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A una paloma blanca.
Inamovible, desde lo alto contemplas Con la tranquilidad del olmo a los Efebos y a la iracunda muchedumbre.
Gárgola de seda sobre nube de iris, ¡eres parte del paisaje¡
El tropel sigue su curso, los pasos se ponderan cual tambor de las cascadas o maquinas, el barullo de las palabras, la flaqueza de las risas, el torturador ir y venir de las puertas. ¡Eres parte del paisaje¡
Expandes la presteza de tus alas, esculpidas; tal vez, por Vulcano en aleado estaño y oro, tal vez, por las afiladas cuchillas, de la brisa, que sopla desde el mar, tal vez por un antiguo anciano ciego, con piedras y sin cinceles, con fantasía y sin modelo. ¡ Eres parte del paisaje¡.
¡Oh, ¿Qué te pasa paloma blanca? ¿Acaso temes despegar? ¿O es que temes la profundidad del cielo?¡
¡Oh multitud enajenada¡ ¿Qué demonio os castiga? ¿Qué látigo os azota? Que no os deja mirar tus erizadas alas blancas, deleitar el alma con tus ojos, elevar la conciencia en tu vuelo, recordar aquellos días, cuando crispadas, tus grandes alas blancas, en el lienzo te pintaban. ¡Eres parte del paisaje¡.
Autor: . smailedon |