|
Los gastos capitalistas de producción
de la mercancía consisten en la inversión del capital
constante y el variable(c+v), es decir en los desembolsos
hechos para adquirir medios de producción y pagar los
salarios a los trabajadores, lo que la mercancía cuesta
al capitalista se mide por el capital invertido en producirla;
lo que le cuesta a la sociedad, se mide por le trabajo
que se invierte en su producción por tanto los gastos.
Por tanto los gastos capitalistas de producción de la
mercancía son inferiores a los gastos efectuados de
producción(c+v+p) la diferencia entre el valor, o gastos
de producción, t los gastos capitalistas de producción
es igual a la plusvalía que el capitalista se apropia
gratuitamente.
Cuando el capitalista vende la
mercancía producida en su empresa la plusvalía aparece
como el remanente que queda después de cubrir los gastos
capitalistas de producción. Para calcular la rentabilidad
de la empresa, el capitalista compara este remanente
con el capital desembolsado. Es decir con todo el capital
invertido en la producción de la plusvalía referida
a todo el capital adopta la forma de ganancia. Sin embargo
al referir la plusvalía al capital en general y no necesariamente
al capital variable, desaparece la diferencia entre
el capital variable y el capital constante, y como resultado
de ello surge la apariencia de que la ganancia es fruto
del capital mismo, no siendo así. La ganancia es la
plusvalía considerada en relación con todo el capital
invertido en la producción y aparece al exterior como
fruto de este capital.
El objetivo inmediato del capitalista
es la expansión de su capital, porque la apariencia
inmediata del capital es la de un valor que se expande
por si mismo. Así pues el capitalista considera la plusvalía
como un incremento del capital desembolsado. El origen
de la plusvalía en la explotación de los trabajadores
resultado entonces abstracto e irrelevante para el capitalista
individual.
El origen de la plusvalía se
logra expresando la plusvalía como una fracción del
capital total desembolsado en la producción, antes que
como una fracción del capital variable, como ocurre
con la cuota de plusvalía, esta relación se conoce como
cuota de ganancia, es decir esta cuota determina el
grado de rentabilidad de la empresa capitalista.
RELACION ENTRE LA TASA DE GANANCIA
Y LA TASA DE PLUSVALOR
La suma de la ganancia que recae
en un capital dado es igual a la suma total del plusvalor
producido por medio de ese capital en un lapso de circulación
dado. El capital global C se divide en capital constante
(c) y capital variable (v), y produce un plusvalor (pv).
A esta relación entre plusvalor y el capital variable
la denominamos tasa del plusvalor (pv/v). A (g) la denominaremos
ganancia, y a la relación entre el plusvalor (pv) y
el capital global (C), o sea (pv/C) se denominará tasa
de ganancia. De esta proporción se desprende que ´(g´),
la tasa de ganancia, es siempre menor que (pv´), la
tasa de plusvalor, porque (v), el capital variable,
es siempre menor que (C), suma de (v + c) de los capitales
variable y constante. Algunos de los factores que influyen
decisivamente sobre la magnitud de (c,v y pv) son los
siguientes: Ø El valor del dinero (constante). Ø La
rotación. Ø La productividad del trabajo.
En cada caso partimos de la
suposición de que la productividad del trabajo permanece
constante, en los hechos la composición del capital
invertido en un ramo de la industria, es decir, una
relación determinada entre el capital variable y el
capital constante; expresa en todos los casos un grado
determinado de productividad del trabajo.
Sobre la duración de la jornada
laboral, intensidad del trabajo y salario, su influencia
sobre la masa y la tasa del plusvalor ha sido detalladamente
desarrollada. Así pues, el salario influye sobre la
magnitud del plusvalor y el nivel de la tasa del plusvalor
de manera inversa que la duración de la jornada laboral
y la intensidad del trabajo; que el acrecimiento del
salario reduce el plusvalor, mientras que la prolongación
de la jornada laboral y el aumento de la intensidad
del trabajo lo acrecientan. Así pues, la prolongación
de la jornada laboral (o lo que es lo mismo, el aumento
de la intensidad del trabajo) como la disminución del
salario acrecientan la masa, y por ende la tasa del
plusvalor.
El capital constante, en la medida
en que entra en consideración la formación de valor,
sólo es importante a causa del valor que posee siendo
totalmente indiferente para la formación del valor.
Lo que importa en primera instancia no es valor que
tiene, el trabajo que se halla objetivado en él, sino
ese valor como mero índice del trabajo global que pone
en movimiento y que no se halla expresado en él, el
trabajo global. Por consiguiente, no bien la magnitud
de valor del capital variable deja de ser el índice
de la cantidad de trabajo por él puesto en movimiento,
o mejor dicho apenas se modifica la medida de ese mismo
índice, se modificará asimismo la tasa del plusvalor
en sentido contrario y en proporción inversa.
