15 de Octubre del 2005 .-Mirador
Tengo un cómplice bueno: el diccionario.
Cuando escribo lo pongo junto a mí, en un
atril, como misal, y le pregunto cosas. Él me responde, y no se enoja si a veces
lo desoigo.
Hay quienes menosprecian al diccionario y hacen
galana burla de él. Yo no. Creo que hay que conocerlo para luego poder
desconocerlo. Leo el diccionario como se lee un libro entretenido, y hallo en él
cosas de mucho sabor que podrían volverse en mí cosas de mucho saber si otro
fuera yo.
Ahora sé que en el diccionario vive también la
poesía. La encontré, inesperada, en el de la Academia, cuando define la palabra
"nipis", que yo creí de risa y es en verdad de rosa. Díganme ustedes si no hay
poesía en esto: "NIPIS. (Voz tagala). m. Tela fina casi transparente y de color
amarillento, que tejen en Filipinas con las fibras más tenues sacadas de los
pecíolos de las hojas del abacá".
Mucho veríamos si vieramos la poesía que hay en lo prosaico.
¡Hasta mañana!...
14 de octubre del 2005 Mirador
Jean Cusset, ateo con excepción de la vez que
recuerda sus oraciones de niño, dio un nuevo sorbo a su martini y continuó:
-Mi personaje preferido es el don Juan. Creo que todo hombre en sus cabales ha
deseado alguna vez ser un don Juan, y que toda mujer -en sus cabales también- ha
deseado toparse con alguno. Durante muchos años lo he estudiado, y no podría
desentrañar por qué Tirso de Molina condena a don Juan a ir al infierno mientras
que Zorrilla lo hace salvarse e ir al cielo.
-Pensaba yo que eso era por la diferencia que
hay entre el teólogo que era Tirso y el poeta romántico que Zorrilla era. Aquél
hace prevalecer la justicia de Dios; éste destaca su misericordia. Pero en mi
última lectura de don Juan hallé que eso no es así. En Tirso don Juan es un
"burlador". Para conseguir a una mujer la engaña. Hace lo mismo que el más
infeliz galán de barrio: le promete matrimonio. El don Juan de Zorrilla, en
cambio, es un seductor: conquista a la mujer con el puro encanto de su palabra,
le da lo que ella pide: amor.
El Burlador de Tirso va al infierno no por amar, sino por mentir. Por amar
ninguno va al infierno.
Así dijo Jean Cusset. Y dio el último sorbo a su martini, con dos aceitunas,
como siempre.
¡Hasta mañana!...
13 de octubre del 2005 Mirador
Seguramente el amable lector recuerda a don
Severino Monjarás. Fue él quien propuso que se aplicara en México la pena
capital, a condición de que no fuese demasiado severa.
Pues bien: don Severino me escribe desde Hermanas, risueña población a donde se
retiró para tomar las aguas y escribir un ensayo intitulado: "El IMSS, un gran
dilema: ¿pozo sin fondo o callejón sin salida?".
En su carta me dice don Severino que ha seguido con atención el asunto de la
sucesión presidencial. "Tomando en cuenta los dos precandidatos que luchan en el
PRI, y el virtual candidato que ni siquiera tuvo que luchar en el PRD, considero
que la mejor decisión que podemos tomar los ciudadanos es que en el próximo
sexenio no haya Presidente".
He contestado ya la amable misiva del ilustre polígrafo. Le digo que su idea no
me parece mal, sobre todo si se piensa que en este sexenio tampoco hemos tenido
Presidente, y no ha pasado mayor cosa.
¡Hasta mañana!...
12 de octubre del 2005 Mirador
Llega el viajero a Liechtenstein. Al salir de
Innsbruck vio junto al río Inn una capilla a cuyo lado crece un árbol tan alto
como la torre de la iglesia. El viajero sigue pensando cuál de los dos es más
iglesia, la capilla o el árbol.
Liechtenstein es un pequeño principado cuyo territorio abarca apenas 160
kilómetros cuadrados. Su capital, Vaduz, tiene algo así como 6 mil habitantes. Y
sin embargo en este diminuto país nace un gran río, el Rhin. El viajero lo vio,
acabado de nacer, desde el palacio del príncipe Hans Adam.
