eculturalia
Woody Allen
La bombilla que flota
Fábula, Tusquets, 2006
Quien busque en este libro al Woody Allen personaje, actor o director, no lo encontrará. Estamos ante una obra teatral fría y dura firmada en 1982. Se trata de su tercera obra teatral, la primera después del film "Sueños de un seductor". Dividida en dos actos, seis escenas en el primero y dos en el segundo, la acción se sitúa en un apartamento pobre del barrio de Canarsie, en el Brooklyn de 1945. Una madre alcohólica y desesperada lucha por sacar a su familia adelante. Enfrente, tiene a un marido que trama fugarse con su amante y dos hijos. En los dos adolescentes reside la tristeza de la mirada del lector. Por un lado un chico más vago que desencantado, tirado en el sofá y que no asiste a clase. Por otro, un adolescente tartamudo, nada sociable, que se pasa las horas encerrado en su habitación practicando juegos de magia para desesperación de su madre. Esto último cambiará cuando el hijo de una vecina, mánager de artistas, visite la casa para hacerle una prueba al muchacho. Una obra bien trabada en los tiempos, que atrapa al lector empapándolo de las miserias y esperanzas de quienes tienen muy difícil levantar cabeza. La obra se estrenó en Broadway durante la temporada 1981-1982 y, en este sentido, echamos en falta más indicaciones para los actores, lo que se nos antoja que Allen pensó más en su lectura que en su representación. De este modo, las indicaciones de las escenas escritas en la primera página y leídas de corrido funcionan como una obra del absurdo. Más específicamente, nos gustaría saber cómo soluciona el actor los trucos de magia de la trama. "Es una oportunidad inmejorable pra nosotros. Es el primer paso para salir de aquí."
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