Autores: Otim, M.O.; Bauman, M.P.O.; Berhanu, A.; Tareke, F.;
Twinamasiko, E.K. & Van’t Klooster, G.
Fuente: Preventive Veterinary Medicine 56, 251-265
(2003).
La Peste Bovina (PB) (ampliamente
conocida como Rinder Pest o plaga del ganado) es extremadamente contagiosa y
considerada la enfermedad más letal para bovinos y búfalos, con una tasa de
fatalidad por caso cercana al 90%. Esto
altera la economía y pone en riesgo la seguridad alimentaria y bienestar de los
habitantes de los países afectados. Los signos clínicos de PB varían desde
fiebre y erosiones orales, hasta disentería y muerte. La PB es producida por un
Paramixovirus del género Morbillivirus, el cual se relaciona con el moquillo
canino, el sarampión humano y la Peste de Pequeños Rumiantes (PPR). Existe
relación serológica entre PPR y PB, pero los virus no son idénticos. Se
reconocen varias cepas del virus de PB con base en su patogenicidad variable en
diferentes especies, algunas causan 100% de mortalidad, mientras otras son
cepas vacunales totalmente atenuadas. Todas las cepas conocidas de PB son
antigénicamente relacionadas. La inmunidad que se desarrolla luego de la
infección con una cepa del virus, protege contra las otras y luego de la
recuperación de un ataque de PB, se alcanza inmunidad de por vida. Vacunas
atenuadas se introdujeron en 1965, lo que hizo pensar en la posibilidad de
erradicación. Una campaña realizada entre 1962 y 1976 por 22 países africanos
fue exitosa en reducir la incidencia de PB, pero la enfermedad re-emergió en
África del este en 1976. Para enfrentar esta emergencia en 1986 se lanzó la
Pan-African Rinderpest Campaign (PARC), para erradicar y controlar la
enfermedad con participación de 34 estados africanos del sur del Sahara. En
este artículo se presenta un reporte, basado en datos activos y pasivos, de una
determinación epidemiológica sobre la vigilancia y control de la PB en Uganda
entre 1990 y 1998. Los datos activos se recolectaron mediante la administración
de cuestionarios al personal de salud animal y a sus auxiliares y a los
ganaderos de seis distritos seleccionados del este y noreste de Uganda. Los
datos pasivos fueron extraídos a partir de los reportes de vacunación y
monitoreo serológico y de reportes de laboratorio y campo. Los eventos de PB
fueron clasificados como “brotes confirmados”, “sospecha de brote” y “rumores”.
La clasificación del 56% de los eventos de PB como “sospecha de brote” indica
la dificultad en el desarrollo de investigaciones de brotes de enfermedad en
Uganda. A pesar de que la cobertura vacunal y la seroprevalencia fueron <85%
(el objetivo recomendado), ello reflejó muy bien una vacunación efectiva. Sin
embargo debido a la baja seroprevalencia, una considerable población ganadera
en Uganda permanece a riesgo de PB. La concordancia entre los sistemas locales
y nacional de reporte de la enfermedad fue de baja a moderada (k = 0,39), lo que
indica ineficiencia en el reporte de la enfermedad. Los factores de riesgo para
los brotes de PB fueron las aglomeraciones de ganado y el pastoreo en áreas
comunales. Basados en la sobre posición de mapas temáticos de seroprevalencia,
cobertura vacunal, y eventos de PB, se observaron fuertes asociaciones espaciales
y temporales entre aglomeraciones de ganado, trashumancia y brotes y rumores.
Las áreas de alto riesgo se localizaron en las regiones este y noreste del
país. Los resultados de este estudio soportan un enfoque de fases, atendiendo
lineamientos de la OIE.
Resumen preparado por: Gyzelhle
Castiblanco Suárez & Efraín Benavides O.