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BIOGRAFIA
Es hijo del ilustrador José Antonio Loriga y de la actriz de doblaje Mari Luz
Torrenova. Tras trabajar en diversos oficios y publicar relatos en diferentes
publicaciones como Underground o El canto de la tripulación,
debutó en 1992 con su novela Lo peor de
todo. Ésta tuvo gran éxito de público y crítica y fue publicada en toda
Europa, como ejemplo de la literatura de la Generación X. Muy relacionado con el cine, debutó como
director en 1997 con La pistola del
hermano, adaptación de su novela Caídos del cielo y en la que además
de su entonces pareja sentimental, la cantante Christina Rosenvinge, aparecían Daniel González,
Viggo Mortensen, Karra Elejalde y Nico
Bidasolo. En 2006 ha rodado Teresa,
el cuerpo de Cristo, que aborda la vida de Teresa de Jesús, interpretada por Paz Vega, junto a Leonor Watling, Geraldine Chaplin,
José Luis
Gómez y Eusebio
Poncela. En 1997, colaboró en el guión de la
película de Pedro
Almodóvar, Carne trémula. Asimismo escribió en 2004 el guión de la película El séptimo día de Carlos Saura y en 2005 escribió junto al director y Elio
Quiroga el guión de Ausentes de Daniel Calparsoro. En 2007, se editó la continuación de
Días extraños, bajo el nombre de Días aún más extraños, un libro
compuesto por varios artículos, una carta a Rodrigo Fresán y un par de relatos.
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Ray Loriga
Ya sólo habla de amor
Alfaguara, 2008
El libro es un monólogo interior en tercera persona en el que
se "cuenta la historia de un hombre que se niega a moverse en ninguna dirección,
y las razones que le han llevado hasta ahí. La razón de no dar un paso es el
amor y la razón para no hacerlo también. Se encuentra en una paradoja que no
puede descifrar. Es un hombre que se mueve sólo por amor y por amor no puede
moverse", explica Ray Loriga. Sebastián, el protagonista, es un escritor
cuarentón recién divorciado
que no acaba de superar su nueva situación. Un enamorado
clásico, de ésos que quieren morir de amor "pero como no
lo consigue, tiene que seguir andando", puntualiza su creador. El
contexto en el que se desarrolla la acción, que en su
mayoría son recuerdos y reflexiones, es una fiesta en la Embajada de Suiza,
el peor lugar para alguien que, como Sebastián, no está
dotado para la danza: "Es el espacio perfecto para lo que quería
contar", afirma. "La idea de un hombre que está donde todo el
mundo baila y suena la música, y su incapacidad para unirse a
esa realidad es parte de su problema". Recinto al que ha acudido con
una mujer de la que pretende enamorarse, aunque sin mucha suerte.
Incapaz de superar la pérdida del amor, Sebastián se
entrega con entusiasmo a su fracaso, a la inútil
corrección compulsiva de traducciones de poemas de Blake, a
observar a las mujeres con dedicada atención, a abusar de la
paciencia de sus amigos y a dar vida a Ramón Alaya, su
álter ego imaginario, jugador de polo argentino, leal, fuerte,
atractivo e ignorante de todo ese absurdo territorio de ficción
que consuela a los locos en su derrota. En una sola noche se
verá obligado a caminar más de lo que ha caminado durante
los últimos años…
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