Para
disipar las dudas sobre la resistencia del recién construido
puente de Brooklyn, el director de un circo decide trasladar a sus
veintiún elefantes desde Nueva York hasta el barrio de Brooklyn
por dicho puente.
La historia puede ser un pretexto para mostrar a los más
pequeños la existencia de una de las ciudades más
emblemáticas del planeta, pero sobre todo para deslumbrar a
todos los públicos con las magníficas ilustraciones de
François Roca, con reminiscencias del arte del pintor Edward
Hopper, que nos envuelve progresivamente en una atmósfera
mágica de la que disfrutarán tanto pequeños como
mayores.
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