El más
famoso reportero del periódico belga "Petit vingtième",
que en muy pocas ocasiones ha ejercido como tal, se presenta ante el
público español con su primera aventura.
Hergé creó a Tintín como personaje de una tira que
iba publicando en el periódico. La sucesión de
viñetas fueron un gran reclamo y terminó en el
éxito que hoy en día todos conocemos.
Para su primera aventura Hergé envía a Tintín a la
Rusia comunista, al país de los soviets, que luego el propio
autor se arrepintió de ciertas viñetas por la carga
crítica contra el socialismo que había vertido sin
conocer el territorio. Nunca más Hergé criticaría
algo sin conocerlo, como es buen ejemplo la china de su amigo Txan, en
otras dos aventuras míticas de Tintín: "El lotus azul" y
"Tintín en el Tibet".
Este primer libro no atraerá tanto al público infantil
como al ya avezado en las historias de nuestro reportero.
Viñetas en blanco y negro y unas figuras primitivas que no
avanzan todavía lo que el gran Tintín será.
Participa en esta reseña enviando tu crítica a:
[email protected]