Comité de Derechos Humanos de la Huasteca y Sierra
Oriental
Les fabrican delitos, los encarcelan, los matan o
desaparecen
A partir de los setenta y ochenta más de 200
asesinados
Que los traten como humanos, no como animales
Condicionan programas a esterilización o uso de
anticonceptivos
Javier Hernández Alpízar.– A propósito del trabajo
para la formación de una red de jóvenes monitores de
derechos humanos en la Huasteca hidalguense y la
veracruzana, platicamos con Pedro Hernández Flores,
presidente del Comité de Derechos Humanos de la
Huasteca y Sierra Oriental (CDHHSO), quien comentó la
discriminación que sufren los indígenas, la represión,
y la necesidad de preservar su unidad, valores
comunitarios y solidarios, para hacer respetar sus
derechos.
"Nuestro plan de trabajo –explicó el presidente del
CDHHSO–, como (monitores de) derechos humanos, es de
acuerdo a las necesidades de la comunidades. Cuando
empezamos a trabajar como dirección de este comité,
descubrimos que los indígenas de las comunidades en
Hidalgo, Veracruz y parte de San Luis Potosí, no
conocían nada sobre derechos humanos. Luchan por
derechos generales, pero no saben dónde están, cuándo
salió, dónde está escrito, cuáles son."
Por eso, plantearon "un proyecto para capacitarlos en
derechos humanos, específicos y universales. Porque no
todo está en la Declaración universal de los derechos
humanos, no especifica asuntos indígenas. Tenemos que
ver cuáles son los derechos indígenas, los derechos de
los niños, de la mujer."
Empezaron las capacitaciones aproximadamente a fines
de 2004 o 2003, "porque somos poquitos elementos en el
comité y no nos damos abasto para estar en cada una de
las comunidades viendo cuáles son la violaciones a los
derechos humanos, y tratamos de documentar todas las
violaciones a los derechos humanos en cada una de las
comunidades, por cuestiones de su lucha, por el
rescate de su tierra, de sus culturas, etcétera, pues
han muerto muchos."
"Tenemos una lista de más de 200 compañeros
asesinados, selectiva o masivamente, muchos han sido
encarcelados sin ningún delito, algunos han salido
bajo amnistía, etcétera. Estamos hablando de la década
de los ochenta, desde mediados de los setenta, y hasta
la fecha sigue la misma política represiva."
Ahora, está en marcha el proyecto, "tenemos 42
muchachos trabajando para la capacitación en cada una
de las comunidades indígenas, que son como 32. En este
tiempo, ya los muchachos se plantean trabajar
directamente con sus comunidades, dándoles algunos
talleres a los niños, que también tienen derechos y
obligaciones. Además, la cuestión del derecho de la
mujer, que es más coartada en todas las áreas de las
dependencias de gobierno, especialmente en la salud. Y
la cuestión de los derechos indígenas, tratando de que
todos los compañeros vayan conociendo a nivel general
cuáles son los derechos por los cuales están
luchando."
La violación de derechos humanos, la forma de la
represión, aclara Pedro Hernández Flores, "no es
solamente la entrada del ejército, las operaciones y
retenes militares o policiacos, sino que la represión
existe cuando no hay atención médica adecuada en cada
una de las comunidades, cuando no les respetan los
derechos a los compañeros para atenderlos, sea en la
educación, la salud, en cualquier otra cosa, pues
necesitamos que los traten como seres humanos, no como
animales, como los vienen tratando."
La discriminación prevalece en las comunidades:
"porque es indio, pues quédate atrás. Primero pasa
fulano, porque viene bien vestidito. Eso tratamos de
combatirlo y que las autoridades vayan rectificando
sus posiciones, respetando los derechos humanos, el
derecho a la igualdad. Aun así, los trabajadores de
las clínicas o los centros de salud salen con
prepotencia a decirles 'o utilizas los métodos
anticonceptivos o te quitamos tu programa'. Es una
amenaza para someterse a utilizar la esterilización o
los métodos anticonceptivos, con el fin de que no
tengan hijos, porque supuestamente, según los
doctores, ya no hay tierra que repartir. Son los
constantes problemas que enfrentamos en las
comunidades."
