EcodataPeru  
Noticias de Economía y Negocios  
 

Lima, 28 de Junio del 2003

UIT:S/.3100 Dólar Paralelo: S/.3,47-3,473  Euro: US$1,1432  Yen:US$119,59  IGBVL:-0,13%   ISBVL:-0,4%

 
Portada

Negocios son Negocios

Negocios Bursátiles

Entorno Gubernamental

Cuadro de Comisiones

Click

Rectificatorias
Comunicados
Data Informe
Internacionales
Indicadores Financieros
Columnistas

Informes Especiales

Precios a Mayo (INEI)

Coyuntura Agraria (MINAG)

 

 

 

 

Consenso y reactivación para el desarrollo

Por: Eduardo Lastra D

La aparente paradoja de que teniendo una evolución económica positiva, que ha permitido decir al Ministro de Economía y Finanzas (Dr. Javier Silva Ruete) que el Perú está creciendo más que todos los países del hemisferio occidental y en segundo lugar en el mundo después de China, hace que con las cifras en azul de la situación “económica” se sostenga que el manejo “económico”  del Perú es el más “experimentado” y hasta “exitoso”.

Entonces, ¿por qué el Ministro de Economía y Finanzas sería relevado, junto con el gabinete Solarí?   Porque el aspecto socio-político es el que está siendo mal manejado. La actitud y los gestos del actual gabinete y del propio Ministro de Economía y Finanzas fueron de confrontación y soberbia con los agentes económicos, sociales y políticos (incluido los congresistas gobiernistas). Esas formas inadecuadas y poco democráticas es parte de las causas de la actual crisis política.

La lección para el Gobierno y para el Presidente Toledo, es que el nuevo gabinete debe buscar fundamentalmente consensos. Los partidos políticos y los gremios no son los que deben darle tregua al gobierno; ¡el nuevo gabinete es el que tiene que conseguir esa tregua!, a través de coordinaciones, de acercamientos, de cumplimiento de los compromisos que se asuman. Entonces el clima y el panorama de gobernabilidad puede mejorar.

El gabinete es el ente que coordina la acción total de la vida de una nación, combinando las dimensiones coyunturales y estructurales. En este último aspecto tenemos una agenda pendiente de temas claves  como la atención real a la agricultura, la industria, la micro y pequeña empresa y la reforma del Estado. Esto para fortalecer nuestro avance hacia el desarrollo. Dando un paso adelante respecto de la simple estabilización macroeconómica, terreno donde se ha tenido notorio éxito, hecho que no se puede regatear.

Por otro lado, el tema de la austeridad pone a prueba hasta dónde podemos pasar de las palabras a los hechos en cuanto a la necesaria solidaridad, justicia distributiva y conducta ética de personas e instituciones. Porque en la práctica vemos campear la ley de embudo: lo ancho para los vivos y lo angosto para los .... “ingenuos”. Nadie acepta que le recorten sus privilegios o “derechos adquiridos”.

Tiene que haber pues, en la conducción del país un equilibrio entre lo que son las finanzas y la economía, esto lo tienen que entender (en los hechos) tanto el Ministro de Economía y Finanzas como el gabinete en su conjunto.

Nadie puede desconocer la habilidad del actual ministro del MEF en el campo de las finanzas, de lograr y mantener el equilibrio fiscal de la hacienda pública, de cuidar cada centavo y decir (con convicción) “no podemos aumentar a los maestros porque no hay plata, pues”. La función y responsabilidad financiera son necesarias; pero la otra cara de la moneda es el desarrollo económico. Al final de cuentas se gobierna un país para posibilitar una situación de bienestar general sostenido y que debe ser sentido por la población. No de felicidad económica total porque eso sería utópico, pero sí de condiciones económicas mínimas. Especialmente porque uno de cada dos peruanos está en pobreza y uno de cada cuatro en pobreza extrema. 

El desafío real del gobernante, del estadista y de todos los dirigentes de nuestro país es crear condiciones concretas para ir saliendo de esa situación de atraso. Lamentablemente, estamos estancados (lo que en realidad es retroceder); el ingreso per cápita actual equivale al de hace 17 años atrás, y no debemos olvidar el tema de la pauperización de la clase media.

Probablemente que el próximo gabinete, no sea totalmente nuevo (quedarán algunas caras del anterior); sin embargo, lo importante y clave es que haya una actitud catalizadora desde el poder burocrático. Frecuentemente vemos algo parecido al “síndrome del piloto”, por el que un apacible peatón cuando está al volante se transforma en un energúmeno que atropella peatones. Análogamente, hay excelentes técnicos y profesionales que saben mucho y son personas muy dialogantes; pero que cuando asumen algún cargo (ministerios o asesorías), olvidan lo que escribieron, dijeron y se ponen sumamente pedantes y hasta ofensivos. 

Esperemos que eso no pase con los próximos ministros, viceministros y sus asesores, y que entiendan la realidad social, política y económica peruanas como un todo integrado, para que la conducción sea hacia situaciones cada vez en ascenso y no de retroceso.

 
   

 

Hosted by www.Geocities.ws

1