MUERTE:

LA ÚNICA CAUSA PARA LAS NUEVAS NUPCIAS

Por: Rolando Rovira

 

 

 

Un versículo para recordar: “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera” (Mat. 19:9). 

 

 

Con esta lección comenzamos a analizar uno de los errores que los hermanos abogan en cuanto a este asunto. Mientras que la mayoría de los errores que se enseñan acerca del divorcio y las nuevas nupcias están a la izquierda (Concediendo el derecho de divorcio y nuevas nupcias a quienes Dios no ha dado esos derechos), hay algunos que están en el extremo derecho (Negando el derecho de nuevas nupcias a quienes Dios ha dado ese derecho). 

 

 

Tal vez este extremo derecho viene de aquellos que están indignados con las actitudes libertinas que tanto prevalecen hoy. Si es así, estamos de acuerdo con el motivo y también nos oponemos al pensamiento liberal. Sin embargo, la solución al problema no es tomar el otro extremo. No podemos estar de acuerdo con las conclusiones a las que han llegado estos hermanos. 

 

 

LA POSICIÓN

 

 

Esta posición dice que la muerte es lo único que rompe el vínculo. Dice que no hay causal bíblica para el divorcio y las nuevas nupcias. Aun el divorcio por fornicación no es bíblico y las nuevas nupcias no se permiten. 

 

 

Se nos dice que Mateo 5:32 y 19:9 no son aplicables hoy. Se piensa que son explicaciones de la ley de Moisés o posiblemente alguna alteración de esa ley por parte de los judíos de ese entonces. Ya que la excepción encontrada en estos dos versículos no se menciona después de Pentecostés, se cree que no es aplicable hoy. 

 

 

Este concepto básico viene en otras formas. Algunos enseñan que no hay causal bíblica para el divorcio y las nuevas nupcias. Ellos condenan todos los divorcios y todas las nuevas nupcias (excepto en caso de muerte). Otros enseñan que el divorcio por fornicación se permite, pero condenan todas las nuevas nupcias. 

 

 

II. DIVORCIO Y NUEVAS NUPCIAS PERMITIDOS POR FORNICACIÓN

 

 

Dios repudió a Israel por fornicación. La relación de Israel con Dios se describe como un matrimonio. Así que cuando Israel fue tras otros dioses eso fue llamado fornicación (Ez. 16:26). Luego Dios repudió a Israel por fornicación (Jer. 3:6, 8). Para que Dios hablara metafóricamente de su relación con Israel como un matrimonio y luego de un divorcio por fornicación me dice que el divorcio por fornicación no está fuera de armonía con la ley de Dios para el matrimonio desde el principio. 

 

 

Jesús lo enseñó. (1) Mateo 5:32. El contraste a través de este capítulo muestra que lo que Jesús enseña aquí no es parte de la ley de Moisés. Este versículo comienza con “Pero yo os digo” lo cual indica un contraste con el v. 31. Aunque la regla general es que alguien que se divorcia y se vuelve a casar, comete adulterio, Jesús dio una excepción: la fornicación. 

 

 

(2) Mat. 19:9. Este pasaje es parte del Nuevo Pacto pues Jesús enseñó el evangelio del reino (Mat. 4:23; 13:19ss; 18:3). Cuando los apóstoles fueron a predicar (acerca de cosas que enseñamos hoy como mandamientos), ellos simplemente proclamaron lo que Jesús les enseñó (Mat. 28:19). Si nuestro texto no aplica ahora, me pregunto qué sucede con pasajes tales como Jn. 3:5; Mat. 18:17; Mat. 7:21; Lc. 22:30 y Mar. 16:16. ¿Estos textos son aplicables hoy?

 

 

Si Mateo 19:9 no está vigente hoy, entonces podemos decir que no es aplicable nunca, pues se nos dice que el divorcio y las nuevas nupcias son contrarios a la ley en el principio. De manera que no pudo aplicarse entonces ni lo es ahora. Otra cuestión interesante es que los abogados de esta posición quieren aplicar Mateo 19:3-6, pero nos dicen que el v. 9 no es aplicable. 