En dos capitales cualesquiera
que funcionen con igual tasa de plusvalor, las tasas
de ganancia guardarán entre sí la misma relación que
las partes variables del capital, calculadas en porcentajes
con referencia a sus respectivos capitales globales.
De igual forma debemos tener en cuenta, que manteniéndose
constantes la tasa de plusvalor y el capital global,
la tasa de ganancia originaria guarda con la tasa de
ganancia producida por modificación del capital variable,
la misma relación que existe entre el capital variable
originario y el modificado.
Debemos tomar en cuenta que
una tasa de ganancia en aumento puede corresponder a
una tasa de plusvalor en disminución o en ascenso, que
una tasa de ganancia decreciente puede corresponder
a una tasa de plusvalor en ascenso o disminución, y
que una tasa de ganancia constante puede corresponder
a una tasa de plusvalor en aumento o disminución. En
consecuencia, tenemos que la tasa de ganancia resulta
determinada por dos factores principales: la tasa de
plusvalor y la composición de valor del capital. Así
pues una tasa de ganancia en aumento puede corresponder
a una tasa de plusvalor en disminución o en ascenso,
que una tasa de ganancia decreciente puede corresponder
a una tasa de plusvalor en ascenso o disminución, y
que una tasa de ganancia constante puede corresponder
a una tasa de plusvalor en aumento o disminución. En
consecuencia, tenemos que la tasa de ganancia resulta
determinada por dos factores principales: la tasa de
plusvalor y la composición del valor del capital. Los
efectos de estos dos factores pueden resumirse brevemente
de la siguiente manera:
Son iguales:
1. en caso de igual composición
porcentual de los capitales e igual tasa de plusvalor.
2. en caso de diferente composición porcentual y diferente
tasa de plusvalor, cuando los productos de las tasas
de plusvalor en las partes variables porcentuales del
capital (pv´ y v), es decir las masas de plusvalor calculadas
en relación porcentual al capital global (pv = pv´v)
son iguales, o en otras palabras, cuando en ambos casos
los factores pv´y v se hallan en relación inversamente
proporcional. Ø Son diferentes: 1. en el caso de igual
composición porcentual, cuando las tasas de plusvalor
son desiguales, cuando se hallan en la misma relación
que las tasas de plusvalor.
2. en caso de igual tasa de
plusvalor y diferente composición porcentual, cuando
se hallan en la misma relación que las partes variables
del capital.
3. en caso de diferente tasa
de plusvalor y de diferente composición porcentual,
cuando se hallan en la misma relación que los productos
pv´v, es decir, como las masas del plusvalor calculadas
en su relación porcentual con el capital global.
La prolongación de la jornada
de trabajo, sin sufrir alteración el capital variable,
con el mismo número de obreros, con el mismo salario
nominal, esto hace que descienda relativamente el valor
del capital constante con relación al capital total
y al capital variable, así la cuota de ganancia se eleva.
El volumen del capital constante fijo es el mismo si
se trabaja X horas o Y horas. La prolongación de la
jornada de trabajo aumenta, por ende la ganancia, esto
no ocurre con una jornada de trabajo constante. En este
caso se aumenta el número de obreros y la masa de capital
fijo hasta cierto punto, para poder explotar una masa
de trabajo mayor. Una inversión mayor de capital, en
este caso la cuota de ganancia disminuye en uno de los
lados cuando aumenta en el otro. Los gastos son los
mismos o casi los mismos para una jornada de trabajo
larga que con una jornada de trabajo corta.
El tiempo durante el cual se
reproducen el valor de la maquinaría y otras partes
integrantes del capital fijo, no depende prácticamente
de la materialidad de su duración, sino de la duración
total del proceso de trabajo en el transcurso del cual
funcionan y son empleadas.
Los desperdicios de la producción,
transformados en nuevos elementos de producción, abaratan
a medida que vuelven a venderse, los gastos de las materias
primas, entre los que se incluyen siempre sus desperdicios
normales es decir, la cantidad que normalmente debe
perderse en su elaboración. La disminución de los gastos
de esta parte del capital constante aumenta por tanto,
la cuota de ganancia, partiendo del capital variable
y una plusvalía dadas. La ayuda que una máquina puede
prestar en el proceso productivo depende de su valor
de uso como tal máquina. Un buen material arroja menos
desperdicios y esto hace que se necesite una masa menor
de materia prima, para absorber la misma cantidad de
trabajo; una materia prima de mala calidad, el obrero
necesita más tiempo para elaborar la misma cantidad.
