
Juego de Alas No 1
|
|
Ivonne Carolina Calderón Sánchez Poetisa 22 años |
|
Poesías de Ivonne |
|
SÚPLICAS A UN ¿POR QUÉ? “yo me voy, estoy triste, pero siempre estoy triste. Vengo desde tus brazos y no se hacia dónde voy. Desde tu corazón me dice adiós un niño y yo le digo adiós.” Cuando parta para siempre de tu lado no cabrá una despedida, tan sólo quedarán, tu ausencia y la mía, juntas sin ninguna de las dos. Fue bello mientras tu palabra fue mi morada. Las personas se pierden una sola vez. Te perdí bajo tus argumentos; tú me perdiste bajo los míos propios. Son éstos duales en un mismo discurso intitulado con tu nombre y el mío, en una misma historia de un momento sin reloj que siempre te prometí. No renuncio a ti más que por ti mismo. No fui diferente para ti, no cambié para ti; sólo era yo misma contigo y una mentira de mí con el mundo. “fui tuyo, fuiste mía, ¿qué más? Tú serás del que te ame, del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo” Nunca esperé de ti, pero sí te necesitaba… tan sólo en una razón de permanencia. No podía hacer por ti lo que quería que hicieras para mí. Me cansé. Ahora me siento incapaz de estar a tu lado, muy a pesar de lo que siento. Eres camino ya recorrido al que mis pasos no volverán. Lo que queda tras de mí no vuelve a ver la luz de mis ojos. Es tiempo de llorar en el andar sin hacer pausas para el dolor. Te amé. Te amo. Te amaré mientras mis días venideros traigan tu nombre por esperanza. Y lo dije tanto… tantas veces te lo dije… que esas palabras han muerto ya en mi boca. Los argumentos que en tu voz fueron reclamos, han de ensalzarme en los labios de un amor próximo, y ha de ser éste tu legado. “…ya no se encantarán tus ojos en mis ojos, ya no se endulzará junto a ti mi dolor…” No quiero que tu recuerdo bañe en lágrimas mi memoria, quiero conservarte como lo que eres… mi trocito de felicidad perdida. “… amor que puede ser eterno y puede ser fugaz; amor que quiere libertarse para volver a amar…” Conservas esa facultad de hacer de mis palabras mi propio engaño, pero el sentimiento escrito ha de ser el testimonio vivo hasta de su propia muerte. Y has de quedar con grandeza en mí, porque me has hecho grande. Ya con sencillez, estoy endemoniadamente enamorada de ti. Te amo. Y mientras tú no lo descubras corro el riesgo de volver a amar. “… hacia donde vaya llevaré tu mirada y hacia donde camines llevarás mi dolor… Desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste como yo, nos mira.” ENCUENTROS La picardía de tus ojos Me clava la incertidumbre De la posibilidad, Me incitan a buscarte Me hacen promesas Que tus labios Se niegan a revelar. Tu mirada llena de fuerza Roza sutilmente la mía Y cuando la capturas La haces arder de ansiedad Entonces la detienes Con tu voz indiferente Que cubre Mi cuerpo de duda y deseo. Tus ojos cazadores de afectos y pasiones Me ligaron a ti En una intención callada Y tus labios astutos Me atraparon de repente En un verso sin sonido Que trató de musitar un beso. Las palabras nunca dichas de tu boca Pero siempre dispuestas en tu mirar Hacen que permanezcas En mi presente Aún cuando se Que no habrá futuro. Fuiste una noche extraña En la que no se cómo Me descubriste Y sin pudor alguno Tus manos con historia Supieron reconocer en mí A alguien como tú. LA AGONÍA DE UNA FÉNIX Un, dos, va de nuevo. Una vez más Tus ojos se abren Tu mirada vuelve a vivir La misma vida. La misma lucha. No. Ahora toma otro nombre Necesidad Amor Hambre Frío Dinero Soledad Deseo Otra forma, otro color Otro sinsabor. Ahora es lo mismo Solo que con otros harapos Que por cierto, son tuyos Tienen tu talla. A más nadie le quedan. Y tú y tu desgana Se ponen dignamente En pie Te pones tu yelmo Tomas tu escudo Y sientes la necesidad De asirte a tu espada Y blandirla como siempre. Solo que esta vez, igual que la anterior Más curtida, de otras batallas. Sí, sigues viva, definitivamente. Te falta mucho, mucho todavía Hasta que se te haga callo Y este se transforme en coraza Y ella te haga invencible, Inmortal Y entonces estarás lista Por fin Para tu muerte. CORTOS Ø Retraso mis nostalgias para que coincidan con tu visita, pues se que tu llegada será solo un impulso sin intención, o una intención… fugitiva. Ø ¿Quién fuiste para mí en otra vida que tanto me dueles en esta? Ø Las lunas que no encuentras en tus noches están en mis ojos… las guardo para ti. Ø Te vi llorar, y ahora podría pensar que nunca hubo lágrimas en tus ojos. Ø En una brizna de casualidad encontré la grandeza de tu compañía, y ahora me pierdo en ella tratando de encontrar su orilla… |

