos que tenemos.

Seg�n Televisa, en 1968 en Tlatelolco no ocurri� nada importante. 38 a�os despu�s �38!, en el Paseo de la Reforma y en el Z�calo tampoco ocurri� nada. En pleno estado de nebulizaci�n, hoy domingo busqu� in�tilmente esa cobertura puntual que Televisa o TV Azteca tendr�an que haber hecho de este acontecimiento de extremada relevancia para la vida de nuestro Pa�s. Acepto que les podr�a parecer bien o parecer mal, pero eso no cuenta a la hora de la comunicaci�n y de la informaci�n. Azc�rraga y Salinas Pliego tienen que ser perversos o imb�ciles, o las dos cosas, para haber decidido pasar por alto (Televisa), o darle unos cuantos minutos (TV Azteca) a esta "asamblea informativa" que concluy� con la dulce y tersa toma de la Ciudad de M�xico.

El benem�rito Emilio Gamboa Patr�n quien, con toda justicia, ha sido designado como lidercito de la bancadita priistita de la C�mara de Diputados, ha de estar feliz con estos primeros y salut�feros efectos de la Ley Televisa. El duopolio hace lo que se le da la gana, decide qu� es lo que debemos saber y lo que debemos ignorar, aunque al proceder as� traicionen la �nica justificaci�n que deber�an tener para existir que ser�a informarnos y servir como una objetiva extensi�n de nuestra mirada. La verdad es que todo esto les vale madre. Yo sintonic� el Canal de las Estrellas poco antes de las doce de la ma�ana y seg�n Televisa, todo era una tranquila shulada. Vino luego la transmisi�n de un tarante juego entre mis Pumas y un grupo de mataperros y rasuramuertos que nos enviaron de Uruguay para que conocieran M�xico y sus simp�ticos alrededores. Al t�rmino del partido, ingenuamente me dije: ahora conectar�n con el Z�calo y nos informar�n de lo que ah� est� pasando. Por supuesto que no lo hicieron y en lugar de esto transmitieron un bello programa de la vulgar y elemental m�sica grupera titulado "Y sigue la furia dando". Al titularlo as�, supongo que no sab�an que le estaban dando un membrete perfecto a lo que ahora est� ocurriendo.

Sigue la furia. AMLO tiene la plena conciencia de su poder de convocatoria. Sabe tambi�n que el Gobierno de la Ciudad, fuerzas del orden incluidas, es suyo y que Alejandro Encinas s�lo funge como Secretario B (o ve) y sabe tambi�n que el Gobierno federal se arruga con 20 macheteros. Con esta patente de corso, AMLO puede tranquilamente disponer de la Capital de M�xico e instalar en su principal avenida a su ambulantaje electoral. La toma silenciosa del centro neur�lgico del Pa�s. De esto estamos hablando y esto no parece resultar de inter�s o de relevancia para nuestra impresentable televisi�n que se pone al servicio de una y s�lo una l�nea pol�tica.

Yo no fui al Z�calo, yo no s� si AMLO gan� o perdi�. S� que no me gustan sus emperrados modos; tambi�n s� que si hubiera una exposici�n de posibles Presidentes, yo no llevar�a a Felipe (con la Gordillo colgando); pero s� tambi�n que soy ciudadano, que merezco ser informado y que mi Gobierno le ha regalado la televisi�n a una sarta de comerciantes sin conciencia y sin patriotismo.

 
 
�Qu� tal durmi�? DCCCXLVII (847)

 
El r�o est� revuelto. MONTIEL que todo pesca, est� de pl�cemes.
 
Guadalupe Loaeza
Respuesta a psic�loga
De los 262 correos electr�nicos recibidos con motivo de mi m�s reciente texto titulado "El otro fraude", selecciono el siguiente como una muestra caracter�stica de la mayor�a de los que recib� y porque representa la forma de pensar de un sector de la sociedad mexicana.

"Primero que nada me gustar�a expresarte que te respetaba much�simo como escritora, he le�do muchos libros tuyos y realmente te consideraba una persona culta, preparada y con cierto nivel social y educativo.

"Al verte en estas revueltas del PRD y del 'peje' me llevo una gran decepci�n y te voy a decir por qu�.....para mi es realmente fuera de toda conciencia el pretender tener un presidente como este tipo, el peje, al frente de nuestro pa�s, para ser sincera sentir�a pena de que un hombre con tan poca educaci�n, tan poca cultura y un revoltoso y renegado social represente a M�xico.

"En fin lo que yo piense de este mequetrefe me imagino que no tiene importancia para ti, lo que creo que si te importa es la imagen que te has creado enfrente de un sector social que le�amos tus libros y te respet�bamos ahora te vemos como una mas de esa muchedumbre en reacciones sociales, de verdad que no te queda.

"El domingo pasado tuve que ir a la librer�a del s�tano en Av. Ju�rez pues en la Suc. de Miguel Angel de Quevedo no ten�an el libro que buscaba y al pasar por esa avenida sent� 2 cosas: pena, mucha pena de ver un M�xico de populismo, renegando y tratando a su ciudad de esa forma, y por otro lado sent� enojo de que en nombre de la democracia no se le ponga un alto a toda esta chusma que solo son acarreados e ignorantes que no saben lo que hacen.

"Soy psic�loga y te puedo decir que este tipito es paranoico y esquizoide, Dios nos libre de que llegue al poder, todos sabemos que eso nunca va a suceder.

"No te rebajes tanto Guadalupe, eres una persona culta y preparada no te metas con esa gente, cr�eme has perdido mucho rating".

Rosa Mar�a
 
Ahora me permito contestarle a la psic�loga, no obstante ya lo hice por medio de un correo; sin embargo pienso que tal vez esta respuesta sirva a otras lectoras y lectores.

Estimada Rosa Mar�a:
 
A pesar de lo que dices, yo te sigo respetando como lectora. Para m� lo m�s importante es el puente que procuro tender semana a semana con todos mis lectores no obstante pudiera no estar de acuerdo con ellos y ellas. Te confieso que �ltimamente he estado recibiendo muchos correos muy agresivos. A veces los leo y en otras ocasiones, por salud mental, los evito. A pesar de ello, el tuyo me llam� particularmente la atenci�n porque dada tu profesi�n se supone que pasaste por una universidad como estudiosa de las reacciones humanas. Lo que m�s me caus� desconcierto fueron las claras connotaciones racistas de que est� plagado tu correo. Es evidente que cuando te refieres a la palabra "muchedumbre" lo haces en un tono peyorativo, como si hablaras de la "plebe" o de la "turba", mas no de ciudadanos y ciudadanas que queremos reunirnos y expresarnos. Me reclamas que pertenezco a esa "masa" de gente a la que yo "no le quedo". �A qu� te refieres? �No te parece acaso que tu observaci�n es muy superficial? Seg�n t�, �con qu� tipo de gente "quedo"? �C�mo tendr�a que ser para que t� y tus amigas me siguieran respetando? �Por qu� partido tendr�a que votar para que continuaran leyendo mis libros? Si es as�, �entonces ya nunca m�s leer�s a Carlos Monsiv�is, a Elena Poniatowska, a Sergio Pitol, a Juan Villoro y a Margo Glantz, entre otros muchos por el solo hecho de apoyar a AMLO? �Los has le�do alguna vez? El h�bito no hace al monje, mi querida psic�loga. Si entiendo bien, �ya no me respetas porque no pienso como t�? �Porque me confundo con la "chusma"? �Y la tolerancia, mi querida psic�loga? �Y el respeto al pensar distinto a ti? Recuerda las palabras de Voltaire: "No estoy de acuerdo con lo que dices pero defender�a hasta la muerte tu derecho a decirlo". T� que estudiaste los procesos mentales, �qu� dir�as si una o uno de tus pacientes llegara a tu consultorio y se expresara de alguien o de un hombre p�blico en t�rminos meramente racistas? �Qu� le dir�as a un paciente que por la simple raz�n de no estar de acuerdo contigo se refiriera de ti de la siguiente manera: "La doctora es una tipeja, mequetrefe, ignorante, inculta, renegada social, revoltosa. Dios me libre de continuar con ella como psic�loga"? �Verdad que tanta vehemencia respecto a este tipo de adjetivos te indicar�an qu� tipo de problema tiene este paciente en su fuero interno?

"Soy psic�loga y te puedo decir que este tipito (AMLO) es paranoico y esquizoide", afirmas con absoluta contundencia. Con qu� facilidad y ligereza haces tu diagn�stico, mi querida psic�loga. �En qu� te basas? �C�mo le haces para diagnosticar a larga distancia? Afortunadamente no formas parte de los magistrados del Trife, de lo contrario, terminar�as afirmando que todos los votos que recibi� L�pez Obrador en las pasadas elecciones vienen de ciudadanos y ciudadanas totalmente enfermos mentales.

