Hoy que descansas las golodrinas en los tendederos de mi patio, en el petril de mi casa
se buscan los gatos en celo y en el olivo del huerto se unieron para toda la vida dos jilgueros.
Ahora que el campesino cuelga la gorra, que el minero apaga la lámpara y el marinero pisa
tierra firme, dejadme que abra mis VENTANAS AL MAR para que se escape la paloma
de la copla y sobrevuele los trigales, los barbechos, los olivares, las ciudades y los pueblos
de MI ANDALUCÍA.
Dejad que surque sus cielos, que duerma en sus plazuelas, que beba en sus arroyuelos,
y desde el llano a la sierra que nadie interrumpa el vuelo de mi paloma mensajera,
que lleva dos peines nuevos para su mata de pelo.
Que se pose en la azotea de LA CHAVALA DEL PAÑUELO.
Qué suerte que mi casa tenga las VENTANAS AL MAR.
Se me escapó la paloma pero te tengo a ti, mi vida, mi reina, mi mano derecha,
mi luz mi faro y mi guía, mi amiga, mi compañera, la dueña de mi cariño,
de mi mundo centinela, la madre de mis niños... y la que me quita el sentio
aunque a veces te diga y te enfade un ¡qué bien vivía Dios mío...
EN
LA CASA DE MI MADRE!
Paloma que te escapaste y mi copla te llevaste ¿Dónde
hiciste tu nio?
Seguro que te posaste en la ermita del Roció. Allí seguro que puedes verla todas
las mañanas y también tendrás la suerte de colarte hasta su reja o posarte en sus campanas.
Tráeme cuando tú vuelvas una rama de romero, un trocito de la salve y un puñaito de arena
pa un chiquillo que tengo, que se encierra to las tardes y juega a ser carretero mientras
me
dice la madre este ¡ESTE VA A SER ROCIERO!
Desde mis VENTANAS AL MAR se
divisa el levante y el poniente, la ola que lenta rompe,
la
orilla y el horizonte.
El amor no tiene nombre, ni fronteras, el amor no es rico ni es
pobre, no sabe de razas,
y no entiende de colores. Lo mismo llega que se va, no para en ninguna parte;
te lo cruzas donde quiera, en el campo, en cualquier parque, en invierno, en verano,
por la mañana, por la tarde, cuando menos te lo esperas y hay quien viene a enamorarse
al bajar de una patera. Llévale mi copla y vuela paloma que arrulla y canta,
tu
que no tienes fronteras DE TARIFA A CASABLANCA.
Se me olvidó decir que el amor
no tiene edad.
¿Por qué no me cuentas paloma, tú que vas de recreo en recreo buscando las miguillas de pan
que dejan los chavales, si alguna vez fuiste testigo de algún amor entre un alumno y
LA
PROFESORA?
Ya que te
fuiste paloma, vuela hasta su ventana y dile que la quiero mas que
ayer y mucho
menos que mañana. Dile que aunque no ha podio ser, en los rincones del alma tengo
escondio su querer y que no puedo olvidarla. Cuéntale que yo me muero por darle
lo
que me pide, pero dile que lo nuestro... lo nuestro es IMPOSIBLE.
Uno nació en la
marisma y el otro en Afganistán. Uno tiene un par de bueyes,
una carreta es su cuna y el otro LA MANTA VERDE para rezarle a la luna.
Yo me pregunto paloma ¿por qué el corazón de un niño; tan grande, tan abierto,
tan lindo se convierte con los años en un corazón tan chico, tan cerrado y tan calculador.
A
quien le puede importar si yo nací en la marisma y tú
en Afganistán.
Paloma, si vas a Málaga dile que yo no la olvio. ESCLAVO DE
TU VENTANA
a tus pies vuelvo rendio. En la distancia añoraba mis tiempos de vagabundo,
cuando siendo el más
pobre de Málaga era el más rico del mundo.
Hoy tengo abierta mis VENTANAS AL
MAR, paloma, para que vuelvas .
Y en mi pecho un palomar, y un nio con plumas nuevas para volver a empezar
¿Por qué no vuelves y descansas AHORA que duermen los niños y esta sonado el reloj
de la plaza?