Comparación de Dos Pruebas Inmunocromatográficas Rápidas de Campo con La Microscopía Experta en el Diagnóstico de Malaria
Autores: Mason, D.P.; Kawamoto, F.; Lin, K.;
Laboonchai, A. & Wongsrichanalai, C.
Fuente: Acta Tropica 82, 51-59. (2002).
Hoy en día, la gran mayoría de los casos confirmados de malaria en el mundo son diagnosticados por el ya centenario método del examen al microscopio de luz de muestras de sangre teñidas; a pesar de que esta técnica es sensitiva y muy barata, posee algunas desventajas, dentro de las que se destacan la necesidad de contar con personal experimentado para su ejecución y las dificultades para la precisa diferenciación de especies. Recientemente se han desarrollado herramientas para un diagnóstico rápido de malaria para facilitar el diagnóstico en el campo, las nuevas herramientas han sido diseñadas para reconocer tanto antígenos específicos de Plasmodium falciparum, como antígenos específicos de los diversos géneros de Plasmodium. En el presente estudio realizado en Myanmar (Sudeste asiático), fueron evaluados dos kits comerciales para inmuno cromatografía de Malaria: la prueba OptiMAL para la detección de la enzima Lactato Dehidrogenasa (pLDH) parasitaria y la prueba ICT Malaria P.f./P.v. para la detección de proteína 2, rica en Histidina (PfHRP2) y antígenos panmaláricos (común para 4 especies de Plasmodium que infectan humanos). El estudio fue realizado en tres sitos en el campo, en Julio de 2000, con aldeanos sintomáticos y asintomáticos. A cada paciente se le recolectó 50 µl de sangre con heparina, para las pruebas de kit y dos frotis combinados de gota gruesa y extendido; el uno para diagnóstico inmediato con naranja de acridina y el otro para coloración de Giemsa. Para determinar una muestra como negativa se examinaban 200 campos de la gota gruesa, sin hallar parásitos. Si existían más de 250 parásitos por 500 Glóbulos Blancos, se estimaba la parasitemia en frotis delgado hasta contar 10.000 glóbulos rojos. Se examinó un total de 229 pacientes, de los cuales 133 se determinaron como positivos a Malaria mediante microscopia de Giemsa. Ambos kits, tanto el OptiMAL, como el ICT produjeron menores niveles de sensibilidad de lo que se había reportado previamente; la sensibilidad del ICT fue respectivamente de 86,2% y 2,9%, para P. falciparum y parásitos no-falciparum; la especificidad fue respectivamente de 76,9% y 100%. La sensibilidad del kit OptiMAL para P. falciparum y parásitos no-falciparum fue respectivamente de 42,6% y 47,1%; la especificidad fue de 97,0% y 96,9% respectivamente. La sensibilidad de ambas pruebas para la detección tanto de P. falciparum, como de parásitos no-falciparum se incrementó con la densidad parasitaria. En la discusión se brindan varias posibles explicaciones para los resultados obtenidos, principalmente el bajo desempeño de los kits. Se destaca, un posible problema de los kits para detectar parásitos a bajas densidades; una posible baja de la actividad de la pLDH por automedicación; sensibilidad diferenciada de la prueba acorde a la especie de parásito presente y el efecto de confusión causado por infecciones mixtas; o finalmente, posibles variaciones regionales en los determinantes genéticos de pLDH y el antígeno panmalárico. Estos resultados generan preocupaciones relacionadas con la posible calidad variable de los distintos lotes de estos kits diagnósticos; lo que abre la discusión sobre la necesidad del control calidad para este tipo de herramientas.
Resumen preparado por: Clara Garzón A. & Efraín Benavides O.