En algunas ocasiones el ahorro se debe a la sucia avaricia
de los capitalistas que limitan las medidas de precaución
encaminadas a la seguridad, la comodidad y la salud
de la fuerza de trabajo, como por ejemplo; la falta
de espacio, de aire etc.
Debido a las denuncias por abuso
y falta de seguridad aunado a algunos obreros que lograron
una fuerte indemnización judicial por las imputaciones,
los capitalistas han optado por mejores medidas de seguridad
y la introducción de nuevas máquinas en las que están
instalados ya de suyo los aparatos de seguridad necesarios
y que el fabricante acepta por que no suponen para el
un gasto extraordinario. Los rápidos progresos conseguidos
durante los últimos años en el desarrollo de la maquinaría
a permitido a los fabricantes extender la producción
sin necesidad de aumentar la fuerza motriz. La reducción
de la jornada de trabajo a hecho necesario economizar
el empleo de este, y en las fabricas bien dirigidas
se estudia siempre el modo de aumentar la producción
disminuyendo los desembolsos.
También se desarrolla el aprovechamiento
de los residuos de la producción y del consumo, los
residuos de la producción son por tanto en la industria
química, los productos accesorios que en una fase anterior
de producción se va aprovechando las virutas metálicas
que se desprenden en la industria de fabricación de
maquinaría y que luego se emplean como materia prima
en la producción de hierro etc. El encarecimiento de
las materias primas estimula naturalmente el aprovechamiento
de los desperdicios, las condiciones para su aprovechamiento
son que se reúnan en grandes masas que la ciencia química
realice progresos que se perfeccionen la maquinaría,
ya que el ahorro de desperdicios depende en parte de
la buena calidad de la maquinaría empleada. Sólo la
experiencia del obrero combinada descubre y revela como
y donde puede economizarse ya realizadas, que fricciones
practicas hay que vencer para aplicar la teoría llevándolo
a la practica en el proceso de producción.
Las materias primas su propio
precio se halla afectado por las fluctuaciones de precios
de las materias primas que entran en su construcción.
En la proporción que su precio aumenta, disminuye la
cuota de ganancia y a la inversa. Siendo la cuota de
ganancia P/v = p/c+v es evidente que todo lo que determine
un cambio en cuanto a la magnitud de c y por tanto de
c, se traduce también en un cambio de la cuota de ganancia,
aun cuando permanezcan invariables los factores p y
v y la relación existente entre ellos. Si el precio
de las materias primas disminuye, aumenta la cuota de
ganancia.
El precio del producto resulta
afectado en mucho mayor grado por el precio de las materias
primas que por el capital fijo, partiendo del supuesto
de que las mercancías se venden por su valor. La implicación
o la restricción del mercado depende del precio de cada
mercancía, y se haya en razón inversa al alza o a la
baja de este precio; al subir el precio de las materias
primas, el precio de los artículos fabricados no sube
en la misma proporción que aquel y lo mismo cuando el
precio de las materias primas baja. En la proporción
en que se desarrolla la capacidad productiva del trabajo,
nos encontramos con que el valor de la materia prima
forma una parte integrante cada vez mayor del valor
del producto-mercancía, porque en cada parte alícuota
del producto total van reduciéndose constantemente la
parte que repone el desgaste de la maquinaría y la que
constituye el trabajo añadido.
Como resultado de esta curva
descendente aumenta relativamente la otra parte de valor
que forma la materia prima, siempre y cuando este aumento
no se vea contrarrestado por la correspondiente disminución
de valor de la materia prima, derivada de la creciente
productividad del trabajo empleado en su propia producción.
Un alza en el precio de las materias primas puede entorpecer
el proceso de reproducción, si el precio obtenido por
la venta de las mercancías no basta para reponer todos
los elementos de estas o si resulta imposible proseguir
el proceso sobre una fase adecuada a su base técnica,
de modo que sólo se emplee una parte de la maquinaría
o que la maquinaría en su conjunto no pueda trabajar
todo el tiempo acostumbrado.
