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BIOGRAFIA
Enrique Vila-Matas nació en
Barcelona en 1948. En el 68 se fue a vivir a París, autoexiliado del gobierno de
Franco y buscando mayor libertad creativa. El apartamento donde se instaló se
lo alquiló la escritora Marguerite Duras. Durante estos años subsistió
realizando pequeños trabajos como periodista para la revista "Fotogramas", e
incluso colaboró como figurante en una película de James Bond. Publicó su primer
libro: "La asesina ilustrada" en 1977, desde entonces no ha dejado de escribir
quizás porque, según ha dicho él mismo, “escribir es corregir la vida, es la
única cosa que nos protege de las heridas y los golpes que da la
vida.” Con la publicación de su
"Historia abreviada de la literatura portátil" comenzó a ser reconocido y
admirado en el ámbito internacional, especialmente en los países
latinoamericanos y en Portugal. Sus obras son mezcla de ensayo,
crónica periodística y novela. Su literatura, fragmentaria e irónica, diluye los
límites de la ficción y la realidad. Ha desarrollado una amplia obra
narrativa que se inicia en 1973 y que hasta la fecha ha sido traducida a nueve
idiomas. Actualmente es uno de los narradores españoles más elogiados por la
crítica nacional e internacional, aunque los premios y el reconocimiento en
España le han llegado tardíamente.
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Enrique Vila-Matas
Dietario voluble
Narrativas hispánicas
Anagrama, 2008
El
título de esta obra ya nos dice mucho. Es un dietario sí,
por tanto en él el autor escribe lo que le ocurre o piensa a lo
largo de unos meses que van desde diciembre de 2005 hasta abril de
2008. Pero el adjetivo voluble ya nos pone sobre aviso que lo ocurrido,
el día a día, o el mes a mes en este libro, es
volátil, se desvanece como los sueños. Un adjetivo que
pone puertas a la frontera entre realidad y ficción. En este
sentido estas páginas nada tienen que ver con las del dietarista
por antonomasia de la actualidad española, Andrés
Trapiello y su salón de Pasos perdidos, en los que
también aparece nuestro X, EV, y no precisamente bien parado.
Vila-Matas
discurre por un imaginario propio en el que sobresalen las ciudades de
Barcelona y de París, así como una serie de escritores
con nombre propio de los que el autor no se separa como tampoco lo hace
en sus novelas.
"Ahora ya es imposible saber quién soy, la literatura ha ocultado a la persona",
admite el padre de Doctor Pasavento en una entrevista promocional. "Puede dar la impresión de que aquí
estoy más que en otros libros, pero es lo contrario de un striptease;
hablo más de los otros que de mí", aunque este
último punto no sea del todo cierto, pues su retrato queda. "La
ficción, el ensayo y la biografía se mezclan, está
todo borrado, los géneros se suceden como estados de
ánimo, por eso es voluble: está armado de fragmentos que
son comentarios del mundo y eso es infinito".
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