En relación con el Frente Nacional de Lucha por el
Socialismo, señaló: "tratamos de apoyar a los
compañeros integrados en el frente porque son los más
perjudicados por la represión, los más golpeados, por
actuar diferente. Supuestamente, que actúan 'fuera de
la ley', pero, viéndolo bien, la manifestación está
dentro de la legalidad, la libre determinación de cómo
quieren vivir, la autonomía en cada una de las
comunidades, etcétera, pues son derechos que tienen
los compañeros."
Sin embargo, "nada más porque se organizan fuera de
las instituciones gubernamentales son catalogados como
agitadores profesionales que vienen a perjudicar la
vida política de los estados o el país, dizque los
ponen en riesgo con sus luchas."
Las violaciones a los derechos humanos en las
Huastecas son muy graves: "Les fabrican delitos, los
meten a la cárcel, los matan o los desaparecen,
etcétera. Tenemos que trabajar más cerca,
involucrarnos con sus necesidades para poder defender
los derechos humanos."
Además, está la política de dividirlos mediante
organizaciones y líderes manipuladores, porque "hay
gente que está por un interés, la ambición económica.
No importa a quien afecten, lo que importa es que
tengan dinero. Muchos son indígenas que están
dividiendo a sus comunidades a través de los programas
de gobierno, Procampo, Oportunidades. A unos les dan y
a otros no. Y a otros les quitan, por no respetar a
los de enlace de los programas. Así, están totalmente
divididos."
Por otro lado, "si soy del PRD pues me hago un lado, o
si es del PAN o es del PRI, pero las comunidades son
afectadas por sus formas de vivir. Desaparecen la
vivencia comunitaria. La solidaridad entre los pueblos
va desapareciendo. Siempre hemos llamado a estas
organizaciones o partidos políticos a que no dividan a
las comunidades indígenas. Al contrario, apoyarlas
para que rescaten la unidad, la convivencia
comunitaria, la solidaridad entre los pueblos, que no
haya diferencias sino que se unan, porque es la única
forma como pueden hacerse respetar".
Realmente, "si tuvieran dinero, cada quien se
defiende. Porque aquí el que tiene dinero vale y el
que no, no vale. Si vemos las cárceles, están llenas
de pobres, porque no tienen con qué pagar. Y los ricos
están fuera porque sueltan la lana y van para fuera.
No importa la calidad del delito que cometen."
Todo esto es injusticia: "No es justo vivir en un país
donde se habla mucho de democracia cuando hay hambre,
miseria, abandono, insalubridad, etcétera. Eso nos
preocupa, por eso estamos involucrados con la gente,
pero aquí, cuando nos involucramos con las necesidades
de los afectados, las comunidades indígenas, nos
catalogan como 'defensores de delincuentes'. Cuando
los delincuentes están allá, en el poder. Estamos
viendo cómo se reparten la lana y roban 'legalmente'
los recursos del país."
La zona en que trabajan es "en la parte norte de
Hidalgo y Veracruz. En Hidalgo estamos en Huejutla,
los municipios de Atlapexco, Huautla, Iyahualica,
Huazalingo, San Felipe que es parte baja,
Tianguistengo; y en Veracruz, en Ixhuatlán de Madero,
Benito Juárez, Chicontepec, parte de Chalma,
Tantoyuca. Es la parte donde estamos trabajando más
con las comunidades para la formación de la red de
monitores de los derechos humanos."
Al final, el presidente del CDHHSO hizo un llamado a
la autoridad "a que tome en serio las demandas de los
indígenas, pues es parte de la discriminación que
dijimos en esta plática. No estamos de acuerdo en que
la discriminación prevalezca, cuando ellos son los
encargados de defender y de no violar los derechos
humanos. Hacemos un llamado al gobierno del estado
para que ponga en su lugar a sus autoridades menores,
para que cumplan con sus obligaciones. Porque
supuestamente son nuestros representantes, los
encargados de ver las demandas y resolverlas de manera
pacífica, benéfica para las comunidades. Y no armar
este tipo de charlas en que vienes y entregas esto, si
no, no hay gestiones. Es parte de las burlas a los
pueblos indígenas."