Por �ltimo, quiero comentarte tu sugerencia, tu consejo y tu sincera preocupaci�n respecto a la supuesta imagen que me he creado �ltimamente: "No te rebajes tanto Guadalupe, eres una persona culta y preparada no te metas con esa gente, cr�eme has perdido mucho rating". Para ti "rebajarse", �es estar con los de abajo? Ay, qu� horror, ya me rebaj�. Soy una rebajada. �Dios m�o, qu� bajo he ca�do! Y de pensar que lo que m�s quiero en la vida es rebajar de peso... �Qui�n es exactamente "esa gente" con la que una no se debe meter porque seg�n t� es inculta e impreparada? Ay, bolas de pelados, ignorantes, prietos, salvajes, por eso son pobres y pobres morir�n. Por mezclarme con ella, con esa gentuza... �he perdido rating? �Cu�ntos puntos? Ya nadie me lee. Ya nadie me quiere. �Qu� voy a hacer? �Frente a qui�n? �Frente a personas que piensan como t�? Tan liberada, tan plural y tan tolerante. Ay, mi querida Rosa Mar�a, me temo que necesitas una buena terapia. Eso s� con un doctor muy fino, muy preparado, pero sobre todo muy culto. Si se parece a Sir Anthony Hopkins, mejor.

Antes de despedirme te quiero preguntar algo, Rosa Mar�a, �s�lo atiendes a personas que pertenecen a tu clase? Claro, porque los ricos tambi�n lloran...

Con todo respeto, Guadalupe "la rebajada".
 

31 de julio del 2006. La Jornada

A la gente ya se le prendi� el coraz�n*

Levantemos la cabeza con orgullo, porque es el momento de la resistencia.

Imposible vivir de nuevo la humillaci�n de 1988 y dejarnos avasallar por el poder.

Imposible escuchar las voces que nos dicen que no hay remedio. Somos 2 millones de gentes dispuestas a quedarnos a vivir en el Z�calo y a convertir el coraje en orgullo y la lucha cotidiana en alegr�a.

Aqu� estamos de pie y estamos bien parados.

Nos hab�amos acostumbrado al "casi ganamos", "casi lo logramos", "casi la hicimos", "casi llegamos", y nos conform�bamos, pero ahora ya no. En esta lucha pac�fica hemos aprendido a cambiar, a ser m�s valientes. Somos 2 millones de gentes de pie, en la plaza m�s bella del mundo, en el ombligo de la luna, en el coraz�n de M�xico, y con nuestra presencia queremos darle al gobierno una prueba contundente de nuestro descontento. No nos quedamos en nuestra casa a esperar como hace 18 a�os, y nos hemos organizado aunque todav�a no muy bien porque apenas es el principio. Somos los de a pie, somos los que marchamos, somos los que levantamos la voz y el brazo. Aunque haya que caminar todo el pa�s, paso a paso, aunque durmamos en los cerros, aunque nos empape la lluvia, seguiremos siendo caminantes y cuando regresemos a esta plaza a rendir cuentas permaneceremos de pie, tal y como lo estamos ahora, de pie, aqu� en esta plaza.

Ya se nos prendi� el coraz�n.

S�, somos muy tercos; s�, Andr�s Manuel L�pez Obrador es muy terco porque no se deja. Un campesino en Ciudad Obreg�n me dijo: "Cu�delo mucho, porque un l�der as� surge en la vida de un pa�s cada cien a�os". S�, L�pez Obrador tiene raz�n en no dejarse. Queremos el recuento y que se transparente la elecci�n. Y, �qu� tiene de malo contar de nuevo? Como dice Chaneca: "Si no hay nada que ocultar, que los vuelvan a contar". Ante la duda, la ciencia y la tecnolog�a empiezan de nuevo. Tampoco pedimos que vuelva a hacerse la elecci�n, mucho menos un interinato, lo �nico que exigimos es contar voto por voto, casilla por casilla.

Somos un pueblo acostumbrado a la violaci�n de las leyes, somos un pueblo noble, somos un pueblo sano, somos un pueblo fuerte, un pueblo aguantador. Es mentira que seamos violentos, somos pobres y la pobreza a ratos no se aguanta, y estalla. El que nos ha hecho violencia cotidiana y nos ha denigrado es el gobierno al discriminarnos, al no darnos escuela, al no protegernos. Ni provocamos ni pretendemos encender los �nimos; s�lo queremos decir nuestra verdad.

La fuerza moral de nuestra resistencia est� a la vista en su car�cter civil, legal y pac�fico. La resistencia sabe esperar, pero no se raja. La resistencia no se desanima. No abandonaremos el esfuerzo. Si nos insultan es porque no tienen argumentos en contra nuestra, porque si los tuvieran hace mucho nos habr�an aplastado. Resistimos hoy porque vamos a resistir ma�ana y porque en cada uno de nosotros est�n las ra�ces de la resistencia civil y pac�fica que es parte de nuestra historia. Morelos, Hidalgo, Guadalupe Victoria, Ju�rez, Madero, Zapata, Villa, L�zaro C�rdenas resistieron como lo hicieron Demetrio Vallejo, Valent�n Campa, Oth�n Salazar, Frida Kahlo, Rosario Ibarra, Evangelina Corona, Rub�n Jaramillo, Florencio El G�ero Medrano, Tere, la limonera que nos mand� fruta y nos dio agua, los huelguistas que se lanzaron a la huelga de R�o Blanco y de Nueva Rosita, los mineros de Pasta de Conchos y las costureras damnificadas de los dos terremotos de 1985. La resistencia ha sido la raz�n y la legitimidad de nuestra historia.

Nuestra resistencia es abierta, legal, transparente y la hacemos aqu� a ojos vistas y a cielo abierto, bajo el vuelo de los helic�pteros. No somos conspiradores ni los judas de cart�n que tanto le gustaron a Diego Rivera. La resistencia amanece todos los d�as a nuestro lado; la resistencia nos fortalece y nos hace los hombres y las mujeres que aspiramos ser; la resistencia construye al M�xico que queremos para nuestros hijos.

Aqu� estamos ahora frente a ustedes mi hija Paula, mi nieta Luna. Somos tres generaciones.

Todos somos resistencia civil y creativa.

Ya se nos prendi� el coraz�n y lo levantamos con orgullo aqu� en el Z�calo, que es el centro de nuestro pa�s, el origen de todos los M�xicos. Aqu� est� la sangre y aqu� est�n los huesos de nuestros abuelos. M�xico es nuestro por leg�timo derecho; no somos hu�rfanos, somos mexicanos y, hoy m�s que nunca, M�xico nos pertenece en esta gran fiesta de la resistencia.

* Palabras pronunciadas ayer en el Z�calo durante la tercera asamblea informativa convocada por Andr�s Manuel L�pez Obrador, candidato presidencial de la coalici�n Por el Bien de Todos.

La toma de la ciudad de M�xico

SolecitoMovilizaci�n frente a la cerraz�n

SolecitoSe oscurece el panorama de FC

SolecitoOtras dos formas de marchar

 

Elena Poniatowska y Jesusa Rodr�guez durante la tercera asamblea informativa en el Z�calo capitalino Foto Mar�a Luisa Severiano

La histeria derechista ya tiene una nueva raz�n para desbordarse, pues Andr�s Manuel L�pez Obrador decidi� ayer impulsar una forma de resistencia civil que implica colocar contingentes propios a lo largo de una avenida capitalina que no s�lo es muy importante en t�rminos viales sino, sobre todo, pol�ticos y econ�micos (de un golpe han quedado en la ruta de la protesta c�vica ciertos puntos simb�licos: el Palacio Nacional, la Bolsa Mexicana de Valores, la casa presidencial, las oficinas de los grandes corporativos nacionales e internacionales, por ejemplo).

La toma de la ciudad de M�xico es una respuesta pol�tica y social a la pretensi�n calderonista-foxista-aznarista-bushista de someter el litigio electoral a los terrenos previamente ama�ados de lo demosc�pico (ya est�n nuevamente en funcionamiento las tales encuestas de opini�n que, seg�n eso, confirman "tendencias" en favor del cu�ado de Hildebrando y demuestran que "la gente" est� conforme con el falso triunfo calderonista), de lo medi�tico (aunque es una l�stima que los "principales" periodistas del pa�s est�n de vacaciones, pues habr�a sido una delicia escuchar o leer desde hoy los encendidos editoriales y ver c�mo levantan las cejas esos pr�ceres medi�ticos) y de lo jur�dico (siempre sujeto a las presiones del poder).

Pero, sobre todo, la instalaci�n de campamentos en Paseo de la Reforma denota la voluntad pol�tica de pelear hasta el final por el reconocimiento a un triunfo en las urnas, de tal manera que a los beneficiarios del fraude electoral (no s�lo los inmediatos, Feli-Pillo y su pandilla, sino los grandes empresarios y la ultraderecha desatada) les habr� quedado claro, a partir de ayer, que no enfrentar�n un adversario tradicional, sino una movilizaci�n nacional concentrada en las calles capitalinas. Justamente es en estos escenarios, el de la movilizaci�n y la protesta, donde se han estrellado anteriores pretensiones de exterminio pol�tico de AMLO.