Nadie adivinará al ver el Rhin en sus primeras fuentes que luego será como un
undoso mar en movimiento. Siente el viajero la tentación de hacer un barquito de
papel y echarlo aquí, para decir después que tiene un barco navegando por el
Rhin. No lo hace porque sabe que todos los ríos son el mismo río, y que todos
los barcos de los hombres son un mismo barco.
¡Hasta mañana!...
11 de octubre del 2005 Mirador
Jean Cusset, ateo con excepción de la vez que
vio un nido de colibrí, dio un nuevo sorbo a su martini, con dos aceitunas, como
siempre, y continuó:
-A Dios no se le puede explicar, y por lo tanto no se le puede entender. Si no
conocemos bien la electricidad menos aún podemos conocer a la divinidad. Yo creo
en Dios, pero no intento comprenderlo. De una cosa estoy seguro: Dios no se
reconoce en la pobre idea que los humanos nos hemos hecho de él.
Siguió diciendo Jean Cusset:
-Hay una forma cierta de conocer a Dios: a través de sus criaturas. Y una forma
hay de demostrarle amor: amando a nuestro prójimo. Lo de entender a Dios podemos
dejarlo para después.
Así dijo Jean Cusset, y dio el último sorbo a su martini, con dos aceitunas,
como siempre.
¡Hasta mañana!...
10 de octubre del 2005 Mirador
Vi ayer una película de Greta Garbo. Esta mujer
es La Mujer. Tiene el misterio de la Mona Lisa. Cuando la miras no sabes si
estás teniendo una visión o un sueño.
Nadie debería preguntar por qué la Garbo desapareció, sino por qué apareció. Fue
como una segunda creación de la mujer. Tuvo la efímera calidad de un espejismo y
al mismo tiempo la eternidad del universo.
Kenneth Tynan, el crítico de cine en The New Yorker, escribió: "Lo que ves en
otras mujeres cuando estás borracho lo ves en Greta Garbo estando sobrio".
Vi ayer una película de Greta Garbo. Sigo viendo su rostro, ese inexpresivo
rostro que tantas cosas expresó.
¡Hasta mañana!...
9 de octubre del 2005 Mirador....PENDIENTE
8 de octubre del 2005 Mirador
El otoño es pintor, y se dispone ya a sacar sus
colores y pinceles. Los tonos que prefiere son el naranja, el ocre, el
amarillo... Pondrá primero sobre la tela del paisaje una capa ligera de neblina,
y luego trabajará sobre ella para dejar esos matices que me gustan tanto, pues
son en cierto modo mi retrato.
El otoño es el tiempo de la cosecha consumada. En el Potrero las calabazas
llenan ya el rincón de la cocina. Bien pronto servirán para hacer el sabroso
dulce con miel de piloncillo que encanta a los pequeños y a los grandes. Los
misteriosos ritmos de la tierra la disponen al descanso. En el gris horizonte
veo volar tres cuervos. Van uno tras el otro, y son como los puntos suspensivos
de un poema inconcluso.
Otoño... El año vuelve a casa después de trabajar, y cuelga en una percha el
saco y el sombrero, y busca las pantuflas, y toma té en su sillón favorito de la
sala.
¡Hasta mañana!...
7 de octubre del 2005 Mirador...PENDIENTE
6 de octubre del 2005 Mirador
Gerardo es el más pequeño de mis nietos, pero
sus ojos son los más grandes de este mundo. En ellos caben el cielo, la tierra y
todo lugar, y cabe también el mar con todos sus pescaditos.
He aquí que fui a Felipe Carrillo Puerto, en el estado de Quintana Roo, a medio
camino entre Cancún y Chetumal. Bello lugar es ése que lleva el nombre de aquel
apóstol de mirada verde y apasionado corazón. Su gente conserva el antiguo saber
y la grandeza señorial del maya. Un amable maestro, don Juan José Ruiz Torres,
me hace un regalo hermoso: una moneda de plata mexicana acuñada en 1904. Yo me
resisto a aceptar tan bello obsequio, pero el maestro insiste. "Usted me ha dado
mucho a mí -me dice-. Permítame que ahora le dé yo algo a usted".
