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BIOGRAFIA
Escritor francés, nació el 13 de abril de 1940 en el seno de una familia
bretona; está considerado como uno de los maestros de la literatura
contemporánea. Casado con una saharaui desde 1975, tiene dos hijos y vive en
Estados Unidos, con viajes esporádicos a su ciudad nativa. Empezó a
escribir desde su infancia. Su obra es muy extensa y diversa: habla de sus
viajes y de las distintas culturas de América Latina, África y Oceanía. Entre
historias cortas, ensayos y novelas su producción literaria se acerca a los
treinta libros. La Academia de Estocolmo ha calificado a este autor como
“un escritor de la ruptura, de la aventura poética y del éxtasis sensual” y “…
explorador de la humanidad dentro y fuera de la civilización
dominante”. Entre otros premios, ha sido galardonado con el
Renaudot en 1963, el más importante de las letras francesas; el
Paul Morand y el Nobel de Literatura en el año
2008.
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J.M.G. Le Clézio
El pez dorado
Tusquets editores, 1999
Pronto
hará diez años que la editorial Tusquets publicó
esta novela del ahora reciente Premio Nobel de Literatura,
avanzándose a otras editoriales. esto no esconde que Le
Clézio ha sido bastante ignorado en el territorio
español. Estamos pues ante un autor redescubierto.
Laila, una niña marroquí, es raptada de su aldea en las
montañas y vendida a los seis años a Lalla Asma, una anciana
que la instruye y que se convierte en su abuela. Cuando, ocho años después,
muere Lalla Asma, Laia huye y se refugia en un
fondac, en realidad una casa de «princesas» que hacen las delicias de los
hombres. Pero hasta allí, con fines dudosos, la persigue el hijo de
Lalla Asma. Laila, atemorizada como un
pececillo dorado, sólo piensa en alejarse de esos hombres que la tratan con un
sospechoso afecto. Tras esconderses unos meses en un barrio paupérrimo, se
marcha a París ilegalmente con Huriya, una de las «princesas»
del fondac. La gran metrópoli la fascina, aunque la condena a la más absoluta
marginalidad. Rodeada de los personajes más variopintos, encuentra en la
literatura su tabla de salvación, pero, sólo tras un azaroso periplo, será la
música la que la devolverá a sus raíces.
El principio de la novela reza así: Cuando tenía seis o siete años, me raptaron. En realidad no me acuerdo muy bien
de cómo fue, porque era demasiado pequeña y todo lo que he vivido después ha
borrado ese recuerdo. Es más bien como un sueño, como una pesadilla lejana,
terrible, que se me repite algunas noches y me deja alterada durante todo el
día. Hay una calle blanca por el resplandor del sol, polvorienta y vacía, el
cielo azul, el grito desgarrador de un pájaro negro y, de pronto, unas manos de
hombre me arrojan al fondo de un gran saco y me ahogo. Lalla Asma fue quien me
compró.
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