Genealogía de las Familias Saldivia Dáger y Matos Gutiérrez en Venezuela

 

ODA A LA FAMILIA

Por Abraham Miguel Saldivia Dáger

10 de Marzo de 1.972

Queridos familiares y amigos de habla hispana:

En esta carta les envío una sorpresa: varias poesías de las cuales soy autor y que las he guardado en la memoria, en cuanto las creaba mentalmente y han sido sinopsis y relatos de accidentes reales o inventados, pero van de todo corazón y sin deseos de ofender a ninguno.

Primera Poesía

Caracas, Enero de 1.956

Tío Miguel es arrestado por la Seguridad Nacional, bajo intenso interrogatorio por Ochoa Maldonado, finalmente, después de medio minuto de torturas (cosquillas en las plantas de los pies), les da mi dirección. Pedro Estrada y 40 Agentes de la Dirección Política se dirigen fuertemente armados a San Bernardino. Hora: 2:35 A.M.. Papá estaba de guardia y nota en las sombras que personas armadas están rodeando la casa. Hora: 2:40 A.M. Papá me despierta ansioso: ¡Hijo, están rodeando la casa. Escápate mientras yo te cubro la retaguardia! Me visto rápidamente y espero desde la puerta del patio el momento propicio para escapar. Hora: 2:45 A.M. Estoy listo. A mi señal, Papá, desde el techo de la cocina, abre fuego con una ametralladora rápida Remington 315. Los agentes, agarrados de sorpresa, corren a buscar cubierta. Hora: 3:30 A.M. Aprovechando la confusión, salto el muro trasero entre el relampaguear de los disparos y el centellar de las balas trazadoras y logro escapar por las solitarias calles y avenidas de San Bernardino, mientras que Papá, gloriosamente, me cubre la retirada.

Miami, 08 de Marzo de 1.956. Hoy recibí, clandestinamente, carta de mi hermana Violeta vía La Habana, Cuba. Uno de los párrafos dice: Abraham, en lo que a Papá se le acabaron las balas, saltó del balcón, armado de una espada y se lanzó al ataque al grito de ¡Abajo cadenas! ¡Viva Barquisimeto! Presenciando tan insólito valor, Pedro Estrada y sus agentes se dieron a la fuga en la penumbra nocturnal.

Ese mismo día, inspirado por esa hazaña, hice la siguiente poesía:

I

Bajo las estrellas de esa noche de verano,

un héroe armado de una espada,

demostró a los esbirros del tirano

el gran coraje del Barquisimetano

II

Y los hizo huir como manada,

exponiendo su alma abierta y sola,

contra sátrapas armados de pistola

y ocultos en la oscura madrugada

III

Y, en presencia de mi hermana,

el despertar de esa mañana,

lo bañó en luz y lo cubrió de gloria

a ese noble larense invencible,

que como Abraham "El Terrible"

brillará indeleble en nuestra historia.

Es así, amigos y familiares, como me inspiro para crear mis poesías. Son musas del momento y que por accidente activan mi espíritu creador. Ustedes posiblemente dirán: ¡Está bien, todos los locos tienen algo de poeta!, aunque él nunca será un Andrés Eloy Blanco o un Pablo Neruda, aunque la historia dirá la verdad:

"Don Abraham Miguel Saldivia Dáger (1.934 2.xxx )

Poeta Venezolano, autor de varias obras teatrales. Sus restos se encuentra en el Panteón Nacional de Caracas"

Para los que tienen ganas de reírse, por favor, aguántense hasta que lean todas las poesías que les estoy mandando en esta carta y, entonces, quizás quieran llorar de emoción y sentimiento.

Poesía corta a mi querido primo Yoseph Dáger.

Sinopsis: Era un sábado en la tarde. El primo y yo nos íbamos de parranda y, accidentalmente, se le cayó una moneda en la grama del jardín. Esa noche, después de pasar 4 horas buscando la moneda, sin conseguirla, le hice esta poesía:

Ni Colón, ni Marco Polo,

que cruzaron siete mares,

ni Holmes ni Charlie Chan,

que buscan criminales,

tenían tanta fe,

ni daban tanto drama

como el primo Yoseph

buscando real en la grama.

Sinopsis: Prados del Este. Febrero de 1.968. Fui a visitar al Primo Pedrito. Lo encontré encerrado en su cuarto. Su mujer, Diana, lo tenía castigado. Lo había sorprendido leyendo una revista ‘Playboy’ y lo mandó a su cuarto sin cenar. Diana me dijo que no podía recibir visitas mientras durara el castigo. Cuando regresaba a mi carro, sin haber podido visitarlo, vi a un perro persiguiendo a un gato y me inspiré:

Tiembla el ratón ante el gato,

la mosca le huye a la rana,

la chichara, de pavor,

se esconde ante la iguana,

pero no hay igual al terror

que el primo Pedro le tiene

a la prima Diana.