 

 

Otra vez, como en Mateo 5:32, tenemos una regla general (el que repudia y se casa de nuevo, adultera) con una excepción añadida: fornicación. ¿Qué sentido tendría este pasaje sin la frase exceptiva “salvo por causa de fornicación”? Significaría que todos los divorcios y todas las nuevas nupcias están mal. Los abogados de la posición bajo examen nos dirían entonces que sí es aplicable. Ahora bien, ¿qué significa con la frase exceptiva? Significa lo mismo que Lc. 16:18 y Mar. 10:11-12 (De los cuales  se nos dice que son textos aplicables), con una simple excepción añadida a la regla general. 

 

 

ARGUMENTOS RESPONDIDOS

 

 

1. “En Mateo 5:32 y 19:9 Jesús estaba dando una explicación de la ley de Moisés (Deut. 22 y 24)”. 

 

 

Supongamos que Mateo 5:32 y 19:9 dicen exactamente lo que Deut. 22 y 24 dicen, ¿qué tiene que ver con si ellos aplican hoy o no? Nos preguntamos también si los demás pasajes en Mateo 5 que tienen la misma construcción que los vv. 31 y 32 son igualmente explicaciones de la ley (vv. 21-22; 27-28; 33-34; 38-39; 43-44). Lo que Jesús enseñó en Mateo 19:9 estaba en armonía con la ley de Dios en el principio (vv. 4-5). Sin embargo, Él mostró que lo que Moisés permitió (toleró) era contrario a aquélla (v. 8). La reacción de los discípulos (vv. 10-12) muestra que lo que Jesús enseñó (v. 9) era más rígido que Moisés toleró. Así que no era lo mismo. También en el versículo 12 la enseñanza de Jesús incluye una referencia a ser un eunuco por causa del reino. Eso no suena como una explicación de la ley mosaica.

 

 

Si Deut. 24  significa que Dios permitía el divorcio por fornicación, entonces lo permitido no fue por la dureza del corazón de los judíos. Obviamente Mat 5:32 y 19:9 no son lo mismo que Deut. 22 y 24. Note el contraste en la siguiente página:

 

 

 

 

Deut. 22 & 24       Mat. 5:32 y 19:9

 

 

1. No podía repudiarla con aprobación   1. Podía repudiarla con aprobación

 

2. No por fornicación pues ésta se

 

3. Castigaba con la muerte    2. La causa era la fornicación

 

Envilecida si se volvía a casar    3. Se permitía nuevas nupcias

 

 

Según los que apoyan esta posición: (1) Jesús apela al principio, (2) Muestra que Moisés enseñó lo contrario y (3) luego apoyó lo que Moisés dijo al explicarlo en Mat. 19:9. ¿Quién puede creer esto?

 

 

2. “La excepción no es repetida por ningún apóstol después de Pentecostés; así que no aplica en el Nuevo Testamento”.

 

 

Esta es una regla arbitraria que dice que una cosa debe ser repetida después de Pentecostés para que sea aplicable si no, no lo es. ¿Qué base bíblica hay para eso?  ¿Cómo sabríamos que los apóstoles tenían poder para atar y desatar si no fuera por los evangelistas? Me pregunto si enseñanzas como Mat. 18:15-17 y Jn. 3:5 son repetidas después de Pentecostés. 

 

 

Los apóstoles enseñaron lo que ellos oyeron del Señor (Heb. 2:3). En 1 Corintios Pablo no repitió todo lo que el Señor dijo pero cita parte de Su enseñanza y la apoya. 

 

 

3. “En Mateo 5:32 y 19:9 Jesús estaba cambiando la ley de Moisés; sin embargo aún estaba enseñando algo del antiguo pacto”. 

 

 

Si esto es cierto, Él hizo lo que negó que haría (Mat. 5:17). La ley antigua decía que los fornicarios y los adúlteros tenían que ser apedreados (Deut. 22). Así que si Él alteró eso, destruyó la ley. 

 

 

4. “Jesús señaló atrás hacia el principio y lo apoyó (Mat. 19:4-5). No había excepción en ese entonces; así que no la hay ahora. Jesús apeló a la incambiable ley de Dios. Ninguna ley moral cambia”. 

 

 

Es cierto que Jesús señaló al principio y que  muestra la permanencia del matrimonio. Sin embargo, si la ley de Dios en el principio no permitía una excepción, entonces tenemos a Jesús (v. 9) contradiciendo a su Padre (Gén. 1 & 2). ¿Apoyó Jesús algo equivocado?

