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Biografía
Juan Manuel de Prada (Baracaldo, Vizcaya, 1970). Con sus dos primeros libros,
Coños (1995) y el volumen de relatos El silencio del patinador (1995),
sorprendió al público y a la crítica más exigente. En 1996 publicó la monumental
Las máscaras del héroe, «quizá la mejor novela española de estos últimos veinte
años» (Arturo Pérez-Reverte, El Cultural), con la que obtuvo el premio Ojo
Crítico de Narrativa de RNE y gran acogida crítica en Francia: «Un nuevo grande
de España» (Frédéric Vitoux, Le Nouvel Observateur). Con su segunda novela, La
tempestad, obtuvo el premio Planeta 1997 y también la consagración
internacional; ha sido traducida a once idiomas. La prestigiosa revista The New
Yorker lo seleccionó como uno de los seis escritores menores de treinta y cinco
años más importantes de Europa. Es autor de los libros de artículos Reserva
natural (1998) y Animales de compañía (2000). Su último libro, Las esquinas del
aire (2000), ha tenido excelente acogida por parte del público y de la crítica.
Colaborador habitual de prensa, su labor periodística ha merecido diversos
galardones, entre ellos el premio César González Ruano.
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Juan Manuel de Prada
El séptimo velo
Biblioteca Breve
Seix Barral 2007
Parece que la Guerra Civil
vuelve a ocupar las mesas de las librerías. Juan Manuel de
Prada, uno de los autores españoles con una prosa más
rica, tanto que puede llegar a ser pesada como el sonajero de Umbral,
no deja pasar la oportunidad para mostrar su particular punto de vista.
Desde su columna de ABC, el lector puede advertir la
ideología de un autor que cada día es más
católico -no sabemos si también feo y sentimental-.
Por el momento se ha levantado con el Premio Biblioteca Breve 2007,
incrementando su fama de devorador de premios bien remunerados. A
través de la indagación, de la búsqueda del padre,
regresa al pasado, a la guerra, a argentina, en un recorrido
levítico que alumbrará, o servirá para alumbrar,
la visión de Prada. Quizá a veces sorprendente y otras
demasiado sesgada, donde se percibe la dicción del escritorio y
de la biblioteca, alejado del campo de batalla. Lógicamente Juan
Manuel de Prada domina más las letras que las armas, y es
así como debe leerse esta novela. Disfrutando una vez más
de su prosa y no buscar la verdad ni la parcialidad. las historias, que
son muchas en estas páginas, se entrecruzan y mantienen al
lector, como es su deber, y el autor consigue mantenerse una vez
más en el panorama literario desde su condición personal
y personalizada. Juan Manuel de Prada no se reinventa en cada novela.
Su lector ya le conoce. Una prosa que le caracteriza y en la que se ha
quedado en su rutilante adjetivación, y una historia que tira de
biografías o bibliotecas. Juan Manuel de Prada es eso, y no es
fácil.
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