Autores: Orrego U., A.; Aristizábal V., J.A.; Jaramillo, A.; López, J.F.; Abad A., G.; Tarazona L., G. & Céspedes V., I.
Fuente: Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias (en prensa, 2003).
Este artículo se trata de una encuesta epidemiológica relacionada con la problemática de residuos de medicamentos en los productos pecuarios, realizada en el eje cafetero en Colombia. Los mercados tanto nacionales como internacionales, exigen que los productos carne y leche sean inocuos, es decir, que no contengan químicos o sus metabolitos, cuyo consumo puede resultar en enfermedad y muerte. Con la declaratoria de un área libre de Fiebre Aftosa, con vacunación, en Colombia en mayo de 2001, el país podría convertirse en exportador de carne y leche, pero esta pretensión podría ser frustrada por la contaminación de la carne y de la leche con químicos tóxicos. El presente trabajo se realizó con el fin de definir factores de riesgo y puntos críticos de control, para residualidad en carne y leche, y establecer el grado de preocupación de los productores, por el problema de la residualidad. El trabajo se realizó en las más importantes zonas productoras de Caldas, por medio de una encuesta estática en 46 fincas de leche, doble propósito y ciclo completo, correspondiendo 28 al área de Manizales y 18 al Magdalena Medio. Se presumió un 50% de respuestas positivas, y un nivel de confianza de 95% para las fincas de Manizales y del 99% para las Fincas del Magdalena Medio, con un error estándar controlado. Se encontró que existen numerosos factores de riesgo de contaminación de la leche y de la carne con productos químicos tóxicos. Existen cultivos en las fincas o en el vecindario, que se asperjan frecuentemente con insecticidas (83.3% en el Magdalena Medio); la prevención de la mastitis es muy deficiente, 11,1% y 60,7% de las fincas, respectivamente para Magdalena Medio y Manizales, realizan examen de la leche pre-ordeño; lo anterior induce la utilización de antibióticos y antiflogísticos con diversos tiempo de retiro; poco se practica la cuarentena de animales que ingresan a la finca; hay excesivo uso de agujas (vacunaciones, tratamientos médicos); la asistencia técnica veterinaria es escasa. El registro de los tratamientos médicos y quirúrgicos, crucial en la prevención de residuos químicos, resultó ser en general muy deficiente; muchos productores mezclan la leche de vacas tratadas y no tratadas (cerca de la mitad de las fincas realizan esta práctica), y la dan al consumo humano; y los fármacos, fertilizantes, concentrados y otros insumos, se almacenan mal. En las fincas se identificaron hasta 258 productos comerciales de usos muy diversos, tales como vacunas, antihelmínticos, antibióticos, pesticidas y desinfectantes. Por lo tanto, la leche y la carne no serían aptos para consumo humano y tampoco para exportación.
Resumen preparado por: Efraín Benavides O & Alberto Orrego U.