Noticias Epidemiológicas Veterinarias, Volumen 5, No. 16 (2004)

Diagnostico de Brucelosis por Serología

Autores: Nielsen, K.

Fuente: Veterinary Microbiology 90, 447-459. (2002)  

Resumen

La Brucelosis puede ser diagnosticada de forma contundente y definitiva mediante el aislamiento e identificación del organismo causal. El primer aislamiento se realizó en 1887, tratándose de un caso de Brucella melitensis a partir de personal militar en Malta, enfermedad derivada de cabras infectadas. Brucella abortus fue aislada por Bang en 1897, a partir de ganado que abortaba; mientras Brucella suis se describió por primera vez en 1914. Estas tres especies de Brucella comprenden las especies más importantes que contienen el lipopolisacárido-O (OPS) en la superficie de la célula; estas especies se diagnostican serológicamente usando bien un antígeno celular completo o lipopolisacárido de fase lisa (SLPS). Existen otras especies que no contienen OPS en la superficie, son Brucella ovis y Brucella canis las que se diagnostican utilizando lipopolisacárido de fase rugosa (RLPS) o antígenos proteicos. Debido a los epítopes comunes presentes en B. abortus, B. melitensis y B. suis, virtualmente todas las pruebas diagnósticas para detectar anticuerpos utilizan antígeno de B. abortus, mientras las especies rugosas se diagnostican utilizando antígeno particular para cada especie. El objetivo de este artículo es revisar todas las pruebas serológicas utilizadas para el diagnostico de la brucelosis, actividad que comenzó aproximadamente hace 100 años con la prueba simple de aglutinación. Pronto se determinó que esta prueba era susceptible a reacciones falsas positivas, por ejemplo, debido a reacciones cruzadas con otros microorganismos, pero a su vez el formato de la prueba era barato, simple y podía ser rápido, a pesar de que los resultados alcanzados fueran algo subjetivos. Por lo tanto se desarrollaron una serie de diversas modificaciones junto con otro tipo de pruebas. Esto buscaba cumplir dos objetivos: uno establecer una prueba de rápida de tamizaje con alta sensibilidad y tal vez menor especificidad, y segundo poseer una prueba confirmatoria, usualmente más complicada pero más especifica, para ser usadas en sueros que reaccionaban positivamente en la prueba tamiz. Esto trajo consigo otro problema: ¿Sí un grupo de pruebas se realizaba y no todas coincidían, cuál interpretación era la correcta?  Este problema fue agravado por el uso extenso de una vacuna que producía una respuesta de anticuerpos similar a la resultante de una infección de campo. Esto condujo al desarrollo de una prueba que permitiese distinguir anticuerpos vacunales, de los debidos a la infección, iniciando con las pruebas de precipitinas. Estas pruebas no funcionaron bien pero dieron lugar al desarrollo de las pruebas de captura primaria, las que comprenden la ELISA competitiva y la prueba de polarización de la fluorescencia, las que están en el ápice del desarrollo actual, teniendo alta sensibilidad y especificidad, en adición de su rapidez y movilidad (puede ser ejecutada por fuera del laboratorio de diagnóstico utilizando un analizador portable) en el caso de la prueba de polarización de la fluorescencia. Entonces estas dos son las pruebas aconsejables para el diagnostico de brucelosis por su sensibilidad y especificidad y están aprobadas por la OIE, como pruebas alternativas para el diagnóstico de la brucelosis.

Resumen preparado por: Sonia Paola Carrillo M., Alexandra Rodríguez P. & Efraín Benavides O.

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