Por vinculación del capital se
entiende el hecho de que determinadas proporciones dadas
del valor total del producto tengan que volver a convertirse
en elementos del capital constante o variable, si se
quiere que la producción siga desarrollándose en su
escala anterior, por liberación del capital se entiende
el hecho de que una parte del valor total del producto
que hasta entonces necesitaba volver a convertirse en
capital constante o en capital variable quede disponible
o sobrante si la producción se mantiene dentro de los
limites de su escala anterior. Si la plusvalía anual
de un capitalista c es X puede ocurrir que, en virtud
del abaratamiento de las mercancías destinadas al consumo
de los capitalistas, baste X - a para satisfacer la
misma masa de goces que antes. de este modo se liberará
una parte de la rente a. Si se necesita X +a para seguir
manteniendo el mismo régimen de vida, el capitalista
tendrá que seguir uno de estos dos caminos o restringir
su régimen de vida o invertir como rente una parte de
los ingresos ( a ) que antes destinaba a la acumulación.
Una aceleración del precio de
la materia prima va acompañada por la existencia en
el mercado de una masa considerable de mercancías acabadas
o en vías de fabricación aumentará el valor de estas
mercancías y se elevará con ello el valor del capital
existente; este aumento del valor puede indemnizar al
capitalista individual o a una órbita muy especial de
producción del capital, de la baja de la cuota de ganancia
producida como consecuencia de la subida de precio de
la materia prima. Si las existencias de materias primas
que hay almacenadas son importantes contrarrestan el
alza de precio producida en el hogar de producción de
las materias primas; si los artículos a medio fabricar
o las mercancías acabadas que se encuentran en el mercado
agobian demasiado a este, impiden que el precio de las
mercancías acabadas y de los artículos a medio fabricar
aumente en proporción al precio de sus materias primas.
En el caso de baja de precios de las materias primas,
hace que, aumente la cuota de ganancia. Las mercancías
acabadas que se encuentran en el mercado, los artículos
que aún se hallan en vías de fabricación y la existencia
de materias primas resultan depreciadas, contrarrestándose
así el alza simultánea de la cuota de ganancia.
Un aumento de la cuota de ganancia
por efecto de la depreciación del capital invertido
llevaría aparejada una perdida en cuanto al valor del
capital, lo mismo que una disminución de la cuota de
ganancia como resultado del alza del valor de capital
invertido, llevaría consigo posiblemente una ganancia.
Las mismas razones que aumentan o disminuyen el precio
del producto, aumentan o disminuyen también el valor
del capital. L baja de la plusvalía corresponde siempre
y cuando que la duración de la jornada de trabajo permanezca
idéntica, a esta alza de valor y el aumento de la plusvalía
a esta depreciación. Si los salarios bajan a consecuencia
de una baja de valor de la fuerza de trabajo, se trabajará
con una cuota más elevada de plusvalía; por lo que aumentará
la parte no pagada del trabajo a costa de la parte del
trabajo retribuido, además quedara una parte del capital
hasta entonces empleado en salarios, esta parte queda
disponible pudiendo emplearse como nueva inversión de
capital, ya sea para ampliar el mismo negocio ya sea
para ponerla a funcionar en otra órbita de producción.
La liberación del capital variable
puede producirse al desarrollarse la capacidad productiva
y permaneciendo invariable la cuota del salario, se
necesitan menos obreros para poner en movimiento la
misma masa de capital constante y puede producirse la
vinculación de capital variable adicional cuando al
disminuir la capacidad productiva del trabajo, se necesitan
más obreros para la misma masa de capital constante.
Cuando se modifique simplemente
la proporción entre las partes integrantes del mismo
capital esto influirá tanto en la cuota de la plusvalía
como en la cuota de ganancia, pero no afectará al problema
de la vinculación y la liberación del capital. El capital
constante sólo puede vincularse cuando aumente la capacidad
productiva del trabajo. Toda idea de controlar la producción
de las materias primas con métodos colectivos, imperativos
y previsores, control que en general es además absolutamente
incompatible con las leyes de la producción capitalista
y que por lo tanto queda siempre reducido a un buen
deseo o se limita a unas cuantas medidas excepcionalmente
colectivas en momentos de grandes peligros y de gran
perplejidad inmediata, deja a paso a la fe en la mutua
acción reguladora de la oferta y la demanda.
CAMBIOS DE MAGNITUDES EN EL PRECIO
DE LA FUERZA DE TRABAJO Y EN EL PLUSVALOR
Como primer punto debemos tener
en cuenta que el valor de la fuerza de trabajo ésta
determinado por el valor de medios de subsistencia;
así pues, la masa de estos medios de subsistencia son
tratados como una magnitud constante (a pesar de que
su forma cambie), aquí lo que varía es el valor de esta
masa.