 

 

Aunque Jesús fue al principio (vv. 4-5), también pronunció las palabras encontradas en el v. 9. Él da la ley de Dios desde el principio y luego añade (como parte de su Nuevo Pacto) una excepción (la cual no era parte de la ley de Moisés). 

 

 

Si una excepción a la regla general es totalmente contraria a la ley moral, entonces tenemos a Jesús autorizando lo que es contrario a la moral. En realidad lo que no fue cierto desde el principio era el repudiar por “cualquier causa” (v. 3). 

 

 

5. “Mateo 19:9 fue dirigido a los judíos. Aplica para ellos y no para nosotros”.

 

 

Los fariseos no estaban preguntando por ellos nada más, sino por “un hombre” en general (v. 3). Cuando Jesús responde habla de “varón y hembra” en el principio, no solamente de los judíos. En el versículo 9 “cualquiera” incluye más que solamente fariseos y judíos. Esa misma terminología se usa en Rom. 10:10-13 para describir a aquellos a quienes se ofrece la salvación. La salvación fue ofrecida a judíos y gentiles por igual. Así que el “cualquiera” de Mat. 19 aplica a judíos y gentiles por igual. 

 

 

Es cierto también que las declaraciones encontradas en Jn. 3:5; Mat. 22:35; Mat. 18:15-17 y Jn. 4:24 fueron dirigidas a un público judío. ¡Jesús no tenía apóstoles gentiles! ¿Eso significa que lo enseñado a ellos no aplica para nosotros? (Mat. 28:20). 

 

 

6. “Hay diferencias entre Mat. 19 y Mar. 10. Mateo 19 fue dirigido a los judíos mientras que Marcos fue dirigido a los discípulos. Marcos 10 fue hablado en una casa, mientras que Mat. 19 en público. Mat. 19 contiene la excepción y Mar. 10 no. Mar. 10 aplica hoy pero Mat. 19 no”.

 

 

Es cierto que hay algunas diferencias en los relatos tales como las hay entre Mat. 28:18-20 y Mar. 16:16. Sin embargo eso no significa que uno aplica y el otro no. 

 

 

El relato de Mateo trata con la cuestión del divorcio “por cualquier causa”, por lo que se da la única excepción, “por fornicación”. El relato de Marcos trata con la cuestión del “repudio” sin mencionar la causa bíblica.

 

 

MacKnight sugiere: “Este versículo 9 de Mateo parece ser paralelo del v. 11 de Marcos, habiendo hablado en casa a los discípulos. Vemos esto en el cambio de personas en el discurso”. 

 

 

Este argumento suena al del sectario que exige que en cada pasaje que se trate el tema de la salvación tiene que mencionarse el bautismo, de lo contrario significa que éste no es esencial. 

 

 

7. “La frase exceptiva es una interpolación posterior; fue añadida por algún escriba”.

 

 

No hay evidencia textual para rechazar la frase. Mantenga en mente que está respaldada por Mat. 5:32 como también por la mayoría de los textos griegos de Mat. 19. 47 eruditos de la King James Version, 101 de la American Standard Version y 119 de la New KJV la consideraron parte del texto, fuera de toda duda. 

 

 

8. “’Fornicación’ siempre se refiere a relaciones sexuales ilícitas entre personas no casadas. Así que, Mateo 19:9 no es una enseñanza en cuanto a que el hombre puede repudiar a su esposa por infidelidad sexual, pues eso es adulterio. Mat. 19:9 se refiere al pecado sexual antes del matrimonio, explicando Deut. 22”. 

 

 

“Fornicación” es una relación sexual ilícita en general (J. H. Thayer, p. 532). No está limitada a las personas no casadas. Cuando la iglesia corintia tuvo problemas con un hombre que “tenía” la mujer de su padre, a eso se le llamó “fornicación” (1 Cor. 5:1). Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento el término “fornicación” se aplica a personas casadas al igual que a las no casadas (Núm. 25:1-2; Am. 7:17; Ez. 16:6, 23; Os. 2:5; 1 Cor. 10:8; Apo. 2:14, 20). De hecho, en Ez. 16:15, 29 Dios repudió a su esposa por fornicación. 

 

 

8. “En Rom. 7:1-3 no se encuentra ninguna excepción, así que ésta no es aplicable en el Nuevo Testamento”. 

 

 

La misma respuesta que en el Arg. #6. ¿Así debe interpretarse Juan 3:16 que no menciona el bautismo? ¿Así debe entenderse Hechos 2:21?

 

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