El movimiento lopezobradorista deber� ahora, sin embargo, cuidarse como nunca de las provocaciones y la violencia inducida. Plantar contingentes a lo largo de una arteria vial como la mencionada requiere organizaci�n y control para que esas acciones de protesta no generen m�s molestias o enconos de los que naturalmente conllevan. La resistencia o la desobediencia civiles deben atender el leg�timo inter�s de la ciudadan�a de que su vida cotidiana no sea afectada irracional o excesivamente, pues entonces se corre el riesgo de irritar y, con la ayuda de los medios alineados con la derecha, convertir el buen �nimo de una parte de la poblaci�n en un segmento confuso o incluso cambiante.

Menci�n aparte merecen el n�mero y el talante de los asistentes a la tercera asamblea informativa del lopezobradorismo. No s�lo habr� sido la manifestaci�n p�blica m�s concurrida de la historia pol�tica nacional, sino que los participantes mantuvieron una actitud alegremente combativa, en la que no pudo colarse ning�n incidente natural o fabricado que la desdibujara o ensombreciera.

De otras dos andanzas habr� que dar cuenta aqu�: la primera fue una marcha desangelada, testimonial, insuficiente. Tan d�bil habr�a sido por s� misma esa caminata que el candidato presidencial hubo de echar su resto personal para tratar de darle un poco m�s de fuerza a ese lance. As� fue como Felipe Calder�n march� (o camin�) personalmente a las oficinas del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci�n para decirles a los siete magistrados que �l gan� las elecciones y que pide que le sea reconocido ese triunfo. Aunque eso no tiene ninguna relevancia jur�dica, el buen Felipillo les platic� a sus anfitriones que �l batall� incluso para alcanzar la candidatura presidencial. El confianzudo candidato fue acompa�ado por un funcionario de sexto nivel del gobierno foxista (Luis H. Alvarez, cobrador de cheques quincenales a cuenta de una fantasmal comisi�n pacificadora de Chiapas), el segundo hombre del organigrama de segunda del comit� nacional panista (es decir, Jos� Espina, pues no estuvo Manuel Espino: entre cactos te veas) y los hombres fuertes del primer c�rculo calderonista, el german�filo Mart�nez K�iseres y C�sar Nava Pemex (�Oh, �no estuvo el muy querido joven Mouri�o? �Andar�a arreglando nuevos negocios familiares en Vigo, Espa�a, o arreglando m�s concesiones o permisos gubernamentales en Campeche?).

La segunda fue una visi�n en busca de ser confirmada. Una especie de ilusi�n �ptica que hizo creer a distintas personas (reporteros e incluso su paisana, Isela Vega) que el vocero presidencial habr�a salido del antes citado tribunal electoral, en una visita que a estas alturas resultar�a preocupante, pues ser�a una maniobra desangelada, testimonial e insuficiente de que Los Pinos estar�a practicando las mismas artes de perversi�n de los criterios jur�dicos que en los tiempos del desafuero se hab�an realizado, pero ordenando al presidente de la Suprema Pizza de Justicia, Mariano A Domicilio, que fuera a la casa presidencial a tomar nota de lo que el Ejecutivo le ordenara. Pero ahora M�xico ha cambiado: ya no se cita a los ministros o magistrados, sino que se les env�an personeros que lo mismo dicen hoy una cosa que ma�ana otra (ayer mismo, el vocero Rub�n Solar y Aguilar -a veces es una cara de la moneda, a veces la otra- dijo que �l no era �l o, m�s bien, que la persona que creyeron ver en el IFE no era �l).

Astillas:

Buena parte de los gobernadores panistas pusieron el aparato oficial al servicio de la causa electoral de Felipe Calder�n. Represor, fr�volo y clasista, el de Qu�retaro, Francisco Garrido Patr�n, rindi� ayer un informe de labores en el Congreso estatal, donde el diputado de Convergencia Jos� Luis Aguilera Rico detall� los manejos arbitrarios de los fondos estatales pero, adem�s, dijo que el secretario de Desarrollo Agropecuario hab�a dedicado "su tiempo, esfuerzo y presupuesto p�blico a la compra indiscriminada de la voluntad popular en el campo, amenazando, chantajeando y condicionando los apoyos a la gente, con la consigna de votar por el PAN". La grader�a, conformada por empleados de gobierno, chifl�; el sonido por el que hablaba el diputado fue cortado y, al final, Francisco Garrido Patr�n recibi� aplausos con cargo al erario... �Hasta ma�ana!

 

 

20 de julio del 2006

Comando organizado rasg� las mantas art�sticas: B�tiz

Redacci�n

20/07/2006 12:22

M�xico. DF. El procurador del Distrito Federal, Bernardo B�tiz, dijo que un comando bien organizado fue el responsable de haber cortado a navajazos m�s de 30 carteles que formaban parte de la exposici�n art�stica  Las obligaciones de la raz�n (al mayoreo y al menudeo) en apoyo al recuento de voto por voto, inform� Formato 21.

�Fue un grupo bien organizado que sistem�ticamente rompi� todas las carteleras de los artistas, estos pendones o carteles de los artistas, sistem�ticamente entre Luis Moya y Eje Central, sobre todo avenida Ju�rez en las dos aceras. Debe haber sido un grupo que calcul� bien, que pens�, fue un comando�, dijo el funcionario capitalino. 

Agreg� que este hecho adem�s de indicar intolerancia, tambi�n deja de manifiesto que fue un acto bajo consigna.

Inform� que se solicitar� el apoyo de los automovilistas que circularon durante la madrugada de ayer por Avenida Ju�rez para que proporcionen informaci�n. Asimismo se interrogar� a patinadores que de manera cotidiana realizan durante las madrugadas sus pr�cticas en el parque de la Alameda.

Elena Poniatowska

La toma de Banamex

"Mira estos nacos, mira estos l�peros", comentan los transe�ntes en la calle de Isabel la Cat�lica y Venustiano Carranza. Frente a las 13 puertas del bell�simo Palacio de Iturbide, m�s de 250 personas a las ocho de la ma�ana impiden el paso a los trabajadores de Banamex. "Les dimos el d�a libre." "No hay trabajo, hoy hay descanso."

El Grupo Ciudadano Resistencia Creativa, con Jesusa Rodr�guez a la cabeza, levanta sus carteles: "Si seguimos por el mismo camino, ma�ana Roberto Hern�ndez ser� m�s rico que ayer", "Roberto Hern�ndez, usurero, no tienes llenadero", "�C�mo te deshaces de la deuda con el Fobaproa? Vendiendo tu banco", "�C�mo ahorras 30 mil millones de pesos en un momento? Vendiendo Banamex", "�Saben cu�les son las ventajas de ser amigo de Fox? Que te regale 30 mil millones de pesos", "Roberto, robo, rob�, Roberto", "Roberto Hern�ndez apoy� a Calder�n para ahorrar dinero", "Felipe, hazme tu cu�ado", "No al fraude de Fox y Ugalde", "Somos ciudadanos, no somos acarreados", "En la colonia Obrera Felipillo ofrece 150 pesos por apoyarlo", "No queremos a Fecal de presidente, pinche indecente como el Vicente", "Roberto Hern�ndez, amigo de Fox, padre de Calder�n", "�Qu� es mejor que sacarse la loter�a? Vender Banamex", "�Sabes cu�les son las ventajas de ser amigo de Fox? Que te regale 30 mil millones de pesos". A las siete de la ma�ana, mientras �bamos a la calle de Isabel la Cat�lica, Jesusa asegur� que "los mexicanos creen que resistir es sentarse a resistir en su casa, y hay que innovar nuevas formas de resistencia pac�fica". Anteayer, d�a 18, cerr� simb�licamente el edificio del CCE (Consejo Coordinador Empresarial) en el Paseo de la Reforma, que gast� 136 millones de pesos en espots contra AMLO, "cantidad que habr�a sido suficiente para pagar un sueldo de 10 mil pesos mensuales durante un a�o a mil 136 personas".

En Venustiano Carranza cantan los manifestantes: "Si te pasas por mi casa/y si ves a mi mam�/ t� le dices que hoy no me espere/que este movimiento no da un paso atr�s." Adolfo Lluvere, que convoca a reuniones en el sur de la ciudad, explica que Roberto Hern�ndez "vendi� este banco sin pagar un centavo de impuestos. Lo adquiri� el Citibank. Vendi� Banamex en m�s de 12 mil 500 millones de d�lares y no pag� un solo centavo de impuestos. Somos ciudadanos y todos los trabajadores de este pa�s pagamos impuestos, y a los trabajadores no les permiten organizarse sindicalmente y son expulsados por exigir sus derechos. Adem�s de ser evasores, aqu� (y se�ala Banamex) violan los derechos de los trabajadores".

