13 de Octubre del 2005.
Selecciones
El regreso de la Sub 17 fue una fiesta que nosotros necesitábamos y que ellos,
jugadores, cuerpo técnico y entrenador, se merecían. Quedó claro que la sociedad
mexicana, en este momento, estaba y sigue estando urgida de testimonios,
acciones y proyectos exitosos. Creo que es evidente que Chucho Ramírez y sus
muchachos nos mostraron de manera contundente y nítida que en México se pueden
hacer las cosas bien, dejar a un lado egoísmos y pretextos y adquirir, mediante
trabajo, autoestima y un generoso respeto por tus compañeros de aventura. Con
todos estos ingredientes, que son sencillos y asequibles, se puede obtener una
victoria indiscutible.
Es por esta razón que el fenómeno Sub 17 va mas allá de lo futbolístico y nos
muestra a todos, futboleros o no futboleros, una fórmula y una concepción
inéditas del trabajo de grupo, éste que suele naufragar entre disputas
miserables por el poder, desconfianzas ancestrales e incapacidad para caminar en
la misma dirección que los otros; en el caso de los muchachos yvv este es el
gran mérito de Chucho Ramírez, estos lograron superar tentaciones y
distracciones y se concentraron en un objetivo nítido y común: ganar y ganar por
las buenas, sin futbol ratonero y dejando a un lado esa angustia que nos produce
la ancestral convicción de que no podemos ni debemos ganar. Tranquila,
concentrada y sin aspavientos, la Sub 17 ganó.
Esto fue lo que ocurrió. Ahora estamos en el día siguiente y el grupo se
disuelve poco a poco. Un nuevo reto para estos chavos es el de evitar el
reflector, la publicidad de cereales o de ropa interior femenina y la disputa de
las televisoras para adueñarse de ellos, de su imagen y de su éxito. Creo que a
todos nos preocupa la suerte de los muchachos. No nos gusta la "invitación" que
Televisa les hizo para llevarlos a Alemania. Televisa no se dedica a hacer
invitaciones; lo suyo es el negocio, la jugosa propaganda política y la
explotación de los famosos.
Creo que a la Sub 17 la tenemos que dejar en paz y mantenerla como equipo. Con
estos chavos y algunos refuerzos más, Chucho Ramírez formaría una Selección Sub
20 triunfadora. Así pues, los mercaderes de piernas, los "agentes y
representantes", y los intereses televisivos que todo lo explotan y que todo
terminan destruyendo, tendrían que hacerse a un lado y darle a los muchachos lo
único que por el momento necesitan: paz y lucidez.
Veamos ahora a nuestra selección grande. La Volpe apenas y se dignó voltear
rumbo a la Sub 17. Palabras más, palabras menos, el entrenador argentino dijo
que le alegraba este triunfo, pero que no nos confundiéramos, que una cosa era
ese futbolito de pibes y otra distinta y verdaderamente seria era la Selección
grande, la que él dirigía. Esto lo entendemos todos, pero en la Sub 17 hay
muchachos dignos de ser tomados en cuenta y sobre todo en la Sub 17 hay una
actitud y un espíritu del que tendríamos que aprender todos, incluso La Volpe y
sus ínfulas de que él ya lo sabe todo.
La Selección grande, reforzada por el Guille Franco, quien dio un partido
espléndido, fue a San Luis Potosí y la recibieron con enorme júbilo y algarabía
los nativos de esa región. Por la noche, nuestros aguerridos aguiluchos se
enfrentaron a Guatemala que está también seriamente lastimada por el ciclón,
aunque, de cualquier manera, trae un equipo bastante débil y que tiene ya la
larga y agradecible costumbre de perder con México.
A lo mejor no estoy viendo las cosas con toda objetividad, pero me parece que,
con o sin el permiso de La Volpe, nuestra Selección grande algo recogió del
espíritu de la Sub 17. Dio un partido muy bueno enfrentada con un equipo muy
malo. Franco justificó con argumentos futbolísticos esa inclusión que a tantos
defensores de esas esencias mexicanas que ya ni existen (¿habrán existido alguna
vez?) les produjo gravísimas molestias y encendidos discursos. Franco guardó
silencio, saltó a la cancha, se encuató con el Kikín y entre los dos fabricaron
cinco goles. Muy bien, muchachitos, muy bien.
Viendo estas cosas, me parece absurdo que las dos Selecciones trabajen de
espaldas una de la otra. Ambas formaciones tienen que aprender mucho de la otra.
Ya no es tiempo de celos ni recelos; es tiempo de trabajar juntos porque no le
podemos apostar a que "las cosas se hagan", como dice el baboso de Madrazo. Las
cosas las tenemos que hacer nosotros. Yo no veo por qué no mentalizan a los
jugadores de la Selección grande alrededor de una sola idea: vamos a ser
campeones del mundo. Comprométanse y no le saquen, ni anden diciendo que ya
sería maravilloso llegar a Cuartos de Final. No lo es. Tras tantos años de
fracasos y ya meritos, hoy aparece la oportunidad de tener un equipo que gane
todos los partidos, que necesite ganar para disputar la Copa. Ya no debemos
conformarnos con menos.

