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BIOGRAFIA
Luis
García Montero nació Granada en 1958. Hijo de Luis
García López y Elisa Montero Peña, cursó
estudios en el colegio de los Escolapios, pasando de éste,
más tarde, a la Universidad en cuya facultad de Filosofía
y Letras se licenciaría en 1980 y en la que se doctoró
poco más tarde con una tesis sobre Rafael Alberti, con el
que sostuvo una estrecha y entrañable amistad, y del que
preparó la edición de su Poesía Completa. Actualmente es
profesor titular del departamento de Teoría de la Literatura de la Universidad
de Granada. Luis García Montero es además de un prestigioso poeta de prestigio
internacional, un consagrado ensayista y columnista de opinión. Su obra poética
de los últimos años se halla recogida en obras como Habitaciones separadas de
1994, libro que le valdría el Premio Nacional de Poesía, o Completamente viernes
de 1998, en el que reúne 43 poemas sobre tema de amor. Su obra poética
anterior comprende volúmenes como El jardín extranjero, Poemas de Tristia,
Diario cómplice, Además, Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn, En pie de
Paz y Rimado de ciudad. Su obra en prosa incluye los ensayos: El teatro
medieval, Polémica de una inexistencia, Poesía, cuartel de invierno, ¿Por qué es
útil la literatura?, esta publicada junto al académico y escritor Antonio Muñoz
Molina, Confesiones poéticas y numeroso artículos recogidos en Luna en el Sur.
Entre los numerosos galardones que jalonan su brillante carrera, destacan el
premio Federico García Lorca, el premio Ciudad de Sevilla, el premio Loewe, el
Adonáis de poesía que obtuvo siendo muy joven, el Premio Nacional de Poesía con
el que fue galardonado en 1995.
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Luis García Montero
Inquietudes Bárbaras
Anagrama, 2008
Bajo
la colección Argumentos, la editorial Anagrama publica esta
nueva obra de uno de los mejores poetas contemporáneos. En
"Inquietudes Bárbaras", el autor plasma la "fuerte
degradación" que sufre actualmente la democracia por el
"capitalismo desatado" que atiza a Europa. La democracia es un sistema
en degradación que merece recuperarse aunque existan demasiados
mecanismos técnicos que "controlan la consciencia y la
opinión pública". A su juicio, España no debe
someterse para el autor al discurso religioso, puesto que es un
"enemigo de la política y la democracia" si continúa sin
apreciar la realidad y "antepone un libro sagrado a la
Constitución".
Sobre los nacionalismos que siguen siendo motivo de confrontación, el escritor
indicó que los demócratas "no debe tener miedo a la democracia" porque
"manteniendo respeto" y "defendiendo las ideas", sólo queda "confiar" en los
resultados electorales. En el ensayo, García realiza una "reivindicación de la democracia social" y del
concepto de libertad basada en los espacios públicos. Así, la información no
debe estar "al servicio de ningún credo", sino atender a los ciudadanos de forma
"veraz". Esta corriente de "neoconservadurismo que impera
en Europa" supone una "amenaza" de los principios éticos de la democracia y el
sueño de las posmodernidad, además de un "descrédito" de la política. El
escritor andaluz expresa su denuncia a través de la literatura porque considera
que hacen falta mecanismos que sirvan para "pensar lo que decimos y
concienciarnos de nuestras acciones" y la escritura es un elemento idóneo para
ello. Esta reivindicación de la consciencia individual, no pretende según
el autor, caer en la "ingenuidad o el cinismo", pues su ensayo trata el
"territorio fronterizo" entre la realidad y las ilusiones que pueden constituir
"utopías modestas". Defiende "con lealtad" posturas del pasado, en
vista de la liquidación que se está llevando a cabo en Europa de la política,
consecuencia de un "desatado capitalismo" que nada tiene que ver con "los viejos
totalitarismos".
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