"Antes de publicar mi primera novela ya decía que mi siguiente libro sería
éste",
Estamos ante la esperadísima segunda parte de la mítica novela El
ocho,
novela que ha tenido en vilo a millones de lectores en todo el
mundo. Regresa pues Katherine Neville con un éxito casi
asegurado desde la imprenta, puesto que han tenido que pasar cerca de
veinte años para mover pieza de nuevo. "Creo que el libro
quería estar de alguna forma conectado con la ciudad
de Bagdad, que es donde Al Jabir, el padre islámico de la alquimia,
creó el ajedrez" de la novela, explica Neville. El mítico ajedrez de Carlomagno adquiere de nuevo su
protagonismo hecho que encenderá la pasión de los antiguos seguidores y de otros de nuevos. Aunque la técnica literaria seguida en El Fuego es la misma que la de su
antecesor, la de los relatos persas, de historias entretejidas dentro de
otras historias, según su autora en el libro actual el ritmo es mucho mayor
que en el primero. "Si tuviera que compararlos en términos ajedrecísticos diría
que El Ocho fue una partida de ajedrez compleja y difícil", como las
tantas veces disputadas por Kárpov y Kaspárov, mientras que El Fuego se
parece mucho más a un juego rápido", como el jugado por Susan Polgar.
En esta ocasión Alexandra Solaris recibe una invitación al cumpleaños de su
madre, Cat Velis residente en Rusia. A su llegada Alexandra se percatará de que su madre
no está donde decía puesto que allí sí están una serie de personas que le instan a que
prosiga la partida de ajedrez que comenzara 20 años antes. Así pues, Alexandra asiste a la fiesta. Años atrás, la
propia Cat, junto a su marido, repartió por diferentes países las piezas del
ajedrez de Montglane, con el objetivo de que nadie pudiera reunirlas y hacerse
con el secreto poder que contienen. Cuando Alexandra llega a la casa familiar,
la encuentra vacía. Su madre no aparece, pero sí aparecen una serie de invitados
inesperados. Algo sumamente importante está ocurriendo, y Alexandra acepta el
reto de seguir las misteriosas pistas que ha preparado su madre. La búsqueda llevará a Alexandra desde Colorado hasta Rusia y al mismo corazón de
Washington, y se encontrará en medio de un juego ancestral cuya existencia ni
sospechaba. Los invitados a la fi esta serán sus compañeros de viaje, aunque
algunos no jugarán de su lado. Porque todos persiguen las piezas del ajedrez,
pero no con las mismas intenciones.
Neville está convencida de que si el libro anterior fue un éxito mundial,
el actual tiene "una base muy sólida" de personas dispuestas a saber cómo
continúa la partida inconclusa que -añade- no da por terminada
definitivamente, ya que los personajes "me gustan mucho y siempre tengo la
sensación de que ellos no han terminado conmigo".
"Pensé que podría hablar de los rincones y callejuelas secretas de Washington.
No solamente es una ciudad de monumentos, sino un lugar sagrado para los
indios nativos".