Este libro de Carmen Peña-Ardid es antes que nada un ensayo. Y
cabe decir esto porque el título puede llamar a más de un
lector no especializado, que sienta interés para saber
cómo se ha acercado la literatura al cine o viceversa. Pero no
es sobre esto de lo que trata el libro. El estudio es más
profundo, más técnico nos atreveríamos a decir.
por ello, antes de comprarlo es preferible echarle un vistazo. para
ello, una descripción del índice de la obra nos
aportará buena idea de lo que tratan sus páginas.
Véase pues:
Primera parte. Perspectivas comparatistas. Capítulo 1. Una tradición de
relaciones conflictivas; Capítulo 2. Una tradición comparativa. Segunda parte.
Cine y novela: relaciones, convergencias e influencias. Capítulo 1. En torno a
la influencia del cine en la literatura; Capítulo 2. Cine y novela: parámetros
para una confrontación; Capítulo 2. Cine y novela: parámetros para una
confrontación; Capítulo 3. Del relato fílmico al literario. Conclusiones.
Bibliografía.
Como puede
observarse estamos ante un libro especializado que aporta mucha
información, bien contrastada a nuestro parecer, con
innumerables citas. La historia de las relaciones entre la literatura y
el cine ha sido hasta hoy tan compleja y variada como conflictiva. Pocas formas artísticas han establecido
entre sí tantos contactos, intercambios y préstamos, viviendo al mismo tiempo en
un clima de malentendidos y mutuos prejuicios. Tras la lectura de esta
monografía el lector será mucho más cauteloso a la hora de establecer cualquier
comparación entre la literatura y el cine y sabrá mucho más de la constitución
interna, del lenguaje propio que hay detrás de una y otro. Perderá algo de
inocencia y ganará en profundidad de la mirada y en captación del texto. Carmen
Peña-Ardid ha escrito con pasión y prudencia, alianza tan indispensable como la
de rigor científico y gusto indeclinable por lo que uno hace.
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