Te hice con el
mismo cariño que a tus 21 hermanos. Desde que empezaste a nacer
hasta hoy, que
das sólo el primer paso, fuimos muchos los que entregamos todo por ti.
Quiero, que con
“PALABRAS SENCILLAS”, alces
la voz para decir a los cuatro vientos
que “A LAS NIÑAS NO SE LES PEGA”,
hasta que se arrepienta el último maltratador.
Que “LOS MARINEROS” tarareen del
puerto al caladero, nuestro abrazo hecho copla.
Dile a todo
aquel que nació “ANTONIA”,
que no tiene nada que ocultar un esconder y
que la queremos
como es.
A veces,
jugamos al amor, y el amor se vuelve fuego, ayúdale a todo aquel que se enamoró
un par de veces
como esa niña que quiso ser “CAMPESINA
y MARINERA”.
Acércale un “PERDÓNAME” a la madre soltera
que recibe de un hombre casado, el amor,
el cariño y lo
que más se quiere en el mundo para luego sentir que todo lo recibido
pertenecía a
otra mujer.
En cambio ese
hijo deseado como tú, se convierte a veces en la ilusión incumplida de
muchas parejas,
ponte en el lugar de ese hombre con un dulce “AMADA MÍA”,
sincérate con
ella.
Como eres
recierto no te pierdas ni “UN RATITO
DE ROCÍO” de esos que parece que
para el tiempo
y no llegues a casa tarde ni me andes “A
RUMBO PERDÍO” que ya sabes
lo que pasa y
así te podré contar la historia de “HERMANOS”
de mi niñez y recuerda
que aunque te
hagas grande y te cases, he sido, soy, y seré tu mejor amigo, antes y
después de “EL CASAMIENTO”.
Que seas un
hijo en condiciones y tengas la misma suerte que tus hermanos.
Tu
padre.
Miguel Moyares.