Lo interrumpen los "voto por voto, casilla por casilla", "repudio total al fraude electoral", "banquerito, raterito (a la melod�a de Martinillo)" y chiflan el resto

Pasan dos polic�as frente a Sedas Finas Italianas El Buen Trato y comentan: "Son unos pinches acarreados". Varias patrullas se estacionan en la calle, as� como un cami�n lleno de granaderos que, a mi parecer, a�n no despiertan.

Jesusa Rodr�guez orden� comprar rollos de papel kraft, pegol y pintura, y los muchachos empiezan a envolver Banamex como el gran regalo que nunca ha sido. Encima, en grandes letras verdes que son las de la esperanza, escriben: "Banamex es un robo a la naci�n". Tambi�n envuelven ante los ojos de los transe�ntes el edificio corporativo, donde est�n los directivos y las oficinas de atenci�n al cliente. Un motociclista de Telmex, n�mero 21 GAT, todo vestido de azul rey, haciendo juego con su motocicleta, no puede dejar entrar documentos y nos mira y hasta me pide un aut�grafo.

Alexis Forcada, quien fue escudo humano en Irak, cuenta que en el Hemiciclo a Ju�rez todas las obras y las mantas amanecieron desgarradas.

Una militante le pregunta a Jesusa Rodr�guez: "�Hasta qu� hora nos vamos a quedar?", y le responde con su magna voz: "vamos a estar hasta que nos vayamos", y ella, a su vez, interroga a los manifestantes frente a las 13 puertas de Banamex: "�Ustedes se van a cansar?" El "nooooo" resuena hasta el Z�calo.

Jesusa cita a Henri David Thoreau. Hace ya meses que trae ese peque�o libro colgado del cuello en un morral y lo saca cada vez que puede. Es su ancla sobre la tierra.

"Tenemos el deber de resistir frente al fraude", y asevera: "Con nosotros est�n las mejores mentes de M�xico: Sergio Pitol, Premio Cervantes. �Qu� opina Rodr�guez Zapatero que el Premio Cervantes est� en el proscenio dando su voz a este movimiento? �Qu� opina que est� con nosotros Carlos Monsiv�is? El consejo de ancianos es el que orienta a la naci�n. �Se equivocan Carlos Monsiv�is, Sergio Pitol, Rosario Ibarra de Piedra, Fernando del Paso? �Le hemos perdido el respeto a nuestros ancianos? Al o�r lo de "consejo de ancianos" se acerca un viejito que explica que en el distrito 23 de Iztapalapa vio que se robaron 2 mil 887 boletas. "Voy a ajustar los 89 a�os, soy analfabeta. Si acaso a m� me llegaran a matar, no me importa, porque soy hu�rfano y pertenezco a la Revoluci�n". Se limpia las l�grimas con la manga de su chamarra. Miguel S�nchez pertenece a la Revoluci�n Blanca, un movimiento de la tercera edad que se re�ne todos los mi�rcoles en el Z�calo.

Una se�ora me pregunta si no tengo miedo y le respondo: "claro que da mucho miedo". Jesusa se enoja al o�r el estribillo: "Voto por voto, Felipe no seas joto", y los reconviene cuando alguien le dice que s�lo se trata de algo chusco. "Esto no lo vuelven a decir. Aqu� respetamos todas las formas de la sexualidad y estamos por la libertad". "�Entonces ya no vamos a decir groser�as?", pregunta Yamel, que significa "hermosa" en �rabe y trae una camiseta en que las palabras "voto por voto" est�n escritas en c�digo de sordomudos. "Claro que s�, �c�mo no vamos a usar la palabra 'chingado', o 'chingadera', si est� aprobada por la academia de la lengua? Televisa las proh�be, como la palabra 'culo', que si nos lo cerraran, explotar�amos."

Un transe�nte se acerca: "�Ad�nde van a ir ma�ana?", y Jesusa le responde muy seria: "son sorpresivas las tomas".

Envolver a Banamex con papel kraft no es cosa f�cil y, sin embargo, los muchachos lo hacen en menos que canta un gallo, en un santiam�n, como si fueran se�oritas vendedoras totalmente Palacio. Todo engalanado, dan ganas de abrirlo. Ahora s� hay mucha m�s gente que nos mira extra�ada; algunos aceleran el paso, otros nos preguntan si pagamos nuestros impuestos. Una muchacha explica por su celular: "F�jate que tomamos Banamex con un grupo de sociedad civil". Un empleado de Banamex dice con una gran sonrisa: "Qu� bueno que hagan manifestaciones pac�ficas, hay que hacer conciencia". Y Teresa Zacar�as tambi�n sonr�e: "El tribunal electoral no puede echar por la borda la participaci�n ciudadana que ha sido hist�rica".

 

Carlos Fern�ndez-Vega

�Gimnasia o magnesia?

SolecitoNo se justifica la violencia, tampoco la reciente campa�a de odio y provocaci�n

Es lamentable que el crispado ambiente pol�tico que vive el pa�s sea motivo m�s que suficiente para que un peque��simo grupo de ciudadanos decida expresar su inconformidad electoral por medio de la agresi�n f�sica y verbal en contra de un candidato a la Presidencia de la Rep�blica.

Indudablemente, no es mediante agresiones verbales o f�sicas como se reducir� la elevada temperatura pol�tica que registra el pa�s. Por ello, la acci�n de un peque��simo grupo de ciudadanos en contra del panista no puede ser reivindicada como un acto de justicia, ni mucho menos como una acci�n leg�tima e inteligente.

Sin embargo, una cosa es la gimnasia, y otra -muy distinta- la magnesia. No hay que confundirlas, porque el candidato panista y su s�quito no deben olvidar (y a todas luces pretenden hacerlo) que si algo promovi� la campa�a calderonista durante casi seis meses fue el odio, la mentira, la violencia verbal, la intolerancia, el lenguaje ofensivo y la provocaci�n en contra de Andr�s Manuel L�pez Obrador y sus seguidores.

De ninguna manera se justifican las manifestaciones violentas por parte de grupo alguno, sea grande o peque�o, de ciudadanos de a pie o de militantes de partido, de amarillos, azules o multicolores. Desde luego que no, pero los panistas tampoco pueden llamarse sorprendidos u ofendidos, despu�s de la despreciable campa�a por ellos realizada, que s�lo enfrent� a los mexicanos y enrareci� el ambiente pol�tico.

Qui�n los viera ahora tan modositos, tan propios, tan decentes en el uso del lenguaje, llamando a la concordia, la unidad nacional y la paz social, cuando a lo largo de seis meses su convocatoria a los ciudadanos no tuvo mayor eje que el de carbonizar al "peligro para M�xico" en hoguera p�blica.

Si alguien calent� los �nimos e insult� a los ciudadanos fue Felipe Calder�n y su s�quito. Despu�s de meses y meses de agresi�n verbal, de mentiras y ofensas, hoy el candidato y sus operadores exigen respeto, decencia y buenas costumbres, porque "la campa�a ya acab�", pero el veneno que depositaron se mantiene en la sangre.

En esto tiene mucho que ver el inquilino de Los Pinos quien, tras su descarada intervenci�n en el proceso electoral y su permanente agresi�n verbal en contra del Peje, ahora pretende reivindicarse como un personaje con las "manos limpias". En el exceso, ayer asegur� que "nosotros estamos evitando a toda costa y asegurando que el Ejecutivo federal, la Presidencia de la Rep�blica no interviene de modo alguno en el proceso electoral, tal como lo marca la ley, entonces me reservo y no hago opiniones sobre el comportamiento de candidatos". Y espera que alguien le crea.