Cuando vuelvo a Saltillo me encuentro una muy grande novedad, tan grande que no
sé por qué no se detuvo el mundo a contemplarla. Gerardo, mi adorado nieto, dio
sus primeros pasos. Tiene un año de edad; nació en el 2004. Recuerdo la fecha de
la moneda que el profesor Ruiz Torres puso en mi mano y la pongo en la de mi
nietecito. Un siglo, un maestro en Quintana Roo y un niño pequeñito que en
Saltillo echó a caminar... Qué pequeño es el mundo. Y qué grande.
¡Hasta mañana!...
5 de octubre del 2005 Mirador
John Dee vendió las tierras que recibió en
herencia de su padre y se compró un anteojo de larga vista hecho en Italia. Con
él se proponía estudiar la infinita vastedad del Universo.
Para probarlo dirigió la lente hacia la aldea lejana. Pudo mirar con claridad
sus calles, la gente en el mercado, los niños que corrían por la plaza... En una
ventana vio a una muchacha de ojos azules que sonreía para sí mientras trenzaba
su larga cabellera rubia.
John Dee ya no vio más. Salió de su taller y fue a la aldea. Al día siguiente le
preguntaron sus discípulos qué había visto a través de su maravilloso catalejo.
Y respondió el filósofo:
-Vi lo que me proponía ver: la infinita vastedad del Universo.
En la ventana la muchacha de azules ojos trenzaba su larga cabellera rubia, pero
ahora su sonrisa era para Dee.
¡Hasta mañana!...
4 de octubre del 2005 Mirador
HISTORIAS DEL SEÑOR PÉREZ Y DE SU TRÁGICA LUCHA
CONTRA LA BUROCRACIA.
El Alto Funcionario del Estado hizo llamar al señor pérez y le dijo:
-Estás en cero.
El señor pérez se echó a temblar. Eso de estar en cero, pensó, debía ser muy
malo.
-Pero ya no estarás en cero -le informó El Alto Funcionario.
El señor pérez se alegró bastante. Si ya no iba a estar en cero, meditó,
seguramente estaría en uno. Después de estar en cero no podía hacer otra cosa
que subir.
-Ahora estarás en uno -oyó la voz del Funcionario.
El señor pérez sintió alivio al ver confirmada su premonición. Pero El Alto
Funcionario completó la frase:
-En uno bajo cero.
Entonces el señor pérez se afligió hasta el llanto. Pensó que en el futuro iba a
extrañar el feliz tiempo en que había estado muy arriba, en cero.
¡Hasta mañana!...
3 de octubre del 2005 Mirador
Sé que Paco Calderón no leerá esto que ahora
escribo. Cuando alguien está en el séptimo cielo de la felicidad no lee los
periódicos. Pero quise decirle la alegría que sentí al saber que se había
casado.
Es cosa usual hacer bromas a propósito del matrimonio. Sin embargo, a mí me ha
ido tan bien en él -40 años de casado tengo ya- que me lleno de gozo cuando se
casa alguien a quien quiero. A Paco lo veo poco, pero lo siento mi cercano
amigo, pues muchas veces me he beneficiado con su generosidad, con la sencillez
bondadosa de su trato. El genial caricaturista es un ser humano excepcional.
Para alcanzar la plena plenitud ya sólo le faltaba unir su vida a la de la mujer
amada.
Desde lejos comparto su ventura, y cuando alguna venturosa ocasión me acerque a
él lo abrazaré con el afecto que le guardo y le diré que lo acompaño en su
sentimiento, el sentimiento de la dicha que da el amor cumplido.
¡Hasta mañana!...
2 de octubre del 2005 Mirador...PENDIENTE
1o.de octubre del 2005 Mirador
He recogido la primera nuez caída del nogal y
la he puesto a los pies de la Señora en su sencillo altar de la iglesia del
Potrero.
La gente del campo sabe que todos los dones de la tierra vienen del cielo, por
eso al cielo piden la bendición de la cosecha, y al cielo la agradecen. En la
ciudad nosotros nos olvidamos de pedir, y más aun nos olvidamos de agradecer.
Quién sabe cuál de los dos olvidos sea más culpable.
Cosa muy pequeñita es una nuez, pero en ella cabe todo el misterio de la vida.
Muy pobre ofrenda para la Señora es una nuez, pero va en ella toda mi acción de
gracias por el regalo de vivir.
¡Hasta mañana!...