eculturalia
Dough Moench y Kelley Jones
Batman & Drácula
Planeta de Agostini, 2006
La unión de estos dos personajes de papel es un hallazgo. Crea una obra oscura e incisivamente gótica. Las calles de Gotham City son en esta ocasión más peligrosas y punzantes. Como afirma Eric V. Lustbader en el prólogo, la personalidad de Batman y Drácula coinciden desde sus orígenes. El hombre murciélago se esconde en las sombras de la noche, negro y brillante en su antifaz que se mueve ágilmente causando el horror en los criminales de la ciudad. Muchos puntos de contacto convergen con el Drácula que renace cada noche escondido en el negro de su capa para manchar de rojo las calles oscuras en el lado opuesto a la lumbre de una farola. Seres románticos con motivaciones distintas. Una historia que se junta con el sueño en el que Drácula envuelve a Batman, el erotismo onírico que le subyuga y en el que le inocula el veneno de su sangre en las venas. El rojo y el negro sobrevuela en unas páginas enfremas, donde la fiebre se transmite gota a gota con un pulso magnífico.
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