Las rebanadas del pastel:

P�ldora por p�ldora, caja por caja: "si mi caso fuera �nico, la situaci�n no tendr�a mayor repercusi�n, pero es el de cientos de enfermos que acuden a la Unidad de Medicina Familiar n�mero 1 del IMSS. Tengo una enfermedad cr�nica, CUCI (colitis ulcerativa cr�nica idiom�tica), que requiere tome diariamente seis pastillas de Mesalazina para evitar sangrado intestinal. El dejar de tomar este medicamento pone en riesgo mi vida. Para que me pudieran dar la medicina tuve que hacer mil tr�mites. Todo para nada. Para no irnos m�s atr�s, desde noviembre del a�o pasado s�lo he recibido el medicamento completo en cinco ocasiones. Cuando llega la fecha de recoger las cajas dicen que 'no hay', 'regrese el mes que entra'; etc�tera. Ha habido momentos de verdadera burla: me entregaron una sola de las tres cajas requeridas y me hicieron firmar en una lista; posteriormente me dijeron que no me dar�an las otras dos porque ya hab�a firmado; este mes me dijeron en donde me autorizan las recetas que fuera a la farmacia porque s� hay la medicina, que ellos ir�an a la farmacia conmigo si dec�an que no hab�a; cuando regres� para avisarles que no hay, me dijeron sonrientes pues 'ya se acab�'. Esta es la constante con medicamentos regulados, de los que se deben adquirir para enfermedades especiales, y cuando hago fila son casos y m�s casos en los que 'no hay', 'no nos lleg�', 'h�gale como quiera'. Si yo viviera en otro pa�s no pensar�a mal, pero como vivo en este, me pregunto, como estos medicamentos requieren un presupuesto especial y se ponen en la lista de entrega cuando el presupuesto est� autorizado, �d�nde van a dar las miles y miles de p�ldoras que no nos llegan a los pacientes?, �en qu� bolsillos se quedan los miles de pesos que acumulan? -porque en mi caso hablamos de tres cajas (casi 900 pesos), en otros de cuatro, etc�tera- �d�nde queda este dinero? �por qu� si la vida de cantidad de personas depende de esto no est�n las medicinas donde deben estar? Pregunto, �a qui�n debo acudir para que se regule el surtido de medicinas en esta cl�nica? El personal de Relaciones P�blicas del IMSS ya me ayud� dos meses a tratar de hacer esto y a pesar de su amabilidad fue in�til. �Qui�n m�s puede saber d�nde quedan estas medicinas? �O debo, como en todos los dem�s casos en este pa�s, volverme una 'renegada' tambi�n en este caso y comenzar a organizar a los dem�s enfermos para hacer una protesta p�blica o un plant�n?" (Aurora Mosso Montes de Oca, [email protected])

 

Astillero

Julio Hern�ndez L�pez

Horticultura electoral

SolecitoApariencias victorianas
Solecito�Provocaciones, censura?
SolecitoTrucha (cibern�tica) en la leche

Felipe Calder�n podr�a ser acusado de usurpaci�n de funciones, pues en actos como el realizado este martes en el Club de Periodistas se ha ostentado gr�ficamente como "presidente de M�xico 2006-2012". Tan sabidamente no lo es que uno de sus germ�nicos voceros, el diputado Germ�n Mart�nez, se ha acogido chambonamente a la condici�n de "candidato" del citado Calder�n para justificar que el Estado mexicano le mantenga (redoblada) protecci�n militar: "... el proceso electoral est� vigente, y todos los gastos y las operaciones de seguridad para cualquiera de los candidatos tiene cobertura legal".

Un proceso electoral "vigente", con recursos por resolver, deber�a ser respetado escrupulosamente por quien se dice garante de leyes y �tica, pues de otra manera sus tempranas pretensiones de formalidad ejecutiva parecer�an atisbos hort�colamente victorianos (es decir, que presumen victoria en la huerta cuando a�n el gallo judicial no ha cantado su sentencia). Pero quienes acompa�aban al PREsunto PREsidente PREP en ese escenario de posible usurpaci�n de funciones no ten�an las mejores calificaciones en cuanto a honestidad y respeto a la legalidad: uno de los refuerzos del calderonismo es ni m�s ni menos que el porro V�ctor Flores, quien se ha enriquecido de manera obscena aprovechando la privatizaci�n ferroviaria mexicana y que tiene en su contra varias demandas judiciales por corrupci�n, amenazas y otros detalles punibles. Ese mismo d�a, por la ma�ana, reunido con dirigentes de la Alianza Sindical Mexicana (fomentada por el foxismo), uno de los oradores le dijo que le hablar�a "de t�" porque a�n no era presidente, adem�s de enviarle un mensaje de conmiseraci�n pol�tica al decirle al blanquiazul que podr�a "doblegarse, pero no quebrarse" (nota de Claudia Herrera en La Jornada).

Nada fue doblado ni quebrado ese martes cuando un reducido grupo de personas protest� airadamente ante la camioneta en que el presunto usurpador de funciones (�teatrales?) sal�a de su reuni�n con la crema y nata de la leche sindical echada a perder. Gritos, gestos y golpes a mano abierta al veh�culo fue el saldo real del incidente (en las notas de prensa se consigna, como m�ximo agravio, "una patada" a la camioneta), pero pol�tica y medi�ticamente ese incidente menor sirvi� a la perfecci�n al calderonismo en jaque para colgarse de otro error discursivo de L�pez Obrador (el haber tocado el tema familiar al pedirle el domingo en el Z�calo a Calder�n que pensara en su gente cercana a la hora de aceptar ilegitimidades). Aun cuando el autor de estas l�neas no tiene datos que le permitan hablar de un acto montado de provocaci�n, un alto n�mero de lectores le han hecho saber mediante cartas electr�nicas que les parece peculiar la actitud de los miembros del Estado Mayor Presidencial, que no mostraron capacidad para detectar el riesgo, as� fuera menor, al que se enfrentar�a el candidato-"presidente", o para frenar o desviar (sin exceso de fuerza, mediante simples movimientos corporales incruentos) la manifestaci�n de protesta llevada al l�mite fotografiable del cristal del asiento automovil�stico calder�nico. Muchos lectores resumen el hecho as�: un mill�n de personas en el Z�calo no tuvo la atenci�n de los medios que un incidente de siete personas en una calle de la ciudad de M�xico.

En otra avenida, la Ju�rez, manos desconocidas da�aron m�s de 40 de los carteles que con demandas de conteo voto por voto o de denuncia del fraude electoral se manten�an all� en exhibici�n. El episodio hace recordar de inmediato las acciones de censura que repetidamente ha practicado el panismo llegado al poder, y la derecha en general, contra todo aquello que con inteligencia, cultura y buen humor ofrezca visiones de la realidad distintas a las que el conservadurismo pretende imponer. El ataque sombr�o contra esos carteles fue una noticia contrastante con el acto abierto de resistencia civil que ayer encabezaron Elena Poniatowska y Jesusa Rodr�guez en la sede de Banamex, el orgullo de la elusi�n fiscal de este sexenio a cargo de Roberto Hern�ndez, financiero de campa�as electorales de derecha.

Mientras tanto, James K. Galbraith (hijo de John, el gran economista), profesor de la Universidad de Texas en Austin, autor de varios libros, ha publicado un art�culo denominado "Haciendo matem�ticas en M�xico", en el que retoma informaci�n de Roberto Gonz�lez Amador, de La Jornada, y del f�sico Luis Moch�n (de la que se ha dado cuenta en esta columna), respecto al fraude inform�tico que se habr�a practicado el pasado d�a 2. Comparando lo sucedido en Ucrania a�os atr�s (donde el aparato estadunidense se volc� a denunciar un fraude electoral), Galbraith destaca el silencio de las buenas conciencias democr�ticas de ese pa�s frente a lo que pasa con el vecino, aun cuando en Ucrania fue extremadamente dif�cil precisar las evidencias de ese fraude, mientras en M�xico, gracias al conteo intern�tico en tiempo real llamado PREP, se pudieron realizar estudios estad�sticos que, sin ser una prueba formal, equivaldr�an a una evidencia de circunstancias tan poderosa como (recordando palabras de Henry David Thoreau, un escritor, fil�sofo y naturalista estadunidense del siglo XIX) encontrar una trucha en la leche. El trabajo de Moch�n, a�adi� Galbraith (texto disponible en www.commondreams.org, o en el blog de comentarios del diario brit�nico The Guardian, http://commentisfree.guardian.co.uk), posiblemente inaugure una nueva era de vigilancia en tiempo real de fraude electoral: la edad de la transparencia en colisi�n con una oligarqu�a de pillos.

Astillas:

Invitado por estudiantes de filosof�a y letras (que lo sobornaron con la promesa de unas ricas tortas ahogadas), ma�ana, a las 17 horas, este tecleador hablar� en el auditorio Silvano Barba del Centro Universitario de Ciencias y Humanidades (Alcalde y Maestros) de la Universidad de Guadalajara. El parloteo astillado tendr� como honroso contrapunto la palabra docta y respetada del maestro Fernando del Paso... Y, mientras la doctora Josefina Mena Abraham ([email protected]) sigue organizando, para el pr�ximo mi�rcoles, una conferencia p�blica para exhibir las pruebas cibern�ticas y estad�sticas del fraude, �hasta ma�ana, mientras el diario espa�ol El Pa�s sigue emitiendo editoriales intervencionistas pero, sobre todo, ignorantes de las leyes mexicanas!

 

 

 

 

 

Calder�n no debe olvidar que chantaje� a Zedillo para quedarse con Huejotzingo

Tambi�n Clouthier y Fox acudieron a los tribunales para que se limpiaran comicios

ANDREA BECERRIL

A Felipe Calder�n Hinojosa no se le debe olvidar que, siendo presidente del Partido Acci�n Nacional (PAN), por encima de una resoluci�n del tribunal electoral "chantaje�" al entonces presidente Ernesto Zedillo para quedarse con el municipio de Huejotzingo, que el blanquiazul perdi� en el recuento de votos en 1996, e inclusive alent� la violencia en Puebla.

