eculturalia
Jeph Loeb, Tim Sale y Bjarne Hansen
Superman.
Para todas las estaciones
Planeta de Agostini, 2006
El Supermán que aquí se nos presenta es un superhéroe atípico. Un joven que termina sus estudios y se instala en Metrópolis para trabajar como periodista en el Daily Planet. Un joven grandullón, dibujado excesivamente grandullón en comparación con los demás compañeros, y con una expresión reflexiva acerca de su futuro que le dibuja una cara de bobo que no merece. Sus relaciones con sus padres adoptivos, ya abuelos, sus primeras experiencias con una fuerza que le asusta y sorprende, una novia formal que deja en el pueblo, el villano de la ciudad... una serie de constantes que en esta ocasión se presentan desde el punto de vista de la novedad y desarraigo de un personaje que no se ha planteado, o no asume, en toda su significación la nueva etapa que se le abre. Intimista bajo un porche con la sabiduría de sus gentes y valiente en las calles en peligro. Un mundo nuevo del cual el lector ya sabe el futuro pero el cual no se plantea en esta obra. Se centra básicamente en el intérvalo del campo a la ciudad, del joven bonachón al supermán con responsabilidades. Diálogos breves en contraposición con un dibujo claro y grande que quiere transmitir, desde todas sus líneas, la simpleza de una historia legendaria todavía en via de gestación, en sus inicios.
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