Sinopsis: El primo Jorge Dáger, político reaccionario, líder clandestino. Suave, ‘Bon Vivant". Amante de las mujeres y del buen vino (preferiblemente Zinfandel, Chateaubriant, Champaña Inglenook). Ésta es su poesía:

Lo que más quiero de este mundo

no es oro, ni de diamantes una mina,

el tesoro más precioso de esta vida,

que me alienta y me obsesiona

es el amor eterno de Gabina,

fin de semanas con mis queridas

y vivir en La Casona.

Sinopsis: Tío Roberto Casanova: Coronel de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Pérez-Jimenista, Gomecista, militarista ardiente. Otro gran amante de las mujeres y del buen vino. Todavía mantiene la esperanza terrenal de otro comando, aunque se conformaría con una Gobernación. Ex - Presidente de Venezuela (poseedor del récord de Presidente por 3 horas, 16 minutos y 14 segundos), aunque él insiste que fueron 3 horas, 16 minutos y 28 segundos. Ésta es su poesía:

Los adecos me dejaron en la lona,

me quitaron mis palacios, mi dinero,

mis medallas, el comando de la zona,

lo que vale, lo que encoge y lo que estira,

mis tabacos, mi caballo blanco

y solo me dejaron que algo valga en esta vida

las nalgas de la Catira

y cuatro lochas en el banco.

Sinopsis: El primo Simón Morales. Mi querido Maestro. Me enseñó que es posible vivir sin trabajar. Que las leyes son aplicables solo a los que se dejan agarrar. Una vez me dijo: Primo, todos los ciudadanos son decentes hasta que los agarran por primera vez. El secreto del juego es que no venga nunca esa primera vez. Hay que mantenerse siempre un salto delante de la ley. ¡Acuérdate, Abrahamcito, mi más preciado discípulo, que los que andamos fuera de la ley, nos vestimos igual que los que trabajan para vivir.

¡Ah, mi querido Maestro! Se te olvidó decirme que hay policías sin uniforme. Los llaman detectives. Pero eso es otra historia. Ésta es la poesía de Simón:

El humo tiene valor

porque avisa los incendios.

El mosquito tiene valor

porque hace vender remedios.

El sucio tiene valor

porque ayuda al que vende jabón.

Valor se le consigue al ratón

que corre por los corrales,

pero en el mundo no hay razón

para un cheque de Simón,

Simón (sin fondos) Morales.

Sinopsis: Josefina Dáger de Dáger. La millonaria, feliz, viuda alegre de la familia. Despreocupada de la vida, su único interés: los caballos de carrera, a los que ha dedicado la mayor parte de estos últimos años. En orden de importancia, siguen los demás: (1) Caballos, (2) El Edificio ESO, (3) Su hijo Simón, (4) Natalito Cruz, (5) su perro, (6) su automóvil, (7) la política, (8) su hijo Pedrito. Tía Josefina ha tenido últimamente muchos pretendientes. Entre ellos: El Dr. Naud, Abraham Segovia, Juan Lavié, Natalio Cruz, Jóvito Villalba, etc., pero a todos les ha dicho que no, que ha decidido dedicar su vida a la Fiesta Hipica. Para mi querida Tía va esta poesía:

I

Sacude la tierra

con un violento temblor,

calla el ruiseñor,

huye la gente en terror.

La viuda ríe.....

II

Llamas infernales

brotan de los volcanes,

violentos los huracanes

azotan las ciudades.

La viuda goza.....

III

Tempestades que desde los cielos

descalabran a los pueblos,

rebeldes en revolución

destruyen a la nación.

La viuda suspira.....

IV

Pero una tarde funesta

la radio da una llamada

no dejan hacer apuestas

¡cerraron La Rinconada!

La viuda llora....

Sinopsis: Mi querida Tía Eliorminia Casanova. Bonita, inteligente, muy eficaz y trabajadora. La única mujer que ha podido dominar completamente a Tío Roberto. Ultimamente, ella le quitó la licencia de manejar porque había tenido muchos accidentes, aunque lo ha beneficiado, ya que, teniendo que caminar, ahora está haciendo bastante ejercicio. A la querida Catira va esta poesía:

I

Eliorminia Valderrama

era el nombre de la mozuela,

tierna como la grama

que enverdece la pradera.

Hizo brotar amores

y en corazones dolores

a través de Venezuela.

II

Nació esta dulce alma

donde el calor es intenso,

donde el llano inmenso

yace al pie de la palma.