Testigo de los hechos, ya que era gobernador de esa entidad, el senador por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) Manuel Bartlett D�az pregunt� a Felipe Calder�n: �c�mo puede descalificar ahora la demanda de Andr�s Manuel L�pez Obrador de que se cuente voto por voto para limpiar una elecci�n cuestionada por la mayor�a de los mexicanos?

Bartlett narr� esa historia "de chantajes y presiones", conocida como el Huejotzingazo, de la que �l fue protagonista, y pregunt� tambi�n "�c�mo puede Calder�n hablar de respeto a las instituciones cuando no dud� en violentar una resoluci�n de la autoridad electoral para conseguir por la fuerza una alcald�a?

"Habr� que recordar, tambi�n, que Manuel J. Clouthier organiz� toda una estrategia de resistencia civil pac�fica. �Con �l s� val�a; otros no tienen derecho a protestar y realizar marchas por resultados electorales que se consideran injustos?", agreg� Bartlett.

Tampoco debe olvidarse, insisti�, que Vicente Fox realiz� protestas y acudi� al tribunal electoral de Guanajuato cuando contendi� por primera vez por la gubernatura de esa entidad y, en el caso de Felipe Calder�n, "en 1996 no dud� en acudir al chantaje para obligar al gobierno federal a eludir el fallo del tribunal electoral de Puebla.

"Lo viv� directamente, eran los tiempos en que se negociaba en la Secretar�a de Gobernaci�n la reforma electoral, y Calder�n abandon� la mesa del di�logo hasta que logr� que el PAN se quedara con la alcald�a de Huejotzingo."

Ah�, explic� Bartlett, hab�a ganado la elecci�n Acci�n Nacional, pero el PRI se inconform�, interpuso recursos, y el tribunal electoral anul� casillas y el candidato pri�sta fue declarado ganador.

Fueron varios meses de presiones, "y tanto Zedillo como Emilio Chuayffet -entonces secretario de Gobernaci�n- reconocieron que el chantaje de Calder�n fue insistente".

-�Usted trat� de oponerse a esa concertacesi�n?

-Claro, me negu� muchas veces. Hasta que al final el propio Zedillo me pidi� personalmente que, en aras de que saliera la reforma pol�tica, cediera y dejara que el PAN se quedara con Huejotzingo. Adem�s, Calder�n hab�a creado un clima de confrontaci�n, porque la alcald�a estaba tomada y �l personalmente acud�a a arengar a los panistas. �Eso es respetar las instituciones?

Condena la feroz campa�a de linchamiento medi�tico contra L�pez Obrador

El ex secretario de Gobernaci�n consider� que la situaci�n es muy tensa, como qued� demostrado ayer, cuando algunos ciudadanos increparon a Calder�n, y dijo que empeorar� si el panista insiste en presentarse como presidente electo.

"Es necesario tambi�n que el gobierno deje de estar martillando todos los d�as para generar la idea de que es un hecho consumado que Calder�n ser� el presidente, porque eso irrita m�s a los muchos millones que no votaron por �l."

Bartlett consider� que tambi�n es motivo de irritaci�n "la feroz campa�a de linchamiento medi�tico" contra L�pez Obrador, as� como "el trato de la informaci�n que dan las televisoras. Todo ello genera un clima de enfrentamiento" y demuestra que "el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci�n tiene que hacer una labor de alto nivel pol�tico y revisar la elecci�n".

Con su actitud contribuye a la inestabilidad y a los barruntos ligados al conflicto poselectoral

El CCE, ''faccioso e irresponsable'', dice la coalici�n Por el Bien de Todos

SolecitoSe deslinda de manifestaciones de repudio a Felipe Calder�n y le hace un llamado a la calma

ROBERTO GARDU�O

La actitud ''facciosa e irresponsable'' del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) contribuye a la inestabilidad y a los barruntos ligados al conflicto postelectoral, denunci� la coalici�n Por el Bien de Todos.

Por otra parte, Jes�s Ortega, Manuel Camacho y Horacio Duarte revelaron que el Instituto Federal Electoral (IFE) orden� la apertura de 2 mil 800 paquetes electorales, entre los d�as 5 y 6 de julio, sin contar para ello con la orden del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci�n (TEPJF).

Una vez que Felipe Calder�n Hinojosa calific� de ''chantaje'' la movilizaci�n pol�tica del pasado domingo por la defensa del voto, los integrantes de la coalici�n lo llamaron a la calma, porque nadie ha sido ratificado como presidente de la Rep�blica, y sobre todo �l deber�a ser uno de los principales interesados en trasparentar los resultados de la jornada comicial del 2 de julio.

Oleada descalificadora

Durante la jornada de ayer, donde se dej� sentir una oleada medi�tica para descalificar a Andr�s Manuel L�pez Obrador en distintos medios de comunicaci�n, la coalici�n se deslind� tajantemente de la manifestaci�n de repudio contra Calder�n (ayer en el Centro Hist�rico) y rechaz� tener v�nculos con la huelga de hambre que se realiza frente al TEPJF.

En un comunicado de prensa, la alianza lopezobradorista replic� a las palabras del panista: ''Acredita una ambici�n personal vulgar y desmedida. Busca llegar a la Presidencia como sea y a costa de lo que sea. Frente a esto, la coalici�n seguir� con responsabilidad y con profundo compromiso con el pa�s, con la democracia y con los mexicanos''.

Jes�s Ortega, coordinador de la campa�a presidencial de L�pez Obrador, acus� al IFE de pretender ''enga�ar a la poblaci�n'' en torno a la apertura ilegal de los paquetes electorales. Y es que el instituto no da respuesta a la solicitud de informaci�n formulada por la coalici�n Por el Bien de Todos. ''Ante este cuestionamiento ha respondido sobre la apertura de paquetes electorales, verificada durante los c�mputos distritales los d�as 5 y 6 de julio. En esos d�as se abrieron cerca de 3 mil paquetes (2 mil 800) en presencia de los representantes de los partidos y no en todos los casos se hizo un recuento total de �stos. El IFE reconoce que en 95 por ciento de los casos en que se abrieron los paquetes electorales, el resultado se modific� para todos los partidos. Este solo argumento deber�a ser suficiente para abrir la totalidad de los paquetes''.

En la conferencia de prensa, quienes integran el c�rculo cercano a L�pez Obrador sostuvieron el ejercicio del derecho a la libre manifestaci�n frente a una injusticia y a ''una actitud parcial de las autoridades electorales'', lo cual no significa ning�n tipo de presi�n a los magistrados del TEPJF. ''Esperamos que estas expresiones de inconformidad institucionales, y en la calle, sean tomadas en cuenta para atender nuestra solicitud que se est� presentando ante las instancias formales y legales.''

No obstante, el reclamo de la coalici�n -a trav�s de Jes�s Ortega- se enfoc� en el CCE, porque, dijo, act�a fuera de la ley. ''Se habla de inestabilidad y de barruntos; en lugar de disolverlos el organismo empresarial est� contribuyendo (a ellos). Habr�a que preguntarle al Consejo Coordinador Empresarial hasta d�nde va a continuar con su actitud facciosa e ilegal. Ellos son responsables, son directamente responsables de lo que pueda suceder en el pa�s, de lo que est� sucediendo. Habr� que preguntar a ellos hasta d�nde quieren que vaya la gente''.

En ese punto, Manuel Camacho matiz� la declaraci�n de Ortega al sostener que no est�n dispuestos a seguir con la actual confrontaci�n, y cambi� el mensaje al pedir respaldo a los empresarios: ''Si verdaderamente quieren contribuir a serenar la situaci�n que hay en el pa�s, lo que es nuestro objetivo, pues nos ayuden para que entre todos convenzamos a Felipe Calder�n, y a quienes se oponen, a que haya el conteo voto por voto, para que encontremos ya una salida que recupere la tranquilidad''.

No obstante, se insisti� en aclarar la repercusi�n del intervencionismo ilegal del CCE en la disputa judicial por la Presidencia de la Rep�blica, y fue Jes�s Ortega quien mantuvo su postura:

''El Consejo Coordinador Empresarial est� actuando de manera provocadora y temeraria; este consejo, al que por supuesto no le reconocemos representatividad de todos los empresarios del pa�s, es una c�pula de dizque empresarios que tienen riquezas siempre al amparo del poder, y por lo tanto, est�n luchando por mantener esos privilegios y por ello est�n actuando irresponsablemente frente al pa�s porque est� polarizando la situaci�n entre los mexicanos, est� agudizando diferencias y contradicciones, y lo est� haciendo, no en funci�n del inter�s nacional, sino en funci�n de intereses muy particulares y la mayor�a mal habidos".

Al preguntarle en torno a la manifestaci�n popular de repudio a Calder�n -hecho que hab�a ocurrido minutos antes de la conferencia de prensa de la coalici�n-, Ortega replic�: ''Cualquier incidente que tenga alg�n vicio de confrontaci�n no ser� resultado de nosotros, y claro que estamos conduci�ndonos con el mayor cuidado y la mayor responsabilidad; miren, se reuni� m�s de un mill�n de personas el domingo pasado, pasaron los ciudadanos por comercios, por el edificio de la Asociaci�n de Bancos de M�xico, y ni una sola pinta, ni una sola agresi�n, a pesar de la actitud agresiva y hostil de ese tipo de organizaciones''.

