Entre visillos fue la primera novela de Carmen Martín Gaite. El tema
principal de esta novela es el retrato de la vida de una chica que quiere
estudiar mientras que sus compañeras solo piensan en casarse. La relación que
mantiene este libro con El cuarto de atrás radica en que cuando era una joven, quería ir a la
universidad y toda la gente le decía que la universidad no era sitio para una
mujer. Todas sus amigas pensaban en conseguir a un chico mientras que ella
estudiaba. Como acierta a decir un estudio en la red, la obra completa literaria de Martín Gaite manifiesta antes que nada el deseo
general de demostrar cómo el individuo se sitúa dentro de la sociedad y cómo es
su concepción de lo real; además, la autora se ocupa desde los principios de su
quehacer literario del conflicto originado por la problemática muy particular de
la búsqueda de identidad femenina y la subsiguiente constitución de un sujeto
femenino. Analizando las perspectivas espaciales y
temporales de su obra literaria, se manifiesta esta relación con los contornos
reales, por ejemplo, en el hecho de que tanto las evasiones como las reclusiones
de los personajes se realizan siempre a partir de unos sentimientos de opresión
muy concretos, como la realidad represiva de la postguerra española. Tan sólo a partir de El cuarto de atrás, Martín Gaite logra deshacerse de
estos condicionamientos de la existencia femenina.
Carmen Martín Gaite escribe esta novela entre 1975 y1978, pero hace
referencias constantes a la guerra civil que rompió con la vida más dinámica de
la República. Busca información sobre los dos bandos que constituyeron la
contienda. ¿Cómo se refleja esto en la novela? Los dos bandos en la guerra civil fueron el bando republicano, de carácter
socialista-comunista y el bando nacional liderado por Franco, de carácter
fascista. En la novela, la sociedad de la ciudad donde Martín Gaite vive de
pequeña, Salamanca, está profundamente marcada por el bando nacional porque como
bien alude el texto, en Salamanca esta el cuartel general del bando de Franco,
aunque en la posguerra existirá esta marca en toda España ya que Franco
finalmente gana la guerra. Esta marca hará que, en la novela, los padres de
Carmen le digan a ella que no diga a nadie que su tío Joaquín lo mataron por
comunista y también ara que con la escasez de la posguerra, a Carmen, ya no le
puedan comprar apenas juguetes, mientras que en la República había más dinero.
Estos dos ejemplos son claros argumentos para explicar la afirmación del
anunciado. La posguerra o el franquismo es otro aspecto importante del relato, ¿qué
repercusiones tuvo en la juventud de los españoles nacidos en la misma etapa que
la novelista? Hubieron muchas repercusiones, pero todas giran en torno a la escasez de la
época. Los niños de esa época no tuvieron apenas juguetes y tenían que
inventarlos con materiales domésticos. Tampoco no podían comprarse prácticamente
nada porque todo el dinero, que era más bien poco, se destinaba a acaparar
productos alimenticios básicos. También los niños en la posguerra no podían
estar mucho tiempo en la calle jugando ya que en el pensamiento del régimen
franquista, salir de noche no estaba bien visto y en un niño menos. Afectó en la
educación porque los niños tenían que ir a ayudar a los padres al campo a muy
temprana edad.
La construcción narrativa de textos como El cuarto de atrás o
Nubosidad variable demuestra el intento de someter a prueba la
aplicabilidad de tales modos alternativos de constitución del sujeto. Con este
fin, la autora se sirve de la combinación de distintos puntos de vista: En El
cuarto de atrás Salta a la
vista que esta pluridimensionalidad del yo no resulta demasiado problemática en
dicha novela, sino que la protagonista logra
jugar libremente con esta pluridimensionalidad. habla por ejemplo de sí misma en tercera persona, se desdobla en la protagonista-niña en
primera persona o bien utiliza el "tú reflexivo". Martín Gaite se dibuja como la protagonista del relato. Ella misma traza su
perfil recuperando el pasado que representa el de una época: la posguerra con
una cultura popular: los cuplés, la novela rosa, y con un ideario: el de la
Sección Femenina que levanta siempre la sospecha de un credo dogmático y poco
flexible que generó una conducta femenina ante la vida: ser el pilar de la
familia, y mostrarse recatada en el amor.
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