Siguiendo la estela del Premio Nobel de Literatura del año pasado, Tusquets editores presenta el título Desierto.
En realidad este título es del año 1980, y es una de sus obras más célebres, reconocida con el Premio Paul Morand. En Desierto aparecen bien
conjuntados muchos de los elementos narrativos que
singularizan y vuelven insustituible al autor, la cual “contiene imágenes de una cultura perdida en el
desierto del norte de África, contrastadas con un retrato de Europa visto con
los ojos de inmigrantes no deseados”. En ese relato, de largo y seco aliento e
imágenes de precisión descarnada, Le Clézio habla lo mismo de ecología que de
antropología, y al tiempo que exhibe en toda su belleza el paisaje físico y el
paisaje intelectual de una cultura milenaria, hace una denuncia de la
verticalidad en las relaciones humanas y sociales norte-sur. Cualidades
que presenta en muchas de sus obras y que son el punto de referencia de la escritura del autor francés.
Como indica la sinopsis del libro, en 1909, miles de "guerreros del desierto" y sus familias, pertenecientes a
diversas tribus del noroeste de África, confluyen en Saguia al-Hamra y, guiados
por el cheij Ma el-Ainin, inician una ardua marcha que tal vez les lleve a
enfrentarse al ejército francés. Varias décadas después, esa terrible y hermosa
historia ha caído casi en el olvido para todos, incluso para Lalla, una niña
descendiente de los "hombres azules" del Sahara, que vive con la familia de su
tía Aamma en los suburbios de una gran ciudad a orillas del Mediterráneo. Pese
al sol y el viento implacables, Lalla ama las dunas, el silencio y, sobre todo,
la libertad.