Al comentar el proceso que lleve a la integraci�n del comit� ciudadano que participar� en los trabajos de resistencia civil pac�fica, Jes�s Ortega refiri� que es un tema que se debe tratar con toda seriedad y delicadeza, porque participar�n personalidades p�blicas a las que se debe consultar e informar sobre el quehacer de dicho grupo.

 

 

Astillero

Julio Hern�ndez L�pez

Frankenstein blanquiazul

SolecitoViolencia institucional
SolecitoIrritaci�n social
SolecitoEscenograf�a de Felipe I
SolecitoDos errores de AMLO

 

La hipocres�a se asusta de los peligros que ha creado. Quienes inocularon en la sociedad los virus del odio, el racismo, el miedo y la violencia gr�fica y discursiva, ahora se espantan de que sus pretensiones de imponer de manera espuria otro gerente de la Rep�blica provoque reacciones consustanciales.

El episodio del Club de Periodistas acomoda perfectamente a quienes pretenden asustar a los mexicanos con el petate del Trife. Si ejercer los derechos de impugnaci�n electoral fuera un peligro (Cantinflitas dixit, entre otros personajes medi�ticos de gabardina intelectual mocha), a los ciudadanos inconformes no les quedar�a m�s que el retiro monacal o la degustaci�n militante de las telenovelas nocturnas, aunque el manual cl�sico del panismo practicante de resistencia civil pac�fica haya incluido en el pasado (olvidable y criticable cuando se llega al poder) desde tomas de cruces carreteros en la frontera con Estados Unidos hasta el acoso -a gritos, insultos, empujones y golpes- de los veh�culos, las oficinas e incluso los domicilios particulares de los malvados beneficiarios de fraudes electorales denunciados.

El asomo de violencia f�sica habido ayer proviene de un �nimo social irritado ante un fraude electoral que las elites quieren disfrazar de democracia mediante legalismos que ofenden. Para no ir tan lejos: este lunes, Calder�n fue peligrosamente provocador de los ciudadanos que en ejercicio de sus derechos leg�timos buscan el conteo voto por voto, casilla por casilla, de comicios que estiman fraudulentos. Con un precoz tufo dictatorial, el cada vez menos sonriente y cada vez m�s enojadizo Calder�n advirti� -un d�a despu�s de la gran marcha ciudadana que desemboc� en el Z�calo- que no aceptar� "chantajes ni amenazas". Necesitado de escenograf�a con aire triunfal, Felipe I se ha organizado reuniones de trabajo que le aporten indicios de que s� es el presidente electo y discursivamente pretende arrinconar las protestas ciudadanas y partidistas (las que se dan en las calles y las que van a los tribunales) para hacerlas pasar como intrascendentes y condenadas a la derrota. En ausencia de Fox, Felipe I est� siendo hoy el primer provocador del pa�s.

Seg�n los datos disponibles hasta anoche, el arrebato contra el veh�culo en que se transportaba Calder�n no fue producto de una provocaci�n, pero tampoco ha de ignorarse que el libreto rutinario de los especialistas en confrontar movilizaciones sociales incluye como asignatura indiscutible la infiltraci�n y la violencia inducida. Dos manifestaciones p�blicas de creciente participaci�n y ejemplar comportamiento son acicate obligado a los estrategas de las ca�er�as que necesitan montajes que a su vez doten de parque argumental a sus bater�as medi�ticas.

El riesgo del desbordamiento de las pasiones pol�ticas es evidente porque no hay confianza en las instituciones ni en las autoridades. A nadie debe complacer que la violencia aparezca en el horizonte social, pero es necesario tener claros el origen y la responsabilidad de estos primeros incidentes para poder conjurarlos leg�timamente y evitar que sean utilizados como carne medi�tica de ca��n para justificar linchamientos contra el opositor que recorre con pleno derecho la ruta judicial de la inconformidad.

Ahora bien, a diferencia del 88, las pretensiones de imponer una presidencia espuria se enfrentan hoy a una sociedad m�s movilizada y -a pesar del cierre de filas de los intereses empresariales, sobre todo en los medios electr�nicos- m�s informada. Calder�n quiso realizar una gira nacional de presunta victoria electoral pero hubo de cancelarla ante los informes internos que le advirtieron de los riesgos de que sus opositores se aplicaran en una estrategia de protesta permanente y, especialmente, ingeniosa y sorpresiva (por lo pronto, ya en disfrute de los privilegios del erario, Calder�n dispuso que se duplicara el n�mero de los miembros del Estado Mayor Presidencial que le custodian). Vicente Fox viaja por el extranjero pero sabe que sus apariciones p�blicas tendr�n tambi�n como acompa�ante el fantasma del fraude electoral.

En ese contexto de excitaciones en espiral ascendente, L�pez Obrador ha cometido dos errores notables. El primero, el de descalificar los trabajos cient�ficos que demuestran la manipulaci�n de datos y cifras por parte de las autoridades del Instituto Federal Electoral para instalar la percepci�n del triunfo temprano de Calder�n y, luego, para acomodar los datos oficiales a comportamientos estad�sticos prestablecidos. Ayer, el tabasque�o quiso recomponer el dislate y habl� de que en realidad habr�a dos vertientes del timo electoral, la manual -cl�sica, "a la antig�ita"- y la cibern�tica. Justamente porque sus estudios no tienen un sentido de defensa de un candidato en s�, la mayor�a -el tecleador no quiso escribir "la totalidad"- de quienes analizaron a fondo la manera como el IFE recolect� y expres� el flujo de datos electorales desean confirmar y difundir sus hallazgos, convencidos de que a quien se defraud� no fue s�lo a un candidato que por razones propias podr�a declinar sus derechos de defensa, sino a la sociedad en general. Otro equ�voco fue reiterado ayer durante una r�spida entrevista radiof�nica en la W, cuando L�pez Obrador se neg� una y otra vez (lo que ya hab�a hecho semanas atr�s) a reconocer en Manuel Bartlett a uno -el m�s connotado- de los responsables de la ca�da del sistema electoral en 1988.

Astillas:

Que dice el presidente Bush que el presidente Chente no oye bien o lo que oye no lo entiende, porque �l (el que decide) nunca le dijo al mexicano lo que �ste crey� escuchar. Seg�n eso, siguen en pie las buenas intenciones gringas (baldosas en el camino del infierno) de aprobar alguna forma de nueva regulaci�n de los flujos migrantes sure�os... Que dice Francisco Gil que ya no queda mucho tiempo para autorizar m�s bancos en el pa�s, pero que pr�ximamente habr� tres m�s... Y, mientras la televisi�n aprieta, en programado agradecimiento de los favores legislativos recibidos semanas atr�s, �hasta ma�ana, en esta columna que sigue leyendo y leyendo correos electr�nicos con saludos y comentarios, a m�s de m�ltiples quejas y denuncias a las que por desgracia no se ha podido dar cauce!

 

 

 

 

M�xico SA

Carlos Fern�ndez-Vega

Otro atraco a consumidores por $300 mil millones

SolecitoNi Pemex retira franquicias a gasolineros ni se detiene a gaseros defraudadores

 

El atraco no se limita a las elecciones, porque si se atienden las cifras de la Profeco, s�lo en el sexenio del "cambio" los consumidores de gasolina y gas licuado de petr�leo (LP) en el pa�s han sido v�ctimas de un descarado y descomunal robo de parte de los expendedores de dichos combustibles: 300 mil millones de pesos, en n�meros redondos.

Y si se atiende la historia reciente, esa dependencia p�blica ha consumido -sin mayores resultados- no menos de una d�cada en denunciar la "orde�a" de gasolina y gas LP (tal cifra no incluye el otro gran atraco, el de los comercializadores de gas natural) practicada por los franquiciatarios de Pemex Refinaci�n y los permisionarios autorizados por la Comisi�n Reguladora de Energ�a.

De acuerdo con la Procuradur�a Federal del Consumidor, a los poco m�s de 40 millones de pesos anuales que la "orde�a" (litros de 600 a 900 mililitros) de gasolina deja a los propietarios de las 7 mil 200 estaciones de servicios (con franquicia de Pemex) que operan en la Rep�blica, hay que sumar el "desv�o de recursos" (Profeco dixit) de las empresas comercializadoras de gas LP que, tambi�n en t�rminos anuales, sobrepasa los 7 mil millones.

La suma de esos atracos (gasolina m�s gas LP) se traduce en algo as� como 4 mil 500 millones de d�lares anuales (s�lo en tiempos del "cambio"), monto equivalente a lo que Petr�leos Mexicanos habr�a requerido como inversi�n anual a lo largo del sexenio foxista (cifras oficiales) para modernizar sus instalaciones y fortalecer la exploraci�n de nuevos campos petrol�feros, o en su defecto para los planes de expansi�n de la Comisi�n Federal de Electricidad, sin considerar el impacto en la recaudaci�n fiscal.

