Programa
Nacional de Epidemiología Veterinaria CORPOICA-CEISA
Noticias
epidemiológicas Volumen 2, No. 18
VARIACION
ANUAL DE LA UBICACION DE LAS
LARVAS INFECTANTES DE TRICOSTRONGILIDOS
DEL BOVINO SOBRE EL PASTO DE UN POTRERO EN VALDIVIA, CHILE
Seminario presentado por: Dildo Márquez Lara,
marzo 15 de 1999.
Fuente: G. Sievers;
Y. Quintana; F. Cortese & S. Ernst. (1998). Archivos de Medicina
Veterinaria. 30 (1), 47-54.
Resumen
El objeto del estudio
fue determinar la sección del pasto preferida por larvas infectivas (L3) de
trichosntrongyilidos de bovinos y conocer si las larvas tienen una migración
vertical sobre los pastos. Muestras de pasto de una pradera de 0.6 ha con
ganado, de una granja cerca a Valdivia (39º 48’S.; 73º 14’ WW.) fueron tomadas
de septiembre 1994 (primavera) a septiembre 1995 (final de invierno). Los
géneros de parásitos encontrados sobre los pastos fueron Nematodirus (74.9%),
Ostertagia (7.2%), Cooperia (7.0%) y Trichostrongylus
(0.4%), sin demostrar variaciones estacionales importantes. El predominio de Nematodirus
frente a Ostertagia y Cooperia, que no concuerda con otros
trabajos en la región, es explicado por el uso intensivo del fármaco
Ivermectina, el cual no totalmente efectivo contra este parásito,
desencadenando, por lo tanto, la contaminación predominante del potrero. 10.5% de las larvas no
fueron identificadas. No se observaron diferencias entre las muestras semanales
de larvas por kilogramo de materia seca (L/Kg M.S.) en las porciones superior (230 L/Kg M.S.) o
inferior (248 L/Kg M.S.) del pasto (P>0.05), durante la primavera y el
verano. Durante el otoño y el invierno, la cantidad promedio de larvas
encontradas fue siginificativamente más alta en la parte superior (1322 L/Kg
M.S.) que en la sección inferior (223 L/Kg M.S.) (P<0.05). Este resultado
difiere de lo señalado por Nari y Fiel (1994), quienes describen que las L3 se
ubican mayoritariamente en la parte inferior del pasto. Se plantea, entonces,
la hipótesis de que se trata de una evolución adaptativa de los parásitos del
bovino, que debe favorecer su posibilidad de ser ingeridos, ya que esta especie
arranca preferentemente la porción superior del pasto y solo come a ras del
suelo cuando la disponibilidad de forraje es escasa. El más alto número de
larvas se encontró en otoño, con grandes fluctuaciones y con tendencia a decrecer durante el invierno. Este enorme aumento del
número de larvas sobre el pasto en otoño se debió, con toda seguridad según los
autores, a su traslación masiva desde la materia fecal al pasto, favorecida por
las lluvias torrenciales que se presentaron a partir de la semana 28. Sin
embargo, la drástica disminución de larvas L3 en el pasto, después de las
lluvias torrenciales, pudo deberse al efecto de lavado del pasto con arrastre
de larvas hacia el suelo. En el 92.8%
de las muestras no hubo diferencias en la cantidad de larvas en pasto
colectadas en la mañana (al amanecer) y en la tarde (P>0.05), indicando que
no hay una migración diaria ascendente y descendente de las larvas sobre el
pasto. Debe tenerse en cuenta que las L3 no se alimentan y que basan su
supervivencia en las reservas energéticas adquiridas como L1 y L2. Según los
autores el realizar migraciones diarias desde la base hasta las partes altas
del pasto, significaría para las L3 un gasto energético que reduciría sus
posibilidades de supervivencia, siendo, entonces, más probable que las larvas
migren solo en dirección ascendente, tratando de permanecer siempre en la
porción superior del pasto. La cantidad de materia seca de pasto alcanzó en
promedio 680 g/m2 durante la primavera de 1994 y disminuyó
paulatinamente a 150 g/m2 durante el invierno de 1995. Aunque discutibles, no
dejan de ser importantes las hipótesis planteadas por los autores en la medida
en que enriquecen el conocimiento sobre la epidemiología de los nemátodos
gastrointestinales de bovinos, particularmente la fase de vida libre de los mismos, área que Epivet viene
desarrollando en Colombia en el marco de los estudios de dinámica poblacional
de enfermedades endémicas.