El empleo de esas fuerzas de
trabajo diferentes, condicionadas por el modo de producción,
lo cual ocasiona una gran diferencia en los costos de
reproducción. Las magnitudes relativas del plusvalor
y del precio de la fuerza de trabajo están condicionadas
por tres circunstancias:
1. la duración de la jornada
laboral o la magnitud del trabajo en cuanto a su extensión
2. la intensidad normal del
trabajo, o su magnitud en cuanto a la intensidad, es
decir, que determinada cantidad de trabajo se gasta
en un tiempo determinado
3. la fuerza productiva del trabajo.
Con todo esto se pueden presentar muchas combinaciones
posibles, según uno de los tres factores sea constante
y los demás variables; o los dos factores constantes
y el tercero variable, o que los tres pueden presentarse
como variables al mismo tiempo. El número de estas combinaciones
puede aumentar más aun debido a que, en caso de variación
simultánea de los diversos factores, la magnitud y sentido
de dicha variación pueden ser diferentes. El valor de
la fuerza de trabajo está determinado por el valor de
una cantidad determinada de medios de subsistencia,
lo que varía con la fuerza productiva de trabajo es
el valor de esos medios de subsistencia, no su masa.
A) Magnitud de la jornada laboral
e intensidad de trabajo (constantes) y fuerza productiva
del trabajo (variable). Partiendo de que el valor de
la fuerza de trabajo y el plusvalor están determinados
por tres leyes:
Primera:
la jornada de trabajo (constante),
se representa siempre en el mismo producto de valor,
por más que varíe la productividad del trabajo, y con
ella la masa de productos y por tanto el precio de la
mercancía. Ø Segunda: el valor de la fuerza de trabajo
y el plusvalor varían en sentido opuesto, una variación
en la fuerza productiva del trabajo, su aumento opera
en sentido opuesto sobre el valor de la fuerza de trabajo
y en sentido directo sobre el plusvalor. Tercera: el
aumento o disminución del plusvalor es siempre la consecuencia,
y nunca la causa, de la disminución o aumento correspondientes
operados en el valor de la fuerza de trabajo.
B) Jornada laboral y fuerza productiva
del trabajo (constantes), intensidad del trabajo (variable).
La intensidad creciente del trabajo supone un gasto
aumentado del trabajo en el mismo espacio de tiempo.
Con una fuerza productiva incrementada, la misma jornada
laboral suministra también más productos; pero en el
último caso baja el valor del producto, debido a que
cuesta menos trabajo que antes, mientras que en el primer
caso se mantiene inalterado, porque el producto cuesta
tanto trabajo antes como después. Con su número aumenta
también la suma de sus precios. Si el número de horas
se mantiene igual, la jornada laboral más intensa toma
cuerpo, pues en un producto de valor más elevado por
tanto; si el valor del dinero se mantiene igual, en
más dinero, su producto de valor varía al desviarse
respecto al grado normal social, su intensidad. La misma
jornada laboral, pues, no representa como antes en un
producto de valor constante, sino en uno variable.
C) Fuerza productiva e intensidad
del trabajo (constantes), jornada laboral variable.
La jornada laboral puede variar en dos sentidos, bajo
las condiciones dadas, es decir, fuerza productiva e
intensidad del trabajo in cambiadas, la reducción de
la jornada laboral deja inalterado el valor de la fuerza
de trabajo y por consiguiente el tiempo de trabajo necesario;
reduce el plustrabajo y el plusvalor. Ø Prolongación
de la jornada laboral: al prolongarse la jornada laboral,
el precio de la fuerza de trabajo puede caer por debajo
de su valor, aunque nominalmente se mantenga inalterado,
o incluso suba. Como el producto del valor en el que
se representa la jornada laboral aumenta con la propia
prolongación de esta última; el precio de la fuerza
de trabajo y el plusvalor pueden aumentar simultáneamente,
ya sea con un incremento igual o con uno desigual. Este
crecimiento simultaneo es posible en dos casos: el de
una prolongación absoluta de la jornada laboral y el
de una intensidad creciente del trabajo sin prolongación
de aquélla.
D) Variaciones simultaneas en
la duración, fuerza productiva e intensidad del trabajo.
Es posible aquí, una gran cantidad de combinaciones,
pueden variar dos factores cualesquiera y uno permanecer
constante, o pueden variar simultáneamente los tres;
pueden variar en el mismo grado o en grado desigual,
en el mismo sentido o en sentido opuesto, anulándose
parcial o totalmente. Cuando se da una fuerza productiva
decreciente del trabajo y prolongación simultánea de
la jornada laboral, se refiere a ramos del trabajo cuyos
productos determinan el valor de la fuerza de trabajo,
por ejemplo, pues, de fuerza productiva decreciente
del trabajo a consecuencia de una esterilidad creciente
del suelo y del consiguiente encarecimiento de los productos
agrarios.
|