12 de octubre del 2005
Ráfaga mercurial
Entre los romanos, cada día de la semana estaba consagrado a alguna deidad. Así,
entre la beligerancia del día de Marte y la importancia del día de Jove, estaba
el día de Mercurio: el miércoles. Como lo más probable es que leas este artículo
en ese día (o que no lo leas, o que lo leas cuando se te dé la gana), me he
permitido ponerle tan sonoro título a mi colaboración de hoy que intentará ser
una ráfaga de materias varias y de asuntos pendientes. Voy.
LA PALA Y LA COCINA: Este lunes por la tarde hablé por teléfono con mi amigo
Jaguar (yo soy su amigo Puma) Pablo Salazar Mendiguchía. Es una excelente
persona. Lo escuché fatigado, sofocado y un tanto tristón. Conversamos
largamente acerca de la situación en Chiapas y le pedí que no perdiera el ánimo
pues los refuerzos estaban por llegar. El Gobernador me pidió que formara parte
de un comité de observación ciudadana que supervisara la aplicación correcta de
la ayuda en efectivo y en especie. Lo haré en la medida de mis fuerzas. También
me explicó el compañero Jaguar la necesidad que tenemos de que nos coordinemos
todos aquellos que estamos ayudando. De otro modo, corremos el peligro de
acumular excesivamente algún tipo de ayuda y de no cubrir ciertos renglones que
por ahora son prioritarios. Necesitamos palas para el aseo y la reconstrucción,
necesitamos huaraches para los niños. Son muchos los que andan descalzos y en
peligro de contraer todo tipo de infecciones. Hacen falta antibióticos y
antimicóticos y hacen falta enseres para cocinar (una cocina completa que pueda
darle servicio a 500 personas cuesta alrededor de 20 mil pesos. Con tus
donativos, lectora lector querido, podremos adquirir, por lo pronto, 4).
Aquí tenemos que sortear otro peligro. No creo que estando como están las cosas
nadie pretenda ponerse medallitas, ni emplear esta ayuda como un modo de
autopromoción. La Representación de cada uno de los Estados está laborando horas
extras y se está empeñando en que la ayuda llegue pronto y bien. La de Chiapas
está en Toledo 22, Col. Juárez y permanece abierta las 24 horas (Tel: 5208
0724). La Cruz Roja también está colaborando con su acostumbrada eficiencia. Por
mi parte, la ayuda la estamos concentrando en un espacio que nos cedió Sedesol
en 2ª Cerrada de Belisario Domínguez # 40, Col. Del Carmen, Coyoacán (informes
en el teléfono 5611 6513). Lo importante es que la ayuda llegue, lo de menos es
quién la lleva. Tú escoge el camino, pero por favor no dejes de ayudar.
LA PUERCA ENVIDIA: Es posible que su Charro Negro se esté apuñalando, pero a
esta edad el dato ya no es relevante. El caso es que vi en un aparador cercano
unos zapatos marca Puma de color negro con una franjita blanca. Sucumbí y los
compré. No lo hubiera hecho.
El sábado pasado, mis amigos de Mudanzas Quique abrieron los salones de su
cuartel de invierno e invitaron a un selecto grupo a un campirano banquete.
Según creí entender, todos los que asistirían serían amigas y amigos míos. Fue
por eso que yo me dije: ésta es la ocasión ideal para lucir mis flamígeros
zapatos Puma. Todo fue un error. Mis supuestos amigos enseñaron el cobre de
horrible manera y dedicaron toda la sesión, que podría haber sido muy feliz, a
ejercitar su muy dudoso humor y su adocenada ironía a burlarse de mis
envidiables cacles y a poner en duda mi recia virilidad. Desde el señor de la
casa que se veía tan decente, hasta mi amigo Rattán que nunca se ha visto
decente, pasando por un matrimonio formado por mi ex amigo el Figura y su señora
que se dedica a la higiene masculina, más el Xalapeño y su señora que yo
estimaba tanto; todos me agarraron de su baboso y dieron por supuesto que yo
permitiría dócilmente la implacable denostación de unos zapatos en los que yo
había depositado todas mis complacencias. Sépanse que no. Su lamentable envidia
tendrá perfecta contraparte en mi aplicado odio, bola de nakos que no saben
apreciar. La historia los juzgará peor que al roedor Montiel.
GILBERTO BORJA Le dieron su medalla. La merece. Es conjuntamente un gran
mexicano y un príncipe del Renacimiento. Yo no lo admiro. Yo lo quiero.
¿QUÉ TAL DURMIÓ? DCXLIII (643)
Cabeza de Vaca dice que él no sabe nada. Montiel se defiende a base de
estupideces. Lo que corresponde es demandar a Televisa y a Víctor Trujillo. Ahí
los quiero ver. Éntrale, Montielito.