III

Adornó su vida entera

el zapatear del joropo,

la serenata, el piropo,

la plateada plenitud

de estrellas en la quietud

de la pálida noche llanera.

 

IV

                Con gracia de gavilán

                y majestad de bandera,

                lleva en sus firmes caderas

                la danza, ritmo y afán

                de cálidas tierras llaneras.

                V

                Azules ojos que agitan

                destellos de luz traviesa,

                labios donde te invitan

                sonrisas color cereza

                a gozar de la belleza

                de esta mujer divina.

                VI

                ¡Quiera Dios que eternamente

                esta doncella ardiente

                mantenga su gloria plena.

                De Maturín la hija más bella,

                como una orquídea, de aurora llena,

                rival de la luna.....ella!

 

LAS RUEDAS DE LA VIDA

I

Ansiosamente, las ruedas de la vida yo he movido

en curvas amplias, en líneas rectas, en círculos precisos

para siempre alejándome del hogar querido

dejando un rastro de rosas, espinas y narcisos.

II

En los últimos años que volaron

en mil camas de cuartos diferentes

de hoteles, moteles y cuarteles

pasé la noche indiferente

de los meses que pasaron.

III

¡Cuantos amores, romances y aventuras

que muy dulces guardo en la memoria

años de rondas y locuras

de dolores, éxtasis y gloria!

IV

Y a todas y todos que formaron

parte activa de mi historia......

un beso frágil....un abrazo fuerte...

y el resto de las lagrimas que ahogaron

los sollozos, el vacío y la euforia,

que sellados en mi mente,

llevaré por siempre hasta la muerte.

V

Era de Mayo una noche inerte,

corriendo el cuarenta y nueve,

la noticia cruel que cambió mi suerte

y que profunda en mi alma abrió una herida

que sangra cuando hay sol....y cuando llueve,

cuando hay frío, calor y cuando hay nieve....

¡Como se llevó esa noche a mi Madre querida!..

VI

Y es que un joven que comienza

a forjar su destino en esta tierra,

sin la madre...es un barco sin estela...

un corcel sin jinete...sin la rienda

que lo guíe, que lo instruya, que lo entienda,

que lo inspire y lo celebre a toda hora,

que lo calme y lo consuele cuando llora.

VII

Fueron solo quince años de existencia

los que tuve en la fortuna de tu amparo,

tus consejos, tus reclamos, tu presencia,

que le daban razón a mi vivir.

Cristalinas campanas...tu reír....

Benigna aurora de amor era tu esencia.

¡Que años inolvidables fueros esos!...

Días ligeros, tardes tibias, noches encantadas

terminadas siempre con el premio de tus besos.

VIII

Desde entonces, un millón de leguas he corrido,

he cruzado mares, naciones, continentes.

Dejé mi huella en mil sitios diferentes,

muy veloz...muy despacio...sin norte, sin rumbo

y al final de la jornada he descubierto

que el amor, el refugio, que he buscado,

desde Mayo de aquel año atormentado,

dejó de formar parte de este mundo.

IX

Pero, ¡Ah, la esperanza me desvela!

mientras más me alejo de esa fecha,

más me acerco a ese momento

cuando en la otra vida....!Que alegria!

Al compás del titilar de las estrellas,

me darás la bienvenida...!Madre mía!

A las orillas del Océano Pacifico, en Santa Bárbara, California, 19 de Noviembre de 1.971.

 

 

LAS CÚSPIDES DEL CIELO

I

Yo he tocado las cúspides del cielo

volando envuelto en toda su amplitud,

esclavo del viento que me lleva

entre las nubes con anhelo,

embriagado en espacio y altitud.

II

Mi cuerpo se estremece al mirar

la hélice girando sin cesar,

vibran los motores, palpita el corazón

esperando la firme entonación

de la torre de control.

III

Surge la sangre a mis sienes,

vívido me enciende la emoción,

acelera el tremor del motor,

abajo el alerón, a la izquierda el timón,

levanta la Cristina.....

y ya estoy...prisionero de nuevo

del aire, las nubes y el sol.

IV

Libre y fugaz como el viento,

inmune a las leyes del hombre

voy y vengo a voluntad

en la gélida, etérea soledad,

pero siempre a mi lado siento

la grave presencia de Dios.

V

Blancas mansiones,

Panoramas azules en color,

crepúsculos que en llamas

anuncian la muerte del sol,

muy tenues las luces humanas,

muy abajo empiezan a brillar en la bruma

y la noche me trae la tristeza y las ganas

de no poder alcanzar a tocar, sobre el mar,

con mis metálicas alas, la luna.

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