Como en 1996, cuando en el entonces gobierno zedillista se "descubri�" que los gasolineros desfalcaban a los consumidores, y como en 2002 y 2004, cuando en el gobierno foxista se "redescubri�" dicho robo, ahora la Profeco se limita a se�alar el il�cito cometido por franquiciatarios y permisionarios, mientras la Secretar�a de Energ�a -ese enorme elefante blanco convertido en gestor de negocios privados a costillas de los bienes p�blicos- mantiene el silencio. Y en medio el consumidor, al que nadie reivindica.

Siempre de acuerdo con las cifras de la Profeco, s�lo en la primera mitad de este agitado 2006, el referido atraco de los comercializadores de gas LP habr�a sumado 3 mil 500 millones de pesos, todos ellos "aportados" -con o sin su autorizaci�n- por los indefensos consumidores.

Como la ley que supuestamente los "ampara" es por dem�s laxa, las comercializadoras de gas LP tiran al bote de basura las "advertencias" de la Profeco, y �sta hace como que las multa. Ya el procurador Carlos Arce inform� que en el primer semestre de 2006 dichas empresas "fueron sancionadas" con la irrisoria cantidad de 61 millones de pesos, monto casi 58 veces menor al tama�o del atraco cometido en contra de los consumidores, es decir, que por cada peso de "multa" aplicado en dicho periodo, los sonrientes gaseros se embolsaron 58 por robo a los consumidores.

Con esa desproporci�n y sin riesgo de terminar en la c�rcel, ning�n permisionario dejar� de "orde�ar" (10 por ciento promedio) los cilindros de gas o alterar las facturas, s�lo porque la "temible" Profeco as� lo solicita. Lo mismo sucede con los gasolineros, quienes gustosamente pagan las microsc�picas multas, mientras les permitan la multimillonaria defraudaci�n a los consumidores.

En los �ltimos diez a�os el n�mero de gasolineras se duplic� (de 3 mil 500 a poco m�s de 7 mil), pero la "orde�a" a los consumidores ha crecido geom�tricamente. En 1996, los directivos de Petr�leos Mexicanos aseguraban que "se actuar� con toda energ�a en contra de quienes expendan dolosamente las gasolinas, y se les retirar� la franquicia o la concesi�n, dependiendo el caso... Pemex retirar� las franquicias a aquellos administradores de gasolineras que reincidan en violar las disposiciones reglamentarias sobre el suministro correcto del combustible".

Diez a�os despu�s, Petr�leos Mexicanos duplic� el n�mero de franquicias (no "retir�" ninguna); la Profeco se mantiene "vigilante" y aplica multas por un monto 58 veces menor al atraco cometido, sin acci�n penal alguna en contra de los defraudadores; y la Secretar�a de Energ�a aferrada a que el "margen de merma" sea abultado, y reconocido como "legal", para favorecer a las empresas de gas LP.

En medio de ese "desorden" multimillonario, los desamparados consumidores, a quienes nadie echa un lazo, pero de cuyos bolsillos han sido "orde�ados" 300 mil millones de pesos -s�lo por gasolineros y gaseros LP- en los �ltimos seis a�os.

Las rebanadas del pastel:

Se agota el sexenio del "cambio" y los barones se apresuran. Televisa, a la apertura de casinos facilitados por el charrito Creel; Olegario V�zquez Ra�a, la compra del Canal 28 de televisi�n abierta, concesi�n originalmente otorgada a Ra�l Ar�chiga Espinosa, due�o de Aerocalifornia, una empresa "clausurada" por la Secretar�a de Comunicaciones y Transportes, que decide a qui�n se le otorgan canales de televisi�n y a qu� empresa se le levanta la "clausura".

 

 

 

Alejandro Nadal

Los peligros de la multitud

O �ya salio el peine�

La semana pasada los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) se asignaron una generosa compensaci�n por el arduo trabajo de este a�o electoral. El premio total es de 404 mil pesos, que deben sumarse al sueldo mensual neto de 161 mil pesos para cada consejero (el salario del consejero presidente es superior). Quiz�s con la ayuda de estos emolumentos los funcionarios del IFE puedan explicarnos la manipulaci�n del PREP y otras irregularidades en la elecciones de 2006.

Pero lo importante no est� en los sueldos astron�micos, sino en la erosi�n moral y pol�tica que conllevan. Desde su nacimiento, el IFE estuvo marcado por la absurda idea de que sus funcionarios deb�an ganar sueldos muy elevados. �Cu�l era la justificaci�n? La respuesta nunca fue explicitada, pero la que corr�a como r�os en �poca de lluvia era muy clara: de esa manera los funcionarios del IFE no ser�n comprados y se tendr�an elecciones limpias.

En realidad, las cosas pueden funcionar exactamente al rev�s. Los astron�micos sueldos de unos funcionarios pueden ser un incentivo perverso a la corrupci�n. Con esos salarios, hay cola de aspirantes, dispuestos a todo, para ocupar el cargo. Con esos premios, lo �ltimo que quiere un funcionario es perder su puesto. Por eso no es descabellado pensar que la l�gica de los astron�micos sueldos es el mejor pre�mbulo de la corrupci�n. Para que no te corrompas, te voy a corromper primero. Para que no te compren, primero te vendes.

La anacr�nica visi�n de instituciones "democr�ticas" cristalizadas en instrumentos del poder es el enemigo de la verdadera raz�n democr�tica. �Por qu� no se pudo tener un instituto electoral realmente ciudadano sin remuneraciones monumentales? Esto revela uno de los peligros de la concepci�n tecnol�gica de la democracia, en la que la multitud no es nada y el momento electoral es todo.

Sin embargo, �se no es el principal peligro de la multitud. La peor corrupci�n es la que liquid� la vida c�vica y anul� la moral de la cosa p�blica. Por eso lo que est� en juego hoy es la reconstituci�n republicana. S�, por supuesto, en lo inmediato est� el recuento de votos, casilla por casilla. Pero el reclamo de la multitud trasciende con mucho este paso inmediato.

Para entender lo anterior es importante releer las tesis de Spinoza sobre la democracia. Se trata del pensador pol�tico m�s radical y brillante en este tema. Su definici�n de la democracia pesa hoy m�s que nunca sobre el quehacer de la multitud: Omnino absolutum imperium. La democracia es el imperio absoluto de todos. Pero cuidado, el t�rmino "absoluto" se refiere a lo natural y lo que es eterno, no a la entelequia ideol�gica del poder absoluto.

La democracia no es una forma de gobierno, an�loga en su esencia a otras maneras posibles de organizar lo pol�tico. Es el espacio al interior del cual cobra sentido cualquier forma de estructura pol�tica. O, en los t�rminos de Antonio Negri, la democracia no es una forma de gobierno, sino la legitimaci�n natural de todas las formas posibles de la organizaci�n pol�tica de lo social.

La posici�n de Spinoza es contraria a la eficiencia de los contractualistas, de Hobbes a Locke. Tambi�n es la ant�tesis del proyecto de la econom�a pol�tica que pretende cimentar el orden social en el mecanismo de la mano invisible (la tradici�n fundada por Smith). En su Tratado teol�gico-pol�tico escribe: "De los fundamentos del Estado se sigue que su fin �ltimo no es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo y someterlos a otro, sino librarlos a todos del miedo, para que conserven al m�ximo este derecho suyo natural de existir y de obrar sin da�o suyo ni ajeno. El fin del Estado no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o aut�matas, sino lograr m�s bien que su mente y su cuerpo se desempe�en con seguridad, y que ellos se sirvan de su raz�n libre y no se combatan con odios, iras o enga�os, ni se ataquen con perversas intenciones. El verdadero fin del Estado es la libertad".

Para rescatar esta visi�n es preciso reconocer los peligros que rodean a la multitud. Hoy en M�xico esos peligros est�n en tres niveles. Primero, en el riesgo de la corrupci�n de la vida pol�tica y el vac�o del espacio p�blico. Este peligro conduce a la distorsi�n de la democracia que se reduce a una instancia ideol�gica (y a un instante electoral). El segundo peligro est� en el riesgo de violencia y de manipulaci�n. La multitud debe ser inteligente y ense�ar el camino de su naturaleza pac�fica (que no pasiva). La multitud no tiene miedo, pero tampoco padece la arrogancia del poder. Y el tercer peligro, quiz�s el m�s grave, es perderse en la desmesura de su cantidad. Ese extrav�o la puede llevar al "pragmatismo" y la raz�n tecnol�gica de que entre m�s mejor. La multitud es una y no tiene que estar reunida en una plaza para dejar sentir su potestad. Que la multitud se pierda, con eso medra